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Y TECNOLOGÍA DE LA FUNDACIÓN 1º DE MAYO

Mujeres y ciencia en España. Algunas claves para agrietar el duro e invisible “techo de cristal” La ciencia es no sólo burguesa, sino también masculina Virginia Woolf

culado a las estructuras y relaciones de poder: económico, político y también de género1. Porque existe una idea generalizada según la cual el trabajo creativo y original, el que da lugar a transformaciones radicales, s casi un lugar común hablar del “techo de es producido por los hombres, mientras que las mujeres son más eficientes en las tareas técnicas, en la obtencristal” como los límites invisibles pero muy ción de datos, en poner “orden” en el laboratorio. Una resistentes que restringen la visibilidad y coidea que refleja el androcentrismo del sistema cientíartan la promoción y el acceso de las mujeres fico-técnico, que supone que ser a puestos de responsabilidad en el La ciencia no está aislada científica significa formar parte de terreno de la ciencia. Las científicas del contexto histórico y una profesión masculina y haber españolas (y europeas) ocupan muy socioeconómico, y su superado las presuntas “desvenpocos puestos de decisión; sus traavance está estrechamente tajas” de nuestro sexo2. bajos a menudo se evalúan peor; vinculado a las estructuras obtienen menos fondos y becas para Las reacciones surgidas después y relaciones de poder: investigar; y están peor remuneradas de la IV Conferencia de la ONU y económico, político y que sus colegas masculinos. Estas el Foro de ONG sobre la Mujer también de género eran las conclusiones del primer inrealizado en Pekín en 1995 son forme del Grupo de Helsinki, encarejemplos notorios de esta situaSi es fácil incluir en los gado por la Comisión Europea para ción. Muchos compromisos asuformularios de proyectos la conocer el papel de las mujeres en midos por los Gobiernos para luobligación de expresar los la ciencia. El informe ETAN (2001) char contra la discriminación, datos por género, más subraya que “la escasa representaincluyendo el ámbito científico, difícil es incidir sobre la ción de las mujeres en la ciencia han suscitado un rechazo frontal verdadera raíz del amenaza el objetivo de lograr la exacudiendo a argumentos tan peproblema: la participación celencia científica, además de ser regrinos como el del determinismo de las mujeres en los un desperdicio y una injusticia”, y biológico. órganos de decisión abunda en que los datos disponiY esto no sólo ocurre en África, bles, aunque escasos, “proporcionan ocurre en la Unión Europea. Por una sorprendente instantánea de exclusión y segregaeso la DGXII (Dirección General de Política de Investición”. Datos que se confirman en múltiples informes gación y Desarrollo Tecnológico), ante la escasa partiposteriores. cipación de científicas en las tareas encomendadas por la Comisión –evaluación, gestión, seguimiento-, manLa pretendida neutralidad tiene una política de apertura y promoción, pero aún Cuando Virgina Woolf decía que “la ciencia es no sólo así se mantiene un desequilibrio manifiesto, que no guarda relación con el porcentaje de mujeres en los burguesa, sino también masculina”, exponía la posición sistemas de ciencia y tecnología de los países miemfeminista en el debate iniciado en los años 60 sobre la bros3. Los estudios sobre género, como el encargado pretendida neutralidad de la ciencia. La ciencia, como fenómeno social, no está aislada del contexto histórico al Grupo de Helsinki, muchas de cuyas recomendacioy socioeconómico, y su avance está estrechamente vinnes se han incluido en los programa marco, son parte

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ALICIA DURÁN | PROFESORA DE INVESTIGACIÓN DEL CSIC. DIRECTORA DEL ÁREA DE CIENCIA

