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PARAGUAY

Miguel Bergasa 1


Edita, Diseño y Maquetación: Miguel Bergasa Impresion: CAMERA. Pamplona Textos:

Ticio Escobar Osvaldo Salerno Rafael Herrera Gerardo Gonzalez Vega Francisco Corral Alicia Gomez Montano Miguel Bergasa

© de la edicion: Miguel ßergasa © de los textos: Sus autores. © de las fotos: Miguel Bergasa

Edicion 2. 2012 miguelbergasa@gmail.com 34-656926945 www.miguelbergasa.com 2


A mis padres, Jesús y Sofía

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Mercado 4. Asunci贸n 1983

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Paraguay Miguel Bergasa

FotografĂ­as

Textos de

Ticio Escobar Osvaldo Salerno Rafael Herrera Gerardo Gonzalez Vega Francisco Corral Alicia Gomez Montano

Miguel Bergasa

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Asunci贸n 1985

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Las Miradas de Miguel Bergasa.

Ticio Escobar

Mucho más que misteriosa técnica que permite atrapar lo real y derrotar el tiempo, la fotografía es mirada. Mirada que recorta y fija, que enfoca y encuadra, que aísla y vincula, que imagina. Mirada de Medusa que impone el silencio, de Orfeo que funda la ausencia; mirada del otro que refleja mi mirada. Miguel Bergasa temática este intimo artificio de la mirilla y el espejo. Coloca a sus personajes frontalmente, posando solemnes o naturales, observando directamente al ojo que los convertir en figuras. Hombres y mujeres callados se enfrentan al fotógrafo desde el otro lado de la escena y le sostienen, por un instante y para siempre, la mirada. Mujeres y hombres extranjeros se encuentran doblemente detenidos por la trampa de la luz y del reflejo: han dejado su labor y olvidado su proyecto y devienen cuerpos sometidos a las leyes visuales y al trabajo de la estética; formas. La figura es ahora un elemento más de una composición rigurosa; sigue el juego de las fuerzas que actúan en el estricto campo de la representación y ayudan a sostener la construcción compleja y sutil que inventa un espacio nuevo. Solo la mirada resiste y se escapa. Acta su propio papel desconociendo los meditados requerimientos de la forma: rebasa el lugar exacto del cuadro y nombra sucesos que ocurren del otro lado o detrás de la escena. Hay muchas miradas. Miradas de soldados e indígenas, de religiosos, de vaqueros, de escolares y de obreros. Hay miradas serenas, insolentes o cansadas, alertas, ardientes o vacías. Miradas desafiantes o resignadas. Y esa diversidad, más que la descripción temática de las regiones y los vestidos diferentes, es para Miguel Bergasa, la responsable de nombrar la pluralidad cultural de Hispanoamérica, la metáfora de la diferencia. Por eso, tan remotas y ajenas, las imágenes de hombres y mujeres oscuros y parajes desconocidos escapan a la anécdota y al costumbrismo. El personaje extraño ante mi plantado no es el objeto de curiosidades exóticas sino el otro que me mira. Y sus ritos , escuetos, intensos, son presentados no como la imagen trofeo del cronista costumbrista sino como el contrapunto del propio rito de quien los retrata y los exhibe buscando compartir, durante el tiempo que dura una mirada, el lugar imposible de los símbolos. 7


Trapiche. Itรก. 1988 8


EL FOTOGRAFO

Osvaldo Salerno

Hace tiempo que Miguel Bergasa mira América Latina, merodea sus parajes y sus lugares y, sobre todo, busca miradas con las cuales confrontarse. Dicen que todo retrato es básicamente la captación de una mirada, si es así, quizá el enfrentamiento que esa mirada implica termina retratando también a quien retrata. Todo retrato, por eso, es en parte un autorretrato pues refleja no solo una situación del personaje que posa sino una relación entre él y quien le esta mirando. Las personas a quien Bergasa representa no son sorprendidas en situaciones casuales o exóticas: están allí posando, deliberadamente, cumpliendo un acuerdo, cómplices u oponentes, pero distintos siempre. Por eso Bergasa como todo buen retratista, no cae en folklorismos: no busca tematizar lo típico sino lo diferente, lo que está enfrente, observando, sosteniendo la mirada. Obviamente la fotografía requiere juego de luces y composición; en fin, el trabajo de la forma; Bergasa construye armazones limpios, despojados, y trata los oscuros y los brillos con competencia; crea atmósferas nítidas o brumosas, elabora sutilmente los planos, subraya, esconde, sugiere. Pero estas labores estéticas no desembocan en una mera maniobra formal: remiten en seguida a la cuestión central: la expresión de aquella mirada ajena que mira, que retrata. Por eso, la eficaz organización de los valores visuales, el equilibrio levantado sobre potentes tensiones, las claridades que apuntalan y desmienten la figura, todos esos elementos que hacen a la competencia necesaria de la forma, son utilizados para armar el escenario desde cuyo centro o detrás a veces, sabrá el otro lanzar una mirada. Y, desde esta mirada, abrir ese espacio extraño que involucra la mirada de quien observa ahora la fotografía y suplanta el lugar del fotógrafo retratista. Ese esquema de miradas reflejadas y cruzadas, repelidas o enfrentadas, esquivadas a veces, a veces encontradas; casi siempre demasiado oscuras como para ser descifradas, levanta otra escena, difícil de ser mirada.

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Familia Britez. Itรก. 1986 10


Miradas

Rafael Herrera Si los ojos son el espejo del alma, la mayoría de estos ojos americanos que nos contemplan desde las fotografías, ocultan el reflejo de sus almas tras la opacidad de su mirada. Pocos son los que se entregan. La mayoría cuestionan. Son miradas duras y cargadas de misterio, unas; otras, cansadas, huidizas, resignadas, temerosas, ausentes, inseguras, desconfiadas; las hay risueñas, abiertas, resueltas, curiosas y desafiantes, pero pocas. Son miradas encontradas en Latinoamérica, ojos de coyas, quechuas y aymaras andinos; de guaraníes paraguayos; de mulatos caribeños; y europeos implantados en el Chaco. Mucha gente cree que en los retratos se queda algo de uno mismo. Los viejos brujos andinos de la calle Linares de La Paz, esconden los ojos cuando una cámara les enfoca. Muchos pueblos de cultura antigua creen que en las fotos se prende el alma. Y tienen razón. En los retratos personales y escenas de vida cotidiana, hay algo más que individuos y grupos familiares, mujeres, hombres y niños. Esta captada el alma de la América profunda, la que sobrevive del encuentro de culturas sin ser pasado ni futuro, la América real quinientos años después, atrapada en el presente, víctimas de la intolerancia unos, y de la depredación, el subdesarrollo y la indigencia, otros. También mira América desde los paisajes. Cuatro hábitats muy diferentes ambientan estas miradas americanas. La calma mediterránea y tropical del Caribe; la frondosidad de la selva sur amazónica en el alto Paraguay; las pampas del Chaco inhóspito; las desérticas alturas de la Puna andina, fría, hostil, barrida por los vientos y yerma. En la Puna crece la Puya, una planta tan antigua como los Andes, que tarda cien años es desarrollarse para dar una sola floración. En los tres últimos meses de su siglo de vida, crece un tallo floral de seis metros de alto, hasta alcanzar la

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Museo de Artes Visuales. Asunci贸n. 1998

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planta una altura total de nueve metros. Millones de flores se abren, se marchitan y esparcen al viento millones de semillas en pocos días. La planta muere y cien años mas tarde otra Puya florecerá para morir después de dejar la semilla que la perpetúe. Cactus, flores y yuyos, crean sus propios sistemas de supervivencia en este mundo desolado. No es más rápido el crecimiento humano en los cañaverales, las sabanas, el chaco y la selva. Que dice la mirada de esa niña-mujer arropada en el aguayo?. Que hay en los ojos de la niña pastora? Y en los del anciano picador?. Que dicen las miradas de los soldados, del policía, de los cargadores y los capataces, de los peones del campo y los vaqueros. Que, en las manos y los ojos de esa pareja de campesinos marchitos, en los de los cañeros, en los de las cholas que hacen mercadillo, en los de los crucificados, los niños de la escuela, la maestra, los chicos que juegan, los niños que trabajan, los adultos que celebran. ¿ Será esta América como la Puya que florece por siglos, para sobrevivir en tierra yerma esparciendo sus semillas al viento? ¿ Cuantos tienen que pasar para cambiar la opacidad de las miradas en transparencias? ¿ Cuantos para romper las barreras de la ignorancia, la explotación, el subdesarrollo y la represión que amaga las miradas en Latinoamérica?. ¿ Cuantos para ser libres y dueños de sus destinos?. Hay algo de sus almas prendidas en los retratos preguntando con la mirada. Sin respuesta.

Madrid. Abril 1992

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Trinidad. 1988 14


Las Reducciones Jesuíticas del Paraguay Francisco Corral

En las regiones boscosas cercanas a las riberas de los ríos Paraná y Paraguay, donde aún subsisten algunos pocos bolsones de lo que fueron selvas impenetrables, están situados los testimonios vivos de uno de los experimentos sociales más asombrosos y discutidos de la colonización española en América: Las Reducciones Jesuíticas del Paraguay. Así llamadas porque sus limites se encontraban dentro de la antigua Provincia del Paraguay, también llamada “Provincia Gigante de las Indias” . En la actualidad, aquel extenso territorio cae dentro de los limites de cuatro países: Paraguay, Argentina, Brasil y Uruguay. Si bien la mayor parte de los actuales restos de Misiones están localizados en Paraguay y Argentina, a ambos lados del rio Paraná. Naturaleza y Monumentalidad. Quien tenga la suerte y el tiempo necesario como para carecer de prisas, podrá recorrer íntegramente el territorio de los cuatro países citados e incluso acercarse hasta Bolivia donde puede completar el periplo visitando los hermosos pueblos de Moxos y Chiquitos, también zona de Reducciones Jesuíticas. Pero el viajero que por lógicas necesidades humanas haya de seleccionar su recorrido , hará bien en visitar las reducciones paraguayas y argentinas, sin dejar de acercarse, desde luego, a contemplar la maravilla de las cataratas de Yguazu. Hay que hacer la salvedad de que en las cataratas no hay ninguna reducción ( error sistemático de los viajeros que han visto la película “La Misión”), pero si a distancias relativamente cercanas para los términos americanos, es decir, a unos doscientos kilómetros. La impresión visual de estas monumentales construcciones, situadas en medio de paisajes frondosos todavía cargados de esa fuerza salvaje de una naturaleza virgen, supone para el viajero (principalmente el europeo) una experiencia indescriptible. E inmediatamente el asombro: ¿Cómo se les ocurrió a aquellos curas venirse hasta aquí y, sobre todo, construir aquí estas impresionantes obras?

