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Micael de Nebadon La Misi贸n Otorgada al Esp铆ritu de la Verdad, Santo Consolador y el Establecimiento del Reino


© 2015 Micael de Nebadon - Fondo Editorial West Linn, Oregon (USA) Todos los Derechos Reservados

El copyright y los derechos de traducción a cualquier idioma están reservados por la Editorial. Ninguna parte, parágrafo, pasaje, texto, fotografía, u obra de arte de este libro puede ser reproducida, reenviada, o utilizada, en el lenguaje original o traducción, en ninguna forma o por medios- electrónicos, mecánicos, fotocopias, grabaciones – o por ningún almacenamiento o sistemas de recuperación, sin previo permiso escrito, del Fondo de Micael de Nebadon, West Linn, Oregon USA, excepto por pasajes cortos citados con la referencia y la fuente. Este libro puede ser exportado desde EEUU solamente por los Editores. Micael de Nebadon y Sovrnty y sus nombres asociados, y el Fondo de Publicaciones de Micael de Nebadon, West, Linn, Oregon. EEUU.

Publicado en EEUU por: Fondo Editorial de Micael de Nebadon West Linn, Oregon EEUU The Michael Of Nebadon Publications Trust


El Reino de su Soberanía Cortesía de los Papeles de Urantia “El nuevo reino que Mi Padre está a punto de establecer en los corazones de Sus hijos de la Tierra será de dominio eterno. No habrá final a esta regla de Mi Padre en los corazones de aquellos que desean hacer Su Voluntad Divina. Yo les declaro que Mi Padre no es el Dios de los judíos o de los gentiles. Muchos vendrán desde el oriente y desde el occidente para sentarse con nosotros en el Reino de Mi Padre, mientras que muchos de los niños de Abraham rechazarán entrar esta nueva hermandad con la regla del Espíritu del Padre en los corazones de los hijos del hombre. “El poder de este reino consistirá, no en la fuerza de los ejércitos ni en el poder de los ricos, sino en cambio en la gloria del Espíritu Divino que vendrá a enseñar a las mentes y gobernar los corazones de los ciudadanos renacidos de este reino celestial, los hijos de Dios. Esta es la hermandad de amor en donde la justicia reina y cuyo grito será: Paz en la Tierra y buena voluntad para todos los hombres. Este reino, que pronto reclamarán, es el deseo de los hombres buenos de las eras, la esperanza de toda la Tierra, y el cumplimiento de las sabias promesas de todos los profetas. Pero para ustedes, mis niños, y para todos los demás que seguirán hacia este reino, se ha puesto una prueba severa. La fe sola pasará a través de sus portales, pero deben traer los frutos del Espíritu de Mi Padre si es que han de continuar ascendiendo en la vida progresíva del compañerismo Divino. Verdaderamente, verdaderamente, Yo les digo, no todo aquél que dice: “Señor, Señor, entrará los Reinos de los Cielos; sino el que hace la Voluntad de Mi Padre que está en los cielos. “Su mensaje al mundo será: busca primero el Reino de Dios y Su justicia, y una vez lo encuentren, todas las cosas esenciales para la sobrevivencia eterna quedará asegurada allí. Y ahora dejo en claro que este Reino de Mi Padre no vendrá con una demostración externa de poder o una demostración indecorosa. No irán diciendo para la proclamación del reino, “está aquí” o, está allí”, porque este reino del que predican es Dios dentro de ustedes. Todo aquel que se vuelve grande en el Reino de Mi Padre será un ministro para todos; y todo aquel que esté de primero dentro de ustedes, déjenlo convertirse en un servidor de sus hermanos. Pero una vez que hayan sido recibidos verdaderamente como ciudadanos de los Reinos Celestiales, ya no serán servidores sino hijos, hijos del Dios Viviente. Y así este Reino progresará en el mundo hasta que quiebren toda barrera y se traiga a todo hombre para conocer a Mi Padre para que crean en la verdad que salva y que He venido a declarar. Incluso ahora el Reino está a la mano, y algunos de ustedes no morirán hasta que hayan visto el Reino de Dios venir con gran poder. “Y esto que ahora sus ojos ven, este pequeño comienzo de los doce hombres comunes, se multiplicará y crecerá hasta que eventualmente toda la Tierra quede llena de la Gloria de Mi Padre. Y no será tanto por las palabras que hablan sino por las vidas que vivirán que los hombres


sabrán que han estado Conmigo y han aprendido de las realidades del Reino. Y mientas no pondré graves cargas en sus mentes, Yo estoy a punto de poner sobre su alma la solemne responsabilidad de representarme en el mundo cuando Yo los dejaré en presencia así como Yo ahora represento a Mi Padre en esta vida que Yo vivo en esta carne. “Y cuando él terminó de hablar, se puso de pie. Micael de Nebadon


El Advenimiento del Espíritu de la Verdad Cortesía de los Papeles de Urantia APROXIMADAMENTE a la una, mientras estaban unos ciento cincuenta creyentes orando, se apercibieron de una extraña presencia en el cuarto. Al mismo tiempo, estos discípulos tuvieron consciencia de una sensación nueva y profunda, de felicidad, seguridad y confianza espirituales. Esta nueva consciencia de fuerza espiritual fue seguida inmediatamente por un fuerte impulso a salir y proclamar públicamente el evangelio del reino y la buena nueva de que Jesús había resucitado de entre los muertos. Pedro se puso de pie y declaró que éste debía ser el advenimiento del Espíritu de la Verdad que el Maestro les había prometido y propuso que fueran al templo y empezaran la proclamación que les había sido encomendada de la buena nueva. Y ellos hicieron lo que Pedro sugería. Estos hombres habían sido entrenados e instruidos para que predicaran el evangelio de la paternidad de Dios y la filiación del hombre, pero en ese preciso momento de éxtasis espiritual y triunfo personal, lo que ellos consideraron la noticia más importante, la mejor nueva, era el hecho del Maestro resucitado. Así pues salieron, dotados del poder de lo alto, predicando buenas nuevas al pueblo —incluso la salvación a través de Jesús— pero no intencionalmente cayeron en el error de sustituir algunos de los hechos relacionados con el evangelio por el mensaje mismo del evangelio. Pedro sin querer inició este error, y otros lo siguieron hasta llegar a Pablo, quien creó una nueva religión basada en la nueva versión de la buena noticia. El evangelio del reino es: el hecho de la paternidad de Dios, combinado con la verdad resultante de la filiación-hermandad de los hombres. El cristianismo, tal como se desarrolló de ese día en adelante, es: el hecho de Dios como Padre del Señor Jesús Cristo, en asociación con la experiencia de la comunidad de creyentes con el Cristo resucitado y glorificado. No es extraño que estos hombres infusos por el espíritu se aferraran de esta oportunidad para expresar su sentimiento de triunfo sobre las fuerzas que habían tratado de destruir a su Maestro y poner fin a la influencia de sus enseñanzas. En un momento como éste, era más fácil recordar la asociación personal con Jesús y entusiasmarse con la certeza de que el Maestro aún vivía, que su amistad no había terminado y que en efecto el espíritu había descendido sobre ellos como él había prometido. Estos creyentes se sentían de pronto trasladados a otro mundo, a una nueva existencia de gozo, poder y gloria. El Maestro les había dicho que el reino vendría con poder, y algunos de ellos pensaron que comenzaban a discernir lo que él quería decir. Cuando se toma todo esto en consideración, no es difícil comprender como estos hombres llegaron a predicar un nuevo evangelio sobre Jesús en lugar de su mensaje anterior de la paternidad de Dios y de la fraternidad de los hombres.