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de esta preocupación. Pero si es fácil incluir en los formularios de proyectos la obligación de expresar los datos por género, más difícil es incidir sobre la verdadera raíz del problema: la participación de las mujeres en los órganos de decisión. No existen Los trabajos del Grupo de Helsinki han hecho visible el problema de la segregación por sexos en el campo científico. La cantidad de mujeres en carreras científicas muestra una curva descendente, desde el inicio de los estudios, donde suelen ser mayoría, hasta los cargos de profesor asociado, o catedrático, donde la proporción de hombres es siempre mayor. Lo sorprendente es que se repite en todos los países de Europa. Esta situación, conocida como gráfica tijera, se describe como una cañería rota, donde las mujeres van desapareciendo de las carreras científicas de forma desproporcionada y constante. El caso de España es paradigmático: aunque la proporción de alumnas universitarias en ciencias exactas supera en muchas carreras el 50% (aunque siguen siendo minoritarias en las ingenierías), y se ha probado que tienen mejor rendimiento y obtienen mejores notas que los varones, cuando se integran en el mundo de la investigación su porcentaje disminuye dramáticamente a medida que se asciende en la escala de responsabilidades. No existen catedráticas de universidad en varias ramas de la Física, ni en Astronomía, ni en la mayoría de las Ingenierías, ni, ¡sorprendente!, en Obstetricia y Ginecología o Pediatría. Claro, que también el 60% de los jueces son mujeres pero su participación en el Tribunal Supremo o en el Constitucional está por debajo del 10%. Peores son los datos en las academias: de los 354 miembros de las ocho reales academias que tutela el Instituto de España, sólo 22 son mujeres: el 6,2% de académicas, ergo el 93,8% de académicos varones. En la Real Academia de Medicina, Carmen Maroto es una entre 50, y Margarita Salas y Pilar Bayer son las únicas mujeres entre los 42 miembros de la Real Academia de Ciencias. Lo mismo en las academias de ciencias sociales y jurídicas: dos mujeres en la Academia de Bellas Artes, una en la de Ciencias Morales y cero en la de Jurisprudencia y Legislación. Una situación que se repite en los ámbitos de dirección, planificación y gestión de la investigación, en los sitios donde se toman las decisiones que determinan la vida de los centros de investigación y el rumbo de la ciencia de este país. Miremos y contemos: ¿cuántas rectoras de universidad o decanas de facultad?, ¿cuán-

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La cantidad de mujeres en carreras científicas muestra una curva descendente desde el inicio de los estudios, donde suelen ser mayoría, hasta los cargos de profesor asociado, o catedrático, donde la proporción de hombres es siempre mayor No existen catedráticas de universidad en varias ramas de la Física, ni en Astronomía, ni en la mayoría de las Ingenierías, ni, ¡sorprendente!, en Obstetricia y Ginecología o Pediatría

tas directoras de centros del CSIC?, ¿cuántas mujeres en los tribunales?, ¿cuántas en posiciones de poder real? Más allá de la “cuota femenina” indispensable de lo “políticamente correcto”, la marginación es real e indiscutible. Ciencia y género Los análisis de las relaciones entre ciencia y género han puesto de manifiesto la construcción de la ciencia desde una perspectiva masculina, y la visión androcéntrica tanto de la producción como del discurso sobre