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Porque la voluntad de permanencia, casi se diría de “eternidad” es tan palpable en estos restos de pueblos y templos, como el vigor formidable de la naturaleza en su entorno. Inmerso en una soledad plena de vida, el viajero experimenta a flor de piel la presencia de dos fuerzas sobrehumanas: el torrente de la vida natural por una parte, y por otra la fuerza incontenible de la mente y la acción humana, utópica, fanática o inconclusa, pero dinámica y eficaz, certificando con estos testimonios históricos su capacidad de oponerse y sobreponerse a esa otra fuerza ciega y devoradora en su más pura expresión. La Reducción de Trinidad en Paraguay, es quizá el mejor ejemplo de esa conjunción impresionante de monumentalidad “desubicada” en medio de un mundo ajeno y aparentemente discordante. Su contemplación provoca una especie de asombro instintivo difícilmente expresable. Algo así como encontrar una catedral gótica construida en pleno desierto del Sahara. En este mismo país, también tenemos las Reducciones de Jesús, S. Cosme y Damian , Sta. Rosa, S. Ignacio Guazu ( existe un museo con una excelente muestra de imágenes de la época) y Sta. María. Algunas ruinas de Reducciones no han sido apenas tocadas ni restauradas y permanecen en su estado natural, es decir, con las muestras y los resultados de más de dos siglos de abandono. Estas han sido materialmente “comidas por la selva” y son visibles enormes árboles crecidos encima de los restos de muros de piedra. Un poco de historia. Estos restos de las Reducciones que han resistido al paso del tiempo, son apenas muestra de un núcleo muy numerosos de poblaciones que como ”Provincia Jesuítica” comenzó en el año 1609 y fue liquidada en el año 1767 con la expulsión de la Compañía de Jesús de todos los territorios de la corona de España, Trinidad. 1988 16


decretada por Carlos III . Lo que se conserva pertenece a los años finales: de 1700 en adelante, ya que las construcciones anteriores no eran de piedra, sino de barro y madera , y han desaparecido en su totalidad. Durante este periodo de vida, la “Provincia Jesuítica” conoció múltiples avatares, desde los ataques de bandeirantes portugueses hasta rebeliones indígenas periódicas, pero logró afianzarse y llegar a constituir un sólido imperio económico. En realidad las Reducciones tenían mucho más poder que la propia Provincia en todos los aspectos. Y aunque aparentemente dependían del poder político del Gobernador, en la práctica era a la inversa. La Compañía con su inmenso poder en la Corte era muchas veces quien nombraba y cesaba Gobernadores de acuerdo con sus intereses. Cuando algún Gobernador intentó imponer su autoridad a la cuasi- independiente provincia de Misiones (caso de Bernardino de Cárdenas o de José de Antequera) los jesuitas llegaron hasta la resistencia armada, provocándose violentos enfrentamientos entre los ejércitos de la provincia del Paraguay y los indios de Misiones. Son los conocidos como “Revolución Comunera” , ya que los pobladores de la Provincia se levantaron en nombre del “Común” contra el poder real que les imponía la pesada carga de una parte de su territorio, (la más rica y poblada de indios) regida por la Compañía de Jesús que acaparaba a la vez el poder político y todos los privilegios económicos y comerciales . La estrella de la “Provincia Jesuítica “ declinó cuando en 1754 llegaron a enfrentarse al propio poder real. Los jesuitas eludieron cumplir lo estipulado en el tratado de 1750 entre España y Portugal, ya que los términos de dicho tratado les perjudicaban pues habían de ceder varios pueblos de Misiones. Las circunstancias de este enfrentamiento (conocido como “Guerra guaranitica”) constituyen la temática de la película “La Misión”, espléndidamente realizada en su aspecto formal y técnico, pero llena de tópicos cinematográficos y poco objetiva en el aspecto histórico. De aquellos enfrentamientos a la expulsión de la Compañía en 1767, los pasos estaban contados. Trinidad. 1988 17


Trinidad. 1988

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Guaranis y Jesuitas: A espaldas de la Historia. Alicia Gomez Montano

Los avatares políticos de la España del siglo XVIII, que todavía vivía horas de sueño colonial, frustraron una de las experiencias más interesantes del nuevo continente: la aventura misional, que impulsada en un principio por el mero afán religioso, se convirtió, poco después, en una prueba piloto de lo que podían ser las relaciones entre dos mundos distintos y antagónicos. Unas relaciones no marcadas por el dominio e incluso como tantas veces pasó por el exterminio de las viejas culturas. Una extraña química funcionó en las colonias que los misioneros jesuitas, establecieron en lo que hoy es la triple frontera de Paraguay, Brasil y Argentina. El indio guaraní aceptó el nuevo sistema de vida que le proponían, con cambios fundamentales, pero respetando en gran medida el pasado y la tradición de su pueblo. Los jesuitas supieron introducirse sabiamente, modificando sin rupturas violentas religiones, costumbres y modelos de sociedad. Los misioneros, -pertenecientes a la entonces orden religiosa más poderosa del mundo cristiano-, hicieron muchas veces causa común con los indígenas, a quienes defendieron frente al poder político y los juegos de los estados. Pero la historia no se alió con ellos: la expulsión de la orden de los Jesuitas de España, dictada por Carlos III en 1.767 fue la “puntilla” de las misiones americanas, ajenas, sin duda a lo que sus superiores políticos y religiosos fraguaban en el viejo continente. Pero no hay que ver en la expulsión de los Jesuitas, -orden que gozaba de auténtico poderío político-económico-, la única causa del desmantelamiento del proyecto misional del otro lado del Atlántico. Las misiones atravesaron momentos de graves dificultades desde que en 1750 España y Portugal firmaron el Tratado de Limites, que alteró las fronteras coloniales. Muchos jesuitas se negaron a abandonar las colonias misionales en las que llevaban asentados mas de 100 años, produciéndose disturbios y muertes. La historia ha hablado, bastantes veces, acusando a la Compañía de Jesús de intentar conservar a toda costa el control económico y administrativo en la zona y ella se ha defendido aduciendo que enemigos interesados y campañas organizadas 19


se encargaron de calumniar el proyecto de los jesuitas en Hispanoamérica. En 1.757, Portugal concede la libertad a los indios y extingue las misiones del Brasil, hecho que tampoco es aceptado por los jesuitas del país lusitano. De todo este laberinto más político que religioso sólo se desprende un dato claro: la decadencia y miseria de los asentamientos misionales 150 años después de su nacimiento. De todo este pasado quedan todavía numerosos restos en los que se aprecian el modo de vida que surgió, la organización de las ciudades misionales y un estilo arquitectónico a caballo entre lo colonial y lo indígena.

Trinidad. 1988

En 1608, una cédula real autorizó a los misioneros que ya habían recorrido la zona del alto Paraná predicando el Evangelio, a que se hicieran cargo de la “conversión” de los aborígenes del Paraná, Guayra y Guaycurús: los indios guaycurúes, tapes y guaraníes. En ocasiones los propios misioneros ayudaron a los indígenas en su huida de los mamelucos (habitantes de San Pablo del Brasil), que pretendían aprehender a los indios para venderlos como esclavos. De este modo se concentró gran parte de la actividad misionera a lo largo de las márgenes de los ríos Paraná y Uruguay, correspondientes al actual territorio de Misiones. 30 pueblos organizados, con más de 100.000 nativos, integraron este proyecto que fue aceptado por los guaraníes, -pueblo de fuertes sentimientos religiosos precristianos-, hasta el punto de que pronto el Tupá guaranítico se identificó con el Dios occidental. Aunque los jesuitas “colonizaron” de alguna forma a los guaraníes y alteraron su forma anterior de vida, respetaron su idioma y aquellas normas que no se oponían radicalmente con las enseñanzas cristianas. Poco a poco fue surgiendo un modelo social propio. La vida en las Reducciones era en extremo ordenada: horarios regidos por toques de campana; cierta disciplina y unas construcciones típicas cuyos restos han llegado hasta hoy. Todos los asentamientos presentan una arquitectura similar: amplias plazas cuadrangulares y en rededor, la Iglesia, la casa de los misioneros, el cementerio, la casa de las viudas, las escuelas, los talleres y los depósitos de frutos. 20

Trinidad. 1988


Trinidad. 1988

Los indios tenían sus propias parcelas de tierra, cuyo productos eran almacenados y distribuidos por los jesuitas que actuaban en este terreno como agentes económicos. Artesanos, orfebres, músicos y hasta arquitectos indígenas surgieron de este contacto con el mundo misional. Al igual que las culturas precolombinas, aunque por supuesto, en otro contexto, los asentamientos misioneros llegaron a tener vida y carácter propio. Desarrollaron el comercio y la industria y vivían históricamente vinculados, pero como organización independiente, al margen de la corona. Hubo quienes se pensaron que tras los asentamientos misioneros, se escondían pingues beneficios y yacimientos de oro. Se repetía como en otras ocasiones la leyenda de un dorado inexistente. De todo aquello hoy quedan importantes testimonios, aunque. las huellas del tiempo y la vegetación han hecho estragos. Construidas con piedra amarilla oscura o rojiza, los restos de las ciudades misioneras destacan en medio de una flora espesa y fértil bañada por el río Paraná. Algunas reducciones, -muy bien conservadas, como San Ignacio Miní,- son hoy la prueba de siglo y medio de cultura diferente.