El Sermón de Pentecostés Los apóstoles habían permanecido ocultos durante cuarenta días. Ocurrió que este día era el festival judío de Pentecostés, y miles de visitantes de todas partes del mundo se encontraban en Jerusalén. Muchos habían llegado para esta festividad, pero la mayoría se había quedado en la ciudad desde la Pascua. Ahora, estos aterrados apóstoles emergieron de sus semanas de reclusión, apareciendo audazmente en el templo en el que comenzaron a predicar el nuevo mensaje de un Mesías resucitado. Y asimismo todos los discípulos tenían consciencia de haber recibido una nueva dote espiritual de discernimiento y poder. Eran aproximadamente las dos cuando Pedro se puso de pie, en el mismo lugar en que su Maestro había enseñado por última vez en el templo, y pronunció ese llamado apasionado que resultó en la ganancia para el reino de más de dos mil almas. El Maestro ya no estaba, pero de pronto ellos descubrieron que el relato sobre él ejercía gran poder sobre el pueblo. No es de extrañar que fueron llevados a la proclamación ulterior de lo que reivindicaba su previa devoción a Jesús y al mismo tiempo, tan fuertemente instaba a los hombres a creer en él. Seis de los apóstoles participaron en esta reunión: Pedro, Andrés, Santiago, Juan, Felipe y Mateo. Hablaron más de una hora y media y pronunciaron mensajes en griego, hebreo y arameo, así como también algunas pocas palabras en otras lenguas de las que tenían un ligero conocimiento. Los líderes de los judíos estaban estupefactos frente a la audacia de los apóstoles, pero tuvieron miedo de importunarlos debido al gran número de gente que creía en este relato. Para las cuatro y media, más de dos mil nuevos creyentes siguieron a los apóstoles hasta el estanque de Siloé, donde Pedro, Andrés, Santiago y Juan los bautizaron en nombre del Maestro. Ya era de noche cuando terminaron de bautizar a la multitud. Pentecostés era el gran festival del bautismo, la época en la que se aceptaban como miembros a los prosélitos de la puerta, aquellos gentiles que deseaban servir a Yahvé. Por lo tanto era más probable que grandes números de judíos y gentiles se sometieran al bautismo en este día. Al hacerlo, no se separaban de manera alguna de la fe judía. Aun por cierto tiempo después, los creyentes de Jesús constituyeron una secta dentro del judaísmo. Todos ellos, incluyendo los apóstoles, seguían siendo leales a los requisitos sustanciales del sistema ceremonial judío. El Significado de Pentecostés Jesús vivió en la Tierra y enseñó un evangelio que redimía al hombre de la superstición de que él era hijo del mal y lo elevaba a la dignidad de ser hijo de Dios por la fe. El mensaje de Jesús, tal como él lo predicó y lo vivió en su época, fue una solución eficaz a las dificultades espirituales del hombre, en la época en que se lo propuso. Y ahora, puesto que él como persona se ha ido del mundo, envía en su lugar a su Espíritu de la Verdad, destinado a vivir en el hombre y, para cada nueva generación, formular de nuevo el mensaje de Jesús para que cada nuevo grupo de mortales que aparezca sobre la superficie de la Tierra tenga una versión nueva y actualizada del evangelio,


un esclarecimiento personal y una guía colectiva que sea una solución eficaz a las siempre cambiantes y variadas dificultades espirituales del hombre. La primera misión de este espíritu es, por supuesto, fomentar y personalizar la verdad, puesto que la comprensión de la verdad es lo que constituye la forma más elevada de libertad humana. En segundo lugar es propósito de este espíritu destruir la sensación de orfandad del creyente. Siendo que Jesús estuvo entre los hombres, todos los creyentes experimentarían una sensación de soledad de no ser por el advenimiento del Espíritu de la Verdad, destinado a morar en el corazón de los hombres. Este otorgamiento del espíritu del Hijo preparó eficazmente la mente de todos los hombres normales para el otorgamiento universal subsiguiente del espíritu del Padre (el Ajustador) sobre toda la humanidad. En cierto sentido, este Espíritu de la Verdad es el Espíritu Santo del Padre Universal como del Hijo Creador. No cometas el error de esperar que tendrás intelectualmente una poderosa consciencia del Espíritu de la Verdad derramado. El espíritu no crea nunca una consciencia de sí mismo, sino tan sólo una consciencia de Micael, el Hijo. Desde el principio, Jesús enseñó que el espíritu no hablaría de sí mismo. La prueba, por lo tanto, de tu asociación con el Espíritu de la Verdad no se puede encontrar en tu consciencia de este espíritu sino más bien en tu experiencia de una asociación enaltecida con Micael. El espíritu también vino para ayudar a los hombres a recordar y comprender las palabras del Maestro, así como también para iluminar y volver a interpretar su vida en la Tierra. También, el Espíritu de la Verdad vino para ayudar al creyente a atestiguar las realidades de las enseñanzas de Jesús y de su vida tal como la vivió en la carne, y tal como él ahora nuevamente la vive otra vez en cada creyente de cada generación de hijos de Dios llenados del espíritu. Así pues es evidente que el Espíritu de la Verdad viene en realidad para conducir a todos los creyentes a toda la verdad, al conocimiento cada vez más amplio de la experiencia de la consciencia espiritual viva y creciente de la realidad de la filiación de él/ella con Dios eterna y ascendente. Jesús vivió una vida que es una revelación del hombre sometido a la voluntad del Padre, no un ejemplo que cada hombre deba intentar seguir al pie de la letra. Su vida en la carne, juntamente con su muerte en la cruz y subsiguiente resurrección, terminaron por transformarse en un nuevo evangelio del rescate pagado como precio para liberar al hombre de las garras del malvado —de la condenación de un Dios ofendido. Sin embargo, aunque el evangelio fue grandemente distorsionado, sigue siendo un hecho que este nuevo mensaje sobre Jesús conllevaba muchas de las verdades y enseñanzas fundamentales de su previo evangelio del reino. Tarde o temprano, estas verdades ocultas de la paternidad de Dios y de la hermandad de los hombres emergerán para transformar eficazmente las civilizaciones de la humanidad entera.


Pero estos errores del intelecto no interfirieron de modo alguno con el gran progreso del creyente en crecimiento espiritual. En menos de un mes después del advenimiento del Espíritu de la Verdad, los apóstoles progresaron espiritualmente como individuos, más que durante los casi cuatro años de asociación personal y amante con el Maestro. Tampoco interfirió en modo alguno esta sustitución del evangelio salvador de la verdad de la filiación de él/ella con Dios por el hecho de la resurrección de Jesús, con la rápida difusión de sus enseñanzas; al contrario, el hecho de que las nuevas enseñanzas sobre su persona y resurrección opacaron el mensaje de Jesús, pareció facilitar grandemente la predicación de la buena nueva. El término «bautismo del espíritu», cuyo uso comenzó a generalizarse alrededor de esta época, significó simplemente la recepción consciente de este don del Espíritu de la Verdad y el reconocimiento personal de este nuevo poder espiritual, como acrecentamiento de todas las influencias espirituales previamente experimentadas por las almas conocedoras de Dios. A partir del envío del Espíritu de la Verdad, el hombre está sujeto a la enseñanza y guía de una triple dote espiritual: el Espíritu del Padre, el Ajustador del Pensamiento; el Espíritu del Hijo, el Espíritu de la Verdad; el Espíritu del Espíritu, el Espíritu Santo. En cierto modo, la humanidad está sujeta a la doble influencia del llamado séptuplo de las influencias espirituales del universo. Las primeras razas evolucionarias de los mortales están sometidas al contacto progresivo de los siete espíritus ayudantes de la mente del Espíritu Materno del Universo Local. A medida que el hombre progresa hacia arriba en la escala de la inteligencia y de la percepción espiritual, ulteriormente llegan a él y moran en él las siete influencias de los espíritus superiores. Y estos siete espíritus de los mundos en avance son: 1. El Espíritu Otorgado por el Padre Universal —los Ajustadores del Pensamiento. 2. La presencia espiritual del Hijo Eterno —la gravedad espiritual del universo de los universos y el canal certero de toda comunión espiritual. 3. La presencia espiritual del Espíritu Infinito —el espíritu-mente universal de toda la creación, la fuente espiritual del parentesco intelectual de todas las inteligencias progresivas. 4. El Espíritu del Padre Universal y del Hijo Creador —el Espíritu de la Verdad, generalmente considerado el espíritu del Hijo del Universo. 5. El Espíritu del Espíritu Infinito y del Espíritu Materno del Universo —el Espíritu Santo, generalmente considerado el Espíritu del Espíritu del Universo. 6. El Espíritu de Mente del Espíritu Materno del Universo —los siete espíritus ayudantes de la mente en el universo local. 7. El espíritu del Padre, los Hijos y los Espíritus —el espíritu del nuevo nombre de los mortales ascendentes de los reinos después de la fusión del alma mortal nacida del espíritu con el