predominante de empresas. La nueva secretaria de Esla ciencia. Estos estudios han detectado las barreras tado de I+D es un claro ejemplo y la despiadada camexplícitas e implícitas que dificultan el acceso, la perpaña contra su nombramiento desde sectores de la manencia y la promoción de las mujeres en el campo derecha más retrógrada, pero también desde eminentes científico. La proporción aplastantemente masculina investigadores públicos, es la confirmación de los prode los tribunales y comités de selección explica en blemas de ser mujer en esta profesión, y, mucho más, buena parte esta discriminación. Allí funciona eso que de ser una mujer que manda5,6. los ingleses llaman old boys club, la camaradería y complicidad de los hombres, que tejen redes muy difíEn nuestro país se ha avanzado, y mucho, en la prociles de romper. El informe de Helmoción de la mujer, alentada por sinki está salpicado de datos de las políticas de igualdad impulsadas El 60% de los jueces son este tipo. El caso más conocido es por los gobiernos del PSOE. La Ley mujeres, pero su el de dos investigadoras suecas puparticipación en el Tribunal de Igualdad de 2007 y la LOMLOU7 blicado en la revista Nature en en el mismo año, seguidas por la Supremo o en el 1997, que analizaba por qué la Ley de la Ciencia de 2011 son el Constitucional está por probabilidad de conseguir una beca resultado de múltiples medidas predebajo del 10% posdoctoral era el doble para un vias. hombre que para una mujer4. ConLa Comisión Mujeres y Ciencia De los 354 miembros de cluyeron que los evaluadores conlas ocho reales academias del CSIC fue pionera en esta tarea. Creada en 2002 y compuesta por ferían inadvertidamente a los homque tutela el Instituto de representantes de las ocho áreas bres, sólo por el hecho de serlo, España, sólo 22 son científicas del CSIC y cuatro vocales una ventaja equiparable al valor de mujeres designados por la presidencia, se 20 publicaciones científicas en repuso como objetivos prioritarios vistas de prestigio. El estudio, adeLos análisis de las promover a las mujeres en los puesmás de una marea de comentarios, relaciones entre ciencia y tos de decisión en ciencia y tecnoprovocó el cambio de los comités género han puesto de de evaluación, para incluir más mumanifiesto la construcción logía, luchar por la conciliación de la vida privada y la profesional y jeres. de la ciencia desde una Pero las causas de este fenóperspectiva masculina, y la demostrar que la excelencia cientímeno son más complejas y no hay visión androcéntrica tanto fica poco tiene que ver con el géque buscarlas sólo en la discrimide la producción como del nero. Se planteó también reforzar la investigación sobre género en el nación masculina. Intervienen vadiscurso sobre la ciencia campo de la ciencia, con el fin de lores arraigados muy profundaaumentar la participación de las mujeres en la ciencia, mente en la sociedad, y por supuesto en las propias la tecnología y la innovación. mujeres. Dado que la participación en la comunidad En 2005 se puso en práctica una medida simple científica pasa por adaptarse a un medio con caractepero enormemente eficiente: aplicar el criterio de parirísticas y comportamientos tradicionalmente masculidad en los tribunales de selección y acceso de todo el nos, las mujeres tienden a desarrollar una doble perpersonal del CSIC. El resultado, simplemente espectasonalidad. Por un lado, deben comportarse como cular: las profesoras de Investigación, máxima escala hombres en el campo profesional para ser aceptadas del personal científico, que en 2002 eran el 13% del como miembros de hecho de esta comunidad, y, a la total (con casi el 40% de mujeres en la escala inicial vez, deben responder socioculturalmente de acuerdo de científicos titulares), llegaban al 15% en 2005 y a su identidad femenina. El coste de trabajar en ciencia y destacar profesionalmente supone para la mujer escalaban al 23% en 2010. Una demostración empírica transgredir el modelo establecido. Las relaciones de abrumadora de la diferente vara de medir que se usa género comunes en el medio científico se siguen susen los entornos masculinos. tentando en una falta de reconocimiento desde lo masMi experiencia personal en estos tribunales indica culino de las capacidades intelectuales de las mujeres que ni siquiera hay intención de discriminar, simplepara mantenerlas en los márgenes de la actividad, sin mente nuestros colegas varones ¡no se leían los curríacceso a los sitios de decisión real. cula! Y en cuanto se exponían los méritos de las muUn capítulo especial merece la participación de las jeres y se sometían a comparación y evaluación con el mujeres en instituciones y proyectos con participación resto de opositores, surgía el consenso y la promoción

