Page 64

Cierto día, José Manuel llegó más temprano, fue a la habitación del leoncito, quien veía la televisión, para decirle que ya podía empezar a entrenar, pero para su sorpresa, Diego Alejandro le dijo que estaba muy cansado, pues había tenido educación física en la mañana. Desde ese día el leoncito espera que su papá lo invite a jugar. Si no lo hace, él entiende que está cansado. Entonces le busca las pantuflas y comparte un rato con él, hasta le da unos masajitos. Samantha no se queda atrás: lo consiente con muchos besitos. José Manuel se siente el rey de la casa con tantos mimos de sus adorados hijos.

64

Mis cuentos infantiles  
Mis cuentos infantiles  

Siempre he tenido la preocupación por inculcar valores a los niños. Como madre, abuela y educadora, estoy consciente que la educación comien...

Advertisement