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ACTUALIDAD UNIVERSITARIA MGUC 2010 Análisis Petitorio CONFECH y Movilizaciones Mayo, 2010

Considerando la importancia y relevancia que tiene el inminente riesgo de deserción por parte de muchos compañeros que se han visto afectados a causa del terremoto, lo que sin duda resulta muy grave y requiere soluciones con urgencia, es que nos parece fundamental analizar y entregar nuestra opinión respecto a las acciones que los representantes estudiantiles, agrupados en la CONFECH, han tomado hasta el momento respecto a este tema: el petitorio presentado ante el MINEDUC y el reciente llamado a movilizaciones. Nuestra intención es poder contribuir mediante este documento con reflexiones y propuestas que permitan mejorar el actuar de nuestros representantes, a fin de que juntos podamos conseguir el mayor beneficio posible para nuestros compañeros, la Educación Superior y el país. Aspectos Generales del Petitorio: En primer lugar, es importante distinguir la forma del fondo. En el fondo todos estamos de acuerdo, resulta fundamental y urgente apoyar a los estudiantes que se han visto perjudicados por los efectos del terremoto, evitando su deserción. Sin embargo, debemos reconocer también la complejidad que esto tiene; según el catastro realizado por el CRUCH, sólo en las universidades miembros de este consejo los estudiantes afectados son aproximadamente 17.000. 1 Considerando las necesidades actuales y el número de estudiantes damnificados, es claro que las soluciones posibles requieren de una fuerte inyección de recursos. En este sentido, debemos tener en cuenta que no sólo la educación requiere de apoyo estatal, sino todos los sectores debido a las consecuencias del terremoto. Incluso todos sabemos que sin considerar el terremoto, los recursos en educación son siempre escasos. Por ellos es fundamental, en primer lugar, lograr la mayor eficiencia y eficacia posible en el uso de los recursos, a fin de poder responder a la mayor cantidad de necesidades y demandas. Además, es fundamental la colaboración y solidaridad de todas las organizaciones 1

Datos presentados en los Anexos de la carta enviada el 5 de Abril al Ministro Joaquín Lavín por parte del Consejo de Rectores. Disponible en http://www.cruch.cl/documentos/Carta_a_Ministro.pdf


vinculadas a la educación superior (universidades, fundaciones, y sobretodo nosotros mismos, los estudiantes). Este problema debe ser abordado por todos los actores, no sólo en el diagnóstico sino que también en las soluciones. Teniendo en cuenta lo anterior, especialmente en cuanto a la disponibilidad de recursos, consideramos importante priorizar dentro de las mismas necesidades de la educación superior, teniendo como foco principal evitar la deserción, lo que implica dar mayor relevancia a aquellas medidas que indicen en forma directa. En este sentido, resultan claves aquellas que apuntan a la acreditación de los casos, aranceles y beneficios estudiantiles. Respecto a la forma, el petitorio es bastante ambiguo y poco preciso. Comparando con la carta que envió el CRUCH al ministerio, muchos de los puntos son comunes, pero hay notables diferencias en la calidad de ambos documentos. Nos parece que los estudiantes podemos aspirar a un nivel al menos similar por parte de nuestros representantes. Prueba de ésto es que el presidente de la FEUC, Joaquín Walker, debió enviar a los miembros del consejo un documento adjunto para explicar el petitorio. Ello demuestra que en el documento presentado por la