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muchas veces mayoritaria de nuestras colegas. Nuestra “tijera” se ha achicado, pero la crisis y la reducción del número de plazas actúan presionando en la dirección equivocada. El Plan de Igualdad de Género, obligatorio desde 2011, amplía la discusión a todo el personal del CSIC, incluyendo todas las categorías y escalas de personal, al conjunto de los más de 13.500 trabajadores del Centro. La elaboración de un diagnóstico exhaustivo permitirá poner en evidencia las situaciones de discriminación en todos los niveles. Más allá de la distribución y números por género, es necesario profundizar en las causas del mayor salario final de los varones para igual trabajo. A partir de este diagnóstico se podrán discutir y elaborar medidas para superar las trabas e implementar un seguimiento continuo. La participación paritaria de los sindicatos más representativos aporta su amplia experiencia en la elaboración de planes de igualdad en diversos ámbitos, sectores y empresas, que ayudará a detectar las situaciones de exclusión y discriminación y a diseñar medidas para superarlas. Esas son las condiciones actuales del problema, las que han originado el modelo predominante de mujer científica que logra destacar: de excelente nivel profesional, eficiente, a veces, dura y autoritaria. Un dato interesante es que estas mujeres no suelen reconocer la existencia de discriminación, atribuyendo la exclusión de la mujer en la ciencia a la falta de interés, talento y/o preferencia por una mayor dedicación a la familia. Un síntoma de que han aceptado el modelo androcéntrico establecido. Límites sociales El trabajo y el contacto con mis compañeras de profesión me muestran a diario la contradicción constante que deben enfrentar aquellas que pretenden hacer compatibles el trabajo del laboratorio y su papel en la familia. Huelga decir que las estadísticas sobre incidencia del trabajo doméstico (4 horas diarias para las mujeres frente a 45 minutos para los hombres) son también válidas en el mundo de la ciencia. Las mujeres, también las científicas, no solo cuidan a sus hijos, sino también a los mayores. Consecuencia directa son las dificultades para viajar, para estancias de perfeccionamiento en el extranjero o, simplemente, para prolongar la jornada laboral. Los límites a la participación de la mujer en la ciencia no son, por tanto, límites profesionales, sino límites sociales. Límites que derivan de un modelo educativo sexista, que obliga a las mujeres que deciden trabajar

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Las relaciones de género comunes en el medio científico se siguen sustentando en una falta de reconocimiento de las capacidades intelectuales de las mujeres para mantenerlas en los márgenes de la actividad, sin acceso a los sitios de decisión real En 2005 se puso en práctica una medida simple pero enormemente eficiente: aplicar el criterio de paridad en los tribunales de selección y acceso de todo el personal del CSIC

en ciencia a identificarse con modelos que se dicen neutros pero que son decididamente masculinos. Límites que abocan a la contradicción de demostrar de forma constante la equivalencia social a partir de los resultados académicos, a la vez que se reivindica el derecho a la diferencia y la búsqueda de la identidad8. Cuando leemos noticias estremecedoras sobre lapidaciones, ablación, marginación y exclusión sistemática de las mujeres en algunos países del Tercer Mundo, tendemos a convencernos de que en Europa las mujeres


