Page 1

EL INGENIOSO HIDALGO DON QUIXOTE DE LA MANCHA, VISTO BAJO EL PRISMA DE LA MILICIA (II)

Tras el breve y casi anecdótico artículo del pasado 28 de abril, hoy retomamos el tema, presentando diferentes citas del Quijote en la que su protagonista nos da fe de sus conocimientos, forma y manera de actuar como Hidalgo Caballero que ejerce la profesión de las armas, la milicia. En el capítulo XXVII, de la Segunda Parte, Don Quijote sienta jurisprudencia sobre La Guerra Justa, una de las grandes preocupaciones de los moralistas españoles del siglo XV que pretendían acabar con la sangría permanente de las guerras entre cristianos (lo que hoy llamaríamos guerras civiles). En la cita a que nos referimos, D. Quijote, defiende la idea de que un insulto no puede ni debe implicar a toda una comunidad, destacando en su alocución los diversos cuerpos de leyes y tratados que por aquel entonces regulaban los encuentros armados (guerras) y haciendo uso de lo que se pretendía regular como Guerra Justa.

Así decía: Yo, señores míos, soy caballero andante, cuyo ejercicio es el de las armas, y cuya profesión la de favorecer a los necesitados de favor y acudir a los menesterosos. Días ha que he sabido vuestra desgracia y la causa que os mueve a tomar las armas a cada paso, para vengaros de vuestros enemigos; y, habiendo discurrido una y muchas veces en mi entendimiento sobre vuestro negocio, hallo, según las leyes del duelo, que estáis engañados en teneros por afrentados porque ningún particular puede afrentar a un pueblo entero …../…… Los varones prudentes, las repúblicas bien concertadas, por cuatro cosas han de tomar las armas y desenvainar las espadas, y poner a riesgo sus personas, vidas y haciendas: la primera, por defender la fe católica; la segunda, por defender su vida, que es de ley natural y divina; la 1


tercera, en defensa de su honra, de su familia y hacienda; la cuarta, en servicio de su rey, en la guerra justa; y si le quisiéramos añadir la quinta, que se puede contar por segunda, es en defensa de su patria. A estas cinco causas, como capitales, …../….

Como apostilla de lo anterior, su buen escudero Sancho y por si alguno no hubiera caído en la cuenta de que el discurso de su señor se basaba en sólidos fundamentos legales, aclara lo siguiente: Mi señor don Quijote de la Mancha, que en un tiempo se llamó el Caballero de la Triste Figura y ahora se llama el Caballero de los Leones, es un hidalgo muy atentado (1), que sabe latín y romance como un bachiller, y en todo cuanto trata y aconseja procede como muy buen soldado, y tiene todas las leyes y ordenanzas de lo que llaman el duelo en la uña (2). (1) Atentado: Prudente, que actúa con tiento. (2) “de lo que llaman el duelo de uña”: Se las conoce al dedillo. Otro pasaje del Quijote, que a mí personalmente siempre me ha gustado y que denota una conexión más con la milicia es el que aparece en el capítulo XXXVIII, “Que trata del curioso discurso que hizo don Quijote de las armas y las letras”, recordémoslo. 2


…. dicen las letras que sin ellas no se podrían sustentar las armas, porque la guerra también tiene sus leyes y está sujeta a ellas, y que las leyes caen debajo de lo que son las letras y letrados. A esto responden las armas que las leyes no se podrán sustentar sin ellas, porque con las armas se defienden las repúblicas, se conservan los reinos, se guardan las ciudades, se aseguran los caminos, se despejan los mares de corsarios, y finalmente, si por ellas no fuese, las repúblicas, los reinos, las monarquías, las ciudades, los caminos de mar y tierra estarían sujetos al rigor y a la confusión que trae consigo la guerra el tiempo que dura y tiene licencia de usar de sus privilegios y de sus fuerzas. Y es razón averiguada que aquello que más cuesta se estima y debe de estimarse en más.

Antes de continuar con las citas contenidas en el Quijote, considero menester dar a conocer otro hecho digno de mención. En el siglo XVIII se produjo un hito en la historia editorial del Quijote, la edición de 1.780 por la Real Academia Española, que como ya dijimos en el artículo anterior fue impresa por D. Joaquín de Ibarra, pero lo que no dijimos fue que dicha edición contenía los escritos “Vida de Miguel de Cervantes Saavedra” y “Análisis del Quijote” obra del académico y militar, ya conocido por nosotros, D. Vicente de los Ríos. (Abriendo estos escritos iba la reproducción del retrato de Cervantes atribuido a Alonso del Arco y donado a la Academia Española por el conde del Águila, uno de los pocos retratos que se conservan del autor). Pero si digno de tener en cuenta es que dichos escritos formaran parte de la memorable edición de 1.780, tanto más lo es conocer la causa por la que la Real Academia tomo la decisión de encargarla.

3


La decisión de la Academia para llevar a cabo esa edición se produjo a raíz de la lectura que, en la primavera de 1.773, Vicente de los Ríos hizo ante esa Corporación de su “Elogio histórico de Miguel de Cervantes”, que provocó el que la Academia fuera consciente de que – según se lee en una de sus actas- <<siendo muchas las [ediciones] que se han publicado del Quijote, no hay ninguna buena ni tolerable>>, por lo que se acordó << hacer una impresión correcta y magnífica>> que debería incluir <<láminas de los mejores profesores de la Academia de San Fernando>>. Para la edición se solicitó la licencia regia,, y el marqués de Grimaldi, que fue quien comunico la concesión, calificó al Quijote de <<gloria del Ingenio español y precioso depósito de la propiedad y energía del idioma castellano>>.

4

Quixote de la Mancha: La Milicia (I)  

Citas en el quijote sobre la milicia

Read more
Read more
Similar to
Popular now
Just for you