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COLABORACIONES UNA

III.- MOSTAZA

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«El reino es semejante a un grano de mostaza, más pequeña que cualquier semilla» (Mt 13, 31-2). La mostaza en contraposición al cedro, el que utilizó Salomón para el Templo de Jerusalén, los famosos cedros del Líbano. Escribe Pagola: «La parábola les tuvo que llegar muy adentro. ¿Cómo podía comparar Jesús el poder salvador de Dios con un arbusto salido de una semilla tan pequeña? ¿Había que abandonar la tradición que hablaba de un Dios grande y poderoso? ¿Había que olvidarse de sus grandes hazañas del pasado y estar atentos a un Dios que está ya actuando en lo pequeño e insignificante?». Apostar por la mostaza y creer en su eficacia implica el desinterés por las grandes gestas de Israel (y de la Congregación), de las majestuosas efemérides y optar por otras cosas. Es aceptar la debilidad de la pequeñez como lugar teológico. Y aceptar que el reino de Dios no es fruto de nuestro esfuerzo, sino de Dios. Es abandonar para siempre el poder de la cantidad (abandonar el prestigio de

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la cantidad de conventos abiertos, la cantidad de vocaciones…). Y es aceptar esperar, mostaza es un tema de esperanza porque la evidencia del éxito no es inmediata, Dios se revela como más omnipaciente que omnipotente. Invito a la Congregación a peregrinar a estos tres santos lugares. Estoy seguro que, frutos de esta peregrinación triple, la Congregación quedará sanamente modificada, porque la modificación es el fruto natural de toda conversión. Éstos serán los lugares del peregrinar y éstas las modificaciones: Desierto: pobres, pero significativas Orilla: puntos de interrogación más que de admiración Mostaza: frágiles, pero otorgadoras de esperanza. JOAN BAUZÀ I BAUZÀ, SACERDOTE

e ilusiones y poder así ponerles nombre y gestionarlos de la manera mas adecuada para una mayor felicidad y equilibrio personal. A este tipo de refuerzo, asisten todos los alumnos del colegio. Este año, por primera vez, hemos organizado grupos de padres para ayudarles así también a trabajarse ellos y poder así ayudar también a sus hijos e hijas. Cabe destacar que el claustro de profesores también ha recibido este tipo de refuerzo, guiados por una maestra del propio claustro. No podemos pretender enseñar a los demás lo que no somos capaces de aprender nosotros. Otro proyecto destacable, es el que iniciamos el curso pasado y que este curso ya le hemos dado forma y lo hemos programado desde el principio, con muchas ganas y participación. Son lo que llamamos «grupos interactivos». Son sesiones de unas dos horas en donde los padres y los profesores están exactamente en el mismo nivel trabajando en el aula, con grupos de alumnos y llevando a cabo una actividad anteriormente preparada por los profesores (y por qué no de los padres?). El curso pasado, la ALUMNOS VOLUNTARIOS experiencia fue muy positiva y satisfactoria, tanto para los padres, como para los alumnos, así como también para los profesores. Los niños (aprendiendo de los padres), los padres (enseñando a los hijos) y los profesores (colaborando con ambos). Esta experiencia es ideal para trabajar valores como la igualdad, la corresponsabilidad, la solidaridad, la humildad y para potenciar la autoestima, confianza en uno mismo, de padres y alumnos. También destacar el programa de voluntariado del colegio. El voluntariado de Escola Verda (reciclado de papel, plástico, …sensibilización …), de dinamizadores de patio, de ayudar en las entradas y salidas de los alumnos con discapacidades físicas de la aula UEECO, voluntariado de mediación son los que tenemos

MADRE EN LOS GRUPOS INTERACTIVOS

actualmente en marcha. Este proyecto fomenta la solidaridad, la sensibilidad hacia los más necesitados, la tolerancia y el respeto. Un aspecto que me gustaría subrayar también, es la capacidad del claustro de manejar las situaciones críticas o las crisis internas que podamos tener, por lo que comentaba antes de «No podemos pretender enseñar a los demás lo que no somos capaces de aprender nosotros». El curso pasado tuvimos una crisis de claustro más o menos importante… hubo un claustro, en donde sacamos todo lo que había dentro de nosotros que nos molestaba de los demás o de la manera de trabajar juntos … y a partir de ahí fue cuando empezó el proceso de reflexión personal, en donde cada uno hizo su proceso para mejorar cada uno lo que tiene que mejorar y a partir de ahí construir un futuro juntos y con garantías de éxito. El perdón, el reconocer los propios errores y el destacar lo que nos une, más que lo que nos separa ha sido primordial para superar dicha crisis y para afrontar un futuro con ilusión y con garantías de éxito. Evidentemente también, para poder enseñar de primera mano a los alumnos y padres cómo superar una crisis. TOMEU RIGO DIRECTOR DEL CENTRO SANT FRANCESC D’ASSÍS

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Ir a la orilla es ir al malecón, a los amarres del puerto. Ir a la orilla es salir del convento e ir a donde el mundo, donde están los hombres y las mujeres, a ejemplo de San Juan Bautista junto al Jordán, a ejemplo de Jesús a la orilla del mar de Galilea, o de San Pablo a orilla del río en Filipos (Hch 16,13). Con dos actitudes claras: Una, no ir para hacer allí lo que todo el mundo hace, sino para plantear precisamente lo que nadie plantea ni cuestiona. La parábola tiene el carisma no sólo de dar respuesta, sino de cambiar la pregunta. «Como cristianos, nunca deberíamos preguntarnos solamente: ¿Cómo puedo salvarme yo mismo? Deberíamos preguntarnos también: ¿Qué puedo hacer para que otros se salven y para que surja también para ellos la estrella de la esperanza? Entonces habré hecho el máximo también por mi salvación personal» (Spe Salvi, 48). Otra, hablar en parábolas, esto es, en términos sencillos y claros, no con lenguaje aseverativo sino sugestivo, no para dar lecciones sino para contar historias, esto es, experiencias.

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Nº52Misericordiae  

Magazine, boletin

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