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QUIÉN ES QUIÉN EN LA CONGREGACIÓN

PLAZA

QUADRADO

PA R A

OBISPO VERGER DE SANTANYÍ. DESPUÉS DE UNA BREVE EXPERIENCIA LABORAL EN CALA D’ OR, A LOS 19 AÑOS INGRESÉ EN LA CONGREGACIÓN EL 8 DE ABRIL DE 1972. HICE EL POSTULANTADO Y EL NOVICIADO EN P INA DONDE TAMBIÉN PROFESÉ EL 15 DE SEPTIEMBRE DE 1974. P ASÉ A FORMAR PARTE DE LA C OMUNIDAD DE P L A Z A Q UADRADO PARA HACER E L JUNIORADO Y MIENTRAS CURSÉ EL BACHILLERATO SUPERIOR. DESPUÉS FORMÉ PARTE DE LA COMUNIDAD DE ANTILLÓN Y ESTUDIÉ COU Y M AGISTERIO ESPECIALIDAD CIENCIAS EN ALBERTA JIMÉNEZ. AL CABO DE DOS AÑOS Y DE VUELTA A PLAZA QUADRADO CELEBRÉ MI PROFESIÓN PERPETUA EL 2 DE SEPTIEMBRE DE 1980. EL CURSO 1980/81 LO PASÉ EN S A POBLA Y TUVE

TRABAJAR EN EL CENTRO M ÀXIM ALOMAR DEL TERRENO. EN VERANO DE 1995 PASÉ A CASA MADRE (PALMA) HASTA 2007 PARA PERTENECER AL CONSEJO GENERAL. MIENTRAS CONTINUÉ EN MÀXIMO ALOMAR, JAIME I, GABRIEL ALZAMORA Y GABRIEL VALSECA, HASTA QUE EN 2002 PASÉ A TENER EXCEDENCIA. D ESDE 2007 COLABORO EN LA MISIÓN DE LA CONGREGACIÓN EN LA ORGANIZACIÓN MATER MISERICORDIAE, Y DESDE 2008 CONCRETAMENTE CON LOS ADULTOS EN EL CENTRO OCUPACIONAL ISLA. MIENTRAS HE PERTENECIDO TRES AÑOS A LA FRATERNIDAD DE SON CLADERA, Y A PARTIR DEL 2010 ESTOY EN LA MISMA COMUNIDAD DE MATER. TODO UN RECORRIDO VITAL DE CUARENTA AÑOS QUE HE

MI PRIMERA EXPERIENCIA COMO MAESTRA CON AQUELLAS

ANOTADO TAL COMO ME HA VENIDO A LA MEMORIA Y QUE NUNCA

NIÑAS QUE AÚN AHORA RECUERDO UNA A UNA .

ME HABÍA PARADO A RECORDAR Y MENOS A ESCRIBIR.

CURSÉ

CONTINUACIÓN HICE EL BACHILLERATO ELEMENTAL EN EL COLEGIO

TAMBIÉN

VEO QUE

FUE EN ESTE PUEBLO DONDE EMPECÉ PROPIAMENTE A

MI VIDA ES UNA Y ESTÁ ENTRETEJIDA DE CIRCUNSTANCIAS QUE ME

IMPLICARME EN ACTIVIDADES PASTORALES .

HAN SIDO DADAS , OPCIONES PERSONALES ,

TODO UN

DOS CURSOS SIGUIENTES FORMÉ PARTE DE LA

ENTRAMADO EN EL QUE VAN UNIDOS LOS HECHOS, ACTITUDES Y

C OMUNIDAD DE P EGUERA Y TRABAJÉ EN EL COLEGIO PÚBLICO DE A NDRATX . DE VUELTA A SA POBLA ESTUVE DOS CURSOS MÁS HASTA QUE PASÉ A B ARCELONA DONDE PERMANECÍ DESDE 1985 A 1993. POR TERCERA VEZ LLEGUÉ A SA POBLA PARA ESTAR

FUNDAMENTACIONES HUMANAS Y TRASCENDENTES QUE DAN COMO

LOS

RESULTADO UNA MANERA DE VIVIR PERSONAL Y COMUNITARIA, DE

DIOS, Y QUE, TODO UNIDO, ES EL ANDAMIAJE O ESTRUCTURA DE APOYO AL CRECIMIENTO QUE, CON TODAS MIS LIMITACIONES Y POTENCIALIDADES, ME HA IDO ENCAMINANDO HACIA

RECIBIR EL AMOR DE

UNA MANERA DE ORIENTAR MI EXISTENCIA Y DE REALIZAR LA MISIÓN DE MISERICORDIA.

P: ¿Cómo y cuándo experimentaste la llamada del Señor? R: N o s a b r í a d e c i r c o m o n i c u a n d o p e r o seguramente fue un proceso natural desde mi infancia. Mi familia me educó en un ambiente cristiano y religioso. Con mis padres aprendí a enfocar la vida desde una perspectiva creyente y a rezar, y de una manera especial con mi abuela con la que compartí tiempo, confidencias y plegarias.