Ajustador del Pensamiento del Paraíso, y después del subsiguiente alcance de la divinidad y la glorificación del estado del Cuerpo de Finalistas del Paraíso. Así pues, el don del Espíritu de la Verdad trajo al mundo y a sus pobladores el último de los dones espirituales, cuyo propósito es ayudar a la búsqueda ascendente de Dios. Lo Que Ocurrió en Pentecostés Muchas enseñanzas extrañas y raras se asociaron con las primeras narrativas del día de Pentecostés. En épocas subsiguientes, los sucesos de este día, en el cual vino el Espíritu de la Verdad, el nuevo maestro, a morar con la humanidad, se han confundido con explosiones necias de emocionalismo exagerado. La misión principal de este espíritu derramado del Padre y del Hijo consiste en enseñar a los hombres las verdades del amor del Padre y de la misericordia del Hijo. Éstas son las verdades de la divinidad que los hombres pueden comprender más plenamente que todos los demás rasgos divinos de carácter. El Espíritu de la Verdad se ocupa principalmente de la revelación de la naturaleza espiritual del Padre y del carácter moral del Hijo. El Hijo Creador, en la carne, reveló Dios a los hombres; el Espíritu de la Verdad, en el corazón, revela el Hijo Creador a los hombres. Cuando el hombre rinde los «frutos del espíritu» en su vida, simplemente exhibe los rasgos que el Maestro manifestó en su vida terrenal. Cuando Jesús estuvo en la Tierra, vivió su vida como una personalidad —Jesús de Nazaret. Como espíritu residente del «nuevo maestro», el Maestro, desde Pentecostés, ha podido vivir su vida nuevamente en la experiencia de cada creyente enseñado por la verdad. Muchas cosas que pasan en el curso de la vida humana son difíciles de comprender, difíciles de reconciliar con la idea de que éste es un universo en el cual prevalece la verdad y la rectitud triunfa. Muy frecuentemente parecería que prevaleciesen el insulto, las mentiras, la deshonestidad y la falta de rectitud —el pecado. ¿Triunfa realmente, por fin, la fe sobre el mal, sobre el pecado y sobre la iniquidad? Sí. La vida y muerte de Jesús son prueba eterna de que la verdad de la bondad y la fe de la criatura conducida por el espíritu serán siempre reivindicadas. Se mofaron de Jesús en la cruz diciendo: «Veamos si viene Dios y lo libra». El día de la crucifixión estuvo oscuro, pero la mañana de la resurrección fue gloriosamente luminosa; el día de Pentecostés fue aún más luminoso y lleno de júbilo. Las religiones de la desesperación pesimista anhelan liberarse de las cargas de la vida; ansían la extinción en un sueño y un reposo sin fin. Éstas son las religiones de los temores y terrores primitivos. La religión de Jesús es un nuevo evangelio de fe que ha de ser proclamado a la humanidad forcejaente. Esta nueva religión está fundada en la fe, la esperanza y el amor. La vida mortal golpeó a Jesús con dureza, crueldad y amargura; pero este hombre enfrentó estas ministraciones de desesperación con fe, coraje y la determinación inamovible de hacer la Voluntad del Padre. Jesús aceptó el desafío de la vida en su realidad más terrible, y la conquistó — aun en la muerte. Él no utilizó la religión como liberación de la vida. La religión de Jesús no busca escapar de esta vida para disfrutar de la felicidad que aguarda en otra existencia. La religión de


Jesús proporciona la felicidad y la paz de otra existencia espiritual para elevar y ennoblecer la vida que los hombres viven ahora en la carne. Si la religión es el opio del pueblo, no es la religión de Jesús. En la cruz, él se negó a beber la droga adormecedora, y su espíritu, derramado sobre toda la carne, es una poderosa influencia mundial que conduce al hombre hacia las alturas y lo impulsa hacia adelante. El impulso espiritual hacia adelante es la más poderosa fuerza que existe en este mundo; el creyente que aprende la verdad es la verdadera alma progresiva y agresiva en la Tierra. El día de Pentecostés la religión de Jesús rompió todas las restricciones nacionales y las cadenas raciales. Es para siempre verdad que «donde se encuentra el Espíritu del Señor, se encuentra la libertad». En este día, el Espíritu de la Verdad se tornó el don personal del Maestro para cada mortal. Este espíritu fue otorgado con el propósito de calificar a los creyentes para que prediquen más eficazmente el evangelio del reino, pero ellos confundieron la experiencia de recibir el espíritu derramado, con una parte del nuevo evangelio que inconscientemente estaban formulando. No paséis por alto el hecho de que el Espíritu de la Verdad fue otorgado a todos los creyentes sinceros; este don del espíritu no vino solamente a los apóstoles. Los ciento veinte hombres y mujeres congregados en el aposento superior recibieron el nuevo maestro, así como lo hicieron también todos los de corazón honesto en todo el mundo. Este nuevo maestro fue otorgado a la humanidad, y todas las almas lo recibieron según su amor a la verdad y su capacidad de captar y comprender las realidades espirituales. Por fin, la religión verdadera se libera de la custodia de los sacerdotes y de todas las castas sagradas, y encuentra su manifestación real en el alma de cada hombre. La religión de Jesús fomenta el tipo más alto de civilización humana porque crea el tipo más alto de personalidad espiritual y proclama la condición sagrada de esa persona. La llegada del Espíritu de la Verdad en Pentecostés, posibilitó una religión que no es ni radical ni conservadora; ni antigua ni nueva; no está dominada ni por los viejos ni por los jóvenes. El hecho de la vida terrenal de Jesús provee un punto fijo para el ancla del tiempo, mientras que el otorgamiento del Espíritu de la Verdad provee la expansión eterna y el crecimiento interminable de la religión que él vivió y del evangelio que él proclamó. El espíritu guía a toda la verdad; es el maestro de una religión en expansión y constante crecimiento, de progreso sin fin y desarrollo divino. Este nuevo maestro se revela por siempre para el creyente que busca la verdad, lo que estuvo tan divinamente contenido en la persona y naturaleza del Hijo del Hombre. Las manifestaciones asociadas con el advenimiento del «nuevo maestro», y la recepción de la predicación de los apóstoles por parte de hombres de distintas razas y naciones, reunidos en Jerusalén, señalan la universalidad de la religión de Jesús; el evangelio del reino no debía identificarse específicamente con ninguna raza, cultura o idioma. Este día de Pentecostés presenció el gran esfuerzo del espíritu por liberar la religión de Jesús de las cadenas judaicas