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Cerro LambarĂŠ. 1988 22


PARAGUAY: JOYA INEDITA Gerardo Gonzalez de la Vega El Paraguay, que en la nativa lengua guaraní quiere decir, el río de las plumas, el bravo Paraná, el Pilcomayo, el Apa, el Confuso, se ha ganado tal nombre porque tras las inundaciones del verano, pierde todo limite en innumerables riachuelos. El Alto Paraná traza la frontera con Brasil por el Oriente, el Pilcomayo con la Argentina por el sur, pero el propio país está partido por la mitad por el río que le da nombre. Al este, la región comprendida entre el Paraná y el Paraguay debe ser la más fértil de la tierra, con una exuberante agricultura tropical en la que la soja, el maíz o el algodón crecen bajo un sol mágico, y una ganadería extensa va de extrañas reses, cruce de vaca criolla y cebú. Al Oeste, el Chaco, el desierto vegetal único en el mundo anegado por las aguas durante los veranos del hemisferio sur (de diciembre a marzo) y reseco como el Sahara durante los inviernos, pues la tierra no absorbe el agua, sino que la hace correr hacia los esteros del Pilcomayo o el Confuso. En la raya entre ambas regiones, los conquistadores españoles Juan de Salazar y Domingo Martínez de Irala fundaron la ciudad de Nuestra Señora de la Asunción, El calor tropical, que vedaba los materiales sólidos, y la abundancia de madera selvática, han hecho que la ciudad se reconstruyese una y otra vez sobre sí misma hasta llegar a su actual configuración, de hermosas casas bajas de madera, con decorativas fachadas italianizantes. A Asunción hay que verla desde un alto, y el cerro de Lambaré es el único que se encuentra próximo, para descubrir su verdadero carácter de ciudad en medio de una selva, Desde Lambaré sencillamente no se ve la ciudad. De la tupida vegetación que forman los patios plantados de mangos y las anchas calles sembradas de tayis y naranjos sólo sobresalen una docena de rascacielos de los grandes hoteles modernos 23


Asunción es una ciudad viva - sorprendentemente, dado su pequeño tamaño con apenas 500.000 habitantes - una ciudad cosmopolita. A la primitiva población mestiza de español y guaraní, sucesivas oleadas migratorias han ido sobreponiendo lejanos orígenes alemanes o italianos, chinos, coreanos o japoneses. En Asunción es posible comer desde unos perfectos callos a la madrileña, en cualquiera de los muchos restaurantes españoles, a un codillo de cerdo con chucrut en el germánico Caballo Blanco o Samisi de pescado en los restaurantes coreanos. Pasando, obviamente, por los asados de vaca y las achuras acompañados de mandioca cocida o frita de la típica dieta paraguaya. 0 por el surubí, el más grande de los grandes pescados de sus grandes ríos. Todo ello acompañado de la magnífica cerveza paraguaya, con la música que nunca falta; los paraguayos son verdaderos especialistas del arpa y la guitarra, de la polca y la guaranía, de canciones tan universalmente conocidas como el Pájaro Campana, Ypacarai o Galopera. Para ir de compras el viajero debe visitar la calle de la Palma, donde se agrupan la mayoría de casas de cambio del país. En la Palma es posible comprar material fotográfico japonés más barato que en Panamá. Pero hay que descubrir, sobre todo, la autenticidad guaraní. En el Museo del Barro, por ejemplo, donde dos pintores paraguayos de proyección internacional, Carlos Colombino y Osvaldo Salerno, han ido cristalizando con una dedicación de otros tiempos un arte de otros tiempos: las esculturas de cerámica de los artesanos de ltá, que inexplicablemente para un país de tierra adentro, representan principalmente sirenas, leviatanes y otros monstruos marinos, las tallas en madera del sincrético santoral paraguayo, lleno de personajes como San la Muerte, San Sol o La Paloma Crucificada; crucifijos o candelabros de Luque (pueblo próximo a Asunción). donde los artesanos siguen produciendo maravillosos collares o arrancadas de plata.. El Panteón de los Héroes, la Catedral, el Palacio presidencial de los López, la Estación del ferrocarril (el primero de Sudamérica). o el viejo puerto sobre el río

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Asunción 1988

Paraguay, son otros tantos lugares dignos de visitar en Asunción. Y en las afueras el zoológico, donde las culebras de los grandes ríos, el jaguar o las aves carroñeras del Chaco confraternizan con el visitante. El poblado de los indios Makás, una tribu chaqueña desplazada de su territorio natural durante la guerra con Bolivia (década de los 30) que desde entonces se instaló en Asunción y vive de las pequeñas artesanías y de fotografiarse con los turistas. Desde Asunción, por Roque González (el mestizo que evangelizó su país), Caapucú, San Miguel, San Ignacio, San Cosme y San Damian, Trinidad y Jesús, se sigue la ruta de las reducciones jesuíticas hasta Encarnación, una ciudad moderna en la ribera del Paraná desde la que es posible cruzar en barco a la ciudad argentina de Posadas. Las Reducciones Jesuíticas constituyen la identidad profunda del Paraguay, donde durante siglos los misioneros de esa orden troquelaron a los indios guaraníes, hasta la disolución de la orden en tiempos de Carlos III. Desde Asunción, por la carretera oriental, es posible llegar a la que se llamaba

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Bahia Negra. 1990

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Ciudad Presidente Stroessner, ( hoy Ciudad del Este ) en la triple frontera con Argentina y Brasil, donde se encuentran las cataratas de lguazú, uno de los fenómenos naturales más impresionantes del subcontinente, cuyo nombre en la primitiva lengua guaraní significa Agua Grande, También desde Asunción, río arriba esta vez, remontando el cauce del Paraguay, se llega a otra de las principales ciudades del país, Concepción, a la que sus casas de los 1.000 colores del trópico, con todos los tonos del azul, del rosa o del verde, dan un aire fantástico. En Itá los artesanos fabrican la tradicional cerámica con engloba en rojo y producen la miel de caña; Yaguarón es la patria natal del primer gobernante del Paraguay independiente, el doctor don José Gaspar Rodríguez de Francia (y de Roa Bastos) donde además se conserva una de las pocas misiones franciscanas aún en pie en América del Sur; Caacupé es la sede del principal santuario mariano del país; y, finalmente, Ipacaray, el lago azul de la canción, donde ella y él se conocieron una tarde tibia, de vuelta a Asunción. En el Chaco, por occidente se desarrolló una de las más sangrientas y desconocidas guerras de este siglo, la que en los años 30 enfrentó a Paraguay con Bolivia, Aquí habitan algunas de las tribus más primitivas de la tierra. En lo profundo del Chaco, cerca de la frontera boliviana habita también la más curiosa secta escapada de nuestro occidente europeo, la de los mennonitas, Se trata de alemanes puros, cuyas creencias les prohiben desde la transfusión de sangre al alcohol y el baile. En tres ciudades, Filadelfia, Loma Plata y Neuland unos sectarios - casi toda la población chaquena - 10.000 aislados para seguir fieles a sus creencias. Hay colonias en la parte oriental aún más tradicionales.

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Rio Paraguay. 1990 28


EL MAR DE XARAYES. Rafael Herrera Para navegar el Río Paraguay cruzando los pantanales de los Xarayes hay que contratar indios guatos, los únicos capaces de no perderse en el laberinto de sus canales. En los días más críticos de la temporada de lluvias no hay barco que baje el río, ni con indios guatos como guías. El Paraguay desaparece bajo sus propias aguas, que se extienden por la selva y el chaco, decenas de miles de kilómetros cuadrados, en el encuentro de tres países: Bolivia, Brasil y Paraguay, Las inundaciones comienzan en febrero, alcanzan su máximo en junio y terminan en agosto. En esta época todo es engañoso. Los bancos de arena se mueven y las islas flotantes fagocitan cualquier cosa que flote en este mar estacional de agua dulce, cuyo nivel se eleva hasta cinco metros por encima del rio. Pero en cuanto se calman las lluvias torrenciales y el rio esta más o menos identificable, los pilotos fluviales lo navegan porque conocen sus cauces, como un ciego su casa, dice el práctico fluvial paraguayo, Araujo. “La navegación del rio se basa en el conocimiento total de los fondos. De tanto ir y venir conocemos arbusto por arbusto, las barrancas de las islas, los cambios en el canal de navegación. En las crecientes sabemos, sin verlo, donde está la costa inundada y en las bajantes, donde se forman bancadas de arena”. En Corumba abordamos la Motonave “Presidente Carlos Antonio Lopez” que había subido el rio desde Asunción, dejando en su ruta de ida pasajeros y mercaderías. Descienden turistas y aventureros de todas las nacionalidades, en busca de rutas difíciles por Brasil y Bolivia. Baja el pasaje local, bolivianos y brasileños cargados de fardos y maletas. Sin prisas, entran y salen los turistas argentinos en crucero de vacaciones por el Rio Paraguay, armados con sus aparejos fotográficos y los dólares para cambiar. Corumba es una bonita ciudad para turismo y compras. Conserva su núcleo antiguo de estilo colonial portugués, y como capital de la provincia brasileña de su nombre tiene barrios modernos que revelan su prosperidad. 29


Hasta el desarrollo de la vía férrea y la carretera que la unen a Sao Paulo, su principal salida comercial era la ruta del Paraguay hacia el Río de la Plata. Corumba con 40.000 habitantes, es base de una flota fluvial brasileña, importante mercado de carnes y pieles, centro agrícola e industrial, eje de comunicaciones desde el Mato Grosso con Bolivia, Argentina y Uruguay, y centro metalúrgico en desarrollo. Enfrente de Corumba, en la otra orilla del Rio Paraguay, esta Puerto Suarez, la salida boliviana al Río de la Plata. Puerto Suarez y un trazo de rio inutilizable en los pantanales, se quedaron en Bolivia tras la Guerra del Chaco. Es un pueblo pequeñito, salida de productos de Santa Cruz y el Beni al Atlántico, tanto por el río como por la ruta de Sao Paulo. La división del paisaje cortado por el río deja en el este los pantanales y la selva húmeda y al oeste el Chaco. ENTRE EL PANTANAL Y EL CHACO. El señor Mamura, turista argentino de origen japonés, va el primero en el campeonato que entretiene a los del crucero como pescadores y al pasaje de cubierta como espectadores. Aun no se habían perdido en la distancia Corumba y Puerto Suarez cuando el forcejeo del señor Mamura contra un pez concentra mas publico del que contemplaba los pantanales. Saca un enorme “armado”, una especie de puerco espín de los peces, al que le faltaba un gran tajo entre la cabeza y el lomo, arrancado por una “piraña”. En estos ríos cualquiera saca un pez más grande de lo que abarcan sus brazos, lo que deja a los pescadores poco campo para sus batallas. Eso les hacia esmerarse en historias de personas y animales comidos por las pirañas en las aguas que estábamos dejando atrás. Flotando en el río, o dormitando en los islotes de los pantanales, miles de yacarés, cocodrilos gigantes, dejaban pasar indiferentes nuestro barco. El guía del grupo turístico señalaba en los indefinidos islotes del pantanal una pantera que vigilaba sigilosa a un grupo de tapires. En las ramas de los arboles emergentes y las lianas y plantas trepadoras de la selva, flores y Bahia Negra. 1990 30


Bahia Negra. 1990

pájaros de todos los tamaños lucían con brillantes colores Al atardecer atracamos en Bahía Negra, territorio paraguayo, en los confines del Chaco, pueblo fronterizo con Brasil y Bolivia. Chaco quiere decir en la lengua de los indios chamacocos tierra de caza. Se lo arrebato Paraguay a Bolivia en una cruenta guerra considerada la más cruel y sanguinaria de América Latina. Bahía Negra es una guarnición fronteriza, entre el pantanal y el Chaco. Subieron civiles, varios soldados y un oficial que tenía una nutria amaestrada obediente a sus silbidos. Uno de los civiles contó que el teniente haba matado un yaguareté con gran peligro de su vida. El teniente se hizo rogar. La cosa carecía de importancia: Un jaguar se comía las vacas y animales domésticos de los huertos y granjas de Bahía Negra. Indios y campesinos asustados me pidieron ayuda, pero por mi condición militar, solo poda participar como guía. Durante varios días seguimos sus huellas, pero se escapaba, hasta que se perdí sin dejar rastro. Estudiando su trayectoria calculamos un claro en la selva para ponerle una trampa.

