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FUNDAMENTOS BUDISTAS: RELACIÓN MAESTRO Y DISCÍPULO

SOKA GAKKAI INTERNACIONAL DE CHILE Publicación no oficial


MENTOR DISCÍPULO: UN MODELO PARA LA PRACTICA RELIGIOSA DEL NUEVO MILENIO

3

INSEPARABILIDAD DE MAESTRO Y DISCÍPULO

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Establecer un camino

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Un maestro auténtico

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Desarrollo y continuidad

27

APRENDER Y REFLEXIONAR EL VINCULO MAESTRO Y DISCIPULO

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LA MÁXIMA RESPONSABILIDAD SE ENCUENTRA EN EL DISCÍPULO

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El camino de maestro y discípulo

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Puntos sobre la relación de maestro y discípulo

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CONVICCIÓN Y SEGURIDAD INTRÉPIDAS: EL CAMINO INVENCIBLE DE MAESTRO Y DISCÍPULO 34

“Jamás deshonre al Sutra del loto”

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No basarnos en el yo inferior, sino en el Yo esencial o superior

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SHITEI FUNI: UNIDAD DE MAESTRO Y DISCÍPULO

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Herencia del espíritu de maestro y discípulo

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Tres clases de discípulos

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Dos clases de discípulos

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UN VINCULO HUMANO INDESTRUCTIBLE

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La importancia del discípulo

43

Rugir como leones

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Maestro y discípulo son “inseparables”

45

La re-relación

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Orientación del presidente Ikeda

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Pensamiento: “No hay distancia que separe el corazón del maestro de sus

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discípulos”

48

Orientación del Sr. Hiromasa Ikeda

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Reflexin Fumiyoshi Komiyama

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¿DONDE ESTA EL MAESTRO? ¿DONDE ESTA SU VIDA?

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MENTOR Y DISCÍPULO: UN MOLELO PARA LA PRACTICA RELIGIOSA DEL NUEVO MILENIO

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ORIENTACION SR. HIROMASA IKEDA

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GUÍAS SINGAPUR

84

MAESTRO Y DISCÍPULO Y ESPIRITU DE GAKKAI

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CLASES DE DISCÍPULOS

90


MENTOR DISCÍPULO: UN MODELO PARA LA PRACTICA RELIGIOSA DEL NUEVO MILENIO Por Greg Mar*n (Reunión de Estudie de Verano, Bal*more, 21 de julio de 2001)

Quisiera referirme a la relación Mentor-Discípulo. Tengo varios mo:vos para elegir este tema. En primer lugar, porque escuchamos hablar mucho acerca de ello en estos días. En realidad, y en opinión de algunos, escuchamos hablar demasiado sobre el tema. En realidad, me parece que si bien t r e i n t a a ñ o s a t rá s c u a n d o comencé a prac:car, ya se hablaba sobre ello, hoy escucho hablar mucho más que en aquel entonces y, para ser completamente honesto, este asunto de MentorDiscípulo me molestó durante mucho :empo. No sé exactamente por qué me incomodaba, pero puedo decirles que me alegro cuando dejamos de llamarlo “Maestro - Discípulo" y pasamos a llamarlo "Mentor-Discípulo", me dio un poco de alivio. Pero con:nuaba preocupándome. La

sola idea del Mentor, la sola imagen de esta persona, me resultaba muy diLcil de aceptar. Pero paralelamente, al estudiar cosa que disfruto haciendo-, cuando leía el Gosho, cuando leía el Sutra del Loto o la orientación del Presidente Ikeda, se me hacía evidente que no podía descartar esta parte de la enseñanza. No podía ignorarla: era importante. En efecto, el Sutra del Loto en su totalidad gira en torno a la relación, diálogo e interacción entre el Buda Shakyamuni y sus discípulos. El Gosho de Nichiren Daishonin está cons:tuido por las cartas escritas de un maestro a sus alumnos y por el diálogo epistolar que él generaba en sus escritos. Me enfrentaba, entonces, a un verdadero dilema: por un lado, aquí tenía algo que no podía realmente comprender y con lo cual no me senTa cómodo. Por el otro, era consciente de la extrema importancia que tenía el entender este punto para poder comprender el budismo.


Por lo tanto, quisiera referirme a algunos aspectos de mi actual (ya que ésta con:núa creciendo y desarrollándose) perspec:va s o b r e l a r e l a c i ó n M e n t o rDiscípulo. Y antes que nada desearía leerles un fragmento de una orientación del Presidente Ikeda extraída de "Fe en acción": "La sangre vital del Budismo existe solamente dentro de la fe correcta y manifiesta en la Ley. Una fe correcta, vehículo de la corriente v i ta l d e l B u d i s m o, s ó l o s e transmite a través de la relación Mentor-Discípulo. El Daishonin escribió en el Gosho «Advertencias sobre los actos contra la Ley»: ‘Si uno olvida al maestro original que le trajo el agua de la sabiduría desde el gran océano del Sutra del L o t o , p a r a s e g u i r a o t r o , seguramente se hundirá en el interminable sufrimiento de la vida y de la muerte’". Y mi análisis del tema me ha llevado a la conclusión de que Maestro-Discípulo es, de hecho, un modelo de fe religiosa válido para el próximo milenio. Y no

solamente para nosotros: cons:tuye un modelo de postura religiosa orienta:va para todas las filosoLas. Hasta ahora, el modelo aceptado de fe religiosa en casi todas las tradiciones ha sido aquél de relación de "ser superior a ser inferior". Con demasiada frecuencia el maestro se eleva al rango de un dios, deja de ser un ser humano para situarse en un lugar elevado. Lo mismo encontramos dentro del ser humano en su postura de la fe: mirar hacia arriba buscando a l g u n a e n: d a d m á s a l ta o poderosa. No sólo "esta persona" se encuentra por sobre nosotros, es mejor que nosotros, más poderosa que nosotros, más sabia que nosotros, sino que también supone que nosotros nos encontramos "aquí debajo". Esta relación "más alto-más bajo" conduce al modelo básico de fe religiosa: el de adoración. Se termina adorando a este ser, esta en:dad o cualquiera sea el nombre que quieran darle.


¿Pero realmente es éste el modelo correcto de fe religiosa válido para estos días, para esta época? Mi conclusión es "no". En el preciso momento que el fundador de una religión, por grandioso que éste haya sido, es colocado en un pedestal... ¿qué p a s a co n n o s o t ro s ? S o m o s situados debajo. Esto no es más que el resultado de una tendencia humana profundamente arraigada: la falta de fe en nosotros mismos, la dificultad de creer en nuestras propias posibilidades. Es algo diLcil, ¿verdad? Invocamos Nam-myohorenge-kyo, hacemos gongyo mañana y noche, (_aprendemos que nosotros somos el Buda... pero es diLcil de creer. Es diLcil vivirlo. A los seres humanos nos cuesta aceptar nuestra grandiosidad. Existe una cita atribuida a Nelson Mándela que afirma que no es nuestra debilidad lo que tememos, sino nuestra luz, nuestra grandeza. Tememos que podamos llegar a ser, de hecho, mucho más de lo que creemos ser. Tendemos a

considerar a otros como mejores, más misericordiosos, más sabios, etc. y los colocamos en un pedestal. Depositamos en ellos nuestra confianza: ésta es la historia de las religiones humanas. En algunas tradiciones religiosas, si al creyente tan sólo se le ocurría pensar en estar "ahí arriba", esa arrogancia ya cons:tuía una herejía. Hubo :empos en la era Cris:ana en que se torturaba y quemaba vivas a las personas que afirmaban tales cosas. En "La sabiduría del Sutra del Loto”, el Presidente Ikeda trata este exacto punto. En referencia al Buda Shakyamuni, Sensei cita a Jawaharlal Nehru (1889- 1964, discípulo de Gandhi y primer gobernante de la India luego de su independencia de Inglaterra en 1947) quien afirmó una vez que en el momento en que Shakyamuni fue elevado al rango de ser sobrehumano por sus discípulos (sin duda que llenos de buenas intenciones) y dejó de ser un ser humano para conver:rse en un dios, una divinidad, alguien mejor que ustedes o yo, en ese mismo


instante desapareció el humanismo del budismo. Las personas comenzaron a venerar y buscar los poderes del Buda y, en' este proceso, implícitamente aceptaron que ellos mismos carecían de poder. ¿Ven cómo funciona? En el mismo instante en q u e co m e n za m o s a b u s ca r "afuera", ya estamos autonegándonos. Y cuanto más lo hacemos, más diLcil es creer en aquello que podríamos llegar a ser. La mayoría de las religiones concluyen en que "uno no es eso", "uno no puede hacerlo” y que la única esperanza que podemos albergar es que, al morir, vayamos a un lugar mejor. Ralph Waldo Emerson (1803-1882) afirmó que en los Evangelios siempre hemos leído acerca de la grandiosidad del hombre... pero en la iglesia sólo escuchamos sobre la grandiosidad de Jesús. Y aquí radica el problema: debemos implorarle, a Jesús que nos devuelva el poder, que nos permita que Dios entre en nuestras vidas... ¡Esta es una visión

muy pesimista de la condición humana!. Un Sábado a la noche de hace aproximadamente dos años, me hallaba en mi casa, cuando recibí un llamado de un miembro de California que trabajaba como productora de un programa televisivo del Reverendo Lawson, un ministro bau:sta de Los Angeles: el invitado agendado para el programa de ese domingo les había fallado, y me estaba invitando a dicho programa que se transmiTa desde un canal cris:ano. "Pero antes de responderme" me advir:ó, "debo re c o rd a r l e q u e m a ñ a n a e s domingo de Pascuas y el Re v e re n d o s e g u ra m e n t e l e preguntará '¿Qué piensan ustedes los budistas acerca de la resurrección de Cristo?'" Yo le contesté a esta señora: “¡La verdad es que no pensamos muy f re c u e nte m e nte a c e rca d e l tema!". Ella replicó: "Pero, Greg, ésta sería una gran oportunidad para establecer una conexión, porque usted recordará que el Rev. Lawson, que fue uno de los


discípulos del Dr. King, ha oído acerca de la SGI". Entonces yo dije: “No tengo la menor idea de qué puedo llegar a hablar con él". Y ella me replicó: "Bueno, ya pensará en algo" (¡Me conocía b a s t a n t e b i e n ! ) . Te r m i n é aceptando. Entonces me puse a invocar sobre el tema y a pensar "¿Y qué hago si me hace esa pregunta? ¿Qué voy a contestarle?". Acababa de terminar un nuevo fragmento de "La sabiduría del Sutra del Loto" que plantea el modelo de fe religiosa de Maestro-Discípulo y según el cual podríamos considerar a Jesús, su vida y su resurrección como un maestro, un guía, un paradigma para nuestra propia vida y no como alguien especial al que no nos parecemos. Entonces me dije: "¡Vayamos valientemente a donde ningún budista jamás ha ido y veamos qué pasa!". Empezó el programa y comenzamos a charlar y, tal como habíamos previsto, me encaró y me preguntó: “¿Qué piensan los

budistas acerca de la crucifixión y la resurrección de Cristo?". Y aquí está lo que le respondí basándome en el concepto de "MentorDiscípulo" como modelo de fe religiosa para el siglo XXI. (En ese momento, el programa estaba siendo visto en 15 millones de hogares de Estados Unidos, por lo cual estaba seguro de que habría montones de cris:anos mirando y advir:éndome: "¡Ojo con lo que responde!") [risas] De todos modos, seguí adelante: "Bien, mi Maestro me enseña que el modelo correcto de fe religiosa debería ser el de Mentor-Discípulo y no el de Dios-Seres humanos. Por lo tanto, si estudiamos la vida y muerte de Jesús como ser humano y como modelo de vida para enseñarnos acerca de nuestras propias vidas, entonces podemos sacar ciertas conclusiones. Ante todo, él fue resucitado. Eso significa que la vida no termina con la muerte, sino que hay algo más allá: volveremos a renacer.. Y, además, él resucitó en mejores circunstancias ¿verdad? Se sentó a


l a d e re c h a d e D i o s , s i m i conocimiento del cris:anismo no me falla: una espléndida circunstancia en la cual renacer. ¿Qué le hizo merecer tal magnífico renacimiento? ¿Cómo se ganó eso?" Y luego agregué: "Para comprenderlo, deberíamos analizar su vida". "Un par de conclusiones. Número uno, el mero hecho de que uno viva muchos años no determina con qué condiciones uno renacerá. La longitud de la propia vida no cons:tuye el punto, porque Jesús no vivió muchos años. Número dos, cuánto sufrimiento pueda uno evitar, o cuan fácil y llena de algodones sea tu vida tampoco cons:tuye el punto, porque Jesús, por el contrario, vivió y murió con sufrimiento y dificultades. En cambio, deberíamos analizar la historia de su vida y tratar de percibir el verdadero mensaje que ella transmite y que yace en cómo él trató a los demás, especialmente a aquellos que la gente descartaba, discriminaba o marginaba: a los enfermos, a los que sufrían, a los desposeídos, a

aquéllos de los estratos más bajos de la sociedad. Es la manera en que él trató a sus semejantes lo que define la dimensión de este hombre. Es debido a esto que él renació en una mejor circunstancia”. Por lo tanto nosotros, como budistas, podríamos considerar a Jesús como un gran maestro y encontraríamos sabiduría en este punto. Podemos extraer la sabia enseñanza de que la manera de cómo vivimos esta vida determinará la próxima, cualquiera que esta sea. Y que el punto clave es que, a medida que atravesamos esta vida, deberíamos intentar imitar su comportamiento, ser nosotros mismos Jesús, en lugar de venerar su poder. Por eso, podríamos considerar a Jesus un maestro. El Reverendo Lawson me miró fijamente y yo pensé,: "Oh oh, aquí se, armó", Pero dijo: "¡Esto es absolutamente correcto! ¿Cómo se le ocurrió?" (Había tenido la misma conversación con Dean Cárter el fin de semana pasado y él me había confesado: "Sí, esto es


absolutamente correcto. Lo triste, es que. la mayoría de los cris:anos no lo saben". ''Desde el punto de vista del modelo Mentor-Discípulo, el Mentor nunca deja de ser un ser humano y es porque el Mentor permanece siendo un ser humano que precisamente se convierte en un modelo que nos es posible, alcanzar. No sólo uno :ene. la posibilidad, sino que se encuentra imbuido de la Imagen de uno mismo haciendo lo mismo que él. Tal como el Presidente Ikeda dice en “La sabiduría del Sutra del Loto": la relación de MentorDiscípulo nos desaLa como discípulos a tener una visión fundamentalmente diferente de nosotros mismos. Podemos dejar de vernos como inadecuados, incapaces, o no poseedores de las mismas cualidades que él. Como discípulos, como estudiantes, si optamos por el modelo MentorDiscípulo, el reconocer que tu Maestro pone "alta la marca" nos demuestra la Increíble capacidad del ser humano. El propósito de la vida del Maestro (trátese de

Shakyamuni, Tíen Tai, Níchíren, el Presidente Ikeda o quien fuere) no es decir: "iMírenme qué grande soy!". Sino mas bien expresar: “¡Considérenme como a un ejemplo de cuan grandes ustedes pueden llegar a ser!". Y esto cons:tuye una visión completamente diferente del asunto: es un desaLo, es diLcil de creer. Y cuando contemplamos a un gran Mentor y lo que ha logrado con su aliento, su intrepidez, su misericordia y su sabiduría, lo primero que nos surge es decir: “él debe ser diferente de nosotros" porque sen:mos una dolorosa conciencia de nuestras debilidades, limitaciones, maldades, pensamientos nega:vos y todo eso, nos es imposible imaginarnos que, dentro de nuestra vida humana, existan exactamente las mismas cualidades. Pero, de hecho, ahí radica el punto: la posesión mutua de los Diez Estados nos enseña que el Buda se manifiesta como un mortal común y que un mortal común lleno de debilidades, pereza y todo :po de


rasgos nega:vos-también posee todas las cualidades de un Buda. Shakyamuni en el Sutra del Loto estaba intentando enseñarnos a su manera no solamente todo lo grande que era su vida sino, lo que es aún más importante, todo lo grande que « la vida de todo ser hum ano indiv idual, ya que eternamente poseemos la naturaleza de Buda y la podemos manifestar en nuestra vida co:diana. Lamentablemente, tan sólo en el término de pocas generaciones luego de su muerte, sus discípulos perdieron de vista esta visión y comenzaron a creer que Shakyamuni era alguien especial, diferente, alguien a quien ni ustedes ni yo podríamos jamás alcanzar. Fue entonces, por supuesto, cuando el Buda histórico fue elevado y nosotros degradados, ésta es la brecha que hay entre él y nosotros ¿Y quiénes aparecieron convenientemente entre él y nosotros? Los sacerdotes ellos mismos se fabricaron sus propios empleos. Si ellos nos hubieran elevado al

mismo nivel del fundador, no hubiera exis:do el negocio. Por lo tanto, si nos basamos en sus débiles naturalezas, no está entre los principales intereses de los sacerdotes recordarnos a los laicos que también poseemos ese poder. Así fue como los sacerdotes se convir:eron en los emisarios, los enviados. Ellos nos dicen. “No te preocupes, iré a la cima de la montaña y regresaré trayéndote el mensaje del Buda, conLa en mí. Te contaré lo que me dijo, pero tú... no, tú no puedes ir, no no no”. En el instante en que esto ocurrió, el humanismo del Budismo se perdió. Se centró en los sacerdotes e intermediarios, mientras que para las personas comunes, ustedes y yo, que vivimos vidas co:dianas, el budismo se convir:ó en algo imprac:cable en nuestra vida diaria y así nos volvimos dependientes de los 'intermediarios" que nos decían, i n t e r p re t a b a n , ay u d a b a n a comprender y nos 'concedían' la sabiduría. Acudíamos a ellos, ellos oraban por nosotros porque, por


algún mo:vo, su oración era más poderosa que la nuestra. Ellos estaban un poco más cerca de Dios porque se encontraban siempre en la cima de la montaña. Lo mismo le ocurrió a Jesús. El Jesús humano se convir:ó así en el 'Señor Jesucristo'. Un ejemplo muy interesante de estos modelos de fe religiosa lo cons:tuye el feudalismo. Del mismo modo, hay un Señor Jesucristo, un Señor Shakyamuni y nosotros no somos más que los labriegos 'vasallos de la fe", ¿no es así? Y eternamente permaneceremos como vasallos o aparceros de la fe, por así decirlo. Y siempre estaremos endeudados con el almacén de la compañía y lo mismo le pasará a nuestros hijos: ellos heredarán nuestra deuda. Se dice que el Buda posee tres virtudes: la de padre, maestro y soberano. Gracias a que Nichiren Daishonin inscribió el Gohonzon, éste también posee estas tres virtudes. Pero esto genera tres relaciones! la de Padre-Hijo, la de Maestro- Estudiante y la de AmoSubordinado.

Entonces, si el budismo :ene la función de padre, entonces sus discípulos son los hijos del Buda. Frecuentemente escuchamos que “todos somos hijos del Buda". En realidad, si el budismo influyó al cris:anismo -como dicen que hizoentonces en verdad esto es equivalente al "Hijo de Dios". Todos somos hijos e hijas de Dios bajo esos términos. Pero, ¿es Pa d r e - H i j o e l m o d e l o m a s adecuado para la fe budista? A pesar de que cons:tuye un aspecto importante, para que el Gohonzon funcione como un padre, para que nos abrace con amor y misericordia, para que cumpla las funciones que todo padre debe cumplir... entonces debe exis:r un hijo. Por lo tanto, un aspecto de la fe consiste en aproximarse al Gohonzon y a la prác:ca confiados como niños. No quiero decir que permanezcamos siendo infan:les, pero sí que la pureza y la sinceridad de la confianza en el Buda cons:tuyen un importante aspecto de la fe y así entendemos porqué las dudas interfieren en esa fe. Si el bebé


dudara de la leche materna y dijera: "Espera un minuto, quiero un análisis de eso antes de beberlo [risas], ¡entonces sí que se encontraría frente a un verdadero problema!. Por supuesto que no se trata de fe ciega ni de ciega confianza. No deberíamos V ser incondicionales, sino tener confianza. ¿Cuántas veces nuestros antecesores nos piden que "confiemos en el Gohonzon?". Para ser capaces de confiar, uno necesita- detener y sobrepasar sus propias dudas, pero no tapándolas. Casualmente la otra noche me preguntaba cómo sería tener una fe libre de dudas. Escuchamos demasiado a menudo que "Si realmente tuviéramos fe, si verdaderamente fuéramos serios, nunca deberíamos dudar". Entonces, como dudamos, nos sen:mos avergonzados de ello, lo escondemos, lo queremos suprimir, no se lo podemos contar a nadie porque estaríamos evidenciando que algo anda mal en nosotros, y esto es incorrecto.

Todos dudamos. De hecho, el Buda u:lizó la duda en el Sutra del Loto para despertar el espíritu de búsqueda de sus discípulos y ayudarlos a atravesar el lugar en el cual se encontraban convencidos de que ya habían accedido a un nuevo nivel de fe. La duda cons:tuye el primer paso hacia profundizar nuestra fe, por lo tanto, no deberíamos avergonzarnos de nuestras dudas, sino que más bien deberíamos ser honestos, asumirlas, enfrentarlas, explorarlas, porque una fe más profunda nos aguarda al final de ese proceso. Cuanto más profundas son nuestras dudas, más profunda es la fe que conquistamos una vez que las vencemos. Por lo tanto, deberíamos esforzarnos por tener una fe "liberadora de dudas". No libre de dudas sino "liberadora de dudas", porque aplicar la fuerza de nuestra fe y prác:ca para resolver nuestras dudas deriva en una fe más profunda. Ése es el verdadero aspecto de un “niño”.


