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Un pequeño Devocional

Jorge Lawrence

Lea: Juan 16: 23,24.

Pastor prlawrence@lazosdeamor.cl

“Oración respondida “ Durante los últimos días de su ministerio terrenal, Cristo habló a los discípulos acerca del poder de hacer peticiones en su nombre, y de la garantía de que Dios responderá esas oraciones. En el boletín anterior vimos que, para orar en el nombre de Cristo, debemos tener una relación correcta con Dios por medio de la fe en el señor Jesús. Gracias al hijo, tenemos acceso al Padre, el derecho de acercarnos a Él con confianza, y la autoridad para presentarle nuestras peticiones. Al utilizar las palabras en el nombre de Jesús en la oración, nos comprometemos también a buscar la voluntad de Dios. Cristo se retiraba a menudo de las multitudes para poder comunicarse con su Padre y obedecerle (Jn 5.19). Asimismo, Dios tiene un plan para cada uno de nosotros, que Él revela por medio de su Palabra. Cuando sabemos lo que dice la biblia, podemos moldear nuestras oraciones de acuerdo con su verdad. además, Dios también nos ha dado el Espíritu Santo para guiarnos en el entendimiento de la biblia (Jn 16.13). Por último, nuestras peticiones deben reflejar nuestra dependencia de Dios. En nuestra autosuficiencia, tendemos a no hablar con el Señor acerca de las cosas que pensamos que podemos manejar. Pero la enseñanza es que busquemos su guía en todo (fil 4.6) y reconozcamos nuestra necesidad de Él.

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Ingrid Santibáñez D

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Pastora ingridlda@gmail.com

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Miguel Moraga

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Pastor m.moraga64@gmail.com

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Boletín Lazos de Amor !Somos la continuación¡

Editorial

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Andro Sapunar

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Hay sucesos en nuestra existencia que han marcado un antes y un después. Aspectos que hoy

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nos resultan tan naturales, pero que sin duda fueron el resultado de un largo proceso, ampliaron

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nuestra perspectiva en la vida y nos capacitaron para subsistir y emprender en ella.

Claudia Rodríguez

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Caminar por ejemplo, nos significó el inicio de la autonomía, puesto que nos amplio los horizon-

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tes, trasladándonos de la dependencia absoluta. Para qué mencionar el aprender a leer, cada

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uno sabe las posibilidades que este hecho nos otorgó e incluso reconocemos que nos diferencia

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de otros humanos, posicionándonos en un nivel mayor.

Pastor prandro@lazosdeamo.cl

Pastora praclaudia@lazosdeamor.cl 98439253 Ingrid Lawrence Encargada “Lacitos de Amor” inlawrence@gmail.com

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¿Y la conversión?, qué significado ha tenido en nuestras vidas… Somos capaces de reconocer los beneficios y las posibilidades que dicha decisión nos ha otorgado, podemos identificar y/o

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diferenciar el antes y después de este suceso o será que justo el acto más relevante de nuestra

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existencia, que nos significa la salvación y el acceso a la eternidad, no ha manifestado una diferenciación, pareciéndonos que todo sigue igual e inmutable. ¡Debemos reflexionar!

REFLEXION Susana Gutiérrez, Editora. Nuestras peticiones no tienen que ser complicadas, ni nuestras palabras necesitan ser elocuentes. Lo que importa es que oremos en el nombre de Jesús, y que lo que pidamos esté de acuerdo con su voluntad. entonces su poder se pondrá en acción, y podremos estar seguros de la respuesta a la oración. www.encontacto.org

30 de Octubre Año 1 Volumen 6


Pastor Jorge Lawrence:

NOSOTROS Y NUESTRO ALTAR (Resumen del Sermón del domingo 23 de octubre)