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Rio Paraguay. 1990

Le pusimos una vaca viva como cebo. A los tres días se acerco el jaguar. Uno de los cazadores se puso nervioso, disparo antes de tiempo y el jaguar escapó. Hicimos un arco para rodearle. Yo me movía en una zona espesa cuando me apareció de cara, rabioso porque se sentía acosado. Yo tenia mucho miedo pero pude levantar la escopeta, apuntar y disparar”. LA HISTORIA DEL PALADAR DE MEDINA Nos despertamos cuando el barco se detuvo en Fuerte Olimpo. El cielo estaba cubierto con negras nubarrones. Por detrás del pueblo se eleva la colina llamada “Pan de Azúcar”, límite sur del mar de Xarayes. En lo que fue durante el dominio español Fuerte Borbón, está instalada la guarnición militar de Fuerte Olimpo, obispado del alto Chaco paraguayo, con una iglesia catedral modesta, y unos restos poca brillantes de la colonización. La llegada del barco, que había parado en la subida para dejar carga y pasaje, seguía siendo un acontecimiento en el descanso, 32


Mucha gente espera cualquier cosa que nunca llega. Suben soldados, comerciantes, indios chamacocos y algún funcionario por una vereda de troncos fijados en el barro. No hay atracadero. Estábamos apoyados en la baranda contemplando el trasiego de gente y carga, cuando un oficial al paso nos aviso que nos pusiéramos a cubierto. Pasa algo?. En aquel instante, como si alguien hubiera abierto una compuerta cayo sobre nosotros un tremendo diluvio tropical que duro el tiempo de carga. “Esto”, respondió el oficial con una sonrisa. Era angustioso ver los soldados bajo una lluvia torrencial clavados en el barro, acarreando los fardos. El día se quedó gris y frío en todo el trayecto hasta Puerto Esperanza. Nos refugiamos en el Puente de Mando donde siempre había algo sorprendente que escuchar. Como la historia del “paladar” de Medina que nos contó Araujo, el práctico fluvial capitán del barco. “Estaba yo entonces en el remolcador R-1 Costa, de la Marina de Guerra, con el que hacíamos transporte de quebracho y navegábamos de Bahía Negra a Puerto Sastre. En Puerto Mianovch (entre Fuerte Olimpo y Bahía Negra) sacábamos material de construcción de una fábrica de tanino demolida. Al marinero Medina se le cayó el paladar (dentadura postiza) al agua, que allí tenia una profundidad de 20 metros. Estaba perdido, porque quien se iba a bajar a buscarlo?, así que volvimos a Babia Negra y cuando llegamos, vemos que un pescador había sacado de la tripa de un Surubí, el paladar de Medina. Nosotros estábamos maravillados y Medina tan contento que pensamos mandarlo al periódico, pero nos cortamos porque no se lo iban a creer”. PLEGARIA AL DIOS DE LA LLUVIA Hasta Puerto Esperanza nos acompaña el cielo gris y el día frio. La temperatura había saltado de 42 a 18 grados, llovía y un viento molesto columpiaba el barco, Nos aplicamos al juego del codillo, una especie de tute que siempre ganaba el depuesto dictador Stroessner cuando jugaba con sus generales y ministros. Rio Paraguay. 1990 33


Rio Paraguay. 1990 34


Cuando atracamos en Puerto Esperanza para cargar pescado, la lluvia volvió a ser diluvio tropical. A pesar de ello, turistas y voluntariosos bajamos para asistir a una ceremonia de invocación en una aldea de indios chamacocos. La aldea estaba formada por unas cuantas charolas, chozas de troncos mal aviadas, habitadas por unas veinte familias con aspecto de extrema indigencia. Hicimos círculo con los chamacocos en la plazoleta embarrada de la aldea, mientras la lluvia caía inclemente. Llovía con toda la fuerza de las tormentas tropicales cuando apareció el chaman adornado con plumas multicolores, pintado con arcilla blanca, danzando al compas de unas maracas que marcaban los pasos del ritual. El chaman bailaba en círculos invocando a los dioses de la lluvia que se habían adelantado a sus preces con un implacable chaparrón. De nuevo en el río conocimos al Cacique de todas las tribus Chamacocos, Bruno Barras, cuando hablaba de su pueblo al pasaje, en lengua guarany. La comunidad de los chamacocos haba sido grande en otro tiempo. Solamente en asentimientos ribereños fueron más de 15.000 antes de la llegada de los españoles. “Hoy quedamos 1.270. Pero estamos en condiciones de crecer”, nos dijo más tarde el cacique Barras en castellano. Para nosotros las celebraciones de la llegada de los europeos son días de luto, días para recordar a nuestros hermanos que murieron defendiendo su territorio. Caminan en busca de su identidad, única forma de salir de la indigencia y dejar de ser espectáculo para turistas. Los misioneros fueron un puente para comunicar al hombre blanco con el aborigen. Pero al desconocer nuestras costumbres y nuestras creencias, destruyeron nuestra civilización. Todavía no han comprendido que las religiones occidentales nos son extrañas y no las comprendemos ni las queremos. Cuando el barco se hizo de nuevo al rio, amaino la tormenta y en menos de una hora estaban despejadas las nubes y secos los entoldados. Milagros del trópico. El concurso de pesca estaba definitivamente ganado por Mamura, pero los cuatro finalistas mantenían su pundonor deportivo, apostados en la baranda caña en mano, bajo un sol implacable. 35


Motonave” Carlos A. Lopez”. 1984

A sus pies reposaban grandes Surubíes, Pacus y Dorado, productos del río de carne exquisita, especialmente el Dorado. Con las mismas especies capturadas por profesionales, había cargado el barco sus bodegas. Los ríos del Paraguay produjeron en 1990 más de 10.000 toneladas de pescado, actividad económica que crece constantemente. EL FERROCARRIL DEL QUEBRACHO Llevábamos navegados muchos kilómetros frontera con Brasil y nos acercábamos al tramo que cruza Paraguay. Por el oeste sobre el Chaco paraguayo, caía la tarde y un sol de intenso color naranja se sostenía tangente con la línea del horizonte, inmóvil. El azul celeste del cielo se volvió blanco cuando el sol se fue ocultando y cuando desapareció, cambió de blanco deslumbrante a lila, rosa, carmesí, rojo, bermellón, mientras se oscurecía la línea dorada del horizonte del ocre el negro, iluminado repentinamente por un millón de estrellas. El espectáculo que mantiene indiferentes a los viajeros locales y a los turistas que ya lo disfrutaron

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de día, nos llena de melancolía. Con la misma rapidez se ahoga el canto de los pájaros, el rumor del rio, el trajín de abordo y solo queda sobre el silencio el traqueteo del motor sosteniendo al barco en la corriente que nos lleva. Del salón de baile llegan las notas sueltas de una guitarra y un arpa que alguien afina y después la dulce melodía de una canción guarani. Al oeste del tramo entre Bahía Negra y Concepción se suceden los puertos madereros del Chaco. Puerto Pinasco, Puerto Casado, Puerto Sastre, Palma Chica, Puerto Guaraní, fueron todos ellos cabecera y termino de los trenes del quebracho, explotación ahora en decadencia. El 60% del suelo paraguayo, en ambos lados del rio, es puro bosque de maderas duras, como el petereby, guatamby, cedro, algarrobo, quebracho blanco y quebracho colorado, todas ellas muy cotizadas. La explotación de la madera fue el principal producto de exportación paraguaya hasta 1958, en que la competencia brasileña le arrebató los mercados. Estábamos acercándonos al limite sur del Chaco paraguayo, una llanura desnuda y pantanoso, salpicada de palmeras “vatais” que alguna vez llegan a juntarse formando bosquecillos. En algunos puntos se forman bosques de quebracho, algarrobo, lapacho, laurel negro, cedro, numerosas variedades de palmera, -jacaranda, palo borracho... Pero la realidad es un territorio de 200.000 kilometros cuadrados, despoblado. El barco solo se detiene para recoger o solear, carga y pasaje. Las escalas con detención y atraque que permita la bajada del turista se da pocas veces. Con frecuencia el barco se limita a aflojar la marcha para el intercambio de pasajeros y mercancías- Suena la campana de parada e inmediatamente la sirena. Si no hay atraque hay trasbordo en medio del río. Asomarse a ver llegar el bote de trasbordo, el barullo del que baja y sube, la carga y descarga en medio del rio, concentra una parte del pasaje en los puentes. La nave se va llenando de familias indígenas, trabajadores, comerciantes, mercachifles, militares y en general gente del norte que no tienen mejor medio de transporte. Motonave” Carlos A. Lopez”. 1984 37


EL CRUCERO DEL AMOR Pese a la aparente simpleza de pasar unas vacaciones navegando un rio arriba y abajo, en un barco de transporte común, el Crucero del Rio Paraguay tiene su encanto. El viaje en la Motonave “Presidente Carlos Antonio Lopez” no es el Crucero del Amor, pero lo intenta. En el Puente de Mando, la parte más alta del barco, están los camarotes de lujo de dos plazas a 700 dólares por persona; allí están también, como contraste, las hamacas de tercera clase, convenientemente separadas. En el Segundo Puente están los camarotes de primera clase, cuatro plazas a 500 dólares cada una. El Puente de Cubierta es un área de servicios donde están las cocinas, el restaurante, el bar, ambos convertibles en Salan de Baile después de la cena. Los turistas por la mañana se asan al sol del Chaco y después de la siesta tienen un coctail party. Los más finos juegan al bridge, y al “codillo” el común. A la cena se acude vestido”, o por lo menos aseado y después hay baile y bar hasta el amanecer, paseos por la galería para contemplar el cielo estrellado, incluidos. Desde las sombras, apostados tras las ventanas y soñándolo desde la hamaca colgada entre unos palos en cubierta, guaranies, chamacocos, makas, soldados, trabajadores del campo, buhoneros, comerciantes, pasajeros en general, contemplan las “soirees” de los turistas con secreta envidia. “Todo es diversión en este barco”, nos dice un joven vendedor de chipa que vive preparando y vendiendo “chipa” (panecillos de maíz con queso y huevos) desde 1968. “Me enseño mi mama cuando yo era chiquito. Fabricábamos de madrugada, antes de ir a la escuela. A los doce años deje la escuela para venderla en las calles de Asunción”. Sonríe y se muestra seguro como un triunfador. “Ahora la vendo en el barco y gano más. Llevo tres años viajando en el barco. Todo es diversión en este barco. A las noches hay unas fiestas ahí abajo... no se cansa uno de estar aquí. Cantidad de turistas. Todo bien. Todito bien”. Motonave” Carlos A. Lopez”. 1990

