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Cuentos que te contarĂ­a antes de dormir...

Ă lvaro Cobarro


¿por qué? Hay veces que no podré contarte ningun cuento antes de dormir, por eso he hecho este libro, ( si se le puede llamar así) De esta manera tú podrás acordarte de mi, siempre antes de cerrar los ojos y viajar por mundos maravillosos en los cuales, yo, siempre te estaré esperando.

Sonrie y disfrútalo 2


Bienvenida a Madrid... Había una vez, una niñita que se llamaba Andrea y tenía una vida muy feliz. Un día tuvo que cambiarse de su colegio al cole de Aranjuez, que estaba muy muy lejos de su casa... Cuando llegó a Aranjuez tenía miedo de empezar el nuevo cole por si no conocía a nadie que le cayese bien.

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pero cuando pensaba que no sabía que hacía en Aranjuez, encontró a un niño un año mayor que ella... Alvaro tenía gafas, el pelo no corto y alborotado, no parecía tener mucho dinero. En seguida Alvaro se le acerco y le invitó a jugar. Cuando empezó el juego todo se volvió de colores: con Alvaro, Andrea, podía volar,eran astronautas, piratas, indios y vaqueros, princesas y príncipes, eran dos almas gemelas, que por alguna mala casualidad no se habían podido conocer antes. Un día, cuando Alvaro invitó a merendar un helado a Andrea, le prometió que un día, se harían una casa juntitos en lo alto de una montaña, tendrían un bonito naranjo, y un bonito lago para ellos solos, y la casa no sería ni grande ni pequeña, seria lo necesariamente amplia para vivir cómodos.

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Andrea le dijo que no importaba hacer una casita, porque cada vez que veía sonreír a Alvaro se sentía como en casa. Se cogieron de la mano, y desde ese día Álvaro no ha podido soltarla. Al final, se hicieron la primera casabarco en la luna, para así poder ver salir a la tierra azul cada día por el horizonte

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Cariño... Alvaro, era un chico que en apariencia no le faltaba de nada, además, el mismo pensaba que no le faltaba de nada; tenía coche, casa, barco, amigos, había tenido exito con las mujeres, no se podía quejar, o al menos eso pensaba él. Un día paseando por Aguilar haciendo turismo se encontro a una chica, era morena, el pelo liso y largo, brillaba con cada caricia que le brindaba el sol. No podia verle la cara, ella estaba de espaldas. Derrepente el se tropezo y al levantar la cabeza vio como esa chica le miraba con unos penetrantes ojos casi negros, y sonreia con la 6


sonrisa más preciosa que nunca había visto. Álvaro se puso rojiisimo de vergüenza y salió corrriendo. Cuando llegó al hotel en el que se alojaba no podía dejar de pensar en ese pelo, en esa sonrisa, en esa mirada... Notaba que le faltaba algo dentro de él Después de cenar decidió buscarla tenía que saber como se llamaba. Paseando por el pueblo, vió a muchas chicas, que en otros tiempos habrian sido dignas de una o varias mirdadas, pero sus ojos solo la buscaban a ella. Sin darse cuenta llegó hasta la fabrica de galletas, pensó que una chica tan preciosa como esa no podría estar trabajando allí... Derrepente un destello le hizo girarse, era la misteriosa chica sonriendo, con sus compañeras de trabajo mientras salía a fumar. 7


Él decidido fue hacia ella, le cogió del brazo y la miró. Ella se asustó, no había visto nunca a ese chico,no se acordaba de que se había caido en la plaza. Entonces Alvaro sonrió Ella en seguida notó algo, esa sonrisa la habia visto en algu lado, en algun sueño en algun pensamiento o en alguna canción.

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Le dijo a Alvaro que tenía que volver a trabajar, Alvaro le preguntó su nombre y tras una suave sonrisa, se lo dijo : Andrea Se perdió por la puerta. Alvaro estaba en una nube, volvió al hotel cantando “La vie en rose”, bailando, saltando , y subiendose a las farolas. Andrea, ese nombre se le repetía una y otra vez en su cabeza, no podia sacarselo de encima, y cuando recordaba el sonido de esa suave voz, esa sonrisa dedicada a él y esa mirada que bajaba lentamente no podía hacer otra cosa que soñar, soñaba en viajes, en cenas, en cafes y en cervezas, soñaba en abrazos, caricias, sonrisas, infinitas miradas pero sobre todo soñaba en despertarse un día a su lado

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Al día siguiente Alvaro se tenía que ir pero cuando estaba en el taxi, en dirección al Renfe, decidió dar la vuelta. El taxista se nego, él pagó, bajó del taxi y salió corriendo, hacia la fábrica de galletas.

