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>>Pero ahora llegan esos seres alados y tú dices que tengo en mi interior un poder capaz de destruir el universo, y de repente todos los muros que decoraban la habitación de mi vida se caen a trozos. No sé cómo he de sentirme, pero lo único que quiero es volver todo a como estaba antes —concluyó el chico alicaído. Las palabras del joven conmovieron el corazón del anciano, quién se aproximó hacia él. —Ya nada será como antes Abraham, pero podemos luchar por intentar devolver las cosas a como estaban —le consoló mientras le tendía la mano—. ¿Qué me dices? El muchacho se limpió los ojos con la manga de la camisa. —¿Acaso tengo otra opción? —preguntó alicaído. El anciano le dirigió una mueca de empatía. —Me temo que no —comentó mientras le ayudaba a levantarse. Alem le pidió que se quitara la camiseta, alegando que no era necesario romper más ropa, y que intentara sacar sus cuatro alas, simplemente pensando en ello. De nuevo, aquel extraño dolor recorrió la espalda del muchacho a la vez que los dos pares de alas emergían. Fue sumamente sencillo: sólo tuvo que imaginar que las tenía y hacerlas salir. Se sorprendió de la facilidad con la que se realizaba tal acción. —Eso que tienes en tu espalda son tus Knafáims —explicó el antiguo Supremo Sanador—. Ellas son las encargadas de canalizar toda nuestra Atzmut; nuestro poder. Los Butzinas poseemos dos blancas que canalizan nuestra Atzmut lumínica; los Kardinutas poseen un par negro, que canaliza su Atzmut oscura. Tú, al ser un híbrido, puedes usarlas para canalizar ambas. La aplicación de esta energía con fines bélicos te la explicaré después. —Entonces, ¿qué me enseñarás primero? —quiso saber el chico. —A matar —respondió fríamente Alem. —¡¿Matar!? —reaccionó sobresaltado Abraham—. ¡Yo no quiero matar a nadie! El anciano le dirigió una severa mirada. Mediante rápidos movimientos desenvainó una de las espadas de su colección y atacó a su nieto. Este, aunque asustado, consiguió esquivar cada uno

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"El ocaso del alba": Capítulo 4  

Capítulo 4 - Entrenamiento

"El ocaso del alba": Capítulo 4  

Capítulo 4 - Entrenamiento

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