Pero también la relación PadreHijo :ene sus implicaciones. Un niño depende de su padre, no es su igual, por decirlo de alguna manera. Y por tanto, no cons:tuye el modelo adecuado de fe religiosa para nosotros ya que no deseamos ser dependientes de nuestro mentor, siempre obligados a pedirle nuestro alimento, siempre escuchando que es lo que tenemos que hacer y careciendo de sabiduría necesaria para decidir por nosotros mismos. Ser dependientes del mentor tampoco es el modelo correcto de fe. Por otra parte, está la relación Soberano-Súbdito, éste es el modelo feudal del señor y sus vasallos. La función del señor feudal era proteger. En el sistema feudal, los señores tenían las armas y los soldados y así protegían las aldeas. Los vasallos hacían sus tareas, cul:vaban los campos y servían o su señor feudal quien a cambio, los protegía. Por lo tonto, lo función de protección surge cuando par:cipamos en nuestro fe como buenos soldados, por así decirlo, buenos Ciudadanos

de lo comunidad budista. En nuestros dios de democracia, prepondero la idea de que lo unión de los budistas es el verdadero soberano, no un individuo en par:cular. En la medida que sirvamos a un más grande obje:vo, par:cipando en la gran tarea del Kosen-rufu y llevando a la prác:ca el mandato de! Buda como buenos ciudadanos de esta comunidad, estaremos protegidos. Pero la relación Soberano-Súbdito también :ene implicancias que no son apropiadas para un modelo de fe religiosa. El sujeto, el vasallo, nunca llegará a ser un señor del s i ste m a fe u d a l : ex i ste u n a polaridad clase alta/clase baja, el poderoso y el débil: defini:vamente no es una relación igualitaria Por eso, es importante servir a la comunidad (eso es verdad y no lo descartamos) pero tampoco cons:tuye el modelo central. El modelo principal de fe religiosa es aquél de Maestro-Estudiante porque cons:tuye una relación humana dentro de lo cual el


estudiante puede aspirar no sólo a igualar a su maestro sino hasta a sobrepasarlo llegando más allá que él. De hecho, la aspiración del maestro es que el estudiante no sólo llegue a ser su igual sino que, par:endo de lo que él le enseñó, lo lleve aún más arriba, éste es el modelo correcto de fe religiosa. Uno no elige a sus padres, uno no elige a su soberano (aunque desde el punto de vista kármico lo hagamos) pero uno sí elige a su maestro. Es una elección voluntaria que hacemos y, debido a que es voluntaria, cons:tuye una de las relaciones más importantes que podemos llegar a tener en nuestra vida. Existe un término japonés llamado chudoshu que significa "espíritu de búsqueda a lo largo de una vida”. No es nada fácil mantener el espíritu de búsqueda a lo largo de la propia vida, es más fácil cuando uno es joven. Pero a medida que. envejecemos, se nos torna más diLcil con:nuar buscando, seguir estando en el camino Sin fin del crecimiento personal, nunca llegar

a un punto en el cual estar sa:sfecho y decir "lo Logré". De hecho, mi propia experiencia me enseña que, en cuanto pienso “lo logré" es cuando más en peligro estoy porque es evidente que no lo logré, Sino que, por el contrario estoy con:nuamente "lográndolo". Estoy buscando constantemente y éste es un aspecto importante de nuestra fe. Existe un termino llamado juji soku ganjin que significa que abrazamos el Gohonzon con estos tres orientaciones espirituales que acabamos de ver: como niños, buscamos y confiamos en el Gohonzon. Como estudiantes, buscamos y confiamos en el Gohonzon, buscamos nuestro mentor -Nichiren Daishonin o el presidente Ikeda, quien encarna al mentor porque es un excelente ejemplo de lo que debe ser un discípulo. El Presidente Ikeda nos está mostrando "Así es como debemos caminar en esta vida como discípulos de Nichiren Daishonin. Mírenme, les enseñaré. Les explicaré, les diré como ser excelentes discípulos". Y


"excelente discípulo" significa para Sensei "compar:r el mismo corazón del Daishonin". Los discípulos de Shakyamuni (sin duda que a causa de su sincera devoción) lo elevaron a un plano especial, a alguien que se encontraba más allá del ser humano común y, en ese preciso momento, la humanidad del budismo se perdía de visto. Nichiren Daishonin comprendía perfectamente este punto. En el Gosho "Sobre el logro de la Budeidad", el Daishonin afirma “Jamás busque fuera de usted mismo ninguna de las ochenta mil enseñanzas de Shakyamuni o de los Budas y bodhisa~vas del universo’. Está enfa:zando el mismo exacto punto. El Buda Shakyamuni no está fuera de uno, sino que él, el estado de Buda, se encuentra dentro de nosotros, y repite este mensaje una y otra y otra vez, en todos sus goshos. Nichiren Daishonin escribió el Gosho "La apertura de los ojos" para abrir los ojos de las personas a su propia Budeidad. Entonces, ¿quién es el padre, maestro y

soberano de todos los seres vivientes? Es Nichiren. Pero ésa no fue la única razón por la cual él escribió ese tratado, sino que lo hizo para abrir nuestros ojos a nuestras propias posibilidades. Pero, a poco de su muerte y en el término de unas pocas generaciones, Nichiren Daishonin, el ser humano increíble, misericordioso, sabio, etc. pero ser humano al fin, fue endiosado y la gente comenzó a autodegradarse y la idea del Buda Verdadero o del tesoro del Buda ya no nos incluyó ni a ustedes ni a mí. Aquel ser humano se había conver:do en algo "especial" y sus discípulos habían olvidado su mensaje. El 26º Sumo Prelado, Nichikan Shonin, recordó esto y volvió al punto esencial. El dijo: "El estado de vida de Nichiren yace dentro de ustedes, dentro de las vidas de todas las personas que invocan Nam-myoho-renge-kyo al Gohonzon: ustedes son Nichiren Daishonin". Pero, luego, este mensaje volvió a dejarse de lado. Y entonces no fue un monje quien lo reencontró, sino Tsunesaburo


Makiguchi, y luego se lo transmi:ó a Josei Toda. Y Toda a su vez se lo transmi:ó al Presidente Ikeda y éI está hoy intentando transmi:rlo a todos nosotros. La clave es: nunca. pero nunca jamás, permitan a nadie que se coloque por sobre ustedes mismos Lo relación Mentor-Discípulo cons:tuye un vínculo humano. Es verdad que los grandes mentores son gente increíble que elevan los estándares hasta una altura en que a veces se hace diLcil alcanzar. Pero el propósito y significado de sus vidas y enseñanzas no es acerca de ellos mismos, sino de nosotros. Se trata de que nos imaginemos a nosotros mismos haciendo lo mismo que ellos, encontrando dentro de nosotros sus maravillosas cualidades. El Mentor nos dice: "Mírenme, les mostraré lo que pueden llegar a hacer... lo que pueden llegar a ser". Pero, nuevamente, nos cuesta creerlo. Muchas veces he oído a los miembros referirse al Presidente Ikeda con frases como: "El Presidente Ikeda puede hacer eso, pero yo no podría". Hablamos

de él como si fuera especial. Sí, es cierto que es grande y yo también siento así respecto de él, pero en el mismísimo instante en que pensé que él :ene algo que yo no tengo... él lo hace y yo s i m p l e m e nte a ú n e stoy e n potencialidad. Y tengo el mismo potencial dentro de mí al punto que puedo aprender de él a través de su ejemplo, de sus orientaciones y de sus acciones que me muestran qué puedo hacer y cómo puedo desafiar mis propios límites para llegar a ser uno de los miles de millones de presidentes Ikeda y Shin'ichis Yamamoto que vivimos en este planeta. Debo conver:rme en uno de ellos, no simplemente buscar afuera su poder. En este sen:do, la relación Mentor-Discípulo sí es realmente un modelo de fe religiosa. Representa una orientación diferente y desaLa al discípulo a pensar por sí mismo desde una p e rs p e c : va co m p l e ta m e nte diferente, a poseer un paradigma propio acerca de sí mismo.


El otro día leí un libro interesante: "Por qué el cris:anismo debe cambiar o morir", escrito por un obispo episcopal, un tanto radical, de nombre Spong. El enumera una serie de puntos importantes: primero. Dios debe dejar de ser visualizado o idealizado bajo lo que llama "imágenes elevadas". Mientras los cris:anos con:núen considerando que Dios está “allá arriba" y "allá afuera", la iglesia estará condenada a morir porque queda claro que no hay ningún lugar "allá arriba". ¿Y dónde más podría estar? Y responde -en un l e n g u a j e m u y i nte re s a nte - : "Debemos comenzar a pensar en Dios desde el punto de vista de 'imágenes de profundidad", y agrega Debemos pensar en Dios como una fuerza que emerge de la :erra”. Segundo, “debemos dejar de considerar a Jesús como Dios y, en cambio, comenzar a verlo como un maestro. En la medida en que los cris:anos no lo hagan, la Iglesia seguirá camino hacia su propia muerte. Los viejos modelos no funcionan más. La gente ya ha

evolucionado más allá del modelo feudal”. Tercero, “debemos dejar de pensar en la iglesia como en una ins:tución o un Corpus formal y comenzar a verla como conjunto de seres humanos”. Interesante, ¿no?. Cuando terminó, el libro, me. dije; "Uno ve al cris:anismo conver:rse en budismo porque es exactamente eso lo que estamos presenciando, y es precisamente ésta la razón por la cual, cuando los budistas descubramos un l e n g u a j e co m ú n , p o d re m o s comunicarnos con tantos y tantos cris:anos. Spong también escribe; ‘Existen millones de lo que llamamos 'cris:anos en el exilio' quienes poseen una creencia básica pero no logran conectarse con las enseñanzas que bajan del púlpito en nuestros días", Cuando hallemos el lenguaje justo que n e c e s i t a m o s u s a r, c u a n d o comencemos a conectarnos con ellos, emergiendo de la :erra, y Jesús como maestro y todo eso, entonces habrá mucha gente que


se sen:rá como en su propio hogar con nosotros. Otro libro, "Soka Gakkai en América", es un estudio de nuestra organización realizado por Phillip Hammond de la Universidad de California en Santa Bárbara. El hizo un relevamiento de nuestros miembros y logró un muy buen análisis de nuestra organización. Hay mucho que debemos aprender allí y hace un planteamiento muy interesante: Hay inves:gaciones demográficas que sos:enen que se han iden:ficado tres líneas básicas de pensamiento en la Norteamérica de hoy. La primera la representa lo que se ha dado en llamar los “Habitantes Primordiales!, que son fundamentalistas. Tienden a vivir fuera de las grandes orbes. Alrededor del 30% de los norteamericanos son "Habitantes Primordiales". Estas personas querrían regresar a los viejos valores de antaño, son los que creen que el pasado es mejor que el presente y que el problema es que debemos regresar a aquélla forma de vida. Son tradicionalistas

y, desde el punto de vista religioso, son fundamentalistas. El segundo grupo lo cons:tuyen los “Modernistas". Cerca del 40% de los norteamericanos son "Modernistas". Estas son las personas que creen en el progreso y la ciencia y que viven através del dinero y el éxito y todas esas cosas, y creen que obteniéndolas serón felices. El restante 30% de los norteamericanos son los denominados "Transmodernistas". Este grupo cree en la ciencia, el progreso y demás pero saben que no van a lograr lo que el grupo anterior cree que van a lograr y, por tanto, van más allá: le dan gran importancia a la espiritualidad. Este grupo se acerca a nuestras creencias casi exactamente. Se cree que existen aproximadamente 44 millones de norteamericanos a los que podría llamárseles “proto-budistas"'. Ya son budistas, pero aún no lo saben. Hammond también remarca que, la mayoría de nosotros, cuando encontramos el budismo, no


experimentamos un cambio radical de pensamiento. Por el contrario, cuando hemos encontrado este Budismo, nos sen:mos como en casa desde el comienzo. Sen:mos: "¡Esto es lo que yo venía creyendo!". Hammond dice que, sorprendentemente, no existe un proceso de conversión marcado sino más bien un proceso de descubrimiento y la sensación de que "finalmente encontré un grupo, un lugar, una enseñanza acorde con lo que yo he venido creyendo todo este :empo". Cree que hay 44 millones de personas esperando tan sólo descubrir que nosotros exis:mos. Es un pensamiento muy es:mulante si lo analizan detenidamente. Por úl:mo, creo que la relación Mentor-Discípulo trata principalmente acerca del desarrollo espiritual, moral y del carácter del discípulo. Cons:tuye un desaLo. para todos nosotros. Es un modelo que nos exige que pensemos de manera diferente, que vayamos mas allá de nuestros límites. Ya hemos rechazado la

concepción tradicional del ser humano y también hemos dejado de implorar a algún poder externo que nos ayude porque sen:mos que no somos capaces por nosotros mismos de lograr otro conocimiento. Entonces, ahora el desaLo que enfrentamos yace en aceptar y mirar dentro nuestro y descubrir la grandeza que existe en las profundidades y corazones d e c a d a u n o d e l o s s e re s humanos, las inmensas cualidades del coraje, autoconfianza, esperanza, sabiduría y perseverancia que todos poseemos en idén:ca medida, pero que nos empecinamos en negar. Vivimos en el descreimiento porque nunca habíamos encontrado un método por el cual pudiéramos abrir la llave de nuestro depósito de grandeza para dejarlo fluir libremente. Por el contrario, la religión, la filosoLa, la educación, nos han venido enseñando que somos limitados. Que es arrogante pensar lo contrario. Que tales aspiraciones están más allá de nuestras posibilidades humanas.


Entonces terminamos depositando nuestra confianza y nuestra fe en aquéllos que creemos que son mejores que nosotros. Es preciso que esto cambie. La Budeidad yace en despertar a nuestro verdadero yo. Nichiren Daishonin nos legó la prác:ca del auto-despertar. Inscribió su vida en el Gohonzon pero no para que veneráramos su vida y su poder, sino para que, cuando e n f r e n t a m o s e l G o h o n zo n , podamos percibir que la llave está allí. Y la llave es "Nam-myohorenge-kyo - Nichiren". Devociónense con sus mentes, su voces, con sus cuerpos a la Ley ¡Mís:ca de causa y efecto y manifestarán la vida de Nichiren en su interior. La Ley y el Buda dentro de nuestras vidas son una sola. El Gohonzon es un mensaje a las generaciones futuras porque Nichiren comprendió la naturaleza humana: sabía que la llave se perdería apenas él hubiera desaparecido. Imagino que se preguntó: "¿Cómo puedo enviar un mensaje al futuro de manera

tal que, aunque pierdan la llave, cualquiera pueda redescubrirla para revelar el gran significado, el gran poder del Budismo y de la prác:ca budista?" Entonces la colgó delante de nosotros. Sí, frente a nosotros está la llave. Pero si invocamos daimoku frente al Gohonzon pensando que el poder está fuera de nosotros, creyendo que el Gohonzon va a salir por ahí a hacer las cosas por nosotros, entonces no comprendimos la llave. Por cierto, el clero de la Nichiren Shoshu ha malentendido la llave. Ellos creen (y es lo que enseñan) que el Dai-Gohonzon cons:tuye la raíz, que el Sumo Prelado es el tronco y que el sacerdote es la rama. Que nuestro Gohonzon es la hoja y que el poder de nuestros Gohonzon provienen de él. Creen que Nam-myoho-renge-kyo significa "Lo tengo” en lugar de "Lo tenemos". Creen que "Nammyoho-renge-kyo - Nichiren" s i g n i fi c a " Yo s o y e l B u d a Verdadero” en lugar de "Todos n o s o t ro s s o m o s l o s B u d a s Verdaderos y Originales”. (Dicho


sea de paso, las "hojas" de nuestros Gohonzons han caído del árbol (según dijo el Reverendo N o g a s a k i e n N u e v a Yo r k ) . Obviamente, esto es incorrecto. Si ustedes leen el Gosho queda claro que éste no es el caso. Pero es comprensible porque, en las profundidades de los seres humanos siempre existe este absurdo descreimiento en nosotros mismos, esta falta de voluntad y este impulso de confiar en alguien para que conduzca nuestro :món. "Me encuentro rodeado de todas estas personas (los bonzos) que parece que saben lo \ que hacen, por lo que pondré mi confianza en ellas". Y este es un grueso error. El verdadero beneficio del asunto del clero radica en que finalmente podemos aprender el verdadero modelo de fe religiosa, porque nosotros, antes de esta ruptura, también pusimos nuestra fe en e l l o s . S i b i e n l a c o n fi a n za cons:tuye un aspecto importante de la fe, debemos emplearla en confiar en nuestros antecesores, en confiar en las demás personas

pero, sin perder de vista que, en úl:ma instancia, nosotros somos los únicos responsables de nuestra propia vida. La vida es un viaje. Hay pasajeros y hay choferes. Pero se necesitan choferes. Existen muchas, muchísimas personas que son meros pasajeros de sus propias vidas, dejando siempre que otros se las manejen. Cuántas veces uno dice: “Me estas enojando…Basta!!. Eso lo dice alguien que está detrás del chofer. Ese es un pasajero. Lo que estamos diciendo es: “Tienes poder sobre mis emociones”. “No tengo el control”. “Manejas mi ira mientras sigas haciendo lo que estas haciendo, yo voy a seguir sin:éndome enojado. ¡Basta!”. Y así la vida se convierte en un pasaje que obedece al chofer. Uno se ve obligado a manipular el comportamiento de los demás, a darles instrucciones, a pedirles que hagan lo que necesitamos que hagan para que nuestras emociones no se desboquen. Es un concepto totalmente absurdo. No cabe duda de que, con esta manera de pensar, le hemos dado


el volante de nuestra vida a otros y ahora nos sen:mos frustrados y furiosos porque no manejan bien. Recobremos el volante. Comencemos a conducir y dirigir nuestras vidas. Poseemos el poder más importante del universo que es el poder que se encuentra dentro de nuestras vidas para elegir nuestro estado de vida. Cuando alguien haga algo que no nos guste, no es necesario que nos enojemos. Siempre lo hemos venido haciendo porque creíamos que era la única opción, pero tenemos diez opciones. Sí alguien hace algo que no nos gusta, podemos ir al Infierno. Podemos comer algo. Veamos... animalidad... podríamos gruñir o algo parecido, podríamos enojarnos, ésa también es una elección. Podemos re:rarnos, meternos en nuestro cuarto, ponernos los auriculares y escuchar música O entrar en éxtasis y decir: "Oh, adoro cuando haces eso". O podríamos hasta ser un poco más proac:vos "Bueno, realmente estoy aprendiendo gracias a lo que haces”. Y más aún,

"Estoy sin:endo un despertar", o podríamos sen:r misericordia ,”Realmente me gustaría ayudarte”... o podríamos alcanzar la Budeidad. Todas estas opciones están a nuestro alcance. Pero mientras creamos que no tenemos opción, estaremos atrapados en los seis estados más bajos y seguiremos Siendo solamente pasajeros de nuestras propias vidas. Nam-myoho-rengekyo trata acerca del instante, de elegir a cada instante, de elegir cada pequeño y único instante de nuestras vidas, de recobrar el control y el poder sobre nuestras opciones. Uno no dictamina el comportamiento de’ los demás, ni siquiera podemos controlarlo. Y esto es algo bueno porque francamente no creo que hiciéramos un buen trabajo controlándole la vida a otro Recobremos el control de nuestras vidas. Aspiremos a lo más grande. Esto está en nuestro interior, no hay nada que nos falte. Todo lo que necesitamos para ser absolutamente felices ya se encontraba en nosotros desde el


primer día de nuestras vidas. Lo que ocurre es que no terminamos de creerlo. No confiamos Nos Cuesta aceptarlo. No parece que lo tengamos, parece que nos falta algo Debido a que nos han venido pasando cosas malas desde hace años, sen:mos que algo anda mal con nosotros. Pero no hay absolutamente nada malo en nosotros. Si hay algo malo es nuestra manera de pensar, pero no hay nada malo con "nosotros". Y e sta d i s: n c i ó n m a rca l a diferencia: podemos fácilmente cambiar nuestra manera de pensar. Cambiar nosotros mismos por completo sería mucho más diLcil, pero no es necesario, porque no sucede nada malo con nosotros. Los budistas venimos en dis:ntas medidas, formas y es:los, con muchas variaciones de ca rá c te r. . . y to d o s v i v i m o s inmersos en la ilusión. En conclusión, mi esperanza es que, en alguna mínima medida, este concepto de /MentorDiscípulo esté ahora un poco más claro, o a lo mejor un poco más fá c i l d e c o m p r e n d e r. C r e o

fi rme me nte que, en úl:ma instancia, seguimos la Ley. Pero la Ley no nos habla, entonces necesitamos maestros. También podemos aprender unos de otros, pero al final, sólo queda uno mismo, su karma y el Gohonzon. Nadie más. Sólo uno mismo puede sobrepasar sus propias dificultades. Sólo uno mismo puede trascender sus ilusiones. Sólo uno mismo puede abrir y revelar su grandeza interior. La prác:ca budista es el método y es estupendo tener un entrenador que nos diga cómo lograrlo. Que nos aliente cuando estamos desanimados, faltos de esperanza, cuando hemos olvidado, cuando no creemos que somos Budas. Es maravilloso cuando leemos algo que nos alienta, que nos recuerda: "Sí, eres un Buda". Y ése es el rol de un buen maestro. El Buda es el entrenador, pero somos nosotros quienes debemos ^jugar el par:do y nadie puede jugarlo por nosotros. Entonces, a par:r de ahora, -si todavía no han podido sen:r la relación Mentor-Discípulo en sus


vidas, aunque más no sea, deseo que puedan terminar este día sin:endo: “Bueno, creo que al menos vale la pena intentarlo. Puede que deba luchar cuerpo a cuerpo con mis dudas e incer:dumbres, tal vez deba tratar de comprender aquello con lo cual no me siento cómodo. No debo soslayar este asunto, no debo creerme que se va a ir por sí solo ni debo tomarlo de una manera superficial o simplemente seguir la corriente como los demás". Creo que la relación MentorDiscípulo es la clave para acceder a nuestros tesoros, para vernos a nosotros mismos desde una p e rs p e c : va d i fe re nte , p a ra despertar de nuestro sueño y descubrir al Buda Verdadero, el estado original de la Budeidad que existe dentro de todas las personas. ¡Muchas gracias y que tengan un gran día!.