heredadas. Aun después de esta demostración del derramamiento del espíritu sobre toda la carne, los apóstoles al principio trataron de imponer los requisitos del judaísmo a sus conversos. Aun Pablo tuvo problemas con sus hermanos jerosolimitanos porque se negó a someter a los gentiles a estas prácticas judías. Ninguna religión revelada puede difundirse a todo el mundo si comete el serio error de dejarse imbuir de alguna cultura nacional o asociarse con prácticas raciales, sociales o económicas ya establecidas. El Otorgamiento del Espíritu de la Verdad aconteció independientemente de toda forma, ceremonia, lugar sagrado y conducta especial por parte de los que recibieron la plenitud de su manifestación. Cuando el espíritu descendió sobre los que se encontraban en el aposento superior, ellos simplemente estaban sentados allí, después de haber orado en silencio. El espíritu descendió tanto en el campo como en la ciudad. No fue necesario que los apóstoles se retiraran a un lugar aislado y que pasaran años de meditación solitaria para recibir el espíritu. Para siempre, Pentecostés disocia la idea de la experiencia espiritual del concepto de un medio ambiente particularmente favorable. Pentecostés, con su don espiritual, fue concebido para liberar por siempre la religión del Maestro de toda dependencia de la fuerza física; los maestros de esta nueva religión ya cuentan con armas espirituales. Deben salir para conquistar el mundo con una capacidad infalible para perdonar, incomparable buena voluntad, y amor abundante. Están equipados para sobrecoger el mal con el bien, para vencer el odio con el amor, y para destruir el temor con la valiente y viva fe en la verdad. Jesús ya había enseñado a sus seguidores que su religión no era nunca pasiva; sus apóstoles debían tomar siempre una posición activa y positiva en su ministerio de misericordia y en sus manifestaciones de amor. Ya no consideraban estos creyentes a Yahvé como «el Señor de las Huestes». Ahora consideraban a la Deidad eterna como «Dios y Padre del Señor Jesús Cristo». Por lo menos hicieron ese progreso, aunque en cierta medida no supieron captar plenamente la verdad de que Dios es también el Padre Espiritual de cada individuo. Pentecostés dotó al hombre mortal con el poder para perdonar las injurias personales, para mantenerse dulce en medio de las injusticias más graves, para permanecer inamovible frente al peligro más tremendo, y para desafiar los males del odio y de la ira mediante actos audaces de amor y paciencia. Urantia ha pasado por la destrucción de tremendas guerras a través de su historia. Todos los participantes de estas grandes luchas fueron derrotados. Tan sólo hubo un vencedor. Tan sólo uno salió de estas luchas amargas con una mejor reputación elevada —ese fue Jesús de Nazaret y su evangelio de sobrecoger el mal con el bien. El secreto de una civilización mejor está encerrado en las enseñanzas del Maestro sobre la buena voluntad del amor y la confianza mutua. Hasta Pentecostés, la religión tan sólo había revelado al hombre que buscaba a Dios; a partir de Pentecostés, el hombre aún está buscando a Dios, pero brilla sobre el mundo el espectáculo de Dios que también busca al hombre y que envía su espíritu para que more en él cuando lo haya encontrado.


Antes de las enseñanzas de Jesús que culminaron en Pentecostés, las mujeres prácticamente no tenían posición espiritual alguna en los dogmas de las religiones más viejas. Después de Pentecostés, en la hermandad del reino la mujer se encontró ante Dios en igualdad de condiciones que el hombre. Entre los ciento veinte que recibieron esta visitación especial del espíritu había muchas de las discípulas, y ellas compartieron estas bendiciones en igual medida con los creyentes varones. El hombre ya no puede presumir monopolizar el ministerio del servicio religioso. El fariseo podrá seguir agradeciendo a Dios el no haber nacido «ni mujer, ni leproso, ni gentil», pero entre los seguidores de Jesús la mujer ha sido emancipada para siempre de toda discriminación religiosa basada en el sexo. Pentecostés obliteró toda discriminación religiosa fundada en la distinción racial, las diferencias culturales, las castas sociales, o los prejuicios en cuanto al sexo. No es de extrañar que estos creyentes de la nueva religión clamaran a gritos: «Allí donde se encuentra el Espíritu del Señor, se encuentra la libertad». Tanto la madre como un hermano de Jesús estaban presentes entre los ciento veinte creyentes, y como miembros de este grupo común de discípulos, también recibieron el espíritu esparcido. No recibieron mayor cantidad del buen don que sus semejantes. Los miembros de la familia terrenal de Jesús no recibieron dones especiales. Pentecostés marcó el fin de los sacerdocios especiales y toda creencia en las familias sagradas. Antes de Pentecostés los apóstoles habían renunciado a mucho por Jesús. Habían sacrificado sus hogares, familias, amigos, bienes mundanos y posición. En Pentecostés se entregaron a Dios, y el Padre y el Hijo respondieron entregándose al hombre —enviando sus espíritus para que moraran en el hombre. Esta experiencia de perder el yo y encontrar el espíritu no fue una experiencia emocional; fue un acto de auto-entrega inteligente y consagración sin reservas. Pentecostés fue el llamado a la unidad espiritual entre los creyentes del evangelio. Cuando el espíritu descendió sobre los discípulos en Jerusalén, lo mismo sucedió en Filadelfia, en Alejandría y en todos los demás lugares donde vivían creyentes sinceros. Fue literalmente cierto que «había un solo corazón y una sola alma en la multitud de los creyentes». La religión de Jesús es la influencia unificadora más poderosa que el mundo haya conocido jamás. Pentecostés tuvo el propósito de aminorar la presunción de individuos, grupos, naciones y razas. Este espíritu de presunción es lo que tanto aumenta las tensiones que periódicamente estallan en guerras destructivas. La humanidad tan sólo puede unificarse mediante el enfoque espiritual, y el Espíritu de la Verdad es una influencia mundial que influye uniformemente. La llegada del Espíritu de la Verdad purifica el corazón humano y conduce al que lo recibe a formular un propósito de vida dedicado exclusivamente a hacer la Voluntad de Dios y promover el bienestar de los hombres. El espíritu material del egoísmo ha sido neutralizado en este nuevo otorgamiento espiritual de altruismo. Pentecostés, entonces y ahora, significa que el Jesús de la historia se ha tornado en el Hijo Divino de la experiencia viviente. La felicidad de este espíritu derramado, cuando se experimenta conscientemente en la vida humana, es tónico para la salud, estímulo para la mente, y energía infalible para el alma.


La oración no atrajo al espíritu en el día de Pentecostés, pero en mucho determinó la capacidad de receptividad que caracterizó a cada creyente. La oración no convence al corazón divino de la generosidad de su don, pero muy a menudo cava canales más amplios y profundos por los que pueden correr los dones divinos al corazón y al alma de los que de este modo recuerdan mantener ininterrumpida la comunión con su Hacedor mediante la oración sincera y la adoración verdadera. Los Comienzos de la Iglesia Cristiana Cuando Jesús fue tan repentinamente arrestado por sus enemigos y tan rápidamente crucificado entre dos ladrones, sus apóstoles y discípulos cayeron en una desmoralización total. La idea de su Maestro arrestado, atado con cuerdas, azotado y crucificado, fue demasiado aun para los apóstoles. Olvidaron sus enseñanzas y advertencias. Podía por cierto haber sido «un profeta poderoso en obra y en palabra delante de Dios y de todo el pueblo», pero difícilmente podía ser el Mesías que ellos esperaban que restaurara el reino de Israel. Después viene la resurrección, que los delibera de la desesperanza y les devuelve su fe en la divinidad del Maestro. Una y otra vez lo ven y hablan con él, y él los lleva al Olivero, en donde se despide de ellos y les dice que vuelve adonde el Padre. Les ha dicho que permanezcan en Jerusalén hasta que reciban el poder —hasta que llegue el Espíritu de la Verdad. Y el día de Pentecostés llega este nuevo maestro, y ellos salen inmediatamente a predicar su evangelio con nuevo poder. Son los audaces y valientes seguidores de un Señor vivo, no de un líder muerto y derrotado. El Maestro vive en el corazón de estos evangelistas; Dios no es una doctrina en su mente; ha llegado a ser una presencia viva en su alma. Y perseverando unánimes cada día en el templo, y partiendo el pan en las casas, comían juntos con alegría y sencillez de corazón, alabando a Dios y teniendo favor con todo el pueblo. Todos fueron llenos del espíritu, y hablaban con denuedo la palabra de Dios. Las multitudes de los que creyeron estaban de un corazón y un alma; y ninguno decía ser suyo propio nada de lo que poseía, sino que tenían todas las cosas en común». ¿Qué les ha ocurrido a estos hombres a quienes Jesús ordenó para que salieran a predicar el evangelio del reino: la paternidad de Dios y la hermandad del hombre? Poseen un nuevo evangelio; arden con una nueva experiencia; están llenos de una nueva energía espiritual. Su mensaje repentinamente ha pasado a la proclamación del Cristo resucitado: «Jesús Nazareno, un varón quien Dios aprobó por obras poderosas y prodigios; a él, entregado por el determinado consejo y anticipado conocimiento de Dios, crucificasteis y matasteis. Dios ha cumplido así lo que había antes anunciado por boca de todos sus profetas. A este Jesús resucitó Dios. Dios lo ha hecho tanto Señor como Cristo. Exaltado a la diestra de Dios, habiendo recibido del Padre la promesa del espíritu, ha derramado esto que vosotros veis y oís. Arrepentíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que el Padre envíe a Cristo, que os fue antes anunciado, incluso a Jesús, a quien el cielo ha de recibir hasta los tiempos de la restauración de todas las cosas».