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Justo cuando llegó, Andrea salía de trabajar. En seguida fue corriendo hacia ella y le pidió que le acompañase, ella sonrió timidamente y asintio con la cabeza, Juntos empezaron a correr por los campos de Castilla y León, huyendo de un mundo hostil, buscando un oasis en el que poder conocerse. Derrepente lo encontraron, justo cuando el sol empezabza a bostezar y esconderse en el horizonte, vio Alvaro un árbol, que descansaba en el mismo césped hacíaa más de mil años, se sentó allí, Andrea a su lado. No dijeron nada en toda la noche simplemente se fueron quedando dormidos, mientras sus

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cabellos se enredaban, sus manos se conocian, y sus holores se mezclaban, justo antes de cerrar definitivamente los ojos, Alvaro besó en la frente a Andrea, y le susurró : buenas noches princesa... Fue el mejor sueño de todos, esa noche soñaron en armonía, como una canción, como una gran orquesta dirigida por el mejor de los directores una experiencia dificil de explicar Solo se, que por la mañana en cuanto el sol se desperezaba y asomaba por el lejano horizonte, Andrea beso suavemente a Alvaro en la nariz, y mientras este abría los ojos, ella le susurró: Cariño...

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El cigarro

Me apetece un cigarro, pero no un cigarro cualquiera, me apetece tĂş cigarro, sentarme contigo a fumar, viendo pasar el tren, las horas, el tiempo, el viento, los sueĂąos.. Un cigarro mĂĄgico, de saludo y de despedida 13


un cigarro que repetiria toda la vida. Ver como el humo se escapa de tus labios y se te enreda en las manos, observar como soplas y vuelves a dar una calada. Puedo ver como con delicadeza lo golpeas para quitar la ceniza. Puedo ver como ahogas su existencia arrojandolo sin dejar de mirarme a los ojos. Cuando se disipa su humo, no puedo hacer otra cosa que abrazarte, abrazarte fuerte y nunca pensar en soltarte... Me apetece otro cigarro.

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Escapar...

Trata de agarrarme la mano, sĂ­ intentalo con todas tus fuerzas y todas tus ganas. Bien ahora que te has agarrado, levanta la mirada , si cariĂąo, mirame a los ojos. No puedo olvidar esa mirada, porfavor ahora quiero que sonrias, sonrie como nunca, no

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princesa, sin miedo, sonrie como tú sabes. Ahora necesito que me escuches, no no cierres los ojos, ni dejes de sonreir. Escucha lo que te digo al oido. bsbsbssbsbbsbsbsbsbsbsbsbsbsbsbsbsbsbsbsbsbsbs sbsbssbsbsbs. Así es, eso tienes que hacer, ahora quiero que apretes fuerte mi mano, más fuerte, con todas tus fuerzas Andrea. Ahora confia en mi, ¡salta!, salta sin red, salta sin miedo, venga a la de 3, UNO DOS Y TRES! Caemos, por un agujero, escapamos del mundo, de la gente de las miradas, de los rumores, de no poder verte cuando quiera, escapamos del tiempo, viviremos nuestro tiempo, escondidos, escapamos hacia otro muno, un mundo de musica, canciones, peliculas, cigarrillos, abrazos, caricias y sonrisas. Un mundo en el que no existen los malos sentimientos, no existen las enfermedades, un mundo en que lo mas lejos que puedo estar de 16


tí es a tu lado, que el tiempo se queda parado cada vez que se cruzan nuestras miradas. Ya hemos llegado, el aterrizaje ha sido suave, todo es de colores, no se ve ni una nube de tristeza en millones de quilometros a la redonda. Estas tranquila, te apoyas en mi hombro, cierras los ojos y suspiras, asi me gusta yo grabare en mi memoria, el color de tus labios, la suavidad de tu pelo liandose con mi pelo, la ternura de todas las caricias y el gusto de todos los abrazos. Lo hemos conseguido pequeña, hemos escapado, descansa, mañana sera otro día.

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Duerme tranquila, que llego yo...

Había una vez una niña, que se llamaba Andrea. Andrea siempre sonreia, tenia el pelo largo y liso y unos ojos que invitaban a soñar. Andre hacía dias que no podia dormir, no sabía que hacer, así que un día llamo a su mamá. Su madre en seguida entendio que le pasaba a Andrea y empezó a contarle un cuento: Havía una vez-empezaba el cuento- una 18


segunda prueba