Page 1

AntologĂ­a de poetas del siglo XX

Por: M.G.B.


Modernismo


Rubén Darío: Nació

en Ciudad

Darío, Matagalpa , 18 de enero de 1867 y murió en León ,6 de febrero de 1916. Algunas de sus obras de poesía son: Abrojos, Oda a Mitre , Canto a la Argentina y otros poemas.

Lo fatal Dichoso el árbol que es apenas sensitivo, y más la piedra dura, porque esa ya no siente, pues no hay dolor más grande que el dolor de ser vivo, ni mayor pesadumbre que la vida consciente. Ser, y no saber nada, y ser sin rumbo cierto, y el temor de haber sido y un futuro terror... Y el espanto seguro de estar mañana muerto, y sufrir por la vida y por la sombra y por lo que no conocemos y apenas sospechamos, y la carne que tienta con sus frescos racimos y la tumba que aguarda con sus fúnebres ramos, ¡y no saber adónde vamos, ni de dónde venimos!...


Leda ..El

cisne en la sombra parece de nieve; su pico es de ámbar, del alba al trasluz; el suave crepúsculo que pasa tan breve las cándidas alas sonrosa de luz. ...Y luego, en las ondas del lago azulado, después que la aurora perdió su arrebol, las alas tendidas y el cuello enarcado, el cisne es de plata, bañado de sol. ...Tal es, cuando esponja las plumas de seda, olímpico pájaro herido de amor, y viola en las linfas sonoras a Leda, buscando su pico los labios en flor. ...Suspira la bella desnuda y vencida, y en tanto que al aire sus quejas se van, del fondo verdoso de fronda tupida chispean turbados los ojos de Pan.

Caupolicán Es algo formidable que vio la vieja raza; robusto tronco de árbol al hombro de un campeón salvaje y aguerrido, cuya fornida maza blandiera el brazo de Hércules, o el brazo de Sansón. Por casco sus cabellos, su pecho por coraza, pudiera tal guerrero, de Arauco en la región, lancero de los bosques, Nemrod que todo caza, desjarretar un toro, o estrangular un león. Anduvo, anduvo, anduvo. Le vio la luz del día, le vio la tarde pálida, le vio la noche fría, y siempre el tronco de árbol a cuestas del titán. «¡El Toqui, el Toqui!», clama la conmovida casta. Anduvo, anduvo, anduvo. La Aurora dijo: «Basta», e irguióse la alta frente del gran Caupolicán.


Generaci贸n del 27


Jorge Guillén:

Nació en Valladolid , 18 de

enero de 1893 y murió en Málaga, 6 de febrero de 1984. Algunas de sus obras de poesía son: Las tentaciones de Antonio, Aire nuestro: cántico, clamor, homenaje, Guirnalda civil.

Nevada nocturna Horas dormidas en un mundo leve De silencio, reposo, confianza. Ningún rumor a revolver se atreve. La matutina claridad avanza. Sorpresa al despertar. Silencio: nieve.


Cima de la delicia ¡Cima de la delicia! Todo en el aire es pájaro. Se cierne lo inmediato Resuelto en lejanía. ¡Hueste de esbeltas fuerzas! ¡Qué alacridad de mozo En el espacio airoso, Henchido de presencia! El mundo tiene cándida Profundidad de espejo. Las más claras distancias Sueñan lo verdadero. ¡Dulzura de los años Irreparables! ¡Bodas Tardías con la historia Que desamé a diario! Más, todavía más. Hacia el sol, en volandas La plenitud se escapa. ¡Ya solo sé cantar!


Federico García Lorca:

Nació en

Granada, 5 de junio de 1898 y murió en Granada, 18 de agosto de 1936. Algunas de sus obras de poesía son: Suites, Poema del cante jondo, Poeta en Nueva York.

El lagarto está llorando .El lagarto está llorando. La lagarta está llorando. ...El lagarto y la lagarta con delantalitos blancos. ...Han perdido sin querer su anillo de desposados. ...¡Ay, su anillito de plomo, ay, su anillito plomado! ...Un cielo grande y sin gente monta en su globo a los pájaros. ...El sol, capitán redondo, lleva un chaleco de raso. ...¡Miradlos qué viejos son! ¡Qué viejos son los lagartos! ...¡Ay cómo lloran y lloran, ¡ay!, ¡ay!, cómo están llorando!


Sorpresa Muerto se quedó en la calle con un puñal en el pecho. No lo conocía nadie. ¡Cómo temblaba el farol! Madre. ¡Cómo temblaba el farolito de la calle! Era madrugada. Nadie pudo asomarse a sus ojos abiertos al duro aire. Que muerto se quedó en la calle que con un puñal en el pecho y que no lo conocía nadie.