El evangelio del reino, el mensaje de Cristo, súbitamente se ha transformado en el evangelio del Señor Jesucristo. Ahora, proclamaban los hechos de su vida, muerte y resurrección y predicaban la esperanza de su pronto retorno a este mundo, para terminar la obra que comenzó. Así el mensaje de los primeros creyentes tenía que ver con predicar los hechos de su primer advenimiento y con enseñar la esperanza de su segundo advenimiento, un acontecimiento que ellos consideraban ser muy próximo. Cristo estaba a punto de volverse el credo de la iglesia en rápida formación. Jesús vive; él murió por los hombres; él dio el espíritu; él regresará de nuevo. Jesús colmaba todos sus pensamientos y determinaba todo su nuevo concepto de Dios y de todo lo demás. Estaban demasiado entusiasmados con la nueva doctrina de que «Dios es el Padre del Señor Jesús» para preocuparse por el antiguo mensaje de que «Dios es el Padre amante de todos los hombres», aun de cada persona. Es verdad que, de estas primeras comunidades de creyentes, brotó una maravillosa manifestación de amor fraternal y de inigualada buena voluntad. Pero fue una asociación de creyentes en Jesús, no una asociación de hermanos en la familia del reino del Padre en el cielo. Su buena voluntad brotaba del amor nacido del concepto del auto-otorgamiento de Jesús y no del reconocimiento de la hermandad de los hombres mortales. Sin embargo, estaban llenos de gozo y vivieron vidas tan nuevas y singulares que todos los hombres fueron atraídos a sus enseñanzas sobre Jesús. Cometieron el gran error de usar el comentario vivo e ilustrativo del evangelio del reino para ese evangelio, pero aun eso representó la religión más magnifica que la humanidad haya conocido jamás. Sin lugar a dudas, una nueva comunidad surgía en el mundo. «La multitud creyente perseveraba en la enseñanza de los apóstoles, y en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones». Se llamaban unos a otros hermanos y hermanas; se estaban saludando con un beso sagrado; ministraban a los pobres. Era una comunidad de vida así como de adoración. No eran comunales por decreto, sino por el deseo de compartir sus bienes con sus co-creyentes. Esperaban con confianza el retorno de Jesús, para que contemplara el establecimiento del reino del Padre durante su generación. Esta manera de compartir espontáneamente los bienes materiales no fue una característica directa de las enseñanzas de Jesús; ocurrió, porque estos hombres y mujeres tan sincera y confiadamente creían que él volvería en cualquier momento para terminar su obra y consumar el reino. Pero los resultados finales de este bien intencionado experimento de irreflexivo amor fraternal fueron desastrosos y trajeron mucha congoja. Miles de creyentes sinceros vendieron sus propiedades y dispusieron de todos sus bienes capitales y otros bienes productivos. Con el pasar del tiempo, los recursos menguantes del sistema cristiano de «compartir por igual» se acabaron—pero el mundo no. Muy pronto, los creyentes de Antioquía hicieron una colecta para que los creyentes de Jerusalén no se murieran de hambre. En esos días, celebraban la Cena del Señor en la forma que fue establecida; o sea que se reunían socialmente para compartir una comida de buen compañerismo y compartían el sacramento al final de la comida.


Al principio bautizaron en nombre de Jesús; pasaron casi veinte años antes de que empezaran a bautizar «en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo». El bautismo era el único requisito para ser admitido a la sociedad de creyentes. Aún no tenían una organización; era simplemente, la hermandad de Jesús. Esta secta de Jesús crecía rápidamente, y nuevamente los saduceos comenzaron a preocuparse. Los fariseos poco se molestaron por esta situación, ya que ninguna de las enseñanzas interfería de manera alguna con la observancia de las leyes judías. Pero los saduceos comenzaban a encarcelar a los líderes de la secta de Jesús, hasta ser convencidos por el consejo de uno de los rabinos principales, Gamaliel, quien les aconsejo: «Apartaos de estos hombres y dejadlos, porque si este consejo o esta obra es de los hombres, se derribará, más si es de Dios, no los podréis derribar, no sea que seáis hallados luchando contra Dios». Decidieron seguir el consejo de Gamaliel, y sobrevino un período de paz y calma en Jerusalén, durante el cual el nuevo evangelio sobre Jesús se difundió rápidamente. Así pues todo anduvo bien en Jerusalén hasta la época de la llegada de los griegos en grandes números desde Alejandría. Dos de los discípulos de Rodán llegaron a Jerusalén e hicieron muchos conversos entre los helenistas. Entre sus primeros conversos fueron Esteban y Barnabé. Estos hábiles griegos no compartían el punto de vista judío, y no se conformaban adecuadamente con el modo judío de adorar y con otras prácticas ceremoniales. Fueron las acciones de estos creyentes griegos las que dieron fin a las relaciones pacíficas entre la hermandad de Jesús y los fariseos y saduceos. Esteban y su asociado griego comenzaron a predicar más como había enseñado Jesús, y esto los llevó inmediatamente a un conflicto con los potentados judíos. En uno de los sermones públicos de Esteban, cuando llegó a la porción objetable de su discurso, dispensaron con todas las formalidades de un juicio, y lo apedrearon a muerte allí mismo. Esteban, el líder de la colonia griega de creyentes en Jesús en Jerusalén, fue así el primer mártir de la nueva fe y la causa específica de la organización formal de la iglesia cristiana inicial. Esta nueva crisis fue enfrentada mediante el reconocimiento de que los creyentes ya no podían seguir como secta dentro de la fe judía. Todos estuvieron de acuerdo en que debían separarse de los no creyentes; y dentro de un mes después de la muerte de Esteban, la iglesia de Jerusalén ya había sido organizada bajo el liderazgo de Pedro, y Santiago el hermano de Jesús, había sido nombrado jefe titular. Entonces estallaron las nuevas y continuas persecuciones de los judíos, de manera tal que los instructores activos de la nueva religión sobre Jesús, que posteriormente en Antioquía fue llamada cristianismo, salieron a los confines del imperio proclamando a Jesús. Al llevar este mensaje, antes de los tiempos de Pablo, el liderazgo estaba en manos de los griegos; y estos primeros misioneros, así como también los posteriores, siguieron las huellas de la antigua marcha de Alejandro, yendo camino de Gaza y Tiro a Antioquía, luego a Asia Menor y Macedonia y de allí a Roma y a todos los confines del imperio.