INSEPARABILIDAD DE MAESTRO Y DISCÍPULO [Cortesía de la revista SGI Quarterly, enero de 2010.]

La relación de maestro y discípulo es uno de los conceptos más esenciales de la filoso^a budista, que *ene por meta guiar a las personas a la felicidad y al desarrollo. El lazo entre el mentor y el discípulo nace a par*r del ferviente anhelo de luchar conjuntamente por la dicha del género humano. En el Sutra del loto, aparece una representación simbólica del juramento que hacen los discípulos del Buda con este fin. De acuerdo al pasaje, cuando el buda Shakyamuni se encontraba realizando un sermón, la :erra se abre e irrumpen de ahí millares de bodhisa~vas resplandecientes (seres que realizan prác:cas altruistas y compasivas). Estos Bodhisa~vas de la Tierra estaban firmemente decididos a consagrar sus existencias a corporificar las enseñanzas del buda Shakyamuni en los :empos posteriores a su muerte. Con esta determinación juran que se

esforzarán al máximo para salvar a las personas del sufrimiento a pesar de los obstáculos que presenten los :empos caracterizados por la confusión, la decadencia y la corrupción espiritual. El pasaje revela la profundidad de la relación que comparten el maestro y el discípulo en su ferviente deseo de luchar por la felicidad de la humanidad. Asimismo, es una alegoría de la transformación que experimentan los discípulos del Buda, de receptores pasivos de las enseñanzas a dinámicos adalides compasivos comprome:dos a dar con:nuidad al camino trazado por el Buda. Daisaku Ikeda, actual presidente de la SGI, escribe: “Este pasaje [del Sutra del loto], por cierto, describe la relación eterna del maestro y el discípulo que luchan juntos por hacer realidad la aspiración más profunda que pueda albergar un ser humano y toda forma de vida: la iluminación y la felicidad, tanto de uno mismo como de los demás. El verdadero mentor, en el budismo, es aquel que nos permite recordar y revivir esta aspiración. Por su parte, el verdadero discípulo es aquel que sigue la enseñanza de su mentor, que recuerda que esa


aspiración suprema también es la suya, y que, convencido de esta verdad con todo su corazón, sin asomo de dudas, se lanza a actuar de acuerdo con las instrucciones de su maestro”. (IKEDA, Daisaku: “La inseparabilidad entre maestro y discípulo: El eterno lazo del maestro y el discípulo que dedican su vida al gran juramento del kosen-rufu”, Conferencias sobre el escrito La herencia de la Ley suprema de la vida, Daibyakurenge, abril 2007.) Establecer un camino La filosoLa budista pone énfasis en el fortalecimiento del ser humano. La premisa fundamental del budismo es que toda persona :ene la capacidad innata de triunfar hasta en las circunstancias más adversas y superar el sufrimiento transformando las penas en mo:vo de desarrollo y fortalecimiento. Cada individuo :ene de manera inherente en su vida un manan:al inacabable de valenTa, sabiduría, amor compasivo y vitalidad crea:va. El maestro hace que el discípulo adquiera consciencia de su potencial y lo recuerde, y lo alienta a tener

convicción en su capacidad inherente. El sucesor es inspirado por las enseñanzas y el proceder de su maestro; el ejemplo de vida del maestro es lo que permite al discípulo comprender el concepto abstracto de la iluminación. El mayor tes:monio que el mentor brinda a su discípulo es su dedicación completa al empoderamiento de la gente y su dedicación sincera al bien de las personas. El camino del desarrollo de la humanidad individual es el camino de la iluminación. Se trata de un camino que consiste en desarrollar coraje para enfrentar los desaLos de la vida, esmerarse en crecer como personas y actuar por el bien de la gente. El ejemplo del mentor se convierte en una importante clave para resolver cualquier duda y trascender barreras con valenTa; es, además, un aliciente para el progreso en el camino hacia el logro de la Budeidad, plagado de obstáculos generados por una serie de tendencias nega:vas, tales como la complacencia, el temor, la arrogancia y el ocio. El presidente Ikeda afirma que la tarea de un maestro es ayudar a su


discípulo a percibir sus debilidades y enfrentarlas con valenTa. Aunque el maestro sea un modelo para la prác:ca budista, esto no significa que el discípulo deba imitarlo. Lo importante es que rescate de su ejemplo, su postura y su perspec:va de vida. Esta interiorización del espíritu del maestro es lo que conduce al crecimiento ilimitado del discípulo. Desde la perspec:va del budismo, aunque el mentor está siempre dispuesto a orientar a su discípulo, es responsabilidad del sucesor buscar su guía y aprender de él. Un maestro autén2co ¿Cuáles son las caracterís:cas de un verdadero maestro en el budismo? El mentor destaca por su noble consagración a guiar a todas las personas, sin excepción, a que logren superar los obstáculos y sean felices; y, por su esfuerzo perenne de buscar la verdad, y profundizar y actuar con sabiduría a lo largo de su vida. Asimismo, en el budismo, el maestro espera que su discípulo lo supere. Este anhelo ha sido representado en el pasaje del Sutra del loto de los

Bodhisa~vas de la Tierra, que emergen con una apariencia esplendorosa, superior a su maestro Shakyamuni. Solo de esta manera, adquiere con:nuidad interminablemente como una religión que prevalezca a través de los :empos. El papel del mentor es señalar un ideal y la forma de lograr dicho obje:vo. El rol del discípulo es esforzarse por la consecución de dicho ideal, e inclusive engrandecerlo. El obje:vo compar:do y la lucha conjunta de maestro y discípulo es lo que establece el lazo entre ambos. El lazo basado en el compromiso compar:do es lo que el budismo denomina unidad o inseparabilidad de maestro y discípulo, y cons:tuye la savia vital del budismo. Si el discípulo no actuase como un agente impulsor en base al espíritu del maestro, el budismo perdería su poder transforma:vo. Desarrollo y con2nuidad El sólido lazo de maestro y discípulo ha sido mantenido por los tres primeros presidente de la Soka Gakkai. La organización logró desarrollarse como un amplio movimiento gracias a dicha


relación indivisible. Cada presidente de la Soka Gakkai se esforzó por ampliar la visión de su predecesor e impulsar el desarrollo del movimiento. El actual presidente de la SGI, Daisaku Ikeda (1928-) trabajó al lado del segundo presidente Josei Toda (1900-1958) durante la posguerra para fortalecer a millones de japoneses. Josei Toda fue encarcelado con su maestro Tsunesaburo Makiguchi (1871-1944), creador de la Soka Gakkai, negándose a abandonar las enseñanzas budistas a pesar del hos:gamiento de las autoridades militaristas del Japón. Daisaku Ikeda desarrolló el movimiento religioso de la Soka a un plano internacional basado en la filosoLa de sus dos predecesores, Makiguchi y Toda, dando un gran impulso en la promoción de la paz, la cultura y la educación. El presidente Ikeda ha expresado en varias ocasiones su determinación de abrir caminos para el desarrollo de las próximas generaciones. Ikeda destaca: “La relación entre el mentor y el discípulo puede compararse con la que existe entre una aguja y un hilo. El mentor es la aguja y el discípulo, el hilo. Cuando cose, la aguja va a la cabeza, pero al

final, se vuelve innecesaria, y es el hilo el que queda y man:ene todo unido. (…) Creo firmemente que mi ac:vidad más importante en esta fase esencial es completar el cimiento para ustedes”. (IKEDA, Daisaku: “Los jóvenes fénix”, La nueva revolución humana.) El fiel compromiso por la felicidad de la humanidad es el corazón del budismo. Este ideal podrá ser concretado únicamente mediante el lazo inseparable de vida a vida del maestro y el discípulo.



APRENDER Y REFLEXIONAR EL VINCULO MAESTRO Y DISCIPULO 1. El mentor y el alumno es el vínculos humano más maravilloso que pueda haber 2. Ambos están mirando en la misma dirección hacia la creación de un mundo dónde se sostenga amplia y firmemente los ideales del Budismo 3. La conciencia de este úl:mo es primaria: los discípulos buscan al maestro y creen en él y este protege e instruye a sus sucesores 4. Pero la respuesta del mentor depende de la intensidad del espíritu de búsqueda del discípulo su sen:do de la responsabilidad de su determinación 5. El budismo postula que el discípulo asume el mismo espíritu que su mentor en cuanto a avanzar sin limites ni restricciones hacia el Kosen Rufu 6. Nichiren Daishonin escribió: Se dice que, si un maestro posee un buen discípulo, ambos obtendrán el fruto de la Budeidad. Pero si forja un mal

sucesor ambos caerán en el estado de infierno. Si el discípulo alberga diferentes propósitos, nunca conseguirán nada. 7. Bramar con el rugido del león. León (en japonés, shishi) El primer carácter chino shi significa “maestro” representa la ley mís:ca, que transmite el mentor. El segundo carácter chino shi significa "niño” indica la ley mís:ca, tal como es recibida por el discípulo. Rugido (de león ), entre tanto, es la voz del mentor y la del discípulo invocando al unísono. El Daishonin esclarece además que el verbo “Bramar” significa “iniciar” o “preferir”. A si pues, bramar con el rugido del león alude a preferir el sonido de nam myoho rengue kyo . “iniciar” es emprender una acción posi:va, autónoma. Es algo totalmente dis:nto de hacer algo solo porque alguien dice que lo hagamos. Esa ac:tud pasiva nada :ene que ver con “el rugido del león” ni con el espíritu de un verdadero discípulo. Tanto el maestro como el discípulo, juntos, trabajan con el poder de un león indómito, unidos de corazón,


pensamiento o propósito, para transformar el estado de vida de todo el genero humano. 8. El mentor combate contra los enemigos poderosos, y en medio de toda suerte de obstáculos se empeña en propagar ampliamente la ley mís:ca sin esca:mar la vida como enseña el Sutra del Loto. Por tal razón, la misión de los discípulos es proteger su mentor y confrontar con el mismo espíritu que su maestro, a eso se refiere inseparabilidad de maestro y discípulo. 9. El presidente Ikeda (quien consagro su vida entera a hacer realidad los elevados ideales de su mentor) expresa:" Si no comprendemos la importanTsima relación de maestro y discípulo tal vez las cosas nos vayan bien durante un periodo, pero con el :empo, perderemos de vista nuestro propósito esencial y terminaremos resbalando, cuesta abajo en la vida Que comprendamos o no el lazo de maestro y discípulo depende de una su:l diferencia en nuestra ac:tud interior, esa diferencia podrá ser

impercep:ble a simple vista, pero sus consecuencias son inmensas” 10.No hay empresa de importancia, no hay movimiento, no hay nada de verdadero impulso que pueda llevarse a cabo en el transcurso de una sola generación . Cuando el espíritu del mentor y el discípulo se disipa en nuestra fe o en nuestra vida fácilmente sucumbimos al egoísmo o a la gra:ficación personal, caemos en el interés personal y en la auto indulgencia y nos apartamos del Budismo, que corporifica la ley fundamental del universo no hay camino espiritual más brillante que escoger una vida dedicada a la relación de maestro y discípulo , en pos de la noble causa del Kosen Rufu.-



LA MÁXIMA RESPONSABILIDAD SE ENCUENTRA EN EL DISCÍPULO

discípulos lo sigan correctamente, están también entre ellos los que se desvían de su curso. No hay nada que yo pueda

En cierta ocasión una persona preguntó

hacer con respecto a eso. A penas yo

a Shakyamuni porque aparecen

puedo enseñarles el camino. (Extraído

personas malas dentro de la orden

del Sutra Chu-Agon.)

budista. Algunas personas pueden tener la misma pregunta con relación a la secta

A menos que la persona siga al maestro

Nikken.

(su maestro), ella perderá su camino. La máxima responsabilidad se encuentra en

Shakyamuni respondió a esa pregunta de

aquel que esta siendo enseñado (el

una forma muy clara:

discípulo).

Amigo mío, supongamos que una

En el Gosho “La Selección del Tiempo”,

persona le pregunte el camino hacia la

Nichiren Daishonin escribió:

capital. Usted le ofrece la dirección detallada. Ahora, una persona puede llegar a la capital sin problemas; otra

“Si un hombre construyó un camino para otros y algunos se perdieran en ese

puede perderse o desviarse tomando la

camino, ¿Que culpa tiene el constructor

dirección equivocada. Porqué sucede

del camino?”.

eso? -Oh, Honrado por el Mundo, ¿que puedo hacer en cuanto a eso cuando soy

El factor más importante es alcanzar el destino de la felicidad, llegar a la capital misma de la felicidad que se encuentra

simplemente aquel que explica el

en medio de un extraordinario jardín. Con

camino? –replicó el discípulo.

ese propósito, el discípulo debe avanzar ciertamente hacia ese fin último por el

-Es justamente por eso, amigo mío. Existe un camino que conduce a la suprema iluminación. La existencia de ese camino es incuestionable. Yo enseño el camino. Aunque algunos de mis

camino enseñado por su maestro


El camino de maestro y discípulo El budismo expone el camino eterno para los seres humanos.Y es en el hecho de seguir ese camino, a través de las duras realidades de la vida, que la relación de maestro y discípulo encuentra su verdadero significado .Cuando ustedes

Ningún emprendimiento épico puede ser alcanzado en una sola generación, solamente cuando el espíritu del maestro es heredado por los discípulos y trasmitido continuamente a las futuras generaciones de discípulos, este emprendimiento es alcanzado.

pierden de vista ese camino de maestro y

El camino de maestro y discípulo no

discípulo, aunque puedan pensar que

puede ser comprendido a nivel

están buscando el camino correcto,

intelectual. Este camino solo puede ser

inevitablemente se opondrán al camino

logrado a través de una lucha feroz, a

budista.

través del esfuerzo y de un esfuerzo

Puntos sobre la relación de maestro y discípulo

todavía mayor. (la lucha de los 3 presidentes).

Un discípulo es aquel que protege a su

La inseparabilidad de maestro y

maestro y enaltece su lucha y sus logros,

discípulo, es el epitome del budismo.

y al mismo tiempo comprueba su

Abrazar el budismo significa dedicar la

honradez y corrección.

vida al camino de la inseparabilidad de

La victoria surge de una oración sincera, de un juramento basado en el espíritu de unicidad de maestro y discípulo.

maestro y discípulo. Podemos hablar de esta relación. Pero “vivir” realmente esta relación no es una cuestión simple. Yo arriesgué la vida para proteger al Sr.

Tener un maestro en la vida significa

Toda, por que sabía que proteger a mi

tener un modelo a seguir en la vida. Y de

maestro significaba proteger al Kosen-

todos los lazos, ninguno es más

Rufu, a la Soka Gakkai y a sus preciosos

maravilloso que la relación de maestro y

miembros. Yo y el Sr. Toda compartíamos

discípulo, por el cual trabajan juntos por

un profundo lazo espiritual .Ahora

el supremo ideal de la paz mundial y la

después que el ha partido, continua

felicidad de toda la humanidad.

conmigo y siempre estará, en ésta y en las próximas existencias. Así es la


profundidad del principio budista de maestro y discípulo. Si seguimos el camino de maestro y discípulo surge una fuerza inimaginable. Conseguimos entonces trasformar lo imposible en posible .Y también escribir una nueva historia. El Sr. Toda decia: “Un discípulo tiene que seguir el camino del discipulo. Tanto en palabras como en acciones, tiene que manifestar en su vida la enseñaza de su maestro “.La relación de maestro y discípulo es la verdadera esencia de la Soka Gakkai. Nosotros siempre avanzamos con este espíritu, siempre venciendo a través de la inseparabilidad de maestro y discípulo. Por favor nunca se olviden de este punto esencial .Un habitación se desmoronara si el pilar principal se derrumba. De la misma forma, si la Soka Gakkai pierde su principal pilar –que es el espíritu de maestro y discípulo – ella también estará destinada caer



CONVICCIÓN Y SEGURIDAD INTRÉPIDAS: EL CAMINO INVENCIBLE DE MAESTRO Y DISCÍPULO

“Jamás deshonre al Sutra del loto” El Daishonin le enseña a Shijo Kingo un aspecto crucial de la fe cuando le expresa: “Jamás deshonre el Sutra del loto, ni aun siendo el más desgraciado de los mendigos”.21 Esta frase expresa la esencia de la fe; son muchos los miembros que la han grabado en lo más hondo de su alma. No me parece exagerado decir que esta postura, hoy en día, sólo se encuentra viva en la prác:ca de la Soka Gakkai. Desde el punto de vista de los valores del budismo de Nichiren Daishonin, “deshonrar el Sutra del loto” no es otra cosa que la derrota de la fe y de la prác:ca budista. Por penosas que sean nuestras circunstancias, ya sea que estemos batallando contra la enfermedad o contra los problemas económicos, mientras perseveremos en la fe sin dejamos influenciar, no estaremos deshonrando nunca el Sutra del loto. En todo caso, lo que ocasiona la deshonra es rendimos ante la

situación y ser vencidos por nosotros mismos. Los prac:cantes también terminan denigrando la Ley cuando pierden de vista el cimiento esencial de la fe, se rinden a la cobardía porque :enen miedo de la opinión ajena o se vuelven arrogantes porque se dejan embriagar con una popularidad aparente y mundana. Todas las personas desagradecidas y traidoras que “deshonraron el Sutra del loto” tanto en el pasado como en la época actual, tuvieron algo en común, y es que perdieron la fe y sucumbieron a su ambición de popularidad o de riqueza. Demostraron ser las:mosos perdedores espirituales que dejaron destruir su propia fe a manos de la nega:vidad y la oscuridad de su propia vida. Perdieron hasta la capacidad de avergonzarse o arrepen:rse de su mala postura. Así de temible puede llegar a ser la oscuridad fundamental inherente a la vida. Ya que el interés egoísta, la vanidad y la arrogancia nos hunden de cabeza en esta oscuridad, por favor estemos siempre en guardia contra tales tendencias.


El propósito de la fe en el budismo del Daishonin es cul:var un estado de vida inmenso e indestruc:ble, tan enorme como el universo, basados en nuestra convicción en la eternidad de la vida, pero sin dejarnos influir por la alabanza o la censura que recibamos en esta existencia. La verdadera misión de la religión es forjar excelentes vencedores espirituales. No basarnos en el yo inferior, sino en el Yo esencial o superior El budismo enseña que uno debería basarse en su yo superior o verdadero La verdadera misión de la religión es forjar excelentes vencedores espirituales. Antes que estar sujeto a su yo pequeño o inferior. En sen:do general, el budismo suele hacer énfasis en la transitoriedad. Es cierto que vivir basados en nuestro yo inferior es una fuente de sufrimiento, en la medida en que vamos en pos de fenómenos cambiantes y transitorios, manipulados por los deseos mundanos. Por lo tanto, el budismo enseña que debemos descartar nuestro yo pequeño, impulsado por el egoísmo.

Esto, con todo, no significa descartar la vida que hemos vivido, ni renunciar a todas las posiciones o funciones que cumplimos en la sociedad para vivir como ermitaños. El budismo de Nichiren Daishonin, que discierne la naturaleza esencial de la existencia, nos enseña a vivir basados en nuestro yo superior para que nuestras acciones concuerden con la Ley eterna e invariable que abarca todo en este mundo transitorio. Vivir basados en nuestro yo superior significa trascender nuestro apego al yo inferior y orientar correctamente nuestra vida co:diana, sin dejamos i n fl u e n c i a r p o r l o s fe n ó m e n o s cambiantes, con una sólida autonomía y fuerza vital inseparables de la Ley eterna e invariable. En consecuencia, cuando el Daishonin dice: “Ni aun siendo el más desgraciado de los mendigos”, no está diciendo que no importan los feudos de Shijo Kingo ni otras cues:ones de la vida; en cambio le dice que, cuando en el curso de la vida uno se ve enfrentado a una elección decisiva o trascendental y :ene que resolver una encrucijada, siempre debe elegir serenamente el camino del yo


superior; es decir, el camino eterno e invariable de la fe. M i e n t ra s t e n ga m o s c l a ra e s t a dirección, es natural que vivamos con el deseo de ser triunfadores en la sociedad. El budismo se enfoca en la victoria. Aun cuando tengamos reveses temporales en nuestras ac:vidades sociales, sin falta podremos triunfar en la vida, mientras sigamos esforzándonos seriamente hasta el final, basados en la fe. Como dice uno de los poemas del señor Toda, con la postura de “orar al Buda por la victoria final”. Desde el punto de vista de las enseñanzas del Daishonin, nuestra victoria está totalmente asegurada. Aun cuando enfrentemos tempestades de obstáculos o un karma muy adverso, quienes resueltamente sostengan la Ley Mís:ca, no se aparten del camino de maestro y discípulo, apoyen a la Soka Gakkai y trabajen para construir una comunidad armoniosa de prac:cantes, ya en ese mismo momento son triunfadores en la dimensión esencial de la vida. Pues cuando nos basamos en nuestro yo superior obtenemos la fortaleza y el vigor de repeler cualquier adversidad.

La victoria suprema en el nivel espiritual abrirá sin falta el camino hacia nuestra victoria suprema en la vida. También por esa razón necesitamos templar y perfeccionar nuestra vida, y avanzar en la revolución humana cada día, mediante una prác:ca budista coherente, pues si lo hacemos, si fortalecemos nuestra vida exhaus:vamente, seremos capaces de comba:r la oscuridad o ignorancia — que puede ser un enemigo formidable — e impedir que las fuerzas destruc:vas se ac:ven en un momento crucial. Todo se reduce a cuál camino escogemos cuando nos encontramos en las grandes encrucijadas de nuestra vida. ¿Elegimos el sabio sendero que conduce a nuestro mayor crecimiento y desarrollo como seres humanos? ¿O adoptamos el camino necio |que nos pone constantemente a merced de las opiniones ajenas y nos hace vivir en función de ellas? En cierto sen:do, podría decirse que cada paso en la vida representa una encrucijada así. Por tal mo:vo es vital que tengamos un criterio infalible para escoger en cada ocasión el rumbo correcto.