Paisaje La tarde equivocada se vistió de frío. Detrás de los cristales, turbios, todos los niños, ven convertirse en pájaros un árbol amarillo. La tarde está tendida a lo largo del río. Y un rubor de manzana tiembla en los tejadillos.


Generaci贸n del 36


Luis rosales:

Nació en Granada, 31 de

mayo de 1910 y murió en Madrid, 24 de octubre de 1992. Algunas de sus obras de poesía son: Rimas, La mejor reina de España. Figuración en prosa y verso.

Autobiografía Como el náufrago metódico que contase las olas que faltan para morir, y las contase, y las volviese a contar, para evitar errores, hasta la última, hasta aquella que tiene la estatura de un niño y le besa y le cubre la frente, así he vivido yo con una vaga prudencia de caballo de cartón en el baño, sabiendo que jamás me he equivocado en nada, sino en las cosas que yo más quería.


El bosque se iba haciendo al arder Me están mirando en tus ojos los ángeles del instante, los ángeles que perdieron la memoria al contemplarse. Me estoy reuniendo en tus brazos; te siento casi quemándome; arden el tronco y las ramas pero las hojas no arden. Estamos juntos, sin vernos, repetidos y distantes, juntos pero no vividos, tristemente naturales.

Recordando un temblor en el bosque de los muertos Si el corazón perdiera su cimiento, y vibraran la tierra y la madera del bosque de la sangre, y se sintiera en tu carne un pequeño movimiento total, como un alud que avanza lento borrando en cada paso una frontera, y fuese una luz fija la ceguera, y entre el mirar y el ver quedara el viento, y formasen los muertos que más amas un bosque ardiendo bajo el mar desnudo -el bosque de la muerte en que deshoja un sol, ya en otro cielo, su oro mudoy volase un enjambre entre las ramas donde puso el temblor la primer hoja...


Generaci贸n del 50


Gabriel Celaya: Nació en Guipúzcoa, 18 de marzo de 1911 y murió en Madrid, 18 de abril de 1991. Algunas de sus obras de poesía son: La soledad cerrada, Se parece al amor, Cantos iberos.

A veces me figuro que estoy enamorado A veces me figuro que estoy enamorado, y es dulce, y es extraño, aunque, visto por fuera, es estúpido, absurdo. Las canciones de moda me parecen bonitas, y me siento tan solo que por las noches bebo más que de costumbre. Me ha enamorado Adela, me ha enamorado Marta, y, alternativamente, Susanita y Carmen, y, alternativamente, soy feliz y lloro. No soy muy inteligente, como se comprende, pero me complace saberme uno de tantos y en ser vulgarcillo hallo cierto descanso.


Quien me habita ¡Qué extraño es verme aquí sentado, y cerrar los ojos, y abrirlos, y mirar, y oír como una lejana catarata que la vida se derrumba, y cerrar los ojos, y abrirlos, y mirar! ¡Qué extraño es verme aquí sentado! ¡Qué extraño verme como una planta que respira, y sentir en el pecho un pájaro encerrado, y un denso empuje que se abre paso difícilmente por mis venas! ¡Qué extraño es verme aquí sentado, y agarrarme una mano con la otra, y tocarme, y sonreír, y decir en voz alta mi propio nombre tan falto de sentido! ¡Oh, qué extraño, qué horriblemente extraño! La sorpresa hace mudo mi espanto. Hay un desconocido que me habita y habla como si no fuera yo mismo.


Biografía No cojas la cuchara con la mano izquierda. No pongas los codos en la mesa. Dobla bien la servilleta. Eso, para empezar. Extraiga la raíz cuadrada de tres mil trescientos trece. ¿Dónde está Tanganika? ¿Qué año nació Cervantes? Le pondré un cero en conducta si habla con su compañero. Eso, para seguir. ¿Le parece a usted correcto que un ingeniero haga versos? La cultura es un adorno y el negocio es el negocio. Si sigues con esa chica te cerraremos las puertas. Eso, para vivir.


Blas de otero: Nació en Bilbao, 15 de marzo de 1916 y murió en Madrid , 29 de junio de 1979. Algunas de sus obras de poesía son : Cuatro poemas, Ángel fieramente humano y Redoble de conciencia, Pido la paz y la palabra.