Un Mensaje de Micael sobre Su Misión Otorgada en el Siglo 21 “Regreso nuevamente al redil de la humanidad para enseñaros el camino de la iluminación a través del Fuego Creador Cósmico Descendiendo y de la expansión de la Llama de Dios Presidiendo en vuestro medio; porque de esta forma, lo mortal colocará sobre sí mismo la inmortalidad. “… Es el camino para los que tienen el coraje de corazón y anhelan la Unión con Dios, dispuestos a colocar en el Altar del Amor sus propias decisiones de libre albedrío en servicio de su propio despertar y de la libertad en la Luz. Solo éstos encontrarán la fortaleza y la convicción de dar un paso adelante fuera del redil de la humanidad inconsciente para hacer la voluntad de los Dioses del Paraíso. “Si tenéis sed de la Verdad, Amor y Libertad, venid hacia Mí, y Os daré del Maná de los Cielos… desde Mi propio Ser. “…Porque estoy listo para revelarme en aquellos individuos que han demostrado ser receptivos preparando un lugar dentro de su carácter, su personalidad, y sus energías del alma, y de esta manera se han hecho dignos de nuestra asociación… “…Bienaventurados aquellos que recibirán Mis Palabras de sabiduría y amor, porque serán despertados en la Iluminación Eterna. Progresarán de ser un hijo de Dios hacia la filiación de él/ella con el Padre de Eternidad; en este tiempo es inevitable que la población llegue a Conocerme, al Espíritu de la Madre, y de la Fraternidad del Cielo, quienes vienen como un faro de luz en medio de la oscuridad. Os digo, ¿en dónde está vuestra Sabiduría? ¿En dónde habéis caminado con nosotros? ¿Cuándo habéis recordado vuestro ser en el Padre, Hijo, y Espíritu? Bienaventurados aquellos que recuerdan, y aprenden a dar honor a Él Quien os ha dado la vida. “Yo Soy vuestro Creador Soberano Hijo de la Trinidad del Paraíso Originario. Yo y la Madre somos los faros de la Deidad del Paraíso en este aspecto de la creación. Yo Soy Hijo de Dios conocido por muchos nombres, Soy Yo, sin embargo, no estoy atado a nombres, ni estoy dispuesto a ser limitado por ellos. Yo me llamo a Mí Mismo de muchas maneras y con muchos nombres firmo Mis Palabras. Me identifico a Mí Mismo con toda bondad, verdad, y belleza, y no Soy de esta Tierra, sin embargo, regreso a la Tierra manifestado para revelaros el camino hacia la libertad e iluminación. “Para esto he venido a la Tierra en este momento, para que Yo pueda cumplir Mi pacto con vosotros, allí donde Yo voy, vosotros también iréis. Os digo, mientras cumpláis la Ley, os prepararé para vivir Su Voluntad e Intención, y este plan será iluminado dentro de vuestra propia consciencia. “Yo estoy aquí en la Tierra por algún tiempo, un corto tiempo, y también digo, todos los que estáis preparados para recibirme seréis arrebatados Conmigo, porque ha llegado el momento en el que


seréis vivificados en el Padre, así como Yo fui vivificado y sabréis como Yo y la Fraternidad del Cielo ciertamente lo saben, de los Reinos de Su Soberanía y la Red Viviente de su Supremacía. “Yo estoy aquí en la Tierra por algún tiempo, un corto tiempo, y también digo, todos los que estáis preparados para recibirme seréis arrebatados Conmigo, porque ha llegado el momento en el que seréis vivificados en el Padre así como Yo fui vivificado para ascender. Haréis exactamente lo mismo mientras recibís y dais a luz la obediencia de vuestro cumplimiento y nacimiento en la Luz. “Yo Digo, para esto he venido, para que podáis superar la muerte y cumplir con vuestro propio pacto con el Padre. Que así sea y que toda la paz y prosperidad sea vuestra. Estoy entregándoos esto a vosotros para que podáis comprender. Para que seáis vivificados y podáis conocer así como Yo y como la Fraternidad del Cielo lo conocen, acerca Su Reino y Soberanía en la Red Viviente de Su Supremacía. “Yo Soy de la Orden del Paraíso de los Micaeles, Hijos Soberanos del Creador que venimos a guiar vuestro camino; para envolver vuestro ser en Mi Espíritu de Verdad, Presencia del Santo Consolador, que es el Santo e Infinito Espíritu de la Madre de esta Creación Universal que os rodea en todos los sentidos.” Yo Permanezco Uno con el Padre Hijo del Paraíso.

Cristo Micael de Nebadon


El Reino de Su Justicia Cortesía de los Papeles de Urantia. En una de las conferencias; Andrés preguntó a Jesús: ¿Maestro, debemos practicar la abnegación así como nos lo enseñó Juan, debemos luchar por el auto-control de su enseñanza? “¿En qué difieren sus enseñanzas de las de Juan” Jesús respondió: “Juan ciertamente les enseñó el camino de la justicia de acuerdo con la luz y leyes de sus padres, y esa era la religión del auto-examen y la abnegación. Pero Yo vengo con un nuevo mensaje de olvido de sí mismo y de auto control Yo les muestro el camino de la vida como me fue revelada a Mí por Mi Padre en el Cielo. De cierto, de cierto, les digo, aquél que domina su propio ser es más grande que aquel que toma una ciudad. El auto-dominio es la medida de la naturaleza del hombre moral y el indicador de su desarrollo espiritual. En el antiguo orden ustedes ayunaron y oraron; como una nueva criatura del renacimiento del espíritu, se enseña a creer y regocijarse. En el Reino del Padre se convertirán en nuevas criaturas; las cosas viejas deben desaparecer; y aquí les muestro cómo todas las cosas son para volverse en nuevo. Y por el amor del uno por el otro convencerán al mundo de han pasado de la limitación hacia la libertad, de la muerte hacia la Vida Eterna. “Por el camino antiguo buscan suprimir, obedecer y conformarse con las reglas para vivir; por el nuevo camino primero serán transformados por el Espíritu de la Verdad y así fortalecidos en su alma interior por una constante renovación espiritual en su mente, así serán otorgados con el poder de la certeza y jubiloso desempeño de la gracia, aceptado y con la perfecta Voluntad de Dios. No olviden – es su fe personal en las preciosas y grandiosas promesas de Dios lo que les asegura que participen de la Naturaleza Divina. Así por su fe y la transformación del espíritu, se vuelven en los templarios de Dios y Su Espíritu que realmente mora dentro de ustedes. Si, entonces, el espíritu mora dentro de ustedes, ya no serán más esclavos limitados por la carne pero libres e hijos liberados del espíritu. La nueva Ley del Espíritu se les otorga con la libertad del autodominio en lugar de la antigua ley del miedo y de la auto-limitación y de la esclavitud de la abnegación. “Muchas veces, cuando han hecho mal, han pensado que tienen que cargar con sus actos por la influencia del maligno, cuando en realidad han sido guiados por el mal camino de sus propias tendencias naturales. ¿El Profeta Jeremías no les dijo hace tiempo que el corazón humano es engañoso sobre todas las cosas y que algunas veces incluso perverso? ¡Como es de fácil volverse auto-engañado y así caer en miedos tontos, diversas lujurias, placeres esclavizantes, malicia, envidia e incluso odio vengativo! “La salvación es por la regeneración del espíritu y no por las obras las propias de la carne. Se justifican por la fe y el compañerismo cargado de gracia, no por el temor y la abnegación de la carne, aunque los hijos del Padre que han nacido del espíritu son siempre y por siempre dominadores de sí mismos y de todo lo que pertenece a los deseos de la carne. Cuando saben que son salvados por la fe, tienen una paz real con Dios. Y todos los que siguen en el camino de esta


paz celestial están destinados a ser santificados en el servicio perpetuo de los hijos del Dios Eterno siempre avanzando. A partir de entonces, no es un deber sino más bien es un privilegio que los exalta a limpiarse a sí mismos de todo lo maligno de la mente y del cuerpo, mientras buscan la perfección en el Amor de Dios. “Su filiación de él/ella está basada en la fe, ya no será movida por el miedo. Su gozo es nacido de la confianza en el Mundo Divino, por lo tanto no serán conducidos por la duda de la realidad del Amor y la Misericordia del Padre. Es la propia bondad de Dios lo que conduce a los hombres a un arrepentimiento verdadero y genuino. Su secreto del dominio de sí está ligado al espíritu con su fe en el espíritu morador, que siempre trabaja por amor. Incluso esta fe salvadora que no tienen en sí mismos, es también un regalo de Dios. Y si son los niños de esta fe viviente, ya no tendrán las limitaciones esclavizantes de sí, más bien serán los maestros triunfantes de sí mismos, los hijos liberados de Dios. “Si, para entonces, mis niños, nacen del espíritu, serán por siempre liberados de las limitaciones de la auto-consciencia de la vida y de la abnegación por los deseos de la carne, y serán trasladados hacia el Reino Jubiloso del Espíritu, en donde espontáneamente se les mostrarán los frutos del espíritu en sus vidas diarias; y los frutos del espíritu son la esencia del más elevado gozo y ennoblecido auto-control, incluso en las alturas del logro mortal terrestre – verdadera automaestría.”

En la Eterna Majestuosidad de Su Amor y Misericordia. Micael y el Espíritu Creativo de la Madre.