Para nosotros ese criterio integral es avanzar siempre junto a nuestro maestro tal como escogio hacer Shijo Kingo con el Daishonin. Los que avanzan con la misma postura de su mentor enfrentados a una encrucijada decisiva, sin falta, recorrerán el camino hacia el éxito. Una vida de profundo compromiso a la inseparabilidad de maestro y discípulo crea un gran camino hacia la victoria en la vida. Esto es, precisamente, lo que enseña el budismo de Nichiren Daishonin.



SHITEI FUNI: UNIDAD DE MAESTRO Y DISCÍPULO Herencia del espíritu

El pasado agosto de 2000 Ikeda Sensei respondió a una periodista búlgaro este tema de la relación de maestro y discípulo, dijo: “Este tema, difiere

¿ Por qué ahora se habla mucho sobre este tema en la SGI? El Kosen Rufu es un movimiento que busca elevar el estado de vida de las personas, y la transformación del des:no de la humanidad a través de la propagación del Budismo verdadero de Nichiren Daishonin. Jamás nadie logró esta empresa en la historia de la humanidad, cumplir con el mandato del Buda. Esta es una obra muy diLcil de lograr, por esto se debería con:nuar en esta tarea a través de los siglos hasta lograr que toda la humanidad conociera y prac:cara el Budismo. Este proceso lo podríamos iden:ficar como una caminata de miles de millas. Herencia del espíritu de maestro y discípulo Aquí yace un tema muy importante, que es la herencia o transmisión del espíritu que genera el maestro a sus discípulos.

según el país, la ins*tución y las personas; sin embargo entre animales existe la relación de padres e hijos, pero no la relación de maestro y discípulo. Unicamente el ser humano puede tener este vínculo tan sublime y tan correcto, el camino por el cual se construye una nación, sociedad o nueva época, con la jus*cia y la pasión, sólo yace en este vínculo de maestro y discípulo” El maestro enseña a su discípulo todo lo que quiere hacer o lograr con jus:cia, dado que la vida del maestro es limitada es necesario, si o si entregar la posta a otra generación (discípulo), para que este siga luchando por el logro del ideal y meta del maestro. Cuando no se hace esta herencia de transmisión, sea una sociedad, nación o persona, esta se debilitará o decaerá sin falta, aunque tenga gran poder, autoridad o capacidad. Sin ser egoísta ni autoritario, sino que con la humildad, rápidamente estos jóvenes o discípulos deberían lograr grandes resultados o avance, e incluso


más que uno mismo, ellos :enen esa capacidad y misión. En esta repe:ción de la lucha esta el verdadero desarrollo de la humanidad y avance hacia un rumbo correcto. Cuando se olvida este principio sea una nación o una en:dad o una vida, infaliblemente, en el úl:mo momento se encontraran con una situación sin • salida y miserable. Es necesario, mas que nunca, ver bien el hecho de transmi:r el vínculo de maestro y discípulo, el tesoro excelso que puede tener solo el ser humano, y una vez mas debe recuperar esta relación sublime, su veracidad, aplicación y prác:ca. Si no es así la humanidad repe:rá el mismo sufrimiento, se odiarán mutuamente y cuando este vínculo de maestro y discípulo desaparece nos conduce a esa tragedia (sufrimiento y odio) y destrucción. El periodista búlgaro le preguntó a I ke d a S e n s e i : ¿ D e q u e f o r m a materializó o concre:zó los ideales de Toda Sensei? Sensei responde: “Este lema es muy di^cil de expresar con palabras por que no. en*enden el sufrimiento y obstáculos que tuvo que sobrepasar.

Mirando la historia del mundo y la historia del Japón, ante grandes revoluciones siempre exis*ó la unión de maestro y discípulo, siempre el maestro lucho por sus creencias, siendo en ocasiones encarcelado y asesinado o murió por la enfermedad o en combate. Por eso voy a con*nuar su deseo, su ideal, voy a concretar si o si aunque haya cualquier dificultad u obstáculo. Cuán sublime, hermosa y magnifica es la transmisión de la posta del espíritu o herencia del espíritu, yo creo que no hay otra comparación”. En el caso de que no haya este vínculo o unidad de maestro y discípulo, se terminará, luchando sólo. Mientras tanto como si fuera la corriente de un gran río o una gran epopeya épica que fluye en la humanidad. Es la epopeya del maestro y discípulo que entrega y recibe la transmisión de los ideales y metas comunes. Este es un gran principio budista de unidad o inseparabilidad de maestro y discípulo. El maestro no esta arriba ni el discípulo abajo (inferior), avanzan juntos hacia el mismo obje:vo (meta) como los corredores que corren en la misma pista, esta es la unidad de


maestro y discípulo, corren y luchan por el mismo camino de la jus:cia, el camino de la paz. de la humanidad y la felicidad, por ejemplo el que esta corriendo adelante es el maestro y el discípulo recibe la posta. Si no :enen un maestro no pueden hacer grandes obras, se debe respetar al maestro, también hacer lo que él no pudo lograr y llevar consigo sus enseñanzas. Toda Sensei dijo: “El discípulo debería sobrepasar al maestro (superar) y debe ser más grande (grandioso) que el maestro” Hay también maestros que dicen: “Ya que yo soy el maestro deberías seguirme y obedecer todo lo que yo digo”, este :po de maestro es el maestro más pequeño. Otro :po de maestro dice: “Debes sobrepasarme y te encargo lo que yo no pude lograr concretar”, este :po de maestro es grandioso. El gran discípulo es aquel que sobrepasa y recibe o acepta lo encomendado. En el Sutra del Loto se lee: “En existencia tras existencia, siempre nacen junto a su maestro, en la :erra de Buda de todo el universo, no puede

haber una sola palabra de falsedad”. La unidad de maestro y discípulo es el tema de despertar la conciencia del discípulo. El vicepresidente Suzuki dice: “Es el vínculo de 3 existencias entre hombre y hombre, y puede caminar junto con el maestro de la creación de valores, más aún, Ikeda Sensei nos enseño en la sabiduría del Sutra del Loto”. ¿De qué forma, cómo, cuál es la intensidad de nuestro espíritu de b ú s q u e d a , h a sta d ó n d e p u e d o entender mi misión? Esto depende de la intensidad de su Ichinen. Cuando comprende este vínculo tan sincero, sublime y digno se manifiesta el poder ilimitado, aumenta la esperanza, se emana la misericordia y manifiesta la sabiduría ilimitada. El maestro nunca dice, tú eres mi discípulo, tampoco dice por favor haz como si tú fueras mi discípulo. La esencia fundamental es la conciencia de que uno mismo debe decidir que va ha caminar el camino del maestro y discípulo y luego, preguntarse qué es lo que yo puedo hacer por él, así uno empieza a pensar, hacer y responder a


través de la prueba real, tal cual Sensei me enseñó a través de la sabiduría del Sutra del Loto, es que comprendí nuevamente que la unidad de maestro y discípulo (Shitei Funi) sólo yace en el despertar de la conciencia del discípulo. Tres clases de discípulos (EI verdadero sen:do, 2 de los cuales no son discípulos) A) Tipo hincha de fútbol: (Por emoción); Sensei, Sensei! Pero no hace nada, ni :ene el espíritu de búsqueda para aprender de su maestro por la causa del Kosen Rufu. B) B) Tipo hijo: (Mimado) Solo acepta y recibe los favores que el maestro le da, pero no responde para saldar la gra:tud y luchar como discípulo. Hay mucho en común con el :po A. C) Es verdadero discípulo, responde al maestro con el espíritu de búsqueda y :ene gran responsabilidad por el Kosen Rufu cumpliendo su misión, en otras palabras, es del :po acción

comprome:da y deja infaliblemente prueba real para propulsar el Kosen Rufu. Dos clases de discípulos A) Tipo mal discípulo: Como oro bañado ( vulnerable) cuando esta el mentor aparece en la lucha, pero cuando deja de exis:r y se encuentra en una situación diLcil se revela su verdadera iden:dad y no cumple su misión y abandona su puesto de lucha, es como el :po desertor. Por ejemplo, como los 5 sacerdotes principales de Nichiren Daishonin. También hay muchos puntos en común con el :po B ( Hijo mimado. B) Buen discípulo: Como oro puro ( invulnerable) como Nikko Shonin. 2o Sumo prelado. Cuando el mentor se haya en mucha dificultad lo apoya y cuando después de fallecido, recibe la posta y con:nua su lucha para poder concre:zar los ideales y obje:vos de nuestro maestro como Toda sensei e Ikeda Sensei. Aunque tenga cualquier dificultad y tampoco tenga condiciones necesarias para avanzar por el Kosen Rufu. sin condicionamiento, sin excusas


ni pretextos, si o si deja gran prueba real del avance del Kosen Rufu.

mantener el espíritu de levantarse solo con el corazón del Rey León

Por esta razón el que actúa y recibe el mando del Kosen Rufu por nuestro maestro, es un verdadero discípulo y buen discípulo, por eso Ikeda Sensei dice que más que nunca se necesita la transmisión o herencia del espíritu del mentor y este vínculo lo denomina como el vinculo más digno, excelso y sublime en el mundo de la humanidad. En conclusión, para ser buen discípulo, es decir, discípulo de oro (invulnerable) se requiere las siguientes exigencias:

Sensei dice que grabe si o si la historiadle gran triunfo, allí yace el verdadero camino de maestro y discípulo, como así también allí yace la esencia del espíritu de Gakkai Nikko Shonin tenía 32 años cuando el Daishonin falleció, vivió hasta los 55 años y dejó el gran cimiento del Kosen Rufu, forjando muchos discípulos genuinos que tenían un gran espíritu tal como el 3° sumo prelado Nichimoku Shonin, quien recopiló muchas cartas y documentos de su mentor para perpetuar su enseñanza y espíritu. Así cumplió su promesa y misión como verdadero y buen discípulo del Daishonin, a pesar de que 5 discípulos importantes de él dejaron su misión y abandonaron sus promesas.

1) Debe tener gran espíritu de búsqueda. Buscar la orientación del maestro y atesorarlas para aplicarlas y dar prueba real. 2) Gran responsabilidad para concre:zarla obra pendiente del Kosen Rufu y abrir un nuevo horizonte; como los colonizadores o misioneros jesuítas. 3) Debe iniciar o accionar comprome:damente, :ene mucho que ver con el 2 De todos modos sin esta ac:tud no hay ninguna responsabilidad que sirva, sin pretextos, excusas o jus:ficación alguna, aunque se quede solo,

Post Data: Estos son mis tenta*vos y enfoques para saber y aprender el espíritu del discípulo que se hereda del mentor. Espero que esta pequeña nota sirva para entender y reflexionar nuestra postura para poder luchar junto con nuestro maestro Ikeda Sensei en el siglo 21 por el kosen Rufu de Chile. Acepto sus crí*cas, por que pueden haber muchos errores e imperfecciones. Fumiyoshi Komiyama



UN VINCULO HUMANO INDESTRUCTIBLE

¡Qué diferente de todo lo anterior es la relación entre “maestro y discípulo” (entre mentor y aprendiz) que enseña el Budismo! Según esta enseñanza, la relación entre el mentor y el alumno es el más maravilloso vínculo humano que pueda haber. La relación de maestro y discípulo, tal como está planteada dentro del Budismo, no es un vínculo unilateral desde un maestro que está arriba hacia los discípulos que están abajo; tampoco es una relación de amovasallo opresiva y basada en el poder, como el que exis:ó en los :empos feudales. Por el contrario, en el Budismo, el maestro y el discípulo son compañeros que avanzan juntos hacia el obje:vo c o m p a r : d o d e l ko s e n - r u f u ( l a propagación mundial de las enseñanzas budistas). Desde el punto de vista de esta filosoLa, el vínculo entre mentor y sucesor sería una extensión del lazo que existe entre los que :enen mayor experiencia en la vida o en la fe, y los

menos experimentados, En cierto sen:do, maestro y discípulo están juntos, de pie, cara a cara; pero, en un nivel más esencial, ambos están mirando en la misma dirección; hacia la creación de ur. mundo donde se sostengan amplia y firmemente los ideales del Budismo. La importancia del discípulo En el camino budista de maestro y discípulo, la conciencia de este úl:mo es primaria: los discípulos buscan al maestro y creen en él, y éste protege e instruye a sus sucesores. Pero la respuesta del mentor depende de la intensidad del espíritu de búsqueda del discípulo, su sen:do de la responsabilidad, su determinación. El Budismo postula que el discípulo asume el mismo espíritu que su mentor en cuanto a avanzar sin límites ni restricciones hacia el kosen-rufu. Nichiren Daishonin escribió: “Se dice que, si un maestro posee un buen discípulo, ambos obtendrán el fruto de la Budeidad. Pero, si forja a un mal sucesor, ambos caerán en el estado de Infierno. Si el maestro y el discípulo


albergan diferentes propósitos, nunca conseguirán nada". Discípulo es, entonces, aquel que con:núa la fe de su maestro sin ninguna desviación. Para ello, debe fortalecer su fe cada vez más, para no caer en la arrogancia. En las cartas que envió a sus seguidores más cercanos (como el samurai Shijo Kingo), Nichiren u:lizaba reiteradamente frases como “Fortalezca su fe más y más";; “Fortalezca su determinación de buscar el camino, más que nunca, y desarrolle la Budeidad en esta existencia”; “Ahora, más que nunca, usted debe armarse del poder de la fe". Rugir como leones En el Sutra del Loto (la enseñanza en que se basa el Budismo de Nichiren), los discípulos (representados especialmente por los Bodhisa~vas de la Tierra) se ponen de pie con la determinación de guiar a los demás a ÍI felicidad, así como su maestro hizo son ellos. Hacen una declaración histórica: la de librar una batalla encarnizada contra la oscuridad de la vida, con el fin de guiar a todas las personas hacia la iluminación.

La seriedad y la fuerza del juramento que hacen los discípulos queda expresada en la proclama: “Bramar con el rugido del león”. Nichiren explica este pasaje del sutra comenzando por el significado original de los caracteres chinos con que se escribe león (en japonés, shishi): “El primer carácter chino shi, “maestro” representa la Ley Mís:ca que transmite el mentor. El segundo carácter shi, que significa ‘niño’, indica la Ley Mís:ca, tal como es recibida por el discípulo. “Rugido” (del león), entretanto, es la voz del mentor y la del discípulo invocando al unísono". El Daishonin esclarece, además, que el verbo “bramar” significa “iniciar” o “proferir”. Así pues, “bramar con el rugido del león” alude a proferir el sonido de Nam-myoho-renge-kyo en el Ul:mo Día de la Ley. “Iniciar” es emprender una acción posi:va y autónoma. Es algo totalmente dis:nto de hacer algo sólo porque alguien dice que lo hagamos. Esa ac:tud pasiva nada :ene que ver con el “rugido del león”, ni con el espíritu de un verdadero discípulo. En defini:va, el Sutra del Loto exhorta a que tanto el maestro como el


discípulo, juntos, trabajen con el poder de un león indómito, unidos de corazón, pensamiento y propósito, para transformar el estado de vida de todo el género humano. Maestro y discípulo son “inseparables” La relación de maestro y discípulo es la esencia, el corazón de la enseñanza del Budismo; es la clave para el crecimiento ilimitado y la autosuperación. El presidente de la SGI Daisaku Ikeda, señala: “Dedicado a proclamar y sostener la enseñanza budista, el mentor combate contra los tres enemigos poderosos y, en medio de toda suerte de obstáculos, se empeña en propagar ampliamente la Ley Mís:ca sin esca:mar la vida, tal como enseña el Sutra del loto. Por tal razón, la misión de los discípulos es proteger a su mentor y confrontar a esos oponentes. También es importante que los discípulos propaguen el budismo con el mismo espíritu que su maestro. A eso se refiere la inseparabilidad de maestro y discípulo. Desde el punto de vista del Budismo, los que siguen

fielmente el camino de mentor y sucesor durante toda la vida son personas que florecen como florecen también sus descendientes a lo largo del futuro infinito”. ¿Cuál es el significado de esa inseparabilidad de mentor y discípulo? Aunque, Lsicamente, el maestro y el sucesor son dos en:dades dis:ntas, ambos son inseparables en el corazón, en el espíritu, en la postura con la cual uno y otro man:enen y prac:can la Ley. El presidente Ikeda (quien consagró su vida entera a hacer realidad los elevados ideales de su mentor, el segundo presidente de la Soka Gakkai, Josel Toda) expresa: “ S i n o c o m p r e n d e m o s l a importanlsima relación de maestro y discípulo, tal vez las cosas nos vayan bien durante un periodo; pero, con el *empo, perderemos de vista nuestro propósito esencial y terminaremos resbalando cuesta abajo en la vida. Que comprendamos o no el lazo de maestro y discípulo depende de una su*l diferencia en nuestra ac*tud interior; esa diferencia podrá ser impercep*ble a simple vista, pero sus consecuencias son inmensas."


No hay empresa de importancia, no hay movimiento, no hay nada de verdadero impulso que pueda llevarse a cabo en ei transcurso de una sola generación. Cuando el espíritu de de mentor y discípulo se disipa en nuestra fe o en nuestra vida, fácilmente sucumbimos al egoísmo o a la gra:ficación personal; caemos en el interés personal y en la autoindulgencia y nos apartamos del Budismo, que corporifica la Ley fundamental del universo. No hay camino espiritual más brillante que escoger una vida dedicada a la relación de maestro y discípulo, en pos de la noble causa del kosen rufu. La re-relación Por Sr. Hiromasa Ikeda, Vicepresidente de la Soka Gakkai

C re o que to do s co no c e m o s la expresión “el camino de maestro y d i s c í p u l o " . A L re s p e c to, c o m o discípulos, nuestra misión es transitar esa senda y acercarnos al corazón de nuestro mentor. Pero quisiera aclarar algo: existe una gran diferencia entre “el camino de

maestro y discípulo” y la “ i n s e p a ra b i l i d a d d e m a e st ro y discípulo”. El camino de maestro y discípulo” significa que e! discípulo lleva a cabo acciones de acuerdo con las ideas de su mentor. Es decir, lo hace porque él lo ha dicho. Se lanza a la lucha diciendo: “Lo haré porque mi maestro así lo quiso”. S e r í a c o m o “c u m p l i r c o n l a s instrucciones recibidas”. Pero esa postura, aunque bien intencionada, es muy pasiva. Al actuar así uno todavía no llega a manifestar el verdadero sen:do de la relación de maestro y discípulo. Y, mientras solo se escuchan las orientaciones del mentor y se concuerdan en que eso es lo correcto, confiando que "así debe hacerse”, uno permanece en el nivel superficial de esa relación. Hay muchos aspectos que el discípulo conoce mejor que el mentor sobre su entorno inmediato (por ejemplo, su país su ciudad o su pueblo). Así, cuando recibe la guía de su mentor, puede aplicarla de acuerdo con ese contexto par:cular, para lograr resultados concretos.


A veces, el discípulo puede llegar a expresar: “El maestro dijo así, pero en mi país no se puede hacer de esa forma.” Ese pensamiento establece una separación del corazón del maestro, por lo que también es una forma pasiva de ver la relación con el mentor. En ciertas ocasiones, dentro de las deliberaciones de nuestra organización, llegado el momento de tomar una decisión, se dice: “Haremos esto, porque Sensei así lo dice". Tal cosa, en realidad, es aprovecharse de la orientación del maestro para hacer valer las propias ideas u opiniones. “Usar el nombre de Sensei” es algo que, lamentablemente, se ha tornado muy habitual. En cambio, la “inseparabilidad entre maestro y discípulo" significa reflexionar (y a veces hasta sufrir y llorar") para comprender cuál es la “verdadera intención” de nuestro mentor al dar su orientación. Cuando uno logra comprender ese corazón, empieza a transitar por el camino de la inseparabilidad entre maestro y discípulo. La clave está en hacer el esfuerzo para profundizar, para ir más allá. Porque resulta cómodo repe:r las palabras del

maestro, aun sin saber lo que en realidad significan, lo que él quiso decirnos con ellas. De ese modo, uno se convierte en mero transmisor de las expresiones de nuestro mentor. La diferencia yace en comprender profundamente sus enseñanzas y aplicarlas decididamente en nuestro ámbito de acción. Nichiren Daishonin tuvo muchos discípulos; entre los más allegados, nombró a los seis más cercanos como “sacerdotes principales”. Sin embargo, el único de ellos que llevó a la prác:ca el espíritu de su maestro fue Nikko Shonin. Seguir el camino de la inseparabilidad de maestro y discípulo es verdaderamente muy diLcil. Los otros cinco se desviaron y cayeron en la ignonimia. En cambio, el nombre de Nikko Shonin perdura hasta el día de hoy. Ese espíritu que grabaron el Daishonin y Nikko fue revivido, siete siglos después, por los maestros fundadores de la Soka Gakkal, Tsunesaburo Makiguchi y Josei Toda, y también por nuestro mentor Ikeda sensei. Gracias a ello, hoy podemos aprender sobre esa relación. Y la prueba de su validez es el gran desarrollo de nuestra SGI.