En la inmensa mayoría Podrá faltarme el aire, el agua, el pan, sé que me faltarán. El aire, que no es de nadie. El agua, que es del sediento. El pan... Sé que me faltarán. La fe, jamás. Cuanto menos aire, más. Cuanto más sediento, más. Ni más ni menos. Más.


Vivo y mortal Sé que hay estrellas, luminosos mares de fuego, inhabitados paraísos, cadenas de planetas, cielos lisos, montañas que se yerguen como altares. Sé que el mundo , la Tierra que yo piso, tiene vida, la misma que me hace. Pero sé que se muere si se nace, y se nace, ¿por qué?, ¿por quién que quiso? Nadie quiso nacer. Ni nadie quiere morir. ¿Por qué matar lo que prefiere vivir? ¿Por qué nacer lo que se ignora? Solo está el hombre. El mundo, inmenso, gira. Sobre su gozne virginal, suspira lo que, vivo y mortal, el hombre llora.

Canción cinco POR los puentes de Zamora, sola y lenta, iba mi alma. No por el puente de hierro, el de piedra es el que amaba. A ratos miraba al cielo, a ratos miraba al agua. Por los puentes de Zamora, lenta y sola, iba mi alma.


Generaci贸n del 60


Claudio Rodríguez:

Nació en

Zamora, 30 de enero de 1934 y murió en Madrid, 22 de julio de 1999. Algunas de sus obras de poesía son: Desde mis poemas, Don de la ebriedad, Conjuros.

Siempre la claridad viene del cielo Siempre la claridad viene del cielo; es un don: no se halla entre las cosas sino muy por encima, y las ocupa haciendo de ello vida y labor propias. Así amanece el día; así la noche cierra el gran aposento de sus sombras. Y esto es un don. ¿Quién hace menos creados cada vez a los seres? ¿Qué alta bóveda los contiene en su amor? ¡Si ya nos llega y es pronto aún, ya llega a la redonda a la manera de los vuelos tuyos y se cierne, y se aleja y, aún remota, nada hay tan claro como sus impulsos! Oh, claridad sedienta de una forma, de una materia para deslumbrarla quemándose a sí misma al cumplir su obra. Como yo, como todo lo que espera. Si tú la luz te la has llevado toda, ¿cómo voy a esperar nada del alba? Y, sin embargo –esto es un don–, mi boca espera, y mi alma espera, y tú me esperas, ebria persecución, claridad sola mortal como el abrazo de las hoces, pero abrazo hasta el fin que nunca afloja.


Ajeno Largo se le hace el día a quien no ama y él lo sabe. Y él oye ese tañido corto y duro del cuerpo, su cascada canción, siempre sonando a lejanía. Cierra su puerta y queda bien cerrada; sale y, por un momento, sus rodillas se le van hacia el suelo. Pero el alba, con peligrosa generosidad, le refresca y le yergue. Está muy clara su calle, y la pasea con pie oscuro, y cojea en seguida porque anda sólo con su fatiga. Y dice aire: palabras muertas con su boca viva. Prisionero por no querer, abraza su propia soledad. Y está seguro, más seguro que nadie porque nada poseerá; y él bien sabe que nunca vivirá aquí, en la tierra. A quien no ama, ¿cómo podemos conocer o cómo perdonar? Día largo y aún más larga la noche. Mentirá al sacar la llave. Entrará. Y nunca habitará su casa.


Ángel González:

Nació en Oviedo, 6 de

septiembre de 1925 y murió en Madrid, 12 de enero de 2008. Algunas de sus obras de poesía son: A todo amor, 101 + 19 = 120 poemas, Realidad casi nube.

Esperanza Esperanza, araña negra del atardecer. Te paras no lejos de mi cuerpo abandonado, andas en torno a mí, tejiendo, rápida, inconsistentes hilos invisibles, te acercas, obstinada, y me acaricias casi con tu sombra pesada y leve a un tiempo. Agazapada bajo las piedras y las horas, esperaste, paciente, la llegada de esta tarde en la que nada es ya posible... ........................Mi corazón: tu nido. .............Muerde en él, esperanza.


Me he quedado sin pulso y sin aliento Me he quedado sin pulso y sin aliento separado de ti. Cuando respiro, el aire se me vuelve en un suspiro y en polvo el corazón, de desaliento. No es que sienta tu ausencia el sentimiento. Es que la siente el cuerpo. No te miro. No te puedo tocar por más que estiro los brazos como un ciego contra el viento. Todo estaba detrás de tu figura. Ausente tú, detrás todo de nada, borroso yermo en el que desespero. Ya no tiene paisaje mi amargura. Prendida de tu ausencia mi mirada, contra todo me doy, ciego me hiero.