El Plan de Salvación para Vosotros. “He Venido para iluminar las vías del acercamiento de la criatura al Padre Universal. Yo y el Espíritu de la Madre Creativa ciertamente ofrecemos a los seres humanos en este momento la comprensión original de Mis enseñanzas de las eras pasadas en tiempos modernos. Yo y la Madre de este Universo buscamos traer emancipación a las mentes de la raza humana, y así alimentar, la iluminación espiritual para los individuos que están deseosos de dejar ir sus propias ideas relacionadas con Dios y Su Manera. Nosotros enseñamos la Expiación completa y plena a través del Plan Divino de Salvación para la vida humana habiendo terminado el Viaje de la Tierra en un momento previo y hemos regresado para enseñar el camino, la verdad, y el acercamiento a una vida más eterna y abundante – la siguiente fase del desarrollo progresivo evolutivo para los seres humanos –. A través del Plan Divino de Salvación y del cumplimiento de la Ley a través de la Acción Correcta de la Ley de Redención, estáis destinados hacia una mayor Perfección progresiva; es vuestro derecho divino esperando a que os sea entregado una vez que os hayáis preparado un lugar para recibirlo a Él; porque Yo he sido enviado por el Padre de la Misericordia en alineación con el Cristo, Espíritu Santo, y el Espíritu de la Verdad del Santo Consolador. “En esta Expiación Triple e iniciación a la Vida Eterna, construís para sí mismos el Traje Vivo Sin Costuras de la Luz Eterna estableciendo la inmortalidad en el cierre de esta vida o de la siguiente. Esta es la Demonstración y Enseñanza dada por el Maestro Jesús que se sometió a la Transfiguración de la densidad humana en la Luz, la Resurrección hacia un más Elevado Cuerpo Crístico de Luz, y la Ascensión de regreso hacia a Su Divino Ser Universal. Es la manera dada por Dios que el Centro Creativo y la Fuente han diseñado para expandir el Reino de la Luz y la Vida. Es la comprensión de Su Grandiosa e Infinita Ley de Vida y sus Aplicaciones Conscientes lo que despierta la finalización de la Expiación Triple. “Debéis confeccionar el Traje de la Vida Eterna fuera de las imperfecciones del Traje o Cuerpo de la carne mortal; y esto debe ser alcanzado mientras todavía permanecéis en una forma imperfecta humana. Esta es vuestra demostración de que habéis comprendido la maestría de cómo se redimen todas las cosas en la Luz a través de la sintonía perfecta con la Voluntad del Padre e Intención. Es el currículo y la finalización de la forma a través del arte y la ciencia de la Precipitación y Eterización; así, Yo enseño el camino de Salvación, la verdad de la Redención, la Vida de la Triple Iniciación y Expiación hacia la Eternidad. “Este Plan de Salvación y el cumplimiento de la Ley de Redención trae sobre cada aspirante la Vida Eterna que se establece por su cooperación con la Ley y Voluntad Divina, incluso antes de que siquiera hubierais tocado la muerte física. Se omite la muerte física del cuerpo a través de vuestra maestría y cooperación. Este es el Completo Perdón a todo los errores puestos en movimiento por vosotros durante vidas al utilizar la Inmaculada y Prístina Fuerza de la Vida que está dentro de vosotros y que sois, con el fin de crear todas vuestras experiencias durante la vida. Sanaréis todos los impulsos y acumulaciones destructivos del error.


“Es cierto que todos los caminos conducen hacia este cumplimiento para el individuo. Es esta Iniciación en la Luz de la Vida Eterna que debéis alcanzar a fin de prosperar más allá del currículo de la Tierra del placer y del dolor, nacimiento y muerte en el uso creativo de la individualización de Dios. Es este cumplimiento de la Promesa Espiritual dada por Cristo Jesús “para tener una vida más abundante”, para realizar las obras de la Filiación de Aquél Cristo para que, “las cosas que Yo hago, las haréis, y aún más grandes” y “aquél que cree como Yo creo alcanzará la Vida Eterna”. “En y a través de Mi servicio a la humanidad, Yo puedo traeros y daros más de lo que podéis traer hacia vosotros mismos. Yo trabajo con el Infinito Espíritu Santo, Uno con el Espíritu del Padre Universal de la Santa Verdad y Presencia Consoladora, preparándoos en vuestra disposición para recibir una mayor porción de vuestra propia herencia. Yo muestro el camino creativo, un Campo de Receptividad que os despertará en el “Traje Vivo de la Luz de la Vida Eterna”.

“Yo compartiré aquí con vosotros algunos de los muchos beneficios de Mi ministerio con la humanidad. La finalización de vuestro viaje de vidas dentro de la Tierra que debe ser cumplido por vosotros conscientemente. Es la forma en que la novia y el novio se unen eternamente, es la manera en la que el fragmento previo personal del Padre se une con el alma personalizada para convertirse en un ser con mayores capacidades eternas;

Os eleváis hacia la siguiente etapa de vuestra carrera evolutiva progresiva hacia el Paraíso aprendiendo sobre esta visión de la Inteligencia del Cristo para el Cuerpo de la Humanidad. Se de lo que hablo porque Yo estaba allí cuando el plan fue formulado y diseñado; porque cada uno sois un miembro inseparable dentro del Cuerpo Uno de la Humanidad, e incluso más allá, cada uno sois una manifestación del Cuerpo Universal. “Tras la completa y total Expiación os convertís en una Consciencia Individualizada de Dios Mismo en todas las maneras posibles para vosotros. Cruzáis el puente hacia la Vida Eterna y comenzáis vuestro viaje fuera del vientre de la Madre y el período de gestación de la Madre en la vida terrestre. “En el Ritual de la iniciación de la Expiación Triple – transfiguración, resurrección, y ascensión – que Yo ayudo a comprender plenamente porque existen elevadas energías que transfiguran de la Administración Celestial Planetaria que irradian a los estudiantes, consumiendo su densidad y oscuridad con el fin de aligerar a cada uno y prepararlos para recibir en mayor medida, para


ayudarles a hacer los cambios permanentes necesarios para borrar vuestra separación en el proceso de Expiación. “He regresado a vuestras octavas, enviado por el Padre, trayendo Conmigo las Aguas de la Vida Eterna para vuestro uso. La Ley de la Redención a través del proceso de Expiación es una ciencia eterna y un arte en su logro diario. Esto debe ser comprendido con toda rectitud, mientras aplicáis el libre albedrío creativo para asegurar para sí mismos la inmortalidad. “Muchos han completado su viaje en la Tierra con este mismo logro, esta terminación es la transfiguración, resurrección y ascensión. Eso fue lo que Yo demostré, enseñé y todavía estoy tratando aún de enseñar a la humanidad acerca de su herencia. El mundo de la percepción es subjetivo, es el mundo del tiempo, cambio, de los comienzos y finales. Está basado en la interpretación no en los hechos. Es el mundo del nacimiento y muerte, fundamentado en la creencia de la escasez, pérdida, separación y muerte. La muerte Mis amados hermanos y hermanas no fue lo que Yo enseñé y no hace parte del Plan Divino para los seres humanos. En la medida que salís del redil de la inconsciencia y del error, debéis dar cumplimiento a la Ley de la Redención y la Justicia con el fin de alcanzar la Expiación. Encarnado vuestra propia morada del Espíritu Otorgado… este Principio de la Luz y Vida, así habréis cumplido las enseñanzas del YO SOY Universal, y como tal, una mayor manifestación sucederá en vosotros. “A través de la Triple Iniciación de la Expiación, se logra la sintonía del Plan de Salvación y es como es alcanzado, la Voluntad del Padre se establecerá con más precisión en vosotros. Y para aquél o aquella que se rige por los preceptos, el resultado es la Vida Eterna. Debéis trascender el nacimiento y el renacimiento y seréis establecidos dentro de la Vida Eterna Perpetua – inmortalidad. “Existe una muy específica comprensión y requisito que debe ser cumplido en un cierto punto de vuestras vidas. Estáis destinados a cumplir con esta iniciación con el fin de acceder a las siguientes etapas de la eternidad en algún punto durante vuestra carrera de ascensión al paraíso. Las vidas dentro el vientre de la Madre Tierra llega a su fructificación con este logro de la Expiación. “Yo os ayudo a evolucionar más rápidamente de la percepción al conocimiento, desde un punto de visa subjetivo de consciencia hacia una más eterna perspectiva de la objetividad universal. Este avance evolutivo transporta al candidato aspirante a través de la reconciliación de los opuestos. “Debéis pasar más allá de la dualidad y la separación del Espíritu Otorgado mientras comenzáis de una manera más seriamente a identificaros y a encarnar el Principio del Cristo dentro de vosotros mismos, y reclamar este Espíritu Otorgado de vuestra consciencia con todo derecho y autoridad en el Cristo con el fin de dominar el Fuego del Amor a través de la Administración Celestial Planetaria y el Espíritu Infinito de la Madre para que vengan y borren todas vuestras condiciones destructivas indeseadas asegurado para vosotros mismos la Armonía y la Felicidad Pura – todos los prerrequisitos en el camino de la transfiguración de la densidad hacia la luz. Resurrección en un Cuerpo de Luz Inmortal, la elevación hacia arriba permanentemente en la Ascensión en