En el pueblo viví las celebraciones, catequesis (mi madre era catequista y yo mientras me sentaba a su lado) y actividades de ocio del momento, siempre en el marco de la escuela de las monjas y la parroquia (l’ iglesi como la llamamos). El testimonio de personas, sobretodo de las religiosas, siempre implicadas en los diferentes ámbitos: Sor Margarita Moragues y después Sor María Magdalena Crespí en la escuela grande y grupos de los domingos; Sor Catalina en la de los

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M

UN CURSO E INCORPORARME POR TERCERA VEZ TAMBIÉN A

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N

12 DE ENERO DE 1953 EN C ALONGE (SANTANYÍ), MALLORCA. DE NIÑA FUI A LA ESCUELA UNITARIA DE LAS FRANCISCANAS EN CALONGE DONDE EL CERTIFICADO DE ESTUDIOS PRIMARIOS , Y A ACÍ EL

indecisión y la duda. Pero también en la seguridad de que Dios se haría luz y que se verificaría lo que él anhelaba: «que todo se hiciese en festividades de María». Como realmente así fue. He aquí como D. Gabriel Mariano, lleno de alegría, comunica a su madre su preparación para el gran día: «Sí, el día 24 del presente, día en que la universal Iglesia celebra la festividad de la Madre de las Mercedes voy a recibir la más grande merced que en este mundo pudiera… voy a ordenarme Sacerdote… (Doc.III, 159-162). Dñª Juana Ana, tardó en recibir tan grata noticia. Que, como veremos, no es el anuncio del final del proceso vocacional de D. Gabriel. Para esta buena madre, también los silencios de su hijo le hablan de un designio de Dios sobre él. Está segura de la vocación de su hijo que es donación al Señor. Y, en medio del sufrimiento, le asegura que «es grandísima su dicha al tener un hijo todo consagrado al servicio de Dios» (Doc. III, 185). Con estas bellas palabras, Dñª Juana Ana revela perfectamente su convencimiento de que su hijo es para Dios. El estado de ánimo que acompañó a D. Gabriel durante su proceso vocacional, a causa de las muchas dificultades y circunstancias adversas, no parece haber influido en el ánimo de su madre. La cual, en ningún momento duda de la autenticidad de la vocación de su querido hijo. Con este ánimo lo entrega todo a Dios. Para ella es muy poco lo que se reserva: «Tener el gusto de verle celebrar el Santo sacrificio de la misa y volverle a ver». (Doc, IV, 11). No obstante, sigue de un modo callado y hasta sufriente, el proceso vocacional de su hijo. Dñª Juana Ana en algún momento disimula. Pero en otros es sincera con él. E incluso le habla con autoridad de madre que, sólo busca la gloria de Dios y la felicidad de su hijo, cuya separación le causa enorme sufrimiento. Quiere que D. Gabriel sea consciente de ello. Que no olvide «ha sido grande el sacrificio que he hecho a Dios de ti» (Doc.IV, 32). 6. Génova: Franciscanos OFM Mientras Dñª Juana Ana vive momentos de incertidumbre acerca del lugar donde su hijo elegirá para servir a Dios, D. Gabriel toma una decisión importante, si bien todavía no definitiva. Decide abandonar la ciudad de Roma, pensando en la posibilidad de establecerse en Génova (Italia). En esta ciudad, Mons. Francisco Ignacio Cabrera, acaba de abrir una casa para aquellos jóvenes sacerdotes españoles que deseen hacerse capaces de ejercitar bien su Ministerio (Doc. IV, 59-61). El deseo de establecerse D. Gabriel, en Génova (Italia), pronto se hace realidad. Sin más rodeos lo comunica así a

M

MAGDALENA FIOL VADELL

estado de ánimo. Le oculta su intento de abrazar la vida religiosa. Pero le comunica esta inesperada decisión. «Mi muy apreciadísima madre: Vivo satisfecho con el Subdiaconado. Ninguna prisa me doy para las demás órdenes. Se muy bien que con esto soy un poquito más gravoso; pero me parece ser más conveniente, y quiero antes aprender mejor las obligaciones de un estado tan elevado» (Doc. III, 103). Es ésta una breve carta, que, sin duda, oculta un estado de ánimo marcado por la inseguridad y la oscuridad. Dñª Juana Ana, que tiene plena confianza con su hijo, le responde el 10 de agosto de 1842. «En lo que me dices de tu preparación para el sacerdocio me parece haces, muy bien; yo me figuro lo tomarás por la Asunción de la Virgen tu buena Madre. Hazlo quando te parezca que en quanto a lo gravoso tu bien sabes que de buena gana te mandaré quanto me pidieras…» (Doc. III, 126). El periodo de discernimiento y búsqueda de la voluntad de Dios, contínua todavía el 20 de agosto del mismo año 1842. D. Gabriel, se dirige a su madre, manifestándole abiertamente su situación personal. Experimenta sentimientos de soledad. De añoranza de los suyos. Añoranza de Mallorca. De tantos amigos que en Mallorca dejó. Muchos días tiene la satisfacción de hablar con su madre entre sueños. No sabe si Dios lo permite para que sea mayor el sacrificio. Y añade: «No obstante El sabe que, ayudado de su divina gracia, estoy dispuesto para hacerlos mayores siempre que conociera que ésta es su voluntad» (Doc. III, 146) Dñª Juana Ana conserva en su corazón cada una de estas palabras de su hijo. Ha guardado silencio mucho tiempo. Pero el día 14 de septiembre de 1842 le escribe largamente. «Mi muy querido y apreciado hijo: En lo que me dices no esté con cuidado de ti, eso me es imposible pues lo mucho que te quiero me mueve a tenerlos, y tus cartas para mi es lo único que deseo por más que no guardes ningún orden en escribir, que en eso haces bien, pero te ruego encarecidamente no me escasees este pequeño consuelo que me puedes dar, y decirme quanto te pasa, pues deseo saberlo todo. En la carta de tu ordenación me decías tenias ya presentado para las demás Órdenes, y aunque me dices en otra quieres prepararte más, ahora no se a que atribuir el no volverme hablar más de esos» (Doc. III,154). Se dio la coincidencia que D. Gabriel también escribía a su madre, el mismo día 14 de septiembre. Y precisamente para comunicarle la decisión que acaba de tomar: será ordenado Sacerdote. En dicha carta no le oculta los días vividos en la oscuridad, la

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Nº52Misericordiae  

Magazine, boletin

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