Eso era amor Le comenté: -Me entusiasman tus ojos. Y ella dijo: -¿Te gustan solos o con rímel? -Grandes, respondí sin dudar. Y también sin dudar me los dejó en un plato y se fue a tientas.


Generación del 70 – actualidad


Leopoldo María Panero: Nació en Madrid ,16 de junio de 1948 Algunas de sus obras de poesía son : Piedra negra o del temblar, Poemas del manicomio de Mondragón, Last River Together

A francisco Suave como el peligro atravesaste un día con tu mano imposible la frágil medianoche y tu mano valía mi vida, y muchas vidas y tus labios casi mudos decían lo que era el pensamiento. Pasé una noche a ti pegado como a un árbol de vida porque eras suave como el peligro, como el peligro de vivir de nuevo.


El circo Dos atletas saltan de un lado a otro de mi alma lanzando gritos y bromeando acerca de la vida: y no sé sus nombres. Y en mi alma vacía escucho siempre cómo se balancean los trapecios. Dos atletas saltan de un lado a otro de mi alma contentos de que esté tan vacía. Y oigo oigo en el espacio sonidos una y otra vez el chirriar de los trapecios una y otra vez. Una mujer sin rostro canta de pie sobre mi alma, una mujer sin rostro sobre mi alma en el suelo, mi alma, mi alma: y repito esa palabra no sé si como un niño llamando a su madre a la luz, en confusos sonidos y con llantos, o bien simplemente para hacer ver que no tiene sentido. Mi alma. Mi alma es como tierra dura que pisotean sin verla caballos y carrozas y pies, y seres que no existen y de cuyos ojos mana mi sangre hoy, ayer, mañana. Seres sin cabeza cantarán sobre mi tumba una canción incomprensible. Y se repartirán los huesos de mi alma. Mi alma. Mi hermano muerto fuma un cigarrillo junto a mí.


Álvaro Tato:

Nació en Madrid ,1978

Algunas de sus obras de poesía son: Libro de Uroboros, Hexateuco

Puck Toma la flor azul del sueño, la roja del amor, la blanca de la luna y la negra del bosque. Toma la flor naranja de la noche, la flor verde del aire. Toma la flor morada del deseo y la flor amarilla de la muerte. Cuando despiertes se encenderá tu ramo colgado de las varas del telar del último escenario.


Himno Que haya viento a favor. Que mires atrás una sola vez para saber que aún no te persigues. Que encuentres la alegría de perderte, la certeza fugaz de no estar muerto, alguien que te acompañe y cosas que sucedan. Que sigas. Que te pares. Que nunca des contigo. Y que tu patria sea ese lugar al que no llegarás.


PoesĂ­a Hispanoamericana


Alejandra Pizarnik: Nació en Avellaneda, 29 de abril de 1936 y murió en Avellaneda, 25 de septiembre de 1972 Algunas de sus obras de poesía son: La tierra más ajena, Nombres y figuras, La condesa sangrienta

Como agua sobre una piedra a quien retorna en busca de su antiguo buscar la noche se le cierra como agua sobre una piedra como aire sobre un pájaro como se cierran dos cuerpos al amarse

Nombrarte No el poema de tu ausencia, sólo un dibujo, una grieta en un muro, algo en el viento, un sabor amargo.


Pablo Neruda:

Nació en Parral, 12 de

julio de 1904 y murió en Santiago, 23 de septiembre de 1973 Algunas de sus obras de poesía son : Veinte poemas de amor y una canción desesperada, España en el corazón, España en el corazón.

Oda a la luz encantada La luz bajo los árboles, la luz del alto cielo. La luz verde enramada que fulgura en la hoja y cae como fresca arena blanca. Una cigarra eleva su son de aserradero sobre la transparencia. Es una copa llena de agua el mundo.


Antes de amarte, amor ,nada era mío Antes de amarte, amor, nada era mío: vacilé por las calles y las cosas: nada contaba ni tenía nombre: el mundo era del aire que esperaba. Yo conocí salones cenicientos, túneles habitados por la luna, hangares crueles que se despedían, preguntas que insistían en la arena. Todo estaba vacío, muerto y mudo, caído, abandonado y decaído, todo era inalienablemente ajeno, todo era de los otros y de nadie, hasta que tu belleza y tu pobreza llenaron el otoño de regalos.


BibliografĂ­a http://es.wikipedia.org http://poemacadadia.blogspot.com.es http://www.poemas-del-alma.com/


Antología de poetas del siglo xx  
Advertisement
Read more
Read more
Similar to
Popular now
Just for you