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CONCEPCIÓN. Nos acercamos a Concepción por un trayecto en que el rio parte al país en dos zonas de orografía y flora diferenciadas. Frente al Chaco desnudo y pantanoso, el paisaje del este donde se extiende la provincia de Concepción esta dibujado por suaves sierras que no alcanzan los 700 metros de altitud, con bosques de grandes árboles rodeados de una exuberante vegetación de enredaderas y trepadoras floridas, de espléndida coloración. En los valles clarean extensos prados de yerbas altas y tupidas y en las suaves colinas crecen las palmeras pindó y mbocayá. Bosques de naranjo con fruta todo el año, plátanos y timbos que en primavera se llenan de flores violetas. Plantaciones de café, caña de azúcar, algodón, arrozales. Concepción es capital de una provincia que tiene varias veces más vacas que habitantes, cosa bastante frecuente en altas tierras húmedas ricas en pastos del sur de Brasil, Uruguay, Paraguay y Argentina. Los censos más fiables le adjudican entre 23.000 y 28.000 habitantes. Conserva la estructura colonial intacta y un encantador estilo de vida de finales de siglo XIX. Es también una ciudad en desarrollo, con creciente actividad agropecuaria, industrial y comercial.

Rio Paraguay.1984

La llegada del barco a Concepción tiene distinto signo a la vuelta que a la ida, pero en cualquier caso es todo un acontecimiento. No solo por la descarga de mercancía, sino porque el movimiento que le da al puerto rompe la monotonía en una ciudad donde nunca pasa nada. A la ida llegan pasajeros y mercancías, trabajadores, funcionarios, profesionales, comerciantes, artistas, turistas, familiares y amigos para quedarse. Las calesitas de color naranja arrastradas por mulas, esperan para recoger. Hay un toque de alegría. A la vuelta las calesitas han descargado lo que se va, prácticamente los mismos que llegaron, en especial, profesionales, comerciantes, técnicos y turistas. A partir de aquí, con lo que sube y lo que recogeremos en ruta, vamos a Asunción completos.

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LA MILAGROSA VIRGEN DE CAACUPE. En el puente de pasaje general una calma parsimoniosa aplatana a unos viajeros también sin prisa, que parecen acampados en la cubierta del barco. Una nube de mosquitos los envuelve. El vendedor de chipa la cocina en un infiernillo junto a una mujer guaraní que fríe sopa criolla en un camping-gas. Familias enteras se reúnen alrededor de un fogón preparando sopa paraguaya, soyo, surubí, o asado de carne. En cualquier lugar se amontonan fardos y cajas de mercancías. Grupos de hombres comentan sus trabajos, o pescan, con un cordel y un gancho. Los niños corretean gritando entre una multitud acuclillado en cubierta, colgada en las hamacas, o haciendo la tertulia. Unos ríen, otros cantan, muchos relatan y entre todos vendedores de cualquier cosa pasean cargados de chipa, refrescos, dulces, empanadas, carne, huevos, verduras, leche, palmito. No hablan, se gritan unos a otros. Y a pesar de todo, cuando alguien hace música y canta, las notas de la guitarra templa en ambiente. Lo estábamos escuchando desde la cubierta de proa viendo como el barco se dirigía perpendicularmente a la costa sin reducir la velocidad. Pensamos que seria la ruta marcada por el canal de navegación cuando un roce violento en el fondo y un bandazo bamboleo el barco con estrépito. El ruido plano de la multitud se transforma en una algarabía de pánico. Corrimos al puente de mando donde el señor Araujo corregía con precisión el desvío. Nos dijo que nos había arrastrado la corriente y rozamos un fondo arenoso. El mismo Araujo nos había contado otro día como pilotando le dio sueño y dormido vio a la Virgen de Caacupé despertándole suavemente para avisarle del peligro, de manera que pudo evitar el desastre.

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Asunción. 1988


ASUNCION, FIN DE TRAYECTO

Asunción. 1985

Los atardeceres con música paraguaya y una bebida de ron de caña con zumos tropicales, habían reforzado los lazos de amistad del grupo multinacional que solíamos encontrarnos al oscurecer. La ultima tarde, la música que acompañaba la transformación de la luz en el horizonte del chaco, venía de la cubierta de hamacas, alguien imitaba cantos de diversos pájaros. El cielo estaba de color celeste sobre nosotros y anaranjado donde caía la bola naranja del sol. Al otro lado del río, sobre los esteros, se levantaban al paso del barco bandadas de patos. De la cubierta de hamacas salan los trinos del “cardenal”, el pájaro campana, el “guyra-tata”. El barco iniciaba la curva del rio que envuelve Asunción. En su orilla empiezan a verse las zonas residenciales más alejadas del centro. A medida que nos acercamos a la bahía, el río se ensancha con las aguas del Pilcomayo que viene marcando la frontera occidental con Argentina desde el norte. A lo lejos se ven las alturas de los edificios más modernos de la capital y cuando embocamos la bahía, la suave caída de la ciudad hacia el río y por encima de la cuadricula de sus casas coloniales, se ven las torres de la catedral, la cúpula del Panteón de los Héroes copia de Les Invalides de París, la Estación del Ferrocarril de estilo victoriano construida por un ingles en 1861. Próximo al puerto esta el Palacio Lopez, sede de la Presidencia del Gobierno y un poco mas allí esta el Palacio del Parlamento. El viaje ha terminado. La Motonave “Presidente Carlos Antonio Lopez” atraca cerca de su gemela motonave “Bahía Negra”, antes “Presidente Stroessner”, cuyas letras en bronce resaltan sobre la pintura blanca que lo borra y la negra que lo rebautiza. La gran masa del pasaje general desciende con su carga de fardos y atados. Los profesionales y técnicos se dispersan a sus despachos. Los turistas harán una jornada de compras antes del regreso a sus puntos de partida. El barco vacío empieza a ser baldeado para la próxima singladura.

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Maka. Asuncion. 2011 42


Cuaderno de Viaje Miguel Bergasa

Las imágenes que contiene este libro, son una selección del archivo de fotos que he ido realizando en mis viajes a Paraguay. El primer viaje lo realicé en diciembre de 1983, el último en abril de 2011. Cronológicamente, mis visitas a Paraguay fueron: 1983 Diciembre Mi amigo Francisco Corral llevaba desde Abril de 1977, viviendo en Asunción. En repetidas veces me había invitado a su casa para así, recorrer Paraguay y países vecinos. Al final me decidí y el 9 de diciembre aterrizaba en Asunción. En este viaje conocí, además de la capital y las Misiones Jesuíticas, las cataratas de Iguazú y Guaratuba en Brasil y San Ignacio Mini, en Argentina. Recuerdo con especial agrado, el recorrido que hicimos en barco por el río Paraguay. También, realicé una exposición de fotos, en la galería “Artesanos” que dirigía Ticio Escobar . 1985. Noviembre. En esta ocasión, paso pocos días en Asunción, y los utilizo principalmente, para saludar a mis amigos paraguayos. El objetivo es recorrer otros países cercanos como Bolivia, Perú y Ecuador. 1986. Octubre Mi estancia es de 20 días. Realizo una exposición en la Galería “FABRICA” de Osvaldo Salerno. Entre otros lugares visito Ita, donde realizo fotos a la ceramista Rosa Britez y los trabajos del Trapiche. 1988. Mayo El 1 de mayo , comenzaba uno de mis viajes mas fructíferos, puesto que además de recorrer el Chaco, Filadelfia, Mariscal Estigarribia, Campo 9, Encarnación, Reducciones Jesuíticas de Trinidad, Jesús, San Cosme y Damián, y Santa Rosa , tenía también la oportunidad de realizar un documental sobre los Menonitas.

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Pero, ¿ Quienes son los Menonitas?. Ya desde mi primer viaje , en el año 1983, los había visto vendiendo queso por las calles de Asunción. Me sorprendieron sus rasgos – rubios, de ojos azules y tez clara- así como su vestimenta- pamela y vestido de flores las chicas y peto azul y sombrero los hombres-. Desde entonces, quise hacer fotos a aquella comunidad. De vuelta a España, me documenté sobre su origen y procedencia. Cada vez veía mas claro que aquel grupo humano tenía mucho interés fotográfico . Contacté con Enrique Urdanoz y Alicia Gomez Montano. De aquellas conversaciones surgió la idea de hacer un documental para TV y un reportaje fotográfico sobre los Menonitas. Contábamos con la colaboración de Paco Corral, que en esas fechas era Director del Centro Cultural, “ Juan de Salazar”, en Asunción. También contábamos con la ayuda de la periodista Mª Gloria Jiménez, de Patricio Escobar, Director de Turismo del Paraguay y de José Villa, Director de Lineas Aéreas Paraguayas. 1989. Abril. Visita fugaz de 3 días a mi amigo Paco Corral, de paso a Bolivia, donde permanecí casi 2 meses. 1990. Noviembre. Realizo el viaje completo por el río Paraguay, 1200 Km. de pura naturaleza, desde Asunción a Columbá ,visitando Fuerte Olimpo, Bahía Negra, etc. El pasaje a bordo era variopinto, en pocos metros se mezclaban indígenas, estancieros, soldados, aventureros…. Durante los 8 días que duraba la travesía , lo único que se podía hacer era, contemplar la inmensidad del río, respirar paz y sosiego , contemplar las espléndidas puestas de sol y charlar con unos y otros , sin prisa, porque el tiempo parecía haberse detenido en aquel barco. Solo hubo un suceso que oscureció el recorrido, uno de los empleados del barco, Osorio, un hombre afable y atento, cayó por la borda y desapareció en las profundas aguas del río.