Un síntoma de que han no obligue a elegir entre la vida prohemos conseguido los objetivos aceptado el modelo fesional y la personal. que perseguimos durante más androcéntrico establecido es de un siglo: el acceso a una eduUna tarea que trasciende al mundo que estas mujeres atribuyen cación igual a la de los varones, de la investigación porque comienza la exclusión de la mujer en una formación que nos prepacon la transformación de la educala ciencia a la falta de rara para un oficio y nos hiciera ción en proyecto coeducativo. Una interés, talento y/o independientes. Sin embargo, enseñanza que deberá trasmitir sapreferencia por una mayor deberíamos también reflexionar beres transformadores, que recodedicación a la familia sobre lo que nos ha costado llenozca e incorpore las relaciones sogar hasta aquí y cuánto nos esciales de sexo y constituya una etapa Los límites a la participación hacia una cultura más completa, hetamos dejando en el camino. Dede la mujer en la ciencia no cha por hombres y mujeres11. Porque beríamos pensar en los son profesionales, sino problemas que encuentra una no solo somos la mitad del mundo. sociales profesional cuando se plantea Las mujeres somos la base de la mila maternidad, o cómo el éxito croeconomía, las artífices en sostener A pesar de la legislación profesional puede jugar en conla familia y la sociedad, las valedoras sobre igualdad de tra al establecer relaciones de de la solidaridad, las defensoras unioportunidades, en todos los pareja. versales de la paz. Estados de la UE siguen La Unión Europea, consciente Una tarea inmensa pero necesaria, existiendo importantes de esta realidad injusta e inefique debería acercarnos a lo que Dabrechas salariales, y el ciente, propone imponer camnielle Mitterrand definía como una género sigue siendo un bios sustanciales en las institusociedad igualitaria: aquélla en la factor estructural del puesto que el número de mujeres mediocres ciones científicas que enfrenten de trabajo, también en la en puestos de poder iguale al de y resuelvan los problemas deciencia 9 hombres mediocres en los mismos tectados : la falta de transpapuestos. Una tarea que es un asunto rencia en la toma de decisiones, de hombres y mujeres y que se podrá alcanzar con el que afecta a estructuras y procesos, ligada a las redes único instrumento posible: más democracia. < de old boys; las prácticas institucionales que parecen neutras, pero afectan negativamente las carreras de las mujeres y que implican errores en la atribución de NOTAS: méritos o evaluaciones; la discriminación inconsciente 1 E. Rubio Herráez, La posición de las mujeres en la ciencia española, y el sesgo de género, que es un sello identificativo del en “La formación científica de las mujeres”, editado por Renée Clair, Unesco-Los Libros de la Catarata, Madrid, 1996. mundo científico en la evaluación de la excelencia y 2 R. Arditti, Feminism and Science, en “The Changing Experience of en los procesos de evaluación por pares; la pérdida Women”. The Open University, 1982. de oportunidades y de eficiencia generados por la des3 www.cordis.lu/.... igualdad, donde el sesgo de género provoca cambios 4 M. Salomone, Un informe de la UE alerta sobre la discriminación en los propios contenidos de la ciencia. A pesar de la de las mujeres en la ciencia. El País, 19/1/2000. legislación sobre igualdad de oportunidades, en todos 5 C.Vela, Mujeres en la industria de la investigación. Informe UE los Estados miembros de la UE siguen existiendo im(2002) portantes brechas salariales y el género sigue siendo 6 Sobre Carmen Vela, o el linchamiento de una científica y tecnóloga. un factor estructural del puesto de trabajo, también en CC OO del CSIC, 2012. 7 la ciencia. Ley Orgánica de Modificación de la Ley Orgánica de Universidades 8 Además de implementar estas políticas, superar las C. Alemany, Yo no he jugado nunca con un electrón, en “Alumnas en la Enseñanza Superior y Técnica”, Instituto de la Mujer, 1992. contradicciones que se generan entre calidad y valía 9 Structural change in research institutions: enhancing excellence, profesional, por un lado, y expectativas e imagen social gender equality and efficiency in research and innovation. European de la mujer, por el otro, significa apostar por salidas Commission, European Research Area-EUR 24905, 2011. donde la lógica de la igualdad nutra y realimente la 10 Science, Gender and the Culture of Science. Women in Science. lógica de la diferencia. Una apuesta por construir otro Science, vol 260, 1993. saber a partir de las mujeres mismas, otra forma de 11 N.Plateau, La coeducación: un largo camino a recorrer, en “La forabordar el trabajo científico, como se ha planteado la mación científica de las mujeres”, editado por Renée Clair, UnescoLos libros de la Catarata, Madrid, 1996. revista Science10, que combine las opciones vitales y

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Mujeres y ciencia en España.  

Artículo de Alicia Durán.

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