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1. A caballo regalado no se le ve colmillo 2. A chillidos de puerco, oídos de carnicero 3. A dios rezando y con el mazo dando 4. A falta de pan, tortillas 5. A palabras necias, oídos de mercader 6. A todo puerquito le llega su san Martín 2. Dichos

"Lo que se ignora, se desprecia". Antonio Machado (1875-1939); poeta y prosista español.


"Es extraña la ligereza con que los malvados creen que todo les saldrá bien". Victor Hugo (1802-1885); novelista francés. "Hay dos maneras de llegar al desastre: una, pedir lo imposible; otra, retrasar lo inevitable". Francisco Cambó (1876-1947); político y estadista español. uando los que mandan pierden la vergüenza, los que obedecen pierden el respeto. Más frases sobre: Jerarquía Cuando el hombre es celoso, molesta; cuando no lo es, irrita. Más frases sobre: Celos Más vale feo y bueno que guapo y perverso.

Versos acuerdate del acuerdate del acuerdate del que nos dimos primera vez

dia mes beso la

eres un payaso eres un sangron pero siempre sera el dueño de mi corazon no quiero agua no quiero coca nomas quiero un


beso de tu boca tengo frio tengo calor tengo todo menos tu amor los ratones para vivir nesecitan queso y to para vivir necesito de tus besos 15 15 15 de

veces fui ala iglesia veces me confense veces me di cuenta q ti me enamore

cuentos Hansel y Gretel vivían con su padre, un pobre leñador, y su cruel madrastra, muy cerca de un espeso bosque. Vivían con muchísima escasez, y como ya no les alcanzaba para poder comer los cuatro, deberían plantearse el problema y tratar de darle una buena solución. Una noche, creyendo que los niños estaban dormidos, la cruel madrastra dijo al leñador: -No hay bastante comida para todos: mañana llevaremos a los niños a la parte más espesa del bosque y los dejaremos allí. Ellos no podrán encontrar el camino a casa y así nos desprenderemos de esa carga.


Al principio, el padre se opuso rotundamente a tener en cuenta la cruel idea de la malvada mujer. -¿Cómo vamos a abandonar a mis hijos a la suerte de Dios, quizás sean atacados por los animales del bosque? -gritó enojado. -De cualquier manera, así moriremos todos de hambre -dijo la madrastra y no descansó hasta convencer al débil hombre de llevar adelante el malévolo plan que se había trazado. Mientras tanto los niños, que en realidad no estaban dormidos, escucharon toda la conversación. Gretel lloraba amargamente, pero Hansel la consolaba. -No llores, querida hermanita -decía él-, yo tengo una idea para encontrar el camino de regreso a casa. A la mañana siguiente, cuando salieron para el bosque, la madrastra les dio a cada uno de los niños un pedazo de pan. -No deben comer este pan antes del almuerzo -les dijo-. Eso es todo lo que tendrán para el día. El dominado y débil padre y la madrastra los acompañaron a adentrarse en el bosque. Cuando penetraron en la espesura, los niños se quedaron atrás, y Hansel, haciendo migas de su pan, las fue dejando caer con disimulo para tener señales que les permitieran luego regresar a casa. Los padres los llevaron muy adentro del bosque y les dijeron: -Quédense aquí hasta que vengamos a buscarlos. Hansel y Gretel hicieron lo que sus padres habían ordenado, pues creyeron que cambiarían de opinión y volverían por ellos. Pero cuando se acercaba la noche y los niños vieron que sus padres no aparecían, trataron de encontrar el camino de


regreso. Desgraciadamente, los pájaros se habían comido las migas que marcaban el camino. Toda la noche anduvieron por el bosque con mucho temor observando las miradas, observando el brillo de los ojos de las fieras, y a cada paso se perdían más en aquella espesura. Al amanecer, casi muertos de miedo y de hambre, los niños vieron un pájaro blanco que volaba frente a ellos y que para animarlos a seguir adelante les aleteaba en señal amistosa. Siguiendo el vuelo de aquel pájaro encontraron una casita construida toda de panes, dulces, bombones y otras confituras muy sabrosas. Los niños, con un apetito terrible, corrieron hasta la rara casita, pero antes de que pudieran dar un mordisco a los riquísimos dulces, una bruja los detuvo. La casa estaba hecha para atraer a los niños y cuando éstos se encontraban en su poder, la bruja los mataba y los cocinaba para comérselos. Como Hansel estaba muy delgadito, la bruja lo encerró en una jaula y allí lo alimentaba con ricos y sustanciosos manjares para engordarlo. Mientras tanto, Gretel tenía que hacer los trabajos más pesados y sólo tenía cáscaras de cangrejos para comer.