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1993. Abril. Visita de una semana como parte de un periplo que me llevó por Bolivia, Chile, Paraguay y Uruguay 1994. Marzo Esta vez realizo un viaje combinado con recorrido por Bolivia. En Asunción estoy una semana y aprovechando la época de Semana Santa tomo algunas fotografías en Luque. 1998. Octubre Invitado por Osvaldo Salerno y el Instituto de Cooperación Iberoamericana, me desplazo diez días a Asunción, donde realizo dos muestras fotográficas: “Paraguay y otras Miradas” en el Centro de Artes Visuales/Museo del Barro y “Paisajes en Latinoamérica” en el Centro Juan de Salazar 2003. Abril Habían trascurrido 15 años desde mi primera visita a la Colonia Mennonita de Nueva Durango. En mi mente siempre estaba la idea de volver allí. Y este año decido hacerlo , acompañado de mi amigo Carlos Zozaya y el paraguayo, Cancio Fleitas. La visita me sirve para tomar nuevas imágenes .que añado a mi trabajo sobre la comunidad mennonita

Río Paraguay. 1990

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2011. Abril El fotógrafo, Juan Manuel Castro Prieto, lleva años queriendo viajar a Nueva Durango. Realizo los preparativos y Juan Manuel suspende el viaje en el último momento por fallecimiento de su padre. Es finalmente, mi amigo Luis Garin, quien me acompaña . Me parece imposible que hayan pasado 8 años desde mi ultima visita. Nada ha cambiado en Asunción. Paseo por su casco viejo, puerto, calles Palma, Ayolas, etc. La sensación que percibo es de una ciudad decadente. Cierta nostalgia me invade, recordando anteriores visitas. Nada ha cambiado desde 1983. Osvaldo Salerno, Ticio Escobar, Juan Gomez, Ines Rios, Gloria Paiva,nos recibieron con cordialidad y afecto. El Museo del Barro , luce espléndido. Visito Tañarandy y su procesión de Viernes Santo. Y nuevamente Nueva Durango. La visita es frustrante. Jacob Wall, que tanto me ayudo en 1988 y 2003, ya no pertenece a la colonia mennonita. No podemos pernoctar en ella. Hay que hacerlo en Curuguaty. El tiempo no acompaña. Llueve intensamente. Es una visita de dos dias. Regreso a España con la incertidumbre de saber cuando será la próxima visita. En 28 años, once visitas .Muchos kilómetros por Paraguay, que me han permitido conocer otras culturas, pueblos y gentes. Personas de la ciudad y personas del interior, así dicen ellos en Paraguay . Indígenas Lenguas, Chulupíes o Chamacocos. Menonitas de Filadelfia o de Nueva Durango. Navegantes de agua dulce que recorren ríos y pantanales. Personas y lugares , que han vuelto a mi memoria, revisando las fotos para este libro. Todos ellos me recibieron con cordialidad y afecto y colaboraron generosamente , posando para mi, ofreciéndome su mirada, que refleja un mundo distinto al nuestro, a menudo desconocido y en muchas ocasiones , incomprendido.

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Pamplona. Diciembre. 2012


Quiero recordar y agradecer a las personas que de un modo u otro me ayudaron para la realización de este trabajo: Francisco Corral, Paco de Blas, Ticio Escobar, Inés Ríos, Osvaldo Salerno, Carlos Colombino, Emilio Serrano, Jesús Cardeñosa, Rafael Herrera, Alicia Gomez Montano , Gerardo González Vega. José Gómez, Gloria Paiva, Enrique Derksen, Cancio Fleitas, Carlos Zozaya, Gilberto Martínez, Cristina Vera, Patricio Escobar, Mª Gloria Gimenez, José Villa , Luis Garin y a todas aquellas personas que posaron para mis fotos.

Los textos que incluyo en este libro, acompañaron a diferentes reportajes publicados en revistas y catálogos de exposiciones realizadas. Estos textos fueron escritos por: Ticio Escobar, Osvaldo Salerno, Francisco Corral, Rafael Herrera, Alicia Gomez Montano y Gerardo Gonzalez Vega.

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Miradas

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Troperos. Monte Lindo . 1988.

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Bahia Negra. 1990.

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Muchacho Lengua. Fherheim. 1988

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Yaguaron. 2011.. 56


Asunci贸n. 1985. 57


Trapiche. Itรก. 1988.

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Ceramista. Itรก. 1986.

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Rosa Britez. Ceramista. Itรก. 1986.

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Carlos Colombino. 1986 62


Ricardo Miglorisi. 1986 63


Osvaldo Salerno. 1986

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Maka. Asuncion. 2011 66


Maka. Asuncion. 2011 67


Mariscal Estigarribia1988 68


Motonave Carlos A. Lopez.1988 69


Fuerte Olimpo. 1990 70


Fuerte Olimpo. 1990 71


Campo de caña. Itá. 1988

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Chiclero.Asunci贸n.1985 74


D. Lino. Asunci贸n. 1985 75


4 soldados. Fuerte Olimpo. 1990

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Chulupies. 1988 78


Lengua. 1988 79


Makรก. 1984

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Makรก. 1984

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Maka. Asuncion. 2011

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Bahia Negra. 1990

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Motonave Carlos A. Lopez.1988

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Colonia Ferheim.1988 86


Chacaritas. Asunci贸n.1986 87


Raul Amarilla. TobatĂ­.2003

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Curuguaty. 2003

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Río Paraguay

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Motonave “Carlos A. Lopez”.1988 95


Motonave “Carlos A. Lopez”.1988

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Puerto de Concepci贸n. 1988

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Motonave “Carlos A. Lopez”.1985

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Asunci贸n 2011

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Motonave “Carlos A. Lopez”.1988 102


Motonave “Carlos A. Lopez”.1988 103


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Rio Paraguay. 1990 105


Motonave “Bahía Negra”.1990

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Fuerte Olimpo. 1990

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Puerto de Concepci贸n. 1988 108


Puerto de Concepci贸n. 1988 109


Puerto de Asunci贸n. 1988 110


Puerto de Asunci贸n. 2011 111


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Rio Paraguay. 1990

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Motonave “Carlos A. Lopez”.1988

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Motonave “Bahía Negra”.1990

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Motonave “Bahía Negra”.1990 117


Puerto de Concepci贸n. 1988

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Motonave “Carlos A. Lopez”.1988

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Fuerte Olimpo 1990 120


Rio Paraguay. 1990 121


“Soldado en barco”.1984

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Asunción. Concepción. Encarnación. Itá. Luque. San Lorenzo. Aregua. Ypacaray. San Bernardino. Capiata. Itaugua Filadelfia. Mariscal Estigarribia. Fuerte Olimpo. Bahia Negra. Trinidad. San Ignacio. Paraguary. Yaguaron. Ciudad del Este. Campo 9. Lambaré. Monte Lindo. Loma Plata. Colonia Ferheim.Nueva Durango.Caacupé .Tobatí

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Estaci贸n de ferrocarril. Asunci贸n 1985

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Mercado 4. Asunci贸n 1983

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La “Polla”. Asunción 1985

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Trapiche. San Lorenzo. 1983

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Mercado 4. Asunci贸n 1983

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Estaci贸n de ferrocarril. Asunci贸n 1986 132


Estaci贸n de ferrocarril. Asunci贸n 1986 133


Chacaritas. Asunci贸n 1986

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PeluquerĂ­a. San Lorenzo 1986 135


Estaci贸n de ferrocarril. Asunci贸n 1986 136


Estaci贸n de ferrocarril. Asunci贸n 1986 137


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Monte Lindo 1988 139


Tropero. Chaco 1988

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Chulupies. Colonia Ferheim 1988

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Campo 9. 1988 143


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Monte Lindo. Chaco 1988 145


Caacupé. 2003 146


Campesinos. Filadelfia.1988 147


Mariscal Estigarribia. 1988 148


Asunci贸n 1988 149


Caacupé. 1986

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Museo de Concepci贸n. 1984 152


Trapiche. Itรก. 1988 153


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Desfile. 14 de Mayo. Asunci贸n. 1988 155


Desfile. 14 de Mayo. Asunci贸n. 1988

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Desfile. 14 de Mayo. Asunci贸n. 1988

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Desfile. 14 de Mayo. Asunci贸n. 1988

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Desfile. 14 de Mayo. Asunci贸n. 1988

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Desfile. 14 de Mayo. Asunci贸n. 1988 160


Desfile. 14 de Mayo. Asunci贸n. 1988 161


Chacaritas. Asunci贸n. 1986 162


Chacaritas. Asunci贸n. 1986 163


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Ni帽a Mennonita. Hotel Hispania. Asunci贸n. 1985


Familia mennonita de Jacob Wall. Nueva Durango. 1988 165


Reclutas. Asunci贸n. 1988

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Milva y sus amigas. Asunci贸n. 1986 167


Itรก. 1988

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Filadelfia. 1988

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Asunci贸n. 1998

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Aregua. 1994

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Ta単arandy 2011 173


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Ta単arandy 2011 175


Capiata. 1994 176


Capiata. 1994 177


Aregua. 2003

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Capiata. 1994

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Capiata. 1994 180


Ta単arandy 2011 181


Curuguaty.2003

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TobatĂ­. 2003

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En Octubre de 1998, realice dos exposiciones fotográficas en Asunción. Con tal motivo, el fotógrafo y periodista paraguayo, Jesus Ruiz Nestosa, me hizo una entrevista que se publicó en el suplemento CULTURA del periódico ABC Color, el día 1 de Noviembre 1998. La mirada de Miguel Bergasa se posa sobre el continente. Dos exposiciones simultaneas -una en el Gabinete “Florián Pauke” del Centro de Artes Visuales/Museo del Barro y otra en el Centro Cultural Español “Juan de Salazar”- nos han descubierto, de pronto y de manera casi mágica, el mundo visual de Miguel Bergasa , un fotógrafo venido de Pamplona capital de la comunidad autónoma de Navarra, España. En el Salazar expone parte de la serie “Miradas en Latinoamérica”, mientras que en el Centro de Artes Visuales se puede ver una colección de fotografías tomadas en Paraguay y que incluye alguna que otra fotografía de Perú y México. Quizá lo más sorprendente es la serie, de fotografías tomadas en la colonia Nueva Durango (cerca de Curuguaty), que ilustra la vida de, los menonitas. Estas tomas forman parte de una colección mucho mas amplía compuesta por treinta fotografías y ciento cincuenta diapositivas. Miguel Bergasa estuvo en Asunción con motivo de la inauguración de estas dos muestras y fue la oportunidad idear para conversar con él. Los Inicios La conversación se inicio con una referencia que hizo Bergasa, de manera muy sintética, de, sus inicios como fotógrafo - Llevo veinticuatro años haciendo fotografías. Empecé en el año 74, en Pamplona, mi ciudad natal, donde comencé como cualquier aficionado en una sociedad fotográfica que había allí. Más tarde me desplacé a Madrid donde realicé mis estudios universitarios -soy ingeniero en telecomunicaciones- y estuve allí unos diez años, donde, paralelamente a mis estudios, seguí haciendo fotografías. Más tarde me surgió un trabajo en Radiotelevisión Española (RTVE) y todo el momento que tenia libre, lo dediqué a la fotografía. Ahora ya no trabajo más en RTVE, pues Curuguaty. 2003 188


Mariscal Estigarribia. 1988

con esto de las privatizaciones se creó una nueva empresa que es la que me dio los medios para vivir. De la fotografía no vivo, digamos que es mi pasión -¿Cómo se produjo el descubrimiento de América? - En el año 83 realicé mi primer viaje a América, a Paraguay. Entonces me invitó a venir un amigo, Paco (Francisco) Corral, que en aquel entonces llevaba cuatro o cinco años en el Paraguay, dirigiendo el Centro Cultural Español “Juan de Salazar”. Fue así que América me abrió una puerta. Ahora son ya diez los países que he conocido. -Y ¿cómo fue esa puerta abierta? - Siempre me causó una suerte de fascinación este continente. Con frecuencia me preguntan la razón, pero nunca he podido explicarla; lo cierto es que siempre tenido muchísimo interés en conocer América. Quizá por esa leyenda, historias y cosas que te cuentan cuando uno es niño, la historia de España y de América, real o irreal, depende de quién te la cuente, como todo tipo de historia. De todos modos, lo importante es que he venido aquí a descubrir la América autentica. Quizá por eso cada año he venido repitiendo viajes a estos. Empecé en el año ‘83 viniendo a Paraguay y este es el dieciseisavo viaje que hago a Paraguay.

