Issuu on Google+

El tablero de partidos en Euskadi.

Es comprensible que los partidos políticos vascos se encuentren en una situación de aclimatación a los nuevos tiempos que ha generado ETA, tras tomar la decisión de abandonar la lucha armada. Durante muchos años la mayor parte de las fuerzas políticas en toda Euskal Herria y en las tres provincias vascas han dependido, en sus discursos, del conflicto político aunque haya sido para negar su existencia. Ahora llegan los cambios y como todos sabemos, los partidos no son las organizaciones que más rápido y mejor se adaptan a los cambios bruscos de los escenarios políticos, y menos en estos lares de Europa. Los partidos son organizaciones excesivamente verticales y jerarquizadas que dificultan la reflexión interna de sus líderes, la autocritica y el contacto directo con los ciudadanos, y de esto los partidos políticos vascos no se libran A pesar de ello, la brusquedad del cambio es tan importante que ya se empiezan a visualizar cambios de importancia en el “escenario” de partidos en Euskadi. Estos cambios muy probablemente acaben precipitando y adelantando unas elecciones anticipadas en la Comunidad Autónoma Vasca, a pesar de la negativa inicial del Lehendakari López a adelantar los comicios. Todo hace indicar que tras el acuerdo al que han llegado el PNV con el PP, en el pasado enemigos irreconciliables, para la gestión de la futura caja pública vasca (Kutxabank), el Gobierno Socialista pierde a su más importante aliado en el parlamento vasco. Los reposicionamientos en el tablero a los que estaba obligado el PSE y que no ha cumplido, van a complicar lo poco que les queda de gobierno y sus resultados en unas futuras elecciones autonómicas. Y, es que no se puede negar que dentro de los socialistas vascos hay diferentes formas de interpretar como abordar el nuevo escenario político y ahí se tienen que enmarcar las críticas de Jesús Egiguren a la gestión que el Gobierno Vasco está haciendo del nuevo tiempo político. Todos los partidos políticos vascos están buscando su espacio en un tablero desconocido y por tanto, las facciones internas de los partidos libran duras batallas internas para fijar de la mejor manera posible sus posiciones. Sucede en el PP con un líder, Antonio Basagoiti, de un perfil menos radical que sus antecesores y que está


encontrando en miembros de su partido como Santiago Abascal o María San Gil las críticas más duras a su discurso. Vease el manifiesto “no es esto, no es esto” En el PNV siguen con su histórica batalla entre los sectores más tradicionalistas y soberanistas, representados por Joseba Egibar y los más neoliberales y autonomistas, como Iñigo Urkullu. El PNV siempre ha tenido estas dos facciones internas, ya desde tiempos de Sabino Arana, y ha sabido sacar provecho a esta situación. El problema para el PNV es que los tiempos actuales parecen premiar más la unión de diferentes que el conflicto entre iguales. Un partido que ha generado en los últimos años gran expectación y que no se libra de tener que hacer un reposicionamiento es Aralar. El partido de Zabaleta surge como una escisión de Batasuna y a pesar del inicial rechazo generado entre las bases de la Izquierda Abertzale consiguió competir su espacio electoral y estar a punto de convertirse en la referencia independentista, con una atracción de votos de Batasuna y la consolidación de una base estable y fiel de electorado. Actualmente Aralar ha pasado de no entrar en la coalición Bildu a ser parte de Amaiur, aportando más valor cualitativo, también cuantitativo, a la unión de soberanistas de izquierdas. No obstante Este partido no se libra de las disputas internas y la portavoz en el parlamento vasco, Aintzane Ezenarro ya ha anunciado que se constituirá en una corriente interna dentro de Aralar, contraria a formar parte de la unión con Bildu o Amaiur (poco recorrido le auguro a esta opción). La situación la completo con un pequeño análisis de, los que para mi sacan ventaja clara en el tablero, que son La izquierda Abertzale, EA y Alternativa, es decir el llamado polo soberanista o Bildu. Estas opciones han conseguido situarse en el tablero de juego mucho antes que el resto de partidos, (en parte porque son los principales responsables del nuevo tiempo político que se vive en Euskal Herria) y han configurado un nuevo sujeto que a efectos de estrategia política tiene, como se suele decir “la sartén por el mango”. Sé que esta afirmación es muy arriesgada pero si nos paramos a analizar las diferentes desavenencias existentes en el resto de partido, los debates suelen girar en torno a la IA o a Bildu y el posicionamiento que se tiene con respecto a la coalición soberanista. Es más la mayor parte de los debates en la opinión pública y la opinión publicada giran en torno a los cambios producidos en el seno de la IA o las posibilidades de gobierno de Bildu en la CAV. El foco de atención mediático se ha fijado en ellos y han pasado de ser un actor al que le fijaban la agenda a ser el protagonista principal de la película. Incluso, a la hora de fijar una interpretación o relato del pasado y el futuro del país están consiguiendo convencer a más población de sus postulados, muy a pesar de Patxi López que pone especial empeño en esta situación.


Esto lo han conseguido por que han fijado de una manera más rápida su posición en el tablero y definido una estrategia política realista y eficaz. Si se me permite el símil futbolístico, Bildu es ahora mismo como el Barça de Guardiola, tiene el balón en su campo, sabe que lo tienen, saben moverlo y manejar al resto de partidos a su antojo.


El tablero de partidos en Euskadi