Un día, la bruja decidió que Hansel estaba ya listo para ser comido y ordenó a Gretel que preparara una enorme cacerola de agua para cocinarlo. -Primero -dijo la bruja-, vamos a ver el horno que yo prendí para hacer pan. Entra tú primero, Gretel, y fíjate si está bien caliente como para hornear. En realidad la bruja pensaba cerrar la puerta del horno una vez que Gretel estuviera dentro para cocinarla a ella también. Pero Gretel hizo como que no entendía lo que la bruja decía. -Yo no sé. ¿Cómo entro? -preguntó Gretel. -Tonta -dijo la bruja-, mira cómo se hace -y la bruja metió la cabeza dentro del horno. Rápidamente Gretel la empujó dentro del horno y cerró la puerta. Gretel puso en libertad a Hansel. Antes de irse, los dos niños se llenaron los bolsillos de perlas y piedras preciosas del tesoro de la bruja. Los niños huyeron del bosque hasta llegar a orillas de un inmenso lago que parecía imposible de atravesar. Por fin, un hermoso cisne blanco compadeciéndose de ellos y les ofreció pasarlos a la otra orilla. Con gran alegría los niños encontraron a su padre allí. Éste había sufrido mucho durante la ausencia de los niños y los había buscado por todas partes, e incluso les contó acerca de la muerte de la cruel madrastra. Dejando caer los tesoros a los pies de su padre, los niños se arrojaron en sus brazos. Así juntos olvidaron todos los malos momentos que habían pasado y supieron que lo más importante


en la vida es estar junto a los seres a quienes se ama, y siguieron viviendo felices y ricos para siempre.

Cuento de El Hada y la Sombra Hace mucho, mucho tiempo, antes de que los hombres y sus ciudades llenaran la tierra, antes incluso de que muchas cosas tuvieran un nombre, existía un lugar misterioso custodiado por el hada del lago. Justa y generosa, todos sus vasallos siempre estaban dispuestos a servirle. Y cuando unos malvados seres amenazaron el lago y sus bosques, muchos se unieron al hada cuando les pidió que la acompañaran en un peligroso viaje a través de ríos, pantanos y desiertos en busca de la Piedra de Cristal, la única salvación posible para todos. El hada advirtió de los peligros y dificultades, de lo difícil que sería aguantar todo el viaje, pero ninguno se asustó. Todos prometieron acompañarla hasta donde hiciera falta, y aquel mismo día, el hada y sus 50 más leales vasallos comenzaron el viaje. El camino fue aún más terrible y duro que lo había anunciado el hada. Se enfrentaron a bestias terribles, caminaron día y noche y vagaron perdidos por el desierto sufriendo el hambre y la sed. Ante tantas adversidades muchos se desanimaron y terminaron por abandonar el viaje a medio camino, hasta que sólo quedó uno, llamado Sombra. No era el más valiente, ni el mejor luchador, ni siquiera el más listo o divertido,


pero continuó junto al hada preguntaba que por qué no Sombra respondía siempre acompañaría a pesar de las hago. No voy a dar media verdad que iba a ser duro”.

hasta el final. Cuando ésta le abandonaba como los demás, lo mismo “Os dije que os dificultades, y éso es lo que vuelta sólo porque haya sido

Gracias a su leal Sombra pudo el hada por fin encontrar la Piedra de Cristal, pero el monstruoso Guardián de la piedra no estaba dispuesto a entregársela. Entonces Sombra, en un último gesto de lealtad, se ofreció a cambio de la piedra quedándose al servicio del Guardián por el resto de sus días… La poderosa magia de la Piedra de Cristal permitió al hada regresar al lago y expulsar a los seres malvados, pero cada noche lloraba la ausencia de su fiel Sombra, pues de aquel firme y generoso compromiso surgió un amor más fuerte que ningún otro. Y en su recuerdo, queriendo mostrar a todos el valor de la lealtad y el compromiso, regaló a cada ser de la tierra su propia sombra durante el día; pero al llegar la noche, todas las sombras acuden el lago, donde consuelan y acompañan a su triste hada.

El hogar de un hada


Había una vez un hada que vivia en Escocia. Se llamaba Titania,como la reina de las hadas. Titania vivia en un arbol. Titania tenia algo diferente a las demas y es que ella era de color azul y su pelo era de color rosado. Titania era del tamaño de una uña. Un dia estaba en el rio y vio que unos hombres iban a talar el arbol en el que ella vivia y les pregunto: -¿Por que quereis talar mi arbol?dijo el hada. -Para hacer muebles-dijo el leñador -No ves que si talas mi arbol, me dejaras sin un hogar-dijo el hada. -¿Donde vivire?-dijo el hada. -Es verdad, no lo hare-dijo el leñador. El leñador no talo el arbol y Titania pudo conservar su hogar.


Bombas

EN ESA BOQUITA EN FLOR QUE TE HA REGALADO DIOS NO HAY NINGรšN LABIO INFERIOR ยกSON SUPERIORES LOS DOS!

ELLA: TU MI QUERIDO MESTIZO HUELES A PURA TIERRA SI QUIERES HACERTE HOMBRE VENTE UN TIEMPO PA' LA SIERRA EL: LA SIERRA NO ES PA' MESTIZOS ES PARA USTEDES LOS INDIOS SI QUIERES HACERTE MUJER APRENDE A COCINAR MIS GUIZOS. QUISIERA SER ZAPATITO PA' CALZAR TU LINDO PIE Y DE VEZ EN CUANDO MIRAR LO QUE EL ZAPATITO VE.


Con esa cara de pec y esa cintura de lec te juro mi linda x'Pet que te puedo hacer jetzmek


letras  

conjunto de refranes y cuentos

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