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- Además de estos viajes, durante cinco años realicé viajes con una productora de televisión para realizar documentales y reportajes fotográficos. Muchos de ellos publique en revistas de España como la “Geo” y el suplemento dominical del diario “El Pais” donde publique un reportaje fotográfico a los menonitas del Paraguay. En la revista “Gente y Viajes” publiqué un especial sobre Paraguay y el viaje en barco que hicimos por el rio Paraguay hasta Corumba. - Esto, en el campo de la fotografía. ¿Y qué sucedió con los documentales para la televisión? - Hicimos una película documental aquí en Paraguay, otro en Bolivia y también en Cuba. En total hicimos cinco documentales de televisión en América. A mí, lo que me interesa, es que esos trabajos que he hecho pude mostrarlos en España. Siempre creo que es mas fácil que pueda atraer lo que es diferente, lo que es extraño para la vida diaria, para la cultura visual de la gente. Así, cuando me invitó Salerno a realizar la exposición en el Museo del Barro y el Centro Cultural Español “Juan de Salazar”, me pareció interesante que la gente paraguaya viese lo que hice en Paraguay y constatar hasta qué punto podía interesarle mi trabajo. Esta es, brevemente, la historia de este viaje. Vivir de la fotografía ¿Cómo vive en España un fotógrafo que realiza un trabajo similar al suyo? -Yo siempre me consideré un “free-lance”. En algún momento me plantee la opción de dejar mi profesión y dedicarme exclusivamente a la fotografía. Entiendo que vivir de la fotografía que a uno le gusta, y supongo que aquí en Paraguay es igual, es realmente difícil. O sea, hacer los reportajes que yo he hecho. Los he hecho en el sentido de que he visto un tema, me he documentado y he ido a ellos. Lo mismo que he hecho aquí en los noventa, he hecho en Bolivia y en México en los tres últimos años. -¿Y cómo fue el trabajo en estas oportunidades? -En todos los casos he buscado los temas que me han podido interesar y luego trato de venderlos. Algunas veces lo consigo y otras veces no. 190

Nueva Durango. 1988


Vivir de la fotografía es difícil en España y me imagino que en Paraguay también lo es. Conozco algunos fotógrafos de prensa que viven de su trabajo, pero son muy pocos. La mayoría de ellos trabaja en algún medio de comunicación y yo creo que la fotografía, hoy por hoy, es un medio de expresión que no está valorado en su justa medida. - ¿Como está considerada en España la fotografía que usted hace? Mariscal Estigarribia. 1988

- Afortunadamente no es lo mismo que hace quince años. Actualmente hay muchas exposiciones de fotografías. En Barcelona, cada dos años se realiza una buena de fotografía que engloba unas ciento cuarenta salas de exposiciones. Y este año, en Madrid, en el mes de Junio, se hizo lo que se llama “Photo España”. Todos los centros culturales de la Castellana, incluyendo el Centro Reina Sofía, el museo Thyssen, tenían una sala dedicada a la fotografía. Había muchas, creo que unas setenta y cuatro exposiciones de fotógrafos españoles. Actualmente hay un empuje, un interés no todo el que los fotógrafos quisiéramos, pero me alegra que haya todo este tipo de exposiciones fotografícas. Poco a poco se va consiguiendo que la fotografía se considere una forma de arte y que se la valore en su justa medida.

- ¿Podría hablar de cuáles son las principales tendencias de la fotografía en España? - Yo creo que la fotografía es un laberinto y tiene veinte mil opciones de hacer fotografías de diferentes tendencias. Por ejemplo, la fotografía que yo hago no es reportaje puro, en el sentido del reportero de prensa, de los que van a cubrir un evento, una guerra, o una historia de esas. Mi fotografía son personajes que ellos han posado para mí, por que lo que yo hago, realmente, es transmitir la mirada que yo he visto, y la mirada que la gente me ha ofertado al posar para mí. Si ves mis fotografías, veras que en todas ellas la gente está de frente, mirando hacia la cámara. Esta es una dinámica que he seguido en Paraguay, en Bolivia, en Perú, en México. Es lo que he hecho en todos los países que he visitado, como también lo he hecho en la India, de donde tengo una colección de sesenta fotografías. Entonces, siempre me pregunto que es lo que me gusta de la gente: pues eso que la gente te transmite cuando hablas con ella. Es eso lo que he ido” captando”. Capiata. 1994 191


Carlos Cebrian. Enrique Urdanoz. Alberto Uztarroz Motonave “Bahía Negra”.1990

- ¿Y las otras tendencias? - También tengo una serie de fotografías dedicada al paisaje. Se podría decir que son más pictoralistas. Además, he visto trabajos de fotógrafos españoles y extranjeros que no tienen absolutamente nada que ver con lo que yo hago, pero me parece valido. Hay innovadores, gente que busca otras tendencias plásticas. Yo, por mi parte, hago la fotografía que a mí me interesa. No voy a entrar en valoraciones si es válido o si no es válido. Cuando yo voy a una exposición siempre trato que lo que voy a ver, me transmita una sensación. Además, creo que esto es lo que sucede cada vez que uno ve un trabajo o que uno presenta un trabajo. La fotografía y su autor Miguel Bergasa, hablando siempre en torno a las diferentes tendencias que existen dentro de la fotografía, insistió en la idea de que en todos los casos debe existir un fotógrafo, un autor. - Entonces hay trabajos de fotógrafos que no tienen nada que ver con esto, fotógrafos que son plásticos, exclusivamente, trabajos de investigación, de sombras, de luces, formas. Y entre ellos hay trabajos muy logrados. Para mí, eso es válido también. Tenemos un medio que, es la cámara fotográfica y detrás debe haber 192


siempre un fotógrafo. En realidad, yo creo que la fotografía está en la cabeza de una persona. No es suficiente con que tomes una cámara y digas voy a hacer una fotografía. Siempre tiene que haber detrás de una cámara un autor que trata de mostrar algo, transmitir una idea. Entonces, para mí todo es válido siempre que transmita algo. - Y¿ las innovaciones?

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Colonia Ferheim 1988

- Claro que también se tiende a innovar. Algo que ahora se plantea mucho es el tema del ordenador. Para mí me sirve como un medio de mostrar mi trabajo sin necesidad de tener que estar e cargando con todas mis carpeta. Es un, medio. Pero yo en este sentido soy más purista. Hay mucha gente que prefiere utilizar técnicas mixtas. ¿Es fotografía, no es fotografía? Ese es el dilema que siempre se hace en cualquier coloquio de fotografía. Es un medio. Lo que importa es el resultado final. El trabajo final me tiene que decir algo. No porque sea una búsqueda o porque utilizas las últimas técnicas ya es válido. Es válido mientras ese autor transmite un sentimiento. Sobre este tema mantenemos hace tiempo abierto un debate en España. Y creo que también lo tendréis aquí en Paraguay. No puedo dar una respuesta definitiva. Creo que simplemente lo que hay que buscar es el resultado final. -A lo largo de la entrevista, usted ha insistido mucho en su interés, por América, el entusiasmo que le despierta el continente y la visión que transmite de ella. Pero cuál es esa imagen? En Latinoamérica nos planteamos siempre la imagen que podamos despertar en Europa, ya que allá están muy condicionados por la idea que ha difundido Garcia Márquez a través de sus novelas. Y, evidentemente, esa no es la verdadera. - En España, después de tantos años, América es desconocida. Hay que venir aquí para conocer a realidad del continente. Cuando regresaba de mis primeros viajes a Paraguay las preguntas que me hacían eran muchas veces absurdas:- que tal se come y cosas de ese tipo. En ese sentido te das cuenta de que la gente no ha captado la realidad de América. Se hacen una idea que ha sido transmitida por los medios de comunicación, especialmente la televisión. Entonces, lo que la gente ha fijado es la imagen de Latinoamérica de los desastres, de los problemas, de los accidentes. Siempre es más llamativo para los medios de comunicación la explosión que ha habido en México, por ejemplo, que otra cosa. Transmiten una

Nueva Durango. 1988 193


imagen que la gente piensa que eso es lo cotidiano: la guerrilla de Chiapas. la guerrilla de Colombia, y cosas por el estilo. -¿Cómo se resume entonces esa relación? - Creo que es un total desconocimiento. En España hemos experimentado en los en los últimos tiempos, un cambio social y económico que ha hecho que nos hayamos hecho más individualistas. Desde el momento en que uno tiene un mayor poder adquisitivo, se entra en un ritmo de vida más relajado. Tenemos un mayor consumo y la relación entre las personas se ha perdido - ¿Cómo se dio la relación entre usted y América? - El contacto con la gente siempre me ha sido muy cercano. En todos los países que he estado he sido bien recibido. Pero a estas alturas, puedo decir que lo que más he conocido es Paraguay y Bolivia, y en los últimos años, México donde, por razones de trabajo, he estado cinco veces en los dos últimos años. Y en todos estos, viajes nunca he tenido un problema. Siempre existe ese miedo: te van a asaltar, te van a robar. Nunca he tenido un problema. Si hay alguien que no quiere le haga una foto, no la hago. Mientras que en España llegas y hay como una barrera entre tú y los demás. Esto debe ser, quizá, lo que me hace seguir viniendo a Latinoamérica, ya que valoro mucho la relación con las personas. - La diferencia está en que para nosotros los españoles no son desconocidos porque siempre están en nuestra historia. Aun más, nuestra historia comienza con la llegada de los españoles. En cambio nosotros no siempre estamos presentes en la historia de España. - Siempre que hay noticias en la prensa de España, procuro ver que es lo que sale. Y realmente apenas se habla de estos países. Se habla cuando ha habido elecciones, o cuando ha jugado la selección No hay que olvidar que tenemos unos cuantos jugadores de futbol que son muy renombrados. Creo que la Liga Española es la liga de los extranjeros. Motonave “Bahía Negra”.1990

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- ¿Cuales son ahora sus proyectos? - Entre mis proyectos figura un libro, que es una recopilación de las fotos que hice hasta 1990. Fueron tomadas en Bolivia, Perú, Ecuador, Brasil, Paraguay y México. Tengo hecha ya la maqueta al igual que otro dedicado exclusivamente a los menonitas de Paraguay. Son unas sesenta fotos tomadas en la colonia Nueva Durango, donde están los más tradicionales. Nos costó mucho entrar a esa colonia. En realidad, primero nos costó trabajo ubicarla, ya que al comienzo fuimos a Filadelfia, pero nos encontramos con una colonia muy progresista, Hasta ese momento yo no tenía ni idea que existiera esta gente hasta que vine a Paraguay. Después me indicaron lo de Nueva Durango y allí fuimos. Luego de mucho hablar nos permitieron tomar fotografías. Y la verdad es que se portaron muy bien. Estuvimos cinco días con ellos. Nos dejaron hacer fotografías y tomas para una película documental. Para mí fue una experiencia impresionante. Ya que fue como entrar al túnel del tiempo.