Uno de los muchos problemas de los cristianos de hoy es que pareciera que muchos no han entendido que nuestra vida está llamada a constituirse en un altar vivo para Dios y en consecuencia creemos que estamos en esta vida para asistir, levantar o servir a instituciones cristianas de fe. Aún así, Dios continúa diciendo que quiere vivamos en honor a Él como verdaderos altares del fuego santo. Pablo dice en 1ª de Corintios que nosotros somos Templo de Dios- y que en consecuencia- el Espíritu Santo mora permanentemente en nosotros. Siendo así, tenemos que entender que todo cristiano (sin importar edad, sexo, condición educacional o estatus laboral), ha sido constituido en un templo santo, en un altar personal y que ese altar debe estar siempre dedicado, consagrado, purificado y dedicado a Dios. Un altar encendido muy dentro de nosotros hace que finalmente todo nuestro ser sea transformado en el altar de fuego. Dicho de otra manera, nos hacemos altar vivo de Dios cuando el centro de nuestra vida se inunda del fuego del Espíritu Santo. Cuando usted y yo entendemos que Dios nos ha puesto como un altar vivo, que nuestro ser interior es el lugar del holocausto y que estamos hechos para que more el Espíritu Santo, no podemos tomar la vida espiritual a la ligera. Si lo entendemos así y si lo aceptamos de esa manera, entonces nunca dejaremos que ese fuego se apague, porque le estaremos avivando con la leña de la Oración en el Espíritu, con la más íntima comunión con Dios, con la constante lectura de la Biblia, y con una vida conectada con la gracia y el perdón. En 1ª de Timoteo, Pablo le aconseja a su hijo espiritual: “No descuides el don que hay en ti, que te fue dado mediante profecía con la imposición de las manos del presbiterio” (1Timoteo 4:14) y lo hace porque sabía de la condición de su discípulo y que Timoteo estaba descuidando el don que había en él. Por esta razón lo amonesta porque hay un gran peligro cuando nosotros descuidamos lo de Dios en nuestras vidas. La expresión “No Descuides” se refiere a que ninguno de nosotros debe confiarse en su trayectoria, su capacidad, su inteligencia, su práctica humana y no prestar la atención necesaria a su comunión y servicio a Dios. El don es un tesoro maravilloso que Dios le ha dado y que Timoteo parece estarlo cambiando por algo de menor valor. Dicho de otro modo, Timoteo está perdiendo un poco o mucho interés en la comunión con Dios, el fuego se está enfriando y el don recibido se está anulando. En 2ª de Timoteo, Pablo vuelve a hablar con su hijo espiritual y le da una recomendación: “Te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti por la imposición de mis manos” (2 Timoteo 1:6) Timoteo estaba dejando apagar el fuego del don de Dios que estaba en él y no le estaba poniendo leña, o no estaba atizando al fogón. Por esto el apóstol Pablo le aconseja a Timoteo que avive el fuego del don de Dios que estaba en él. La petición de Pablo no es que encienda un fuego nuevo o diferente. La ideo no es que hay que inventar nuevos fuegos porque el buen fuego ya estaba en su corazón, sino que era necesario despertar de su letargo, dejar su descuido porque esa actitud lo estaba llevando a perder el gozo y el poder del fuego de Dios. La palabra “avivar” significa volver a dar vida, y no se le da vida a lo que está bien vivo, sino a lo que sé está apagando. Como siervos -sacerdotes y levitas de Dios- en Lazos de Amor, necesitamos tomar el consejo de hoy y no dejar que se apague el fuego que Dios ha puesto en nosotros. Es necesario que como cristianos estemos permanentemente poniendo la leña necesaria y cuidarnos porque nada, ni nadie, nos robe la bendición de ese fuego ardiente de Dios en nuestro corazón. Pablo dice a los de tesalónica “y no apaguéis el Espíritu” No hay que apagar el fuego de Dios… por el contrario hay que dejar que el Espíritu Santo sople mientras nosotros colocamos los buenos leños de la más profunda devoción y obediencia. Amén

CONOCIENDO UN POCO MÁS A: Nombre: Aníbal Roberto Gutiérrez Avejárez Fecha de nacimiento: 05 de Septiembre 1955. Hace 30 años que ejerce como profesor en la comuna de Curacaví, destacándose por el aporte que ha entregado a muchas generaciones en el área del deporte. Hoy, complementa su tiempo como locutor en la radio comunal teniendo un espacio de canciones del recuerdo. Ya cumple tres años en “Lazos de Amor”, lugar que le ha permitido reencontrarse con Dios y fortalecer su vida espiritual, ya que “el Señor es el amo y dueño de todas las cosas, nuestro padre, quien nos cuida, protege, guía y que por sobre todas las cosas, nos ama y perdona a cada momento frente a nuestros errores”. Participa con agrado en la comunión con los hermanos, a pesar de la distancia, procura estar siempre adorando a Dios “a través de sus ofrendas”. “Me siento un agradecido de Dios por la familia que me entregó, por mi profesión, que me permite ayudar a otros en la búsqueda de su camino (a ser profesionales), agradecido por disfrutar de una buena salud y lo más importante que mi madre me dijo que había un Dios y que Él solucionaba todas las dificultades de esta vida.”

UN POCO DE HISTORIA

Este 31 de Octubre, muchos estarán disfrutando de un fin de semana largo en distintos lugares. Pero, ¿cuántos de ellos saben la razón de estas “mini-vacaciones”?. A partir del 11 de octubre del 2008, junto con celebrarse el día de la Reforma Protestante gestada por Martín Lutero en el siglo XV, conmemoramos el “Día Nacional de las Iglesias Evangélicas y Protestantes Chilenas”. Fue instituido mediante la ley 20.299, impulsada en el gobierno de Michelle Bachelet. Sin embargo, es el 26 de diciembre del 2005 cuando se firma el decreto que instituye el 31 de octubre como el día Nacional de las Iglesias Evangélicas, en el mandato del ex-presidente Ricardo Lagos quien señala: “ es una forma de agradecer el aporte que estas iglesias han realizado en forma permanente y sostenida a nuestra historia, a la conformación de una patria más fraterna, solidaria y humana", además: "declarar este día nacional, es una manera de relevar la significación histórica y social de estas expresiones de la fe cristiana en Chile, las hondas raíces de la cultura cristiana evangélica, que se remontan a la acogida de O'Higgins al reverendo Diego Thomson, hecho que abrió espacio al primer ámbito plural y de tolerancia en los inicios de nuestro joven país".

Su razón tiene base en las consideraciones que se realizan a partir del Censo 2002, donde los evangélicos alcanzan un número de 1.699. 725, lo que significa un 15,1 por ciento de la población mayor de 14 años. En este Censo, se toman en cuenta como “evangélicas”, a todas las iglesias no católicas cristianas. Donde la Iglesia Pentecostal, presenta la mayoría de fieles. Cabe mencionar que en esta estadística no se consideran las iglesias mormonas, testigos de Jehová y otras. Además se considera que: “la gran mayoría de los obispos, pastores, pastoras y miembros de las iglesias evangélicas sostienen que es necesario declarar el día 31 de Octubre festivo, dada la especial connotación que la fecha implica para quienes siguen la fe en cuestión. Las jornadas laborales, escolares y similares a las cuales todos (sin excepción e independientemente de la fe que se profese), estamos sometidos impiden que, precisamente, la población cada vez más creciente de personas adheridas al culto evangélico puedan abocarse por completo a celebrar y conmemorar el día que la autoridad declaró "Día Nacional de las Iglesias Evangélicas y Protestantes”. Carolina Parra R.


Boletin 6