vuestra propia individualización con la Deidad de la Supremacía; os convertís en un espíritupersonalidad individualizado del Cristo Omnipresente. “Estas comprensiones eternas os despiertan fuera del sueño de la separación, subjetividad evidente, y de la percepción del mundo sensorial de las apariencias; despertándoos a un Conocimiento permanente de la Consciencia plena. Esta mente humana caída está atrapada y sostiene la esclavitud del alma-personalidad que vosotros sois. Se conoce a sí misma a través de percepciones externas que le confirman lo que ya piensa y sabe cómo un hecho. Sin embargo, siempre es una proyección y un juicio de lo que debe ser confrontado dentro de sí mismos. Yo tomo vuestra mano y os muestro cómo reconciliar los opuestos que sostienen la mente caída en su lugar. “Nuestro compañerismo y asociación eterna os despierta a vuestro Espíritu Otorgado de acuerdo con la Inteligencia del Cristo Universal – Padre, Hijo, Espíritu. Es el Circuito Divino Uno y único que os da la habilidad y el poder para evolucionar disolviendo las estructuras de la dualidad del ego – una identificación falsa con el sueño y la separación del ego – no estáis destinados a ser personalidades individuales separadas de Dios dentro del sueño de la percepción y subjetividad, más bien Individualizaciones de Dios con toda autoridad y derecho, poder y habilidad para dominar el Principio de la Vida de sí mismos transfigurando toda oscuridad y densidad en Luz y Vida. Este es el cumplimiento de la Promesa Espiritual que fue acorada hace eones al comienzo de vuestras encarnaciones en el traje de carne. “Muchos caminos del espíritu y de las comprensiones religiosas tienen la intención de preparar a los estudiantes en su receptividad hacia el cumplimiento de esta iniciación de la Expiación, candidatos evolucionando hacia su Traje Sin Costuras de la Luz Eterna. Este es el núcleo de Mis enseñanzas; mientras os volvéis completos a través de vuestra comunión espiritual recíproca con los Circuitos de las Tres Personas de la Trinidad del Dios Uno. “En el correcto uso de la Ley del Perdón y el Poder de la Redención, la reconciliación de los extremos y opuestos se disuelve y se consume. Todo miedo y duda es desvanecida; dais cumplimiento a la Promesa Espiritual de: “así como sembráis, así cosecharéis”; esto Yo os muestro porque es el camino original y verdadero del propio acercamiento que debe ser utilizado por miles durante milenios en la demostración de la libertad e inmortalidad – La Luz y la Mayor Vida más abundante. “Yo vengo con la Administración Universal y la Administración Celestial Planetaria y es su resplandor y energía que derraman a los candidatos aspirantes; un intenso derrame del Principio de la Vida y una expansión del Reino del Padre sucede para cada quien que se alinea con su libre albedrío con la Voluntad de Dios y sintonizan su vida y motivaciones con Su Plan de Salvación y la Ley de Redención. “He venido a ofreceros un propósito y dirección; para ayudaros a traer un profundo recuerdo de cómo fuisteis creados originalmente como un miembro vivo del Cuerpo Uno de la Deidad y Supremacía; porque esto es solamente una Familia Omnipresente Una de la Vida en todas partes.


“En consciencia y resplandor, Yo Soy el Vino y vosotros sois las ramas dentro de este Cuerpo Uno de la Vida. Todo está dentro de Mí… Todos los corazones son Míos así como Mi Corazón es el vuestro propio. Cada uno debe eventualmente reclamar para sí mismos aceptando su herencia del Padre. Estoy aquí para facilitar esa receptividad en cada uno. Una vez que hayáis realizado el esfuerzo de cumplir con esta tarea de vuestra carrera al Paraíso te ajustáis al impulso de vuestra existencia de nacimiento y muerte, error y mala percepción, separación y tristezas para existir dentro del Cuerpo Universal del Cristo Supremo como un Sol Individualizado de Dios con consciencia de la totalidad. Os volvéis completos ante la vista del Espíritu del Padre/Hijo Universal. “Nuestra asociación os introduce a un más completo agradecimiento y reconocimiento del ser que sois; juntos con vuestra cooperativa colaboración, Yo puedo mostraros cómo hacer un logro permanente; para caminar la Tierra como un Cristo viviente, para luego completar la Expiación; la finalización de todas las vidas en el sagrado ritual de la transfiguración, resurrección y ascensión. No es que os disolváis después de esta vida en alguna unicidad amorfa y perdáis vuestra personalidad e individualidad; porque Dios Todopoderoso tiene un mucho más grande Plan para cada uno que simplemente ser parte de Él Mismo. En lugar, os convertís en una Individualización del Cristo Supremo como Uno con la Voluntad del Padre y la Intención y en Servicio y Expresión dentro de éste nuestro Universo. El traje de Luz se está fusionando eternamente con el Principio del Cristo de vosotros mismos que se os despliega y os circunda y ha estado guiándoos a través de los Siglos de miles de vidas. Estáis destinados en algún cierto punto en el tiempo a cumplir los mandatos del cielo para perfeccionaros a sí mismos… vuestra frecuencia vibratoria de nuevo en la Luz Suprema, incluso como el grandioso YO SOY, y con eso, trascendéis la degeneración, la enfermedad, y la muerte física. Vuestro cuerpo físico se acelera electrónicamente, atómicamente, y espiritualmente hacia la misma frecuencia vibratoria como la del Cristo en vosotros mismos desplegándose… os volvéis una individualización personalizada única del Principio del Cristo en consciencia y conocimiento, unificado y uno con el cuerpo del Cristo Universal. “Yo os ayudo a daros cuenta el rol en la Expiación, y el incremento de la Supremacía dentro de este Universo Local. Yo transmito a cada candidato los caminos de la Inteligencia de Cristo que cancela todos los errores en el proceso de Expiación para cada persona, y lo que eso significa, y cómo cooperar con el fin de recibir estos resultados acelerados. Yo intercedo por vosotros en la Expiación… así como lo he dicho en el pasado a aquellos que fueron receptivos. “En todo logro y cumplimiento, demuestro y también os muestro como glorificar a Dios en vosotros y como vosotros en este Encuentro Santo. Enseño y comparto con vosotros el plan de la plena comprensión del Plan de Salvación y de los caminos correctos para convertiros en el Director Gobernarte de la Consciencia atrayendo la plenitud a través de la Ley de la Redención… y


así conduciéndoos hacia la Expiación de la Inmortalidad y la Unión con Dios; es el pleno, completo logro eterno permanente en la carrera de vuestra ascensión al paraíso que es el siguiente estado mismo de la vida humana hacia la evolución y crecimiento. Vuestra cooperación y sintonía con la Voluntad del Padre se vuelve manifiesta en vosotros, por vosotros, a través de vosotros, y para vosotros, e incluso como Vosotros con vuestra adhesión cooperativa con esta Promesa Espiritual. En la Majestuosidad de Su Amor y Misericordia Vuestro Hijo Soberano Micael de Nebadon


Contáctenos: www.about.me/michaelofnebadon issa@sovrnty.org Traducción: Lucía Montaño Ferrer lucia@sovrnty.org


La Misión Otorgada de Micael de Nebadon en El Siglo 21