Rio Paraguay. 1990

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Bibliografia y Exposiciones

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Miguel BERGASA. Pamplona Exposiciones Individuales Pueblos Indígenas de América. Médicos Mundi. Pamplona 2008 Paisajes de Latinoamérica. Centro Cultural “ Juan de Salazar “ . Asunción . Paraguay. Octubre 1998 Paraguay y otras Miradas. Museo del Barro. Centro de Artes Visuales. Asunción. Paraguay. Octubre 1998 Miradas en Latinoamérica. Ayuntamiento Guadalajara. Septiembre 1996 “En Busca del Sur” . Médicos Mundi. Casa de América. Madrid. 1995 Miradas en Latinoamérica Photomuseum. Zarautz . Guipúzcoa .Septiembre 1993 Miradas en Latinoamérica Instituto Cervantes . Tetuán. Marruecos . Abril 1993 Miradas en Latinoamérica. Ayuntamiento de Pamplona. Mayo 1992 El Hombre y su entorno laboral. Museo de Arte e Historia. Durango. Vizcaya. Noviembre.1989 El Hombre y su entorno laboral / Naturaleza. Galería “Nueva Imagen”.- Pamplona. Junio 1987. Centro de Arte y Diseño “Fabrica”. Asunción. Paraguay. Octubre 1986. Agrupación Fotográfica - Guadalajara. Marzo 1984. Galería “Artesanos”- Asunción. Paraguay. Diciembre 1983. Galería “Ttopara” - Fuenterrabia. Guipúzcoa. Octubre 1981. Agrupación Fotográfica Gijonesa Gijón. Abril 1980. Sociedad Fotográfica de Guipúzcoa San Sebastián Julio 1979 Sala de Exposiciones. C. M. Loyola Madrid. Mayo 1979. Agrupación Fotográfica - Guadalajara. Enero 1979. Real Sociedad Fotográfica Madrid. Noviembre 1977. Obras en museos y colecciones Center for Creative Photography. Tucson. Arizona,.EEUU. Museo Municipal de Limojes. Francia Museo de Navarra. Pamplona Museo del Barro. Centro de Artes Visuales. Asunción. Paraguay Centro Atlántico de Arte Moderno. Las Palmas Comunidad de Madrid. Dirección de Cultura Photomuseum. Zarauz. Guipuzcoa Colecciones Privadas

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Exposiciones Colectivas “El Tiempo Amarillo”. Museo del Traje .Madrid. Marzo - Mayo 2011 “El Tiempo Amarillo”. Centro Cultural Fundación Círculo de Lectores Barcelona. Diciembre 2010 “Inventarium” Centro de Artes Visuales. / Museo del Barro. Asunción. Paraguay. Diciembre 2010 “Carne” Centro de Artes Visuales. / Museo del Barro. Asunción. Paraguay. Julio 2010 Arte Solidario. Complejo “El Águila “Comunidad de Madrid. Marzo 2005 (Catalogo) Ver y Sentir: Valencia Fotografiada. Buenos Aires .Argentina. Mayo 2004 Ver y Sentir: Valencia Fotografiada. Las Atarazanas. Conselleria de Cultura. Valencia. Febrero /Marzo. 2003. (Catalogo) Colección Comunidad Madrid. ARCO. Febrero 2002 New Frontiers. Galería Claudia. FOTOFEST. Houston EEUU. Marzo – Abril 2002 Al Sur del Lugar. Museo de América. PhotoEspaña 01. Madrid. Junio – Julio 2001 Al Sur del Lugar. Centro Cultural “Juan de Salazar “Asunción. Paraguay. Mayo 2001. (Catalogo) BaluArte. Pabellón Mixto Ciudadela y Museo de Navarra. Junio 2000 Aires: Luz y Sombras de Las Palmas de Gran Canarias. CAAM. Enero 2000. (Catalogo) Tierras, Gentes, Pueblos. Ciudadela de Pamplona. Ateneo Navarro / Ayuntamiento Pamplona. Agosto 1997. (Catalogo) Fragmentos: La Granja. Sala CANONIGOS .San Ildefonso .Segovia Agosto 1992 Photography of the 80’s: Recent Acquisitions. Center for Creative Photography. The University of Arizona, Tucson - Arizona (USA). Julio a Septiembre 1988. Seleccionado por la Galería “Redor “para Feria de Arte Contemporáneo “ARCO” Madrid.1988 Colectiva “Mi Favorita y Yo” .Galería “Nueva Imagen”. Pamplona .Enero. 1987 (Catalogo) Exposición “La Fotografía en el Museo “. Museo Español de Arte Contemporáneo. M.E.A.C. Madrid. Diciembre 1985 a Abril 1986. (Catalogo)

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Seleccionado por la Galería “Redor “de Madrid para participar en una exposición de Fotografía Española en: Universidad de Florida. EE. UU. Diciembre 1983. Universidad de Ohio State. EE.UU. Mayo 1984 Salón de Invités. Lodz. Polonia. 1984 Exposición Colectiva “Humanizar la Tierra “(Itinerante por España y resto de Europa). 1983/1984 IV Muestra Fotográfica del País Vasco Bilbao. Mayo.1983 Exposición de originales del libro “FOTOGRAFIAS “en: Pamplona.Abril.1981.Lérida.Mayo.1981Tarragona.Junio.1981.Madrid.Octubre.1981. Bilbao. Enero. 1982. San Sebastián. Marzo. 1982. Fotografía Navarra. Bayona. Francia. Noviembre. 1980 I Semana de la Fotografía Española. Guadalajara Junio. 1980 Fotografía Española. (Itinerante). U.R.S.S. 1980 Spanish Photography. (Itinerante). Reino Unido. 1980 Fotomostra “ILTIRDA” -1980”. 4 Fotógrafos Navarros. Lérida. Mayo.1980 I Muestra Fotográfica Española. Salón “Sonimag “Barcelona. Octubre.1979 Fotomostra “ILTIRDA-1979” .Lérida .Mayo 1979 Muestra Colectiva “5 Autores Españoles” - Centro Cultural “Juan de Salazar’” Asunción .Paraguay. Octubre 1977 Tres fotógrafos Navarros: - C.M. Universitario “Loyola.” Madrid. Enero 1977 (Catalogo) - C.M. Universitario “Cerbuna” Zaragoza. Abril. 1977. (Cata logo) Publicaciones REVISTAS: GEO. Nueva Lente. Madrid- Arte Fotográfico. Madrid-Photo. Madrid.-Photovision. Madrid.-Flash-Foto. Barcelona.-Diario 16-.Cambio 16.El Sol. LIBROS: -”Photography Year Book.1981”. Londres. -”Fotografías”. (Bergasa, Cánovas. Guerendiain. Torregrosa.) 1981. Pamplona. -”Un día en la vida de España”.. New York. 1987 “ Fotografía Española: Proyecto Cuatro Direcciones”. Museo “Reina Sofía “ Madrid. Libro Guía 1991. -”Imágenes y Palabras “ Ayuntamiento de Pamplona. 1997 -”Aires: Luz y Sombras de Las Palmas de Gran Canarias “. CAAM. Las Palmas 2000 “Ver y Sentir: Valencia Fotografiada”. Consorcio de Museos. Valencia. 2003

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-”Mennonitas”. 2010 -”Paraguay”. 2011 -”Paisajes”. 2011 -” Sanfermines. 1972-2011”. 2012 -“Despues Del Tiempo”. 2012 Diversos En 1981 edita y publica sus trabajos “Nubes y Mar”, “Brumas y Nieblas” y “Parques y Bosques” en el libro “FOTOGRAFIAS”, junto con trabajos de otros tres autores. En Abril 1987 es seleccionado por la editorial norteamericana Collins Publishers,para participar en el proyecto “Un día en la vida de España”, celebrado el 7 de Mayo de 1987. En Octubre de 1991 viaja a la India como enviado de la revista GEO para la realización de fotografías para el Especial INDIA que se publica en Febrero 1992 Desde 1983 al 2009 viaja a Latinoamérica (Paraguay, Bolivia, Brasil, Perú , Ecuador, Cuba, Chile, Uruguay, Panamá y México ), realizando diversos reportajes fotográficos para revistas y coordinando la elaboración de documentales para TV. Trabajos

fotográficos

:

“ Miradas en Latinoamérica “ (1983 - 2009) . Colección Blanco y Negro “ Mennonitas en Paraguay “ - Paraguay “ Aviones carniceros “ - Bolivia. “ El Tren La Paz (Bolivia ) – Arica. ( Chile ) “ Cactus “ - Bolivia y México “ Misiones Jesuíticas “ - Paraguay y Bolivia Coordinador de Documentales de TV: “Mennonitas en Paraguay “- Paraguay 1988 “A través del Río Paraguay “- Paraguay 1990 “Aviones Carniceros “- Bolivia 1990 “Nueva Trova Cubana “- Cuba 1991 “Fotógrafos de la Revolución Cubana “- Cuba 1991 “Misiones de Chiquitos”. Bolivia 2006

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PARAGUAY  

Seleccion de fotografias realizadas en Paraguay en once viajes entre los años 1983 y 2011

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