(Extraído de un discurso brindado durante la capacitación de jóvenes de la SGI, realizada en Tokio, Japón el 7 de sep*embre de 2002. Fuente: Argen*na Seikyo)

Orientación del presidente Ikeda La SGI está asegurándose de que deseo de Nikko Shonin se convierta en realidad. No hay nada más extraordinario en conocer simplemente lo que el maestro de uno ha enseñado; en cambio, lo que importa es la razón o el propósito por el cual uno toma conocimiento de dichas enseñanzas. C u a l q u i e ra p u e d e d e c i r : “ ¡ L a s enseñanzas de mi maestros son excelentes!”. Pero Nikko Shonin dio un paso más: “Ya que son tan excelentes, debo compar:rlas con los demás, pase lo que pase". Por su parte, los cinco sacerdotes principales creyeron estar dotados de magnificencia sólo porque conocían enseñanzas sobresalientes como éstas. En principio, parecería que tanto ellos como Nikko Shonin veneraban y respetaban a su maestro del mismo modo, pero la diferencia entre estas dos clases de discípulos es tan grande

como la que hay entre el cielo y la :erra, entre el agua y el fuego. Lo importante es no equivocarse en este punto. El Budismo Mahayana no propone una compleja lista de mandamientos o reglas de conducta para constreñir a la gente. Respeta la libertad y la autonomía del individuo. Pero cuando ponemos las enseñanzas del Mahayana frente al espejo de la condición humana, lo que se ve es un modelo de liderazgo exigente y serio, que no consiente ninguna Irresponsabilidad. Pensamiento: “No hay distancia que separe el corazón del maestro de sus discípulos” Por Sr. Hiromasa Ikeda, Vicepresidente de la Soka Gakkai

La distancia que separa nuestros dos países es muy grande; sin embargo, lo que sen:mos hacia nuestro mentor trasciende todas las distancias; y, en esta oportunidad, hemos podido sen:r que su gran confianza en ustedes, así como su expecta:va, su misericordia y su aliento, también han superado todas las dimensiones.


El querer estar cerca del corazón del maestro depende enteramente de nuestra determinación como discípulos. Cuando una persona :ene espíritu de búsqueda, no existe ningún obstáculo entre ella y el maestro. Cuando nuestra determinación se debilita, sen:mos que él está muy lejos de nosotros; ocurre lo contrario cuando nuestra determinación es fuerte: en ese momento podemos sen:r su cercanía. Quizás puedan pensar que, al ser ei hijo del Presidente Ikeda soy la persona que más cerca está de él. Pero debo decirles que yo mismo he podido comprender cuán grandioso es nuestro maestro, cuando me alejé de mi casa y me trasladé a Osaka (para trabajar como profesor en la Escuela de segunda enseñanza Soka de Kansai). En aquel momento, fui capaz de percibir su dimensión al ver la ac:tud y el corazón de los miembros de la región de Kansai, quienes sienten el gran orgullo de pertenecer a una organización forjada por él de manera artesanal. ¿Por qué he mencionada esto? Dado que, geográficamente, Argen:na es el país más alejado del Japón, es trii

sincero deseo que el espíritu de búsqueda hacia el maestro, de los miembros argen:nos, sea el más grande, el más fuerte y el más firme de todo el mundo. ¿Están de acuerdo? Al llegar a este país, senT cuán i m p o r ta n t e e ra fo r ta l e c e r e s e sen:miento de búsqueda; cuán significa:vo era ahondar nuestra decisión de comprender y de hacer nuestro el corazón del maestro Daisaku Ikeda. (extracto de Argen*na Seikyo del 15.04.2004).

Orientación del Sr. Hiromasa Ikeda Como introducción a nuestro encuentro de hoy, hemos podido apreciar un video de la Universidad Soka de los Estados Unidos, en:dad cuyos jóvenes alumnos poseen una gran misión. Par:cipé en todo el proceso de construcción de esta universidad y también pude estor presente en la ceremonia de ingreso... En la cinta pudieron escuchar la opinión del doctor Walitser, quien es un gran amigo de la SGI, de Sensei y de mí. El no es miembro, es judío, sin embargo apoya los principios y el


espíritu de nuestra organización. Actualmente, cumple el rol de transmi:r el humanismo de la Universidad Soka a los estudiantes. Su labor es asegurarse de que el espíritu de sus fundadores se en:enda correctamente. Ikeda Sensei siempre tuvo la idea de abrir una universidad Soka en los Estados Unidos. Esa intención venía desde 1971, en que fundó la Universidad Soka dé! Japón. En 1987, después de una ardua lucha, se abrió la universidad Soka de Los Ángeles, pero se necesitaba algo más grande. Los obstáculos que se presentaron posteriormente para construir la Universidad Soka de Aliso Viejo recién inaugurada fueron muchos y muy fuertes. Los vecinos se oponían duramente influenciados por comentarios hos:les hacia nosotros. Muchas personas trataron de manipular polí:camente la eventual construcción de la universidad. Realmente debimos sobrepasar Inmensas adversidades. Fuimos cri:cados duramente por quienes veían en la adquisición de los terrenos una Inversión japonesa Estados Unidos. Intentaron sabotear a la Soka Gakkai,

difundiendo falsos conceptos acerca de nosotros, que fueron creídos. En medio de aquella tormenta, nosotros pensamos que si las mo:vos que nos impedían construir la universidad eran de difamación debíamos, ponernos de pie y luchar para cambiar aquellos conceptos equivocados y realizar esfuerzos para ganar la confianza. De esa manera, comenzamos a tener acercamiento amistoso con ins:tuciones como la universidad Morehouse (Mar:n Luther King), Rosa Parks y Simón Wissenthal, entre otras. Así, la comunidad; iría comprendiendo que ia Soka Gakkai no era una organización nega:va. Porsu parte, ios graduados de la universidad Soka se esforzaron por mantener una conducta que elevara la iden:dad de nuestra organización y lograra cambiar las ideas equivocadas. Entonamos mucho daimoku para obtener la sabiduría y lograr que Sensei fuera comprendido en los Estados Unidos. En una ocasión, la compañía Plíflip Morris llamó para ofrecer en venta sus terrenos. Ellos querían que esa parte de la ciudad fuera escenario de construcciones dedicadas a la educación. Así, ofrecieron vender sus terrenos para


fines urbanos, sin embargo, el precio era muy, muy alto. Quien decidió de inmediato adquirir aquellos terrenos fue el propio Ikeda Sensei al ver la lucha de sus discípulos para ese propósito. Por ello, tanto ustedes como yo, tenemos la misión de hacer crecer la universidad Soka de los Estados Unidos d e s a r ro l l á n d o n o s j u nto a e l l a . Alentemos a los jóvenes y a nuestras propios hijos para que reciban educación Soka. Sin duda, después de graduados, contribuirán de gran manera a construir un mundo mejor. Ikeda Sensei dice: "Un discípulo es genuino cuando se esfuerza por hacer realidad la inicia:va de su maestro". Creo que todos ustedes conocen el término “maestro y discípulo". Al respecto, lo que nos corresponde es transitar aquella senda y allegarnos a nuestro maestro. Pero quisiera aclararles algo: existe una clara diferencia entre el camino de maestro y el discípulo y la inseparabilidad de maestro y discípulo. 1. Camino de maestro y discípulo: significa que el discípulo concreta acciones de acuerdo con las ¡deas

del maestro. Es lo que :ene que hacer un discípulo, es decir, hacer lo que el maestro orientó. “Lo haré porque mi maestro lo dijo". Es algo así como llevar a cabo les instrucciones recibidas. Pero esta es una postura -aunque bien intencionada- muy pasiva. Cuando actuamos así, aún nos encontramos en un nivel inferior, que no alcanza el verdadero sen:do de la relación de maestro y discípulo. Mientras con:nuemos siendo pasivos, escuchando orientaciones y concordando en que eso es to correcto y confiando e n q u e a s í s e d e b e h a c e r, estaremos en este nivel aún muy superficial Hay muchas cosas que el discípulo conoce mejor de su entorno inmediato (país, ciudad) y al escuchar al maestro debe aplicar las guías a su contexto par:cular, obteniendo resultados concretos. A veces el discípulo dice:"EI maestro dijo así, pero en mi país no se puede hacer de esa forma". Eso lo dice porque su pensamiento está separado del corazón de su maestro, asumiendo así el riesgo de cues:onar la orientación que el


maestro le está brindando. Esta postura corresponde todavía a un nivel muy pasivo. Ustedes que son líderes, dentro de la organización deben deliberar ¿verdad? Bueno, muchas veces, en el momento de tomar decisiones, decimos:“Haremos esto, porque Sensei lo dice". Por favor jamás se aprovechen de la orientación del maestro para hacer valer sus propias ideas u opiniones. Los miembros a veces dicen: "No estoy de acuerdo, pero si Sensei lo orienta, entonces hagámoslo". Esto que les ejemplifico, le de usar el nombre de Sensei, es una situación muy común. 2. Inseparabilidad de Maestro y Discípulo: Significa poder pensar, reflexionar uno mismo, con su propia cabeza, sufrir y llorar muchas veces para comprender cuál es la verdadera intención del maestro al dar su orientación. Cuando uno logra comprender ese corazón, ya está transitando por el camino de inseparabilidad de maestro y discípulo. Hay que hacer el esfuerzo de profundizar, de ir

más allá. De manera más cómoda, e n d i ve rs a s o ca s i o n e s , n o s aprovechamos de las palabras de Sensei y las repe:mos sin saber en realidad lo que significan, lo que él nos quiere decir. Por eso, es imprescindible reflexionar, filosofar y profundizar cada palabra que nos dice el maestro, porque algo hay en ellas. Si no peden hacer este proceso de reflexión, sólo serán meros transmisores de las guías de Ikeda Sensei. La idea es comprender en profundidad p r i m e ro, y a p a r : r d e e s a comprensión actuar. Nichiren Daishonin tenía seis discípulos, sacerdotes principales. Sin embargo, el único que llevó a la prác:ca el espíritu de su maestro fue Nikko Shonin. Los otros 5 se desviaron, y por ello, son prác:camente desconocidos. Seguir el camino de la inseparabilidad de maestro y discípulo es verdaderamente muy diLcil. Nikko Shonin lo hizo y por eso su nombre perdura hasta el día d e h o y. E s e e s p í r i t u d e inseparabilidad entre maestro y discípulo logrado por Nichiren


Daishonin y Nikko Shonin ha sido revivido entre Makigushi, Toda e Ikeda Sensei. Gracias a ello, hoy podemos ver y aprender sobre esta relación, y la prueba es el gran desarrollo de la SGI. Ustedes son los líderes del futuro de sus respec:vos países. Eso amerita que basen su vida en la relación de inseparabilidad de maestro y discípulo. Quiere decir que el desarrollo de su organización depende de cuan profundo y acertado sea su vinculo con Sensei. Si llevan a la acción lo que comprendan sobre la orientación de Sensei, esforzándose por hacerlo, podrán lograr el verdadero desarrollo. En ese trayecto, mediante la invocación y la acción, seguramente muchas veces llorarán al no poder entender lo que el maestro está diciendo. Lo más importante es la decisión del discípulo de lograr el sueño de su maestro. Ikeda Sensei siempre decía: "Si Toda Sensei pide esto debe tener un gran sen:do. Lo haré sin falta" (Osaka, «amata...) En su amado país, determinen luchar firmemente para concretar lo que Sensei desea. El 4 de enero de 1990, después de dos días de haber cumplido

70 años de edad, Ikeda Sensei comenzó o escribir las 'Reflexiones sobre la nueva revolución humana". Hoy apareció la edición Nro. 280 de esta serie. Sensei desea, hasta los 80 años, consolidar el movimiento del kosenrufu mundial. Él está compar:endo ese deseo con ustedes. Él quiere que se levanten para construir el kosen-rufu de su país. Sensei está muy consciente de los esfuerzos que cada uno de ustedes ha realizado para llegar hasta el Japón. Los considera seres muy valiosos y manifestó que quería alentarlos directamente a cada uno durante este curso de capacitación. Él estaba muy apenado de no haber podido compar:r más el día de la reunión general; fue un encuentro muy formal. Ha manifestado que percibe la gran misión que :ene cada uno de ustedes. Creo que tendrán otro encuentro con él. Por favor, graben cada instante que vivan junto a Sensei. Que este encuentro quede eternamente en su vida. Para concretar el kosen- rufu y su felicidad, todo depende de cuánto puedan asimilar y grabar al maestro en su vida. Muchísimas gracias por su atención. Con:nuará…


(Discurso brindado durante la capacitación de jóvenes de la SGI, realizada en Tokio, Japón el 7 de sep*embre de 2002)

Reflexin Fumiyoshi Komiyama Por otra parte, ¿Cuál es nuestra responsabilidad para comprometernos y compar:r el proyecto del maestro? Antes que nada, sí o sí proteger al maestro. ¿Cómo? Preguntándonos ¿Estoy lejos de él? Este punto lo podemos analizar de la siguiente manera: a. No preocupar al maestro con nuestras fallas, fracasos, accidentes, derrota, etc. b. Buscar al maestro directa o indirectamente durante toda nuestra vida, ya sea a través de videos, lectura de sus discursos, orientaciones y mensajes, o por nuestros antecesores. Así, podremos conocer su pensamiento, anhelo, obje:vo... y responderle mediante los dos puntos esenciales de compromiso con el maestro y compar:r con él. c. Atesorar sus palabras y pensamiento. No sólo leer, guardar y

luego archivar, s i n o transmi:r y compar:r los contenidos con los compañeros de fe para aplicarlos y olmedos en acción. De esta forma, lograr que permanezca y se perpetúe su pensamiento y proyecto. d. Por úl:mo, a par:r de uno mismo y en el ámbito de nuestra posición, circunstancia y máxima capacidad, aplicar y poner en prác:ca las orientaciones del maestro. Aunque haya dificultades, sin excusas, sin jus:ficación. ¿Cómo lo hizo Ikeda Sensei ante su mentor? Pensando globalmente y actuando localmente. ¿Qué les parece? Y concre:zar poco a poco su proyecto y su pensamiento aunque el maestro esté cerca o lejos de uno. En conclusión, a través de los puntos antes mencionados (a, b, c y d), el discípulo puede proteger al maestro en el verdadero sen:do. Ahí se logra la unidad e inseparabilidad de mentor y discípulo, trascendiendo la distancia y el :empo.


En mi anterior nota de abril del año 2001, señalé que existen 3 clases de discípulo: a. Hincha o fan b. Mimado o regalón c. Verdadero Según esta clasificación, ¿qué clase de discípu'o se considera usted? Hace poco tuvimos la oportunidad de ver el video de la 33° Reunión de Responsables de Sede Central. En esa ocasión, Sensei destacó el juramento del grupo Suiko. a. Juramento al Dai-Gohonzon b. Juramento al mentor c. Juramento a los camaradas (compañeros de fe) No abandonar, fracasar ni traicionar a ninguno de ellos. Este juramento no es sólo de aquellas jóvenes sino nuestro propio juramenta también en el siglo XXI. Sin pretexto, excusa ni jus:ficación. Para ser un verdadero discípulo hay que comprometerse como discípulo sin ser cobardes ni débiles. Esta es la tarea del hijo del rey león. ¿Y nosotros qué somos? ¿Hijos de ovejas o de león?

La tarea del kosen-rufu es la con:enda más diLcil. Nuestro desaLo es transformar el des:no de toda la humanidad y elevar el estado básico de vida del ser humano. Por esa razón aparecen sin falta los 3 enemigos poderosos y los 3 obstáculos y 4 demonios (sansho-shima), para no perder su poder. Por ende, un cobarde y débil no puede comba:r: sólo lo puede alguien valiente, fuerte y perseverante. Ese es el mo:vo por el cual el Buda delegó esta tarea a los Bodhisa~vas de la Tierra. Sensei señala esto en su mensaje de año nuevo tecla esto en su mensaje de año nuevo Irrumpir de la Tierra (boleTn nro. 521). El maestro está esperando nuestra postura de inicia:va, de intentar, de desafiar algo. El año pasado, Sensei deliberadamente- no par:cipó el fes:val cultural juvenil de Saitama, indicando con ello que ya llegó el :empo de que el discípulo tome la total responsabilidad sin que cuente con la presencia del maestro, para cortar el cordón umbilical y tomar las riendas de este gran movimiento.


El maestro no dice lo que hay que hacer. Él está esperando que el discípulo se levante por propia inicia:va y se desaLe. El triunfo es la misión del discípulo. Sólo a través de la victoria, el discípulo puede tes:ficar la grandiosidad de su maestro. La jus:cia que no :ene fuerza es una j u s: c i a i n efi ca z . E nto n c e s , d e l juramento que haga el discípulo depende la fuerza de la victoria. Tenemos que triunfar en todas las batallas. Si mostramos derrota a Sensei, ¿cómo se sen:rá él?.



¿DONDE ESTA EL MAESTRO? ¿DONDE ESTA SU VIDA? Reflexiones de Fumiyoshi Komiyama (SGI Chile)

Existe un término Budista que dice:"Unidad de la persona y la ley”, de acuerdo con este término el Gohonzon se divide en Dos, tanto la persona como el Buda Verdadero Nichiren Daishonln y la Ley como Nam Myoho Rengue Kyo. Sin embargo esto es aplicable para una persona también; su Lsico y sus pensamientos. Nichiren Daishonin fallece, pero la ley permanece como el "Gosho"completo o sea todas sus escrituras, allí yace la vida del Buda Verdadero. Del mismo modo según mis pensamientos, la vida de Ikeda Sensei, yace en las orientaciones y en los libros escritos por él. Por este mo:vo lo más importante es acercarse a sus palabras y orientaciones con la fe y con mayor atesoramiento. Aún cuando se pueda encontrar Lsicamente con el maestro, sin la postura anteriormente descrita, por más que estreche la mano de

Sensei, no :ene sen:do significa:vo. Por otra parte, aunque él fallezca, como Nichiren Daishonin, el Buda Shakyamuni, Makigushi Sensei, Toda Sensei, sus vidas están exis:endo para siempre en sus obras, palabras escritas. Por esta razón, Sensei mismo esta esforzándose para perpetuar y dejar como la guía para la humanidad, tanto la sabiduría budista como la enseñanza de los maestros (mentores), a través de las orientaciones o simplemente por el diálogo que ha dejado por escrito en diferentes libros con dis:ntos temas y personajes de con:ngencia internacional, traducidos ya a más de 25 idiomas. Ha editado más de 125 libros y sigue dialogando, para publicar próximamente, más de 10 o 15 temas de diferente índole. En los libros de Sensei o en sus diferentes orientaciones, él deja en ellos su vida, sus ideales, sus puntos de vista; a través de la sabiduría, la compasión, su fuerza vital, su valor, coraje y mucho más, todo queda ahí en forma latente. Cuando nosotros leemos con el espíritu de búsqueda, respeto, confianza o con nuestra misión, tenemos la postura del discípulo, así su vida comienza a


emanar (manifestar en nuestra vida), como si fuera una caja de resonancia, como el principio budista de los 10 aspectos de la vida a través de Nyo ze in, Nyo ze en, Nyo ze ka, Nyo ze ho, tal cual, las letras y códigos, siempre y cuando nosotros mantengamos la fe y misión como discípulos, la vida del maestro sigue exis:endo eternamente, según nuestra postura y lucha. Por esta razón, aquí yace la importancia de la herencia de la transmisión del espíritu de los mentores. Como también, la importancia de las publicaciones y ediciones de sus libros, los ideales de los maestros para perpetuar sus palabras. El Segundo sumo prelado, Nikko Shonin, buscó, juntó y recopiló parahacer muchas copias de estos escritos para conservar y perpetuar las palabras, doctrinas y enseñanzas del maestro Nichiren Daishonin, gracias al esfuerzo incomparable de él, la vida y los ideales del Daishonin están en el Gohonzon y los Goshos (todas las escrituras del Buda Verdadero), allí queda la parte de la ley, de la unidad de la persona y la ley, aún después del fallecimiento del Buda (Nichiren Daishonin).

Ya han pasado más de 700 años, del fallecimiento de Nichiren Daishonin, pero el propio Buda dice en el Gosho llamado "Saldar la deuda de gra:tud"; "...Sí la misericordia de Nichiren es verdaderamente grande y abarcadora, Nam Myoho Rengue Kyo, se propagará por diez mil años y más, por toda la eternidad”… ¿Qué le parece? Desde otro punto de vista, cambiando un poco el enfoque, podemos decir por ejemplo: ¿Dónde está la vida de grandes maestros de la música?, como Johan Strauss, Beethoven o Mozart; yo digo que en sus par:turas y en forma latente. Cuando ü interpretada por algún músico, en la codificación de sus par:turas (notas musicales, etc.), allí se reproduce la Vida de los grandes maestros y se manifiesta eÉ nuestro :empo, con ello nos otorga un gran deleite a quienes gustamos de piezas clásicas, como yo. Esta interpretación es también aplicable donde está la vida del maestro de música, y como caja de resonancia, nuestra vida vibra de acuerdo con el ritmo de la melodía. Por eso es sumamente importante atesorar, leer con fe y con la postura del discípulo y


aplicarla en nuestras vidas, para crear valores. Aquí está mi propósito verdadero de hacer copias y carpetas, para entregarlas, para que se reproduzca la vida del maestro, aplicando sus orientaciones en nuestro diario vivir, siempre y cuando, al leerlas con la fe y con la postura correcta, seguramente aparecerá una gran emoción y decisión para aplicarla en nuestra vida. De esta forma serán vida y sangre que circula dentro de nuestro cuerpo. Allí está otra interpretación de la unidad de maestro y discípulo. … ¿Qué opina usted al respecto? Hay muchas personas que aún no saben evaluar suficientemente las orientaciones del maestro, no leen con mucho entusiasmo, sin emoción, las dejan apiladas en un rincón o las botan sin archivarlas (tesoro), por supuesto, esa gente no la aplica en sus vidas cotidianas, cuan lamentable es esta actitud y postura; sí es así, ¿para qué sirve nuestro maestro?, ¿Sólo mera Imagen?. En el Gosho, "una respuesta a Soya Nudo", pág. 1025, se lee: "...para los espíritus hambrientos el ríoGanges es fuego; los seres humanos le perciben como agua; los seres celestiales lo ven como Amrita. El

agua es en si, la misma, pero aparece en forma distinta, según la "capacidad” kármica de cada individuo”. Ikeda Sensei dice a través de esta frase, "... lo que vemos difiere según nuestro estado de vida, cuando éste varía, el "mundo" en que vivimos también se modifica”. Este es el principio supremo de ICHINEN SANZEN. Tal cual como en este Gosho se dice, yo al leer las palabras de Sensei, siento gran emoción y por mis mejillas caen lágrimas, así siento su propia vida en mi, y tomo decisión de seguir luchando con él. Én conclusión, hoy también vamos asalir de la casa junto con las orientaciones y palabras de Sensei, trabajemos y participemos ¡piemos gran historia del triunfo absoluto al inicio de la nueva centuria.



MENTOR Y DISCÍPULO: UN MOLELO PARA LA PRACTICA RELIGIOSA DEL NUEVO MILENIO Por Greg Mar*n (Reunión de Estudio de Verano, Bal*more, 21 de julio de 2001)

Quisiera referirme a la relación MentorDiscípulo. Tengo varios mo:vos para elegir este tema. En primer lugar, porque escuchamos hablar mucho acerca de ello en estos días. En realidad, y en opinión de algunos, escuchamos hablar demasiado sobre el tema. En realidad, me parece que si bien treinta años atrás cuando comencé a prac:car, ya se hablaba sobre ello, hoy escucho hablar mucho más que en aquel entonces y, para ser completamente honesto, este asunto de Mentor- Discípulo me molestó durante mucho :empo. No sé exactamente por qué me incomodaba, pero puedo decirles que me alegro cuando dejamos de llamarlo "MaestroDiscípulo" y pasamos a llamarlo "Mentor-Discípulo", me dio un poco de alivio. Pero con:nuaba preocupándome. La sola idea del Mentor, la sola imagen de esta

persona, me resultaba muy diLcil de aceptar. Pero paralelamente, al estudiar -cosa que disfruto haciendo-, cuando leía el Gosho, cuando leía el Sutra del Loto o la orientación del Presidente Ikeda, se me hacía evidente que no podía descartar esta-parte de la enseñanza. No podía ignorarla: era importante. En efecto, el Sutra del Loto en su totalidad gira en torno a la relación, diálogo e interacción entre el Buda Shakyamuni y sus discípulos. El Gosho de Nichiren Daishonin está cons:tuido por las cartas escritas de un maestro a sus alumnos y por el diálogo epistolar que él generaba en sus escritos. Me enfrentaba, entonces, a un verdadero dilema: por un lado, aquí tenía algo que no podía realmente comprender y con lo cual no me senTa cómodo. Por el otro, era consciente de la extrema importancia que tenía el entender este punto para poder comprender el budismo. Por lo tanto, quisiera referirme a algunos aspectos de mi actual (ya que ésta con:núa creciendo y desarrollándose) perspec:va sobre la


relación Mentor- Discípulo. Y antes que nada desearía leerles un fragmento de una orientación del Presidente Ikeda extraída de "Fe en acción": “La sangre vital del Budismo existe solamente dentro de la fe correcta y manifiesta en la Ley. Una fe correcta, vehículo de la corriente vital del Budismo, sólo se transmite a través de la relación Mentor-Discípulo. El Daishonin escribió en el Gosho «Advertencias sobre los actos contra la Ley»: 'Si uno olvida al maestro original que le trajo el agua de la sabiduría desde el gran océano del Sutra del Loto, para seguir a otro, seguramente se hundirá en el interminable sufrimiento de la vida y de la muerte.” Y mi análisis del tema me ha llevado a la conclusión de que Maestro-Discípulo es, de hecho, un modelo de fe religiosa válido para el próximo milenio. Y no solamente para nosotros: cons:tuye un modelo de postura religiosa orienta:va para todas las filosoLas. Hasta ahora, el modelo aceptado de fe religiosa en casi todas las tradiciones I ha sido aquél de relación de "ser superior a ser inferior". Con demasiada

frecuencia el maestro se eleva al rango de un dios, deja de ser un ser humano para situar- / se en un lugar elevado. Lo mismo encontramos dentro del ser humano en su postura de la fe: mirar hacia arriba buscando alguna en:dad más alta o poderosa. No sólo "esta persona" se encuentra por sobre nosotros, es mejor que nosotros, más poderosa que nosotros, más sabia que nosotros, sino que también supone que nosotros nos encontramos "aquí debajo". Esta relación "más alto-más bajo" conduce al modelo básico de fe religiosa: el de adoración. Se termina adorando a este ser, esta en:dad o cualquiera sea el nombre que quieran darle. ¿Pero realmente es éste el modelo correcto de fe religiosa válido para estos días, para esta época? Mi conclusión es “no”. En el preciso momento que el fundador de una religión, por grandioso que éste haya sido, es colocado en un pedestal... ¿qué pasa con nosotros? Somos situados debajo. Esto no es más que el resultado de una tendencia humana profundamente arraigada: la falta de fe en nosotros mismos, la dificultad de


creer en nuestras propias posibilidades. Es algo diLcil, ¿verdad? Invocamos Nam-myoho-renge-kyo, hacemos gongyo mañana y noche, aprendemos que nosotros somos el Buda... pero es diLcil de creer. Es diLcil vivirlo. A los seres humanos nos cuesta aceptar nuestra grandiosidad. Existe una cita atribuida a Nelson Mándela que afirma que no es nuestra debilidad lo que tememos, sino nuestra luz, nuestra grandeza. Tememos que podamos llegar a ser, de hecho, mucho más de lo que creemos ser. Tendemos a considerar a otros como mejores, más misericordiosos, más sabios, etc. y los colocamos en un pedestal. D e p o s i t a m o s e n e l l o s n u e s t ra confianza: ésta es la historia de las religiones humanas. En algunas tradiciones religiosas, si al creyente tan sólo se le ocurría pensar en estar “ahí arriba", esa arrogancia ya cons:tuía una herejía. Hubo :empos en la era Cris:ana en que se torturaba y quemaba vivas a las personas que afirmaban tales cosas. En "La sabiduría del Sutra del Loto", el Presidente Ikeda trata este exacto p u n t o . E n r e fe r e n c i a a l B u d a

Shakyamuni, Sensei cita a Jawaharlal Nehru (1889- 1964), discípulo de Gandhi y primer gobernante de la India luego de su independencia de Inglaterra en 1947 quien afirmó, una vez que en el momento en que Shakyamuni fue elevado al rango de ser sobrehumano por sus discípulos -sin duda que llenos de buenas intenciones y dejó de ser un ser humano para conver:rse en un dios, una divinidad, alguien mejor que ustedes o yo, en ese mismo instante desapareció el humanismo del budismo. Las personas comenzaron a venerar y buscar los poderes del Buda y, en este proceso, implícitamente aceptaron que ellos mismos carecían de poder. ¿Ven cómo funciona? En el mismo instante en que comenzamos a buscar "afuera", ya estamos auto-negándonos. Y cuanto más lo hacemos, mas diLcil es creer en aquello que podríamos llegar a ser.(La mayoría de las religiones concluyen en que "uno no es eso", “uno no puede hacerlo" y que la única esperanza que podemos albergar es que, al morir, vayamos a un lugar mejor. Ralph Waldo Emerson (1803-1882) afirmó que en los Evangelios siempre


hemos leído acerca de la grandiosidad del hombre... pero en la iglesia sólo escuchamos sobre la grandiosidad de Jesús. Y aquí radica el problema: debemos implorarle, a Jesús que nos devuelva el poder, que nos permita que Dios entre en nuestras vidas... ¡Esta es una visión muy pesimista de la condición humana! Un sábado a la noche de hace aproximadamente dos años, me hallaba en mi casa, cuando recibí un llamado de un miembro de California que trabajaba como productora de un programa televisivo del Reverendo Lawson, un ministro bau:sta de Los Angeles: el invitado agendado para el programa de ese domingo les había fallado, y me estaba invitando a dicho programa que se transmiTa desde un canal cris:ano. "Pero antes de responderme" me advir:ó, “debo recordarle que mañana es domingo de Pascuas y el Reverendo seguramente le preguntará '¿Qué piensan ustedes los budistas acerca de la resurrección de Cristo?" Yo le contesté a esta señora: "¡La verdad es que no pensamos muy frecuentemente acerca del tema!". Ella

replicó: "Pero, Greg, ésta sería una gran oportunidad para establecer una conexión, porque usted recordará que el Rev. Lawson, que fue uno de los discípulos del Dr. King, ha oído acerca de la SGI". Entonces yo dije: "No tengo la menor idea de qué puedo llegar a hablar con él". Y ella me replicó: "Bueno, ya pensará en algo" (¡Me conocía bastante bien!). Terminé aceptando. Entonces me puse a invocar sobre el tema y a pensar "¿Y qué hago si me hace esa pregunta? ¿Qué voy a contestarle?”. Acababa de terminar un nuevo fragmento de "La sabiduría del Sutra del Loto" que plantea el modelo de fe religiosa de Maestro-Discípulo y según el cual podríamos considerar a Jesús, su vida y su resurrección como un maestro, un guía, un paradigma para nuestra propia vida y no como alguien especial al que no nos p a re c e m o s . E nto n c e s m e d i j e : "¡Vayamos valientemente a donde ningún budista jamas ha ido y veamos qué pasa!". Empezó el programa y comenzamos a charlar y, tal como habíamos previsto, me encaró y me preguntó: "¿Qué


piensan los budistas acerca de la crucifixión y la resurrección de Cristo?". Y aquí está lo que le respondí basándome en el concepto de "Mentor-Discípulo" como modelo de fe religiosa para el siglo XXI. (En ese momento, el programa estaba siendo visto en 15 millones de hogares de Estados Unidos, por lo cual estaba seguro de que habría montones de cris:anos mirando y advir:éndome: "¡Ojo con lo que responde!") [risas] De todos modos, seguí adelante: "Bien, mi Maestro me enseña que el modelo correcto de fe religiosa debería ser el de Mentor-Discípulo y no el de DiosSeres humanos. Por lo tanto, si estudiamos la vida y muerte de Jesús como ser humano y como modelo de vida para enseñarnos acerca de nuestras propias vidas, entonces podemos sacar ciertas conclusiones. Ante todo, él fue resucitado. Eso significa que la vida no termina con la muerte, sino que hay algo más alla: volveremos a renacer. Y además, él resucitó en mejores circunstancias ¿verdad? Se sentó a la derecha de Dios, si mi conocimiento del cris:anismo no me falla: una espléndida circunstancia

en la cual renacer. ¿Qué le hizo merecer tal magnífico renacimiento? ¿Cómo se ganó eso?" Y luego agregué: "Para comprenderlo, deberíamos analizar su vida". "Un par de conclusiones. Número uno, el mero hecho de que uno viva muchos años no determina con qué condiciones uno renacerá. La longitud de la propia vida no cons:tuye el punto, porque Jesús no vivió muchos años. Número dos, cuánto sufrimiento pueda uno evitar, o cuan fácil y llena de algodones sea tu vida tampoco cons:tuye el punto, porque Jesús, por el contrario, vivió y murió con sufrimiento y dificultades. En cambio, deberíamos analizar la historia de su vida y tratar de percibir el verdadero mensaje que ella transmite y que yace en cómo él trató a los demás, especialmente a aquellos que la gente descartaba, discriminaba o marginaba: a los enfermos, a los que sufrían, a los desposeídos, a aquéllos de los estratos más bajos de la sociedad. Es la manera en que él trató a sus semejantes lo que define la dimensión de este hombre. Es debido a esto que él renació en una mejor circunstancia".


"Por lo tanto nosotros, como budistas, podríamos considerar a Jesús como un gran maestro y encontraríamos sabiduría en este punto. Podemos extraer la sabia enseñanza de que la manera cómo vivimos esta vida determinará la próxima, cualquiera que esta sea. Y que el punto clave es que, a medida que atravesamos esta vida, d e b e r í a m o s i nte nta r i m i ta r s u comportamiento, ser nosotros mismos Jesús, en lugar de venerar su poder. Por eso, podríamos considerar a Jesús un maestro". El Reverendo Lawson me miró fijamente y yo pensé: "Oh oh, aquí se arma". Pero dijo: “¡Esto es absolutamente correcto! ¿Cómo se le ocurrió?" (Había tenido la misma conversación con Dean Cárter el fin de semana pasado y él me había confesado: "Sí, esto es absolutamente correcto. Lo triste es que la mayoría de los cris:anos no lo saben"). Desde el punto de vista del modelo Mentor-Discípulo, el Mentor nunca deja de ser un ser humano y es porque el Mentor permanece siendo un ser h u m a n o q u e ex p re s a m e nte s e convierte en un modelo que nos es

posible alcanzar. No sólo uno :ene y posibilidad, sino que se encuentra imbuido de la imagen de uno mismo haciendo lo mismo que él. Tal como el Presidente Ikeda dice en “La sabiduría del Sutra del Loto": la relación de Mentor-Discípulo nos desaLa como discípulos a tener una visión fundamentalmente diferente de nosotros mismos. Podemos dejar de vernos como inadecuados, incapaces, o n o p o s e e d o re s d e l a s m i s m a s cualidades que él. Como discípulos, como estudiantes, si optamos por el modelo Mentor-Discípulo, el reconocer que tu Maestro pone "alta la marca" nos demuestra la increíble capacidad del ser humano. El propósito de la vida del Maestro (trátese de Shakyamuni, Tien Tai, Nichi- ren, el Presidente Ikeda o quien fuere) no es decir: “¡Mírenme qué grande soy!". Sino más bien expresar: "¡Considérenme como a un ejemplo de cuan grandes ustedes pueden llegar a ser!". Y esto cons:tuye una visión completamente diferente del asunto: es un desaLo, es diLcil de creer. Cuando contemplamos a un gran Mentor y a lo que ha logrado con su


aliento, su intrepidez, su misericordia y su sabiduría, lo primero que nos surge es decir: “El debe ser diferente de nosotros" porque sen:mos una dolorosa conciencia de nuestras debilidades, limitaciones, maldades, pensamientos nega:vos y todo eso, nos es imposible imaginarnos que, dentro de nuestra vida humana, existan exactamente las mismas cualidades. Pero, de hecho, ahí radica el punto: la posesión mutua de los Diez Estados nos enseña que el Buda se manifiesta como un mortal común y que un mortal común -lleno de debilidades, pereza y todo :po de rasgos nega:vostambién posee todas las cualidades de un Buda. Shakyamuni en el Sutra del Loto estaba intentando enseñarnos a su manera no solamente todo lo grande que era su vida sino, lo que es aún más importante, todo lo grande que es la vida de cada ser humano individual, ya que eternamente poseemos la naturaleza de Buda y la podemos manifestar en nuestra vida co:diana. Lamentablemente, tan sólo en el término de pocas generaciones luego

de su muerte, sus discípulos perdieron de vista esta visión y comenzaron a creer que Shakyamuni era alguien especial, diferente, alguien a quien ni ustedes ni yo podríamos jamas alcanzar. Fue entonces, por supuesto, cuando el Buda histórico fue elevado y nosotros degradados, ésta es la brecha que hay entre él y nosotros. ¿Y quiénes aparecieron convenientemente entre él y nosotros? Los sacerdotes: ellos mismos se fabricaron sus propios empleos. Si ellos nos hubieran elevado al mismo nivel del fundador, no hubiera exis:do el negocio. Por lo tanto, si nos basamos en sus débiles naturalezas,no está entre los principales intereses de los sacerdotes recordarnos a los laicos que también poseemos ese poder. Así fue como los sacerdotes se convir:eron en los emisarios, los enviados. Ellos nos dicen: "No te preocupes, iré a la cima de la montaña y regresaré trayéndote el mensaje del Buda, conLa en mí. Te contaré lo que me dijo, pero tú... no, tú no puedes ir, no no no". En el instante en que esto ocurrió, el humanismo del Budismo se perdió. Se centró en los sacerdotes e


intermediarios, mientras que para las personas comunes, ustedes y yo, que vivimos vidas co:dianas, el budismo se convir:ó en algo imprac:cable en nuestra vida diaria y así nos volvimos dependientes de, los "intermediarios" que nos decían, interpretaban, ayudaban a comprender y nos "concedían" la sabiduría. Acudíamos a ellos, ellos oraban por nosotros porque, por algún mo:vo, su oración era más poderosa que la nuestra. Ellos estaban un poco más cerca de Dios porque se encontraban siempre en la cima de la montaña. Lo mismo le ocurrió a Jesús. El Jesús humano se convir:ó así en el "Señor Jesucristo". Un ejemplo muy interesante de estos modelos de fe religiosa lo cons:tuye el feudalismo. Del mismo modo, hay un Señor Jesucristo, un Señor Shakyamuni y nosotros no somos más que los labriegos "vasallos de la fe", ¿no es así? Y eternamente permaneceremos como vasallos o aparceros de la fe, por así decirlo. Y siempre estaremos endeudados con el almacén de la compañía y lo mismo le pasará a nuestros hijos: ellos heredarán nuestra deuda.

Se dice que el Buda posee tres virtudes: la de padre, maestro y soberano. Gracias a que Nichiren Daishonin inscribió el Gohonzon, éste también posee estas tres virtudes. Pero esto genera tres relaciones' la de Padre-Hijo, la de Maestro- Estudiante y la de Amo-Subordinado. Entonces, si el budismo :ene lo función de padre, entonces sus discípulos son los hijos del Buda. Frecuentemente escuchamos que "todos somos hijos del Buda". En realidad, si el budismo influyó al cris:anismo -como dicen que hizoentonces en verdad esto es equivalente al "Hijo de Dios". Todos somos hijos e hijas de Dios bajo esos términos. Pero, ¿es Padre-Hijo el modelo más adecuado para la fe budista? A pesar de que cons:tuye un aspecto importante, para que el Gohonzon funIcione como un padre, para que nos abrace con amor y misericordia, para que cumpla las funciones que todo padre debe cumplir... entonces debe exis:r un hijo. Por lo tanto, un aspecto de la fe consiste en aproximarse al Gohonzon y a la prác:ca confiados como niños. No quiero decir que permanezcamos siendo infan:les, pero


sí que la pureza y la sinceridad de la confianza en el Buda cons:tuyen un importante aspecto de la fe y así e nte n d e m o s p o rq u é l a s d u d a s Interfieren en esa fe. Si el bebé dudara de la leche materna y dijera: "Espera un minuto, quiero un análisis de eso antes de beberlo" [risas], ¡entonces sí que se encontraría frente a un verdadero problema! Por supuesto que no se trata de fe ciega ni de ciega confianza. No deberíamos ser incondicionales, sino tener confianza. ¿Cuántas veces nuestros antecesores nos ) piden que "confiemos en el Gohonzon?". Para ser capaces de confiar, uno necesitadetener y sobrepasar sus propias dudas, pero no tapándolas. Casualmente la otra noche me preguntaba cómo sería tener una fe libre de dudas. Escuchamos demasiado a menudo que "Si realmente tuviéramos fe, si verdaderamente fuéramos serios, nunca deberíamos dudar". Entonces, como dudamos, nos sen:mos avergonzados de ello, lo escondemos, lo queremos suprimir, no se lo podemos contar a nadie porque

estaríamos evidenciando que algo anda mal en nosotros. Y esto es incorrecto. Todos dudamos. De hecho, el Buda u:lizó la duda en el Sutra del Loto para despertar el espíritu de búsqueda de sus discípulos y ayudarlos a atravesar el lugar en el cual se encontraban convencidos de que ya habían accedido a un nuevo nivel de fe. La duda cons:tuye el primer paso hacia profundizar nuestra fe, por lo tanto, no deberíamos avergonzarnos de nuestras dudas, sino que más bien deberíamos ser honestos, asumirlas, enfrentarlas, explorarlas, porque una fe más profunda nos aguarda al final de ese proceso. Cuanto más profundas son nuestras dudas, más profunda es la fe que conquistamos una vez que las vencemos. Por lo tanto, deberíamos e s fo r za r n o s p o r t e n e r u n a fe "liberadora de dudas". No libre de dudas sino "liberadora de dudas", porque aplicar la fuerza de nuestra fe y prác:ca para resolver nuestras dudas deriva en una fe más profunda. Ese es el verdadero aspecto de un “niño" Pero también la relación Padre-Hijo :ene sus implicancias. Un niño depende de su padre, no es su igual,


por decirlo de alguna manera, y, por tanto, no cons:tuye el modelo adecuado de fe religiosa para nosotros ya que no deseamos ser dependientes de nuestro mentor, siempre obligados a pedirle nuestro alimento, siempre escuchando qué es lo que tenemos que hacer y careciendo de la sabiduría necesaria para decidir por nosotros mismos. Ser dependiente del Mentor tampoco es el modelo correcto de fe. Por otra parte, está la relación Soberano-Súbdito. Este es el modelo feudal del señor y sus vasallos. La función del señor feudal es proteger. En él sistema feudal, los señores tenían las armas y los soldados y así protegían las aldeas. Los vasallos hacían sus tareas, cul:vaban los campos y servían a su Señor feudal. Este, a cambio, los protegía. Por lo tanto, la función de protección surge cuando par:cipamos en nuestra fe como buenos soldados, por así decirlo, buenos ciudadanos de la comunidad budista. En nuestros días de democracia, prepondera la idea de que la unión de los budistas es el verdadero soberano, no un individuo en par:cular. En la medida que sirvamos a un más grande obje:vo, par:cipando en la gran tarea del

Kosen-rufu y llevando a la prác:ca el mandato del Buda como buenos ciudadanos de \ esta comunidad, estaremos protegidos. Pero la relación Soberano-Súbdito también :ene implicancias que no son apropiadas para un modelo de fe religiosa. El sujeto, el vasallo, nunca llegará a ser un señor del sistema feudal: existe una polaridad clase alta/ clase baja, el poderoso y el débil: defini:vamente no es una relación igualitaria. Por eso, es importante servir a la comunidad -eso es verdad y no lo descartamos- pero tampoco cons:tuye el modelo central. El modelo principal de fe religiosa es aquél de Maestro-Estudiante porque cons:tuye una relación humana dentro de la cual el estudiante puede aspirar no sólo a igualar a su maestro sino hasta a sobrepasarlo llegando mas allá que él. De hecho, la aspiración del maestro es que el estudiante no sólo llegue a ser su igual sino que, par:endo de lo que él le enseñó, lo lleve aún más arriba. Este es el modelo correcto de fe religiosa. Uno no elige a sus padres, uno no elige a su soberano -aunque desde el punto


de vista kármico lo hagamos- pero uno sí elige a su maestro. Es una elección Voluntaria que; hacemos y, debido a que es voluntario, cons:tuye una de las relaciones más importantes que podemos llegar a tener en nuestra vida. Existe un término japonés llamado chudoshu que significa "espíritu de búsqueda” a lo largo de una vida".No es nada fácil mantener el espíritu de búsqueda a lo largo de la propia vida, es más fácil cuando uno es joven. Pero a medida que envejecemos, se nos torna más diLcil con:nuar buscando, seguir estando en el camino sin fin del crecimiento personal, nunca llegar a un punto en el cual estar sa:sfecho y decir ’lo logré". De hecho, mi propia experiencia me enseña que, en cuanto pienso "Lo logré” es cuando más en peligro estoy porque es evidente que no lo logré, sino que, por el contrario estoy con:nuamente “lográndolo". Estoy buscando constantemente y éste es un aspecto importante de nuestra fe. Existe un término llamado juji soku ganjin que significa que abrazamos el Gohonzon con estas tres orientaciones espirituales que acabamos de ver:

como niños, buscamos y confiamos en el Gohonzon. Como estudiantes, buscamos y conf ¡amos en el Gohonzon, buscamos nuestro mentor Nichiren Daishonin o el presidente Ikeda, quien encarna al mentor porque es un excelente ejemplo de lo que debe ser un discípulo. El Presidente Ikeda nos está mostrando "Así es cómo debemos caminar en esta vida como discípulos de Nichiren Daishonin. Mírenme, les enseñaré. Les explicaré, les diré cómo ser excelentes discípulos". Y "excelente discípulo" significa para Sensei "compar:r el mismo corazón del Daishonin”. Los discípulos de Shakyamuni -sin duda que a causa de su sincera devoción- lo elevaron a un plano especial, a alguien que se encontraba más allá del ser humano, común y, en ese preciso momento, la humanidad del budismo se perdió de vista. Nichiren Daishonin comprendió perfectamente este punto. En el Gosho “Sobre el logro de la Budeidad", el Daishonin afirma " Jamás busque fuera de usted mismo ninguna de las ochenta mil enseñanzas de S h a k ya m u n i o d e l o s B u d a s y bodhisa~vas del universo". Está


enfa:zando el mismo exacto punto. El Buda Shakyamuni no está fuera de uno, sino que él, el estado de Buda, se encuentra dentro de nosotros, y repite éste mensaje una y otra y otra vez en todos sus Goshos. Nichiren Daishonin escribió el Gosho "La apertura de los ojos" para abrir los ojos de las personas a su propia Budeidad. Entonces, ¿quién es el padre, maestro y Soberano dé todos los seres vivientes? Es Nichiren. Pero ésa no fue la única razón por la cual él escribió ese tratado, sino que lo hizo para abrir nuestros ojos a nuestras propias posibilidades. Pero, a poco de su muerte y en el término de unas pocas generaciones, Nichiren Daishonin, el ser humano increíble, misericordioso, sabio, etc. pero ser humano al fin, fue endiosado y la gente comenzó a auto-degradarse y la idea del Buda Verdadero o del tesoro del Buda ya no nos incluyó ni a ustedes ni a mí. Aquel ser humano se había conver:do en algo "especial* y sus discípulos habían olvidado su mensaje. El 26to. Sumo Prelado, Nichikan Shonin, recordó esto y volvió al punto esencial. El dijo: "El estado de vida de

Nichiren yace dentro de ustedes, dentro de las vidas de todas las personas que invocan Nam-myohorenge-kyo al Gohonzon: ustedes son Nichiren Daishonin". Pero, luego, este mensaje volvió a dejarse de lado. Y entonces no fue un monje quien lo r e e n c o n t r ó , s i n o Ts u n e s a b u r o Makiguchi, y luego se lo transmi:ó a Josei Toda. Y Toda a su vez se lo transmi:ó al Presidente Ikeda y él está hoy intentando transmi:rlo a todos nosotros. La clave es: nunca, pero nunca jamás, permitan a nadie que se coloque por sobre ustedes mismos. La relación Mentor-Discípulo cons`tuye un vínculo humano. Es verdad que los grandes mentores son gente increíble que elevan los estándares hasta una altura en que a veces se hace diacil a l ca n za r. Pe ro e l p ro p ó s i to y significado de sus vidas y enseñanzas no es acerca de ellos mismos, sino de nosotros. Se trata de que nos imaginemos a nosotros mismos haciendo lo mismo que ellos, encontrando dentro de nosotros sus maravillosas cualidades. El Mentor nos dice: "Mírenme, les mostraré lo que pueden llegar a hacer... lo que pueden llegar a ser".


Pero, nuevamente, nos cuesta creerlo. Muchas veces he oído a los miembros referirse al Presidente Ikeda con frases como: "El Presidente Ikeda puede hacer eso, pero yo no podría". Hablamos de él como si fuera especial. Sí, es cierto que es grande y yo también siento así respecto de él, pero en el mismísimo instante en que pensé que él :ene algo que yo no tengo... él lo hace y yo simplemente aún estoy en potencialidad. Y tengo el mismo potencial dentro de mí al punto que puedo aprender de él a través de su ejemplo, de sus orientaciones y de sus acciones que me muestran qué puedo hacer y cómo puedo desafiar mis propios límites para llegar a ser uno de los miles de millones de presidentes Ikeda y Shin'ichis Yamamoto que vivimos en este planeta, bebo conver:rme en uno de ellos, no simplemente buscar afuera su poder. En este sen:do, la relación Mentordiscípulo sí es realmente un modelo de fe religiosa. Representa una orientación diferente y desaLa al discípulo a pensar por sí mismo desde una perspec:va completamente diferente, a poseer un paradigma propio acerca de sí mismo.

El otro día leí un libro interesante: "Por qué el cris:anismo debe cambiar o morir", escrito por un obispo episcopal, un tanto radical, de nombre Spong. Él e n u m e ra u n a s e r i e d e p u nto s importantes: primero, Dios debe dejar de ser visualizado o idealizado bajo lo que llama "imágenes elevadas". Mientras los cris:anos con:núen considerando que Dios está "allá arriba" y "allá afuera", la iglesia estará condenada a morir porque queda claro que no hay ningún lugar "allá arriba". ¿Y dónde más podría estar? Y responde -en un lenguaje muy interesante-: "Debemos comenzar a pensar en Dios desde el punto de vista de ‘imágenes de profundidad'", y agrega "Debemos pensar en Dios como una fuerza que emerge de la :erra”. Segundo, "debemos dejar de considerar a Jesús como Dios y, en cambio, comenzar a verlo como un maestro. En la medida en que los cris:anos no lo hagan, la iglesia seguirá camino hacia su propia muerte. Los viejos modelos no funcionan más. La gente ya ha evolucionado más allá del modelo feudal”. Tercero, "debemos dejar de pensar en la iglesia como en una ins:tución o un Corpus formal y


comenzar a verla como conjunto de seres humanos". Interesante, ¿no? Cuando terminé el libro, me dije: "Uno ve al cris:anismo conver:rse en budismo porque es exactamente eso lo que estamos presenciando. Y es precisamente ésta la razón por la cual, cuando los budistas descubramos un lenguaje común, podremos comunicarnos con tantos y tantos cris:anos. Spong también escribe: "Existen millones de lo que llamamos 'cris:anos en el exilio' quienes poseen una creencia básica pero no logran conectarse con las enseñanzas que bajan del púlpito en nuestros días". Cuando hallemos el lenguaje justo que n e c e s i t a m o s u s a r, c u a n d o comencemos a conectarnos con ellos, emergiendo de la :erra, y Jesús como maestro y todo eso, entonces habrá mucha gente que se sen:rá como en su propio hogar con nosotros. Otro libro, “Soka Gakkai en América", es un estudio de nuestra organización realizado por Phillip Hammond de la Universidad de California en Santa Bárbara. El hizo un relevamiento de nuestros miembros y logró un muy buen análisis de nuestra organización.

Hay mucho que debemos aprender allí y hace un planteo muy interesante: Hay inves:gaciones demográficas que sos:enen que se han iden:ficado tres líneas básicas de pensamiento en la Norteamérica de hoy. La primera la representa lo que se ha dado en llamar los "Habitantes Primordiales", que son fundamentalistas. Tienden a vivir fuera de las grandes orbes. Alrededor del 30% de los norteamericanos son "Habitantes Primordiales". Estas personas querrían regresar a los viejos valores de antaño, son los que creen que el pasado es mejor que el presente y que el problema es que debemos regresar a aquélla forma de vida. Son tradicional istas y, desde el punto de vista religioso, son fundamentalistas. Él segundo grupo lo cons:tuyen los "Modernistas". Cerca del 40% de los norteamericanos son "Modernistas". Estas son las personas que creen en el progreso y la ciencia y que viven atrás del dinero y el éxito y todas esas cosas, y creen que obteniéndolas serán fe l i c e s . E l re sta nte 3 0 % d e l o s norteamericanos son los denominados "Transmodernistas". Este grupo cree en la ciencia, el progreso y demás pero


saben que no van a lograr lo que el grupo anterior cree que van a lograr y, por tanto, van más allá: le dan gran importancia a la espiritualidad. Este grupo se acerca a nuestras creencias casi exactamente. Se cree que existen aproximadamente 44 millones de norteamericanos a los que podría llamárseles "proto-budistas". Ya son budistas, pero aún no lo saben. Hammond también remarca que, la mayoría de nosotros, cuando encontramos el budismo, no experimentamos un cambio radical de pensamiento. Por el contrario, cuando hemos encontrado este Budismo, nos sen:mos como en casa desde el comienzo. Sen:mos: "¡Esto es lo que yo venía creyendo!". Hammond dice que, sorprendentemente, no existe un proceso de conversión marcado sino más bien un proceso de descubrimiento y la sensación de que "finalmente encontré un grupo, un lugar, una enseñanza acorde con lo que yo he venido creyendo todo este :empo". Cree que hay 44 millones de personas esperando tan sólo descubrir que nosotros exis:mos. Es un

pensamiento muy es:mulante si lo analizan detenidamente. Por ul:mo, creo que la relación Mentor-Discípulo trata principalmente acerca del desarrollo espiritual, moral y del carácter del discípulo. Cons:tuye un desaLo para todos nosotros. Es un modelo que nos exige que pensemos de manera diferente, que vayamos más allá de nuestros límites. Ya hemos rechazado la concepción tradicional del ser humano y también hemos dejado de implorar a algún poder externo que nos ayude porque sen:mos que no somos capaces por nosotros mismos de lograr otro conocimiento. Entonces, ahora el desaLo que enfrentamos yace en aceptar y mirar dentro nuestro y descubrir la grandeza que existe en las profundidades y corazones de cada uno de los seres humanos, las inmensas cualidades del coraje, autoconfianza, esperanza, sabiduría y perseverancia que todos poseemos en idén:ca medida, pero que nos empecinamos en negar. Vivimos en el descreimiento porque nunca habíamos encontrado un método por el cual pudiéramos abrir la llave d& nuestro depósito de grandeza para dejarlo fluir libremente.


Por el contrario, la religión, la filosoLa, l a e d u ca c i ó n , n o s h a n ve n i d o enseñando que somos limitados, que es arrogante pensar lo contrario. Que tales aspiraciones están más allá de nuestras posibilidades humanas. Entonces terminamos depositando nuestra confianza y nuestra fe en aquéllos que creemos que son mejores que nosotros. Es preciso que esto cambie. La Budeidad yace en despertar a nuestro verdadero yo. Nichiren Daishonin nos legó la prác:ca del autodespertar. Inscribió su vida en el Gohonzon pero no para que veneráramos su vida y su poder, sino para que, cuando enfrentamos el Gohonzon. podamos percibir que la llave está allí. Y la llave es "Nammyo ho -renge- kyo - Nichiren". Devoción en se con sus mentes, su voces, con sus cuerpos a la Ley Mís:ca de causa y efecto y manifestarán la vida de Nichiren en su interior. La Ley y el Buda dentro de nuestras vidas son una sola. El Gohonzon es un mensaje a las generaciones futuras porque Nichiren comprendió la naturaleza humana: sabía que la llave

se perdería apenas él hubiera d e s a p a re c i d o . I m a g i n o q u e s e preguntó: “¿Cómo puedo enviar un mensaje al futuro de manera tal que, aunque pierdan la llave, cualquiera pueda redescubrirla para revelar el gran significado, el gran poder del Budismo y de la prác:ca budista?" Entonces la colgó delante de nosotros. Sí, frente a nosotros está la llave. Pero si invocamos daimoku frente al Gohonzon pensando que el poder está fuera de nosotros, creyendo que el Gohonzon va a salir por ahí a hacer las cosas por nosotros, entonces no comprendimos la llave. Por cierto, el clero de la Nichiren Shoshu ha malentendido la llave. Ellos creen (y es lo que enseñan) que el DaiGohonzon cons:tuye la raíz, que el Sumo Prelado es el tronco y que el sacerdote es la rama. Que nuestro Gohonzon es la hoja y que el poder de nuestros Gohonzon provienen de él. Creen que Nam-myoho-renge-kyo significa “Lo tengo" en lugar de “Lo tenemos". Creen que “Nam-myohorenge-kyo - Nichiren" significa “Yo soy el Buda Verdadero" en lugar de “Todos nosotros somos los Budas Verdaderos y


Originales". (Dicho sea de paso, las “hojas" de nuestros Gohonzons han caído del árbol (según dijo el Reverendo Nagasaki en Nueva York). Obviamente, esto es incorrecto. Si ustedes leen el Gosho queda claro que éste no es el caso. Pero es comprensible porque, en las profundidades de los seres humanos siempre existe este absurdo descreimiento en nosotros mismos, esta falta de voluntad y este impulso de confiar en alguien para que conduzca nuestro :món. "Me encuentro rodeado de todas estas personas (los bonzos) que parece que saben lo que hacen, por lo que pondré mi confianza en ellas". Y este es un grueso error. El verdadero beneficio del asunto del clero radica en que finalmente podemos aprender el verdadero modelo de fe religiosa, porque nosotros, antes de esta ruptura, también pusimos nuestra fe en ellos. Si bien la confianza cons:tuye un aspecto importante de la fe, debemos emplearla en confiar en nuestros antecesores, en confiar en las demás personas pero, sin perder de vista que, en úl:ma instancia, nosotros somos los

únicos responsables de nuestra propia vida. La vida es un viaje. Hay pasajeros y hay choferes. Pero se necesitan choferes. Existen muchas personas que son meros pasajeros de sus propias vidas, dejando siempre que otro se las maneje. ¿Cuántas veces uno dice: “Me estás enojando... ¡Basta!”? Eso lo dice alguien que va detrás del chofer. Ese es un pasajero. Lo que estamos diciendo es: ‘Tienes poder sobre mis emociones. No tengo el control. Manejas mi ira y, mientras sigas haciendo lo que estás haciendo, yo voy a seguir sin:éndome enojado. ¡Basta!'. Y así la vida se convierte en un pasajero que obedece al chofer. Uno se ve obligado a manipular el comportamiento de los demás, a darles instrucciones, a pedirles que hagan lo que necesitamos q u e h a ga n p a ra q u e n u e s t ra s emociones no se desboquen. Es un concepto totalmente absurdo. No cabe duda de que, con esta manera de pensar, les hemos dado el volante de nuestra vida a otros y ahora nos sen:mos frustrados y furiosos porque no manejan bien. Recobremos el volante. Comencemos a conducir y dirigir nuestras propias vidas. Poseemos el poder más


importante del universo que es el poder que se encuentra dentro de nuestras vidas para elegir nuestro estado de vida. Cuando alguien haga algo que no nos guste, no es necesario que nos enojemos. Siempre lo hemos venido haciendo porque creíamos que era la única opción, pero tenemos diez opciones. Si alguien hace algo que no nos gusta, podemos ir al Infierno. Podemos comer algo. Veamos... animalidad... podríamos gruñir o algo parecido, podríamos enojarnos, ésa también es una elección. Podemos re:rarnos, meternos en nuestro cuarto, ponernos los auriculares y escuchar música. O entrar en éxtasis y decir: “Oh, adoro cuando haces eso”. O podríamos hasta ser un poco más proac:vos: “Bueno, realmente estoy aprendiendo gracias a lo que haces". Y más aún, ‘Estoy sin:endo un despertar', o podríamos sen:r misericordia "Realmente me gustaría ayudarte”... o podríamos alcanzar la Budeidad. Todas estas opciones están a nuestro alcance. Pero mientras creamos que no tenemos opción, estaremos atrapados en los seis estados más bajos y

seguiremos siendo solamente pasajeros de nuestras propias vidas. Nam-myoho-renge-kyo trata acerca del instante, de elegir a cada instante, de elegir cada pequeño y único instante de nuestras vidas, de recobrar el control y el poder sobre nuestras opciones. Uno no dictamina el comportamiento Se los demás, ni siquiera podemos controlarlo. Y esto es algo bueno porque francamente no creo que hiciéramos un buen trabajo controlándole la vida a otro. Recobremos el control de nuestras vidas. Aspiremos a lo más grande. Esto está en nuestro interior, no hay nada que nos falte. Todo lo que necesitamos para ser absolutamente felices ya se encontraba en nosotros desde el primer día de nuestras vidas. Lo que ocurre es que no terminamos de creerlo. No confiamos. Nos cuesta aceptarlo. No parece que lo tengamos, parece que nos falta algo. Debido a que nos han venido pasando cosas malas desde hace años, sen:mos que algo anda mal con nosotros. Pero no hay absolutamente nada malo en nosotros. Si hay algo malo es nuestra manera de pensar, pero no hay nada malo con


"nosotros". Y esta dis:nción marca la diferencia - , podemos fácilmente cambiar nuestra manera de pensar. C a m b i a r n o s o t ro s m i s m o s p o r completo sería mucho más diLcil, pero no es necesario, porque no sucede nada malo con nosotros. Los budistas venimos en dis:ntas medidas, formas y es:los, con muchas variaciones de carácter... y todos vivimos inmersos en la ilusión. En conclusión, mi esperanza es que, en alguna mínima medida, este concepto de Mentor-Discípulo esté ahora un poco más claro, o a lo mejor un poco más fácil de comprender. Creo firmemente que, en úl:ma instancia, seguimos la Ley. Pero la Ley no nos habla, entonces necesitamos maestros. También podemos aprender unos de otros, pero al final, sólo queda uno mismo, su karma y el Gohonzon. Nadie más. Sólo uno mismo puede sobrepasar sus propias dificultades. Sólo uno mismo puede trascender sus ilusiones. Sólo uno mismo puede abrir y revelar su grandeza interior. La prác:ca budista es el método y es estupendo tener un entrenador que nos diga cómo lograrlo. Que nos aliente cuando estamos desanimados, faltos

de esperanza, cuando hemos olvidado, cuando no creemos que somos Budas. Es maravilloso cuando leemos algo que nos alienta, que nos recuerda: "Sí, eres un Buda”. Y ése es el rol de un buen maestro. El Buda es el entrenador, pero somos nosotros quienes debemos jugar el par:do y nadie puede jugarlo por nosotros. Entonces, a par:r de ahora, -si todavía no han podido sen:r la relación Mentor-Discípulo en sus vidas-, aunque más no sea, deseo que puedan terminar este día ' sin:endo: "Bueno, creo que al menos vale la pena intentarlo. Puede que deba luchar cuerpo a cuerpo con mis dudas e incer:dumbres, tal vez deba tratar de comprender aquello con lo cual no me siento cómodo. No debo soslayar este asunto, no debo creerme que se va a ir por sí solo ni debo tomarlo de una manera superficial o simplemente seguir la corriente como los demás". Creo que la relación Mentor-Discípulo es la clave para acceder a nuestros tesoros, para vernos a nosotros mismos desde una perspec:va diferente, para despertar de nuestro sueño y descubrir al Buda Verdadero, el


estado original de la Budeidad que existe dentro de todas las personas. ¡Muchas gracias y que tengan un gran día!.



ORIENTACION SR. HIROMASA IKEDA Presidente del Comité Direc*vo, Universidad Soka de los Estados Unidos

Como introducción a nuestro encuentro de hoy, hemos podido apreciar un video de la Universidad Soka de los Estados Unidos, en:dad cuyos jóvenes alumnos poseen una gran misión. Par:cipé en todo el proceso de construcción de esta universidad y también pude estar presente en la ceremonia de ingreso... En la cinta pudieron escuchar la opinión del doctor Walitser, quien es un gran amigo de la SGI, de Sensei y de mí. El no es miembro, es judío, sin embargo apoya los principios y el espíritu de nuestra organización. Actualmente, cumple el rol de transmi:r el humanismo de la universidad Soka a los estudiantes. Su labor es asegurarse de que el espíritu de sus fundadores se en:enda correctamente. Ikeda Sensei siempre tuvo la idea de abrir una universidad Soka en los Estados Unidos. Esa intención venía desde 1971, en que fundó la Universidad Soka del Japón. En 1987, después de una ardua lucha, se abrió la universidad Soka de Los

Angeles, pero se necesitaba algo más grande. Los obstáculos que se presentaron posteriormente para construir la Universidad Soka de Aliso Viejo recién inaugurada fueron muchos y muy fuertes. Los vecinos se oponían duramente influenciados por comentarios hos:les hacia nosotros. Muchas personas trataron de manipular polí:camente la eventual construcción de la universidad. Realmente, debimos sobrepasar inmensas adversidades. Fuimos cri:cados. duramente por quienes veían en la adquisición de los terrenos una inversión japonesa en los Estados Unidos. Intentaron sabotear a la Soka Gakkai, difundiendo falsos conceptos acerca de nosotros, que fueron creídos. En medio de aquella tormenta, nosotros pensamos que si los mo:vos que nos impedían construir la universidad eran de difamación, debíamos ponernos de pie y luchar para cambiar aquellos conceptos equivocados y realizar esfuerzos para ganar la confianza. De esa manera, comenzamos a tener acercamiento amistoso con ins:tuciones como la universidad de Morehouse Mar:n Luther Kingl. Rosa Parks y Simón


Wissenthal. entre otras. Así, la comunidad iría comprendiendo que la Soka Gakkai no ern una organización nega:va. Por su parte, los graduados de la universidad Soka se esforzaron por mantener una conducta que elevara la iden:dad de nuestra organización y lograra cambiar las ¡deas equivocadas. Entonamos mucho daimoku para extraer la sabiduría y lograr que Sensei fuera comprendido en los Estados Unidos, En una ocasión, la compañía Philip Morris llamó para ofrecer en venta sus terrenos. Ellos querían que esa parte de la ciudad fuera escenario de construcciones d e d i ca d a s a l a e d u ca c i ó n . A s í ofrecieron vender Sus terrenos para fines urbanos, sin embargo, el precio era muy, muy alto. Quien decidió de inmediato adquirir aquellos terrenos fue el propio Ikeda Sensei al ver la lucha de sus discípulos para ese propósito. Por ello, tanto ustedes como yo. tenemos la misión de hacer crecer la universidad Soka de los Estados Unidos, desarrollándonos junto a ella. Alentemos a los jóvenes y a nuestros propios hijos para que reciban educación Soka. Sin duda, después de graduados, contribuirán de gran

manera a construir un mundo mejor. Ikeda Sensei dice: "Un discípulo es genuino cuando se esfuerza por hacer realidad la inicia:va de su maestro. Creo que todos ustedes conocen el término "maestro y discípulo". Al respecto, lo que nos corresponde es transitar aquella senda y allegamos a nuestro maestro. Pero quisiera decirles algo: Existe una gran diferencia entre el camino de maestro y discípulo, y la inseparabilidad de maestro y discípulo. 1.- Camino de Maestro y Discípulo: Significa, que el discípulo concreta acciones de acuerdo con las ideas del maestro. Es lo que :ene que hacer. un discípulo, es decir, hacer lo que el maestro orienta. "Lo haré porque mi maestro lo dijo”. Es algo así como llevar a cabo las instrucciones recibidas. Pero esta es una postura -aunque bien intencionada- muy pasiva. Cuando actuamos así, aún nos encontramos en un nivel inferior, que no alcanza el verdadero sen:do de la relación de maestro y discípulo Mientras con:nuemos siendo pasivos, escuchando orientaciones y concordando en que eso es lo correcto y confiando en que así se debe hacer,


estaremos en este nivel aun muy superficial. Hay muchas cosas que el discípulo conoce mejor de su entorno inmediato (país, ciudad...) y al escuchar al maestro debe aplicar; las guías a su contexto par:cular, obteniendo resultados concretos. A veces el discípulo dice: "El maestro dijo así, pero en mi país no se puede hacer de esa forma". Eso lo dice porque su pensamiento está separado del corazón del maestro, asumiendo así el riesgo de cues:onar la orientación que el maestro le está brindando. Esta postura corresponde todavía a un nivel muy pasivo. Ustedes que son líderes, dentro de la organización deben deliberar ¿verdad? Bueno, muchas veces, en el momento de tomar decisiones, decimos: "Haremos esto, porque Sensei lo dice", por favor .jamás se aprovechen de la orientación del maestro para hacer valer sus propias ideas u opiniones. Los miembros a veces dicen: "No estoy de acuerdo, pero si Sensei lo orienta, entonces hagámoslo". Esto que les ejemplifico, lo de usar el nombre de Sensei es una situación muv común.

2.- Inseparabilidad de Maestro y Discípulo: Significa poder pensar, reflexionar uno mismo, con su propia cabeza, sufrir y llorar muchas veces para comprender; cuál es la verdadera intención del maestro al dar su orientación. Cuando uno logra comprender ese corazón, ya está t ra n s i ta n d o p o r e l c a m i n o d e inseparabilidad de maestro y discípulo. Hay que hacer el esfuerzo de profundizar,. de ir más allá. De manera cómoda, en diversas ocasiones, nos aprovechamos de las palabras de Sensei y las repe:mos sin saber en realidad lo que significan, lo que él nos quiere decir. Por eso, es imprescindible reflexionar, filosofar y profundizar cada palabra que nos dice el maestro, porque algo hay en ellas. Si no pueden hacer este proceso de reflexión, solo serán meros transmisores de de las guías de Ikeda Sensei. La idea es comprender en profundidad primero, y a par:r de esa comprensión, actuar. Nichiren Daishonin tenía seis discípulos, sacerdotes principales. Sin embargo, el único que llevó a la prác:ca el espíritu de $u maestro fue Nikko Shonin. Los otros cinco se desviaron, y por ello, son


prác:camente desconocidos. Seguir el camino de inseparabilidad de maestro y discípulo es verdaderamente muy diLcil. Nikko Shonin lo hizo y por eso su nombre perdura hasta el día de hoy. Ese espíritu de inseparabilidad entre maestro y discípulo logrado por Nichiren Daishonin y Nikko Shonin ha sido revivido entre Makiguchi. Toda e Ikeda Sensei. Gracias a ello, hoy podemos ver y aprender sobre esto relación, y la prueba es el aran desarrollo de la SSI. Ustedes son los líderes del futuro de sus respec:vos países. Eso amerita que basen su vida en la relación de inseparabilidad de maestro y discípulo. Quiere decir que el desarrollo de su organización depende de cuan profunda y acertado sea su vínculo con Sensei. Si llevan a la acción lo que comprendan «sobre la orientación de Sensei, esforzándose por hacerlo, podrán lograr el verdadero desarrollo. En ese trayecto, mediante la invocación y la acción, seguramente muchas veces llorarán al no poder entender lo que el maestro está diciendo. Lo más importante es la decisión, del discípulo de lograr el sueño de su maestro. Ikeda Sensei siempre decía: "Si Toda Sensei

me. pide esto, debe tener un gran sen:do. Lo haré sin falta" (Osaka, Ka m a t a . . . ) E n s u a m a d o p a í s , determinen luchar firmemente para concretar lo que Sensei desea. El 4 de enero de 1998, después de dos días de haber cumplido 70 años de edad, Ikeda S e n s e i co m e n zó a e s c r i b i r l a s "Reflexiones sobre La nueva revolución humana". Hoy apareció la edición Nro. 280 de esta serie. Sensei desea, hasta los 80 años, consolidar el movimiento del kosen-rufu mundial. El está compar:endo ese deseo con ustedes. El quiere que se levanten para construir el kosen rufu de su país. Sensei esta consiente de los esfuerzos que cada uno de ustedes ha realizado para llegar hasta el Japón. Los considera seres muy valiosos y manifestó que quería alentarlos directamente a cada uno durante este curso de capacitación. El está muy apenado de no haber podido compar:r mas el dia de la reunión general; fue un encuentro muy formal. Ha manifestado que percibe la gran misión que :ene cada uno de ustedes.


GUÍAS SINGAPUR ¿Hoy, otra vez, expandamos el diálogo con una gran fuerza de vida! Compar:r el Budismo con otras personas nos permi:rá ampliar nuestro estado de vida, asi como también aumentar infinitamente nuestra fortuna y beneficios. El budismo es ganar, y ganar otra vez. Cuándo ganas debes asegurarte de no crear una causa para la derrota futura. Para ello, precisamente, cuando ganas debes crear una causa que te conduzca a una nueva victoria. ¡Un Buda no se queja, porque está lleno de apreciación! ¡Quien lucha por el kosen rufu es un Buda, y es capaz de transformar los sufrimientos en la alegría! A través de las dificultades encontradas en la fe somos capaces de dar brillo al diamante de nuestra vida. ¡Esforcémonos con perseverancia! ¡Entonces la puerta a la victoria se abrirá sin falla! Verdaderamente admirable es la persona que quiere entrenar y educar a

sus compañeros menores para que ellos puedan superarlo. Tales personas son verdaderos ejemplos. Los que están dispuestos a ayudar a sus compañeros menores se desarrollan y llegan a ser grandes personas, sonriendo apoyan y observan su crecimiento, ellos son líderes entre líderes. P re s i d e n t e I ke d a : L a S G I e stá asegurándose de que el deseo de Nikko Shonin se convierta en realidad. No hay nada extraordinario en conocer simplemente lo que el maestro de uno ha enseñado; en cambio, lo que importa es la razón o el propósito por el cual uno toma conocimiento de dichas enseñanzas. Cualquiera puede decir: "¡Las enseñanzas de mi maestro son excelentes!". Pero Nikko Shonin dio un paso más: “Ya que son tan excelentes, debo compar:rlas con los demás, pase lo que pase”.. Por su parte los cinco sacerdotes principales creyeron estar dotados de magnificencia sólo porque conocían enseñanzas sobresalientes como esas. En principio, parecería que tanto ellos como Niiko Shonin veneraban y respetaban a su maestro del mismo


modo, pero la diferencia entre estas dos clases de discípulo es tan grande como la que hay entre el cielo y la :erra, entre el agua y el fuego. Lo importante es no equivocarse en este punto. El Budismo Mahayana no propone una compleja lista de mandamientos o reglas de conducta para constreñir a la gente. Respeta la libertad y la autonomía del Individuo. Pero cuando ponemos las enseñanzas del Mahayana frente al espejo de la condición humana, lo que se ve es un modelo de liderazgo sumamente exigente y serio, que no consiente ninguna irresponsabilidad. ¡Elogiemos a los miembros! Esto es fuente de ondas de expansión. Seamos cálidos, démosle ánimo de todo corazón; los miembros se asombrarán y apreciarán el alcance de nuestra preocupación. No es suficiente ser solamente bueno por naturaleza. En el análisis final, si uno es bueno por naturaleza pero falla en comba:r la injus:cia, entonces así

no se puede proteger a la gente. En cambio, tenderás a ser tomado livianamente, habilitando a los que perpetran la injus:cia, a crecer y hacerse más fuerte. ¡Las cualidades para el liderazgo son el abundante sen:do común y un carácter noble! Al final, lo que moverá los corazones de las personas es la personalidad y la llegada de los líderes como seres humanos cercanos. Tu posición en la organización no es lo importante. Lo que importa es tu crecimiento como individuo. La SGI es una organización que se basa en principios de humanistas. Nosotros no podemos dirigir los demás dando órdenes ni instrucciones. La única manera de dirigir adecuadamente es a través del ejemplo de nuestra propia humanidad. La vida no es un sueño. ¡Es una lucha con:nua! La construcción genuina se basa en nuestras constantes ac:vidades del día a día


La gente de primera clase posee tanto capacidades como carácter sobresalientes. Ellos :enen integridad. Por lo tanto, debes confrontar y desafiarte en cada situación no con debilidad sino con gran fuerza y carácter. Debes vivir con hones:dad e integridad y así producirás sólidos resultados. Debes poner tu vista en un gran obje:vo y luchar con todo tu ser y espíritu hasta lograrlo. ¡El coraje es el motor del progreso! ¡Cuando los engranajes del coraje y la jus:cia son unidos ur o es invencible! Es en el curso de nuestras serias luchas personales que construimos un glorioso palacio de buena fortuna que sobrevive a través del pasado, presente y futuro. No debes permi:rte destruir ese cas:llo por el descuido insensato. Nichiren Daishonin dice, "Refuerza tu fe día a día y mes tras mes. Descuidar tan sólo un poco, significará que los demonios tomarán ventaja." Convirtámonos en individuos que profundamente se interesan y aman a los miembros.

Esta es la lucha espiritual de un líder verdadero. Cuando la gente está sola es cuando puedes ver su fortaleza. Una persona de verdadera esencia es aquella que se para sola. Mientras simplemente camines entre la muchedumbre, tu posición, por envidiable que sea, es tan insubstancial como un sueño. El Buda se para solo. Es también, cuando nos paramos solos en nuestras situaciones respec:vas que podemos llegar a ser Budas. ¡Los jóvenes, se convierten en personas de gran pasión! ¡La pasión genera acción. La pasión cul:va la capacidad de las personas y causa que su vidas brillen! Cuando enfrentas diez juicios, debes tener la fortaleza para conquistar ve i nte . C u a n d o e nf re nta s c i e n obstáculos, debes convocar el poder para sobrepasar dos cientos. Eso es la fe; ese es el espíritu de la Soka Gakkai.



MAESTRO Y DISCÍPULO Y ESPIRITU DE GAKKAI Por Fumiyoshi Komiyama

Después de la comprensión teórica o abstracta, es necesario aplicar a uno mismo lo aprendido. El espíritu debe ser “Sensei y yo, mi mentor y yo. El juramento de uno debe ser concretar el proyecto del mentor. Entonces ¿Cuál es mí juramento? No debe ser una idea abstracta sino que concreta, hay que compro meterse aquí, dentro de mi propio medio, partiendo por uno mismo. Por ejemplo, uno debe aplicar la orientación del maestro en el lugar de acción de cada uno, es decir, en el lugar de trabajo, en el colegio, en la familia, y en la zona o grupo a la cual pertenece. ¿Esto seria inseparabilidad de maestro o discípulo o vínculo de maestro y discípulo o no? Si uno no aplica la orientación del maestro, sería discípulo tipo hincha, fan, mimoso, sin asumir el compromiso ni compartir con él su misión específica. El solo hecho de saber el significado de este vínculo no sirve si no acciona ni lee el

significado con su propia vida, sería un discípulo descalificativo. Para mí es un error pensar y hablar en forma plural. Por ejemplo siempre decimos: “nosotros hagamos", “Levantémonos” cuando en realidad deberíamos decir “Yo. voy a hacer”, “Yo me pondré de pie", “Yo me levanto aunque, aún cuando, a pesar de” "Aunque" quiere decir aunque otro no lo haga. ¿Cómo fue la postura de Nikko Shonin ante la postura de los otros 5 sacerdotes restantes? ¿Cómo fue la postura de Teda Sensei hacia su mentor? ¿Cómo fue la postura de Ikeda Sensei hacia su maestro?. ¿Cuál es la postura de nosotros hacia nuestro maestro? Este vínculo, compromiso, juramento no es una obligación ni deber sino que debe ser por su propia iniciativa, por su propia conciencia. Aun cuando quiere decir sin descanso, sin apoyo, con su propia situación adversa.


C o m o d i c e l a ca n c i ó n “ N i n ge n kakumei" (Revolución Humana) "Levántate, yo también me levanto, en esta contienda del kosen rufu” "Por mandato del Buda Nichiren, junto con Ikeda Sensei, compartiendo en la misión en la tierra lejana de Chile, aunque nadie me reconozca, sin apoyo, incluso con más críticas y abandono, a veces también con humillación. Yo creo que a través del esfuerzo diario y continuo, a pesar de los sufrimientos que uno pueda tener a nivel personal, sin embargo, teniendo un objetivo grande de la sociedad y la humanidad, dedicando su vida juvenil, con pasión y orgullo, librando una lucha sin cesar, donde uno pueda recordar I promesa y el fundamento del kuon ganjo. Si no se levanta ahora, ¿Cuándo se levantará? Estamos transitando un momento muy importante con miras al año 2010, hacia el 80º aniversario. Ahora, todos los días se encuentra en el Seikyo Shimbun, el tema del “3 de mayo y yo”, se refieren a él desde el Presidente Akiya, la Fujimbucho, Sra. Takayanagui, los vicepresidentes de todas las regiones de Japón así como también los de otros países.

6) Aunque el otro cambie, yo no debo cambiar. Yo sigo, aunque la situación empeore, hay que ser como el último soldado,"tener el espíritu de no escátimar nada. El mentor está esperando mi decisión, mi actitud y espíritu de levantarme solo, está observando a la SGI de Chile. ¿Cómo debe ser el discípulo de sensei ya que él es el maestro de la humanidad? ¿Cómo comenzar una nueva partida a partir de ahora? ¿En este momento, ¿con qué postura está leyendo las orientaciones y los mensajes de Sensei? ¿Preguntándose? « Sensei no dice cómo debe ser, como tiene que hacer, pero de manera indirecta nos están enseñando cómo hacerlo. Por ejemplo en su novela la Nueva Revolución Humana, en el Capítulo “Hojas Nuevas”, nos relata la lucha y postura del Sr. Kamanaka. En conclusión: • Sensei está esperando mi iniciativa. • El discípulo debe definir y grabar una nueva historia de victoria en su batalla. • Este vínculo existe en la acción de mi lucha diaria.


• El vínculo de maestro y discípulo no existen en el Centro Cultural sino que en su lugar de batalla, en la primera línea de combate. • La victoria del discípulo existe en la lucha de este momento, en la lucha y la victoria de hoy. • Para Sensei todos los días son 16 de marzo o 3 de mayo, etc. • No debe ser un discípulo analista o crítico sino que debe ser constructor, un obrero del kofu en su respectivo campo de acción. • Como se puede apreciar en los mensajes de Sensei del año nuevo 2006 y el del 3 de mayo, su deseo es evidente y concreto, y si es así, es claro lo que yo debo hacer. • Es el momento del discípulo, que se pregunte en qué, cómo, qué es lo que tengo que hacer en esta batalla. • ¿Soy un hincha, mimoso o un verdadero discípulo? ¿Dónde está mi promesa? ¿Dónde estoy ahora y con qué postura y espíritu? Pensemos y reflexionemos sobre este punto.



CLASES DE DISCÍPULOS

Tipo A: hincha de fútbol: (Por emoción) ¡Sensei, Sensei! Pero no hace nada, ni :ene el espíritu de búsqueda para aprender de su maestro por la causa del Kosen Rufu. Tipo B: Hijo Mimado, sólo acepta y recibe los favores que el maestro le da. pero no responde para saldar la gra:tud y luchar como discípulo. Hay mucho en común con el :po A. Tipo C: Es verdadero discípulo, responde al maestro con el espíritu de búsqueda y :ene gran responsabilidad por el Kosen Rufu cumpliendo su misión, en otras palabras, es del :po acción comprome:da y deja infaliblemente prueba real para propulsar el Kosen Rufu.

Otra perspectiva a los tipos de discípulos A) Tipo mal discípulo: Como oro bañado (vulnerable) cuando esta el mentor aparece en la lucha, pero

cuando deja de exis:r y se encuentra en una situación diLcil se revela su verdadera iden:dad y no cumple su misión y abandona su puesto de lucha, es como el :po desertor. Por ejemplo, como los 5 sacerdotes principales de Nichiren Daishonin. También hay muchos puntos en común con el :po B ( Hijo mimado. B) Buen discípulo: Como oro puro ( invulnerable) como Nikko Shonin, 2o Sumo prelado. Cuando el mentor se haya en mucha dificultad lo apoya y cuando después de fallecido, recibe la posta y con:nua su lucha para poder concretar los ideales y obje:vos de nuestro maestro como Toda sensei e Ikeda Sensei. Aunque tenga cualquier dificultad y tampoco tenga condiciones necesarias para avanzar por el Kosen Rufu. sin condicionamiento, sin excusas ni pretextos, si o si deja gran prueba real del avance del Kosen Rufu. Por esta razón el que actúa y recibe el mando de! Kosen Rufu por nuestro maestro, es un verdadero discípulo y buen discípulo, por eso Ikeda Sensei dice que más que nunca se necesita la transmisión o herencia de! espíritu del mentor y este vínculo lo denomina


como el vinculo más digno, excelso y sublime en el mundo de la humanidad En conclusión, para ser buen discípulo, es decir, discípulo de oro (invulnerable) se requiere las siguientes exigencias: 1. Debe tener gran espíritu de búsqueda. Buscar la orientación del maestro y atesorarlas para aplicarlas y dar prueba real. 2. Gran responsabilidad para concre:zarla obra pendiente del Kosen Rufu y abrir un nuevo horizonte; como los colonizadores o misioneros jesuítas. 3. D e b e i n i c i a r o a c c i o n a r comprome:damente, :ene mucho que ver con el 2. De todos modos sin esta ac:tud no hay ninguna responsabilidad que sirva, sin pretextos, excusas o jus:ficación alguna, aunque se quede solo, mantener el espíritu de levantarse solo con el corazón del Rey León Sensei dice que grabe si o si la historiadle gran triunfo, allí yace el verdadero camino de maestro y

discípulo, como así también allí yace la esencia del espíritu de Gakkai Nikko Shonin tenía 38 años cuando el Daishonin falleció, vivió hasta los 55 años y dejó el gran cimiento del Kosen Rufu, forjando muchos discípulos genuinos que tenían un gran espíritu tal como el 3° sumo prelado Nichimoku Shonin, quien recopiló muchas cartas y documentos de su mentor para perpetuar su enseñanza y espíritu. Así cumplió su promesa y misión como verdadero y buen discípulo del Daishonin, a pesar de que 5 discípulos importantes de él dejaron su misión y abandonaron sus promesas. Post Data: Estos son mis tenta:vos y enfoques para saber y aprender el espíritu del discípulo que se hereda del mentor. Espero que esta pequeña nota sirva para entender y reflexionar nuestra postura para poder luchar junto con nuestro maestro Ikeda Sensei en el siglo 21 por el kosen Rufu de Chile. Acepto sus crí:cas, por que pueden haber muchos errores e imperfecciones. Fumiyoshi Komiyama


Relacion mentor y discípulo  

El principal objetivo de esta relación es proveer un camino a los practicantes del budismo que le permita encontrar su felicidad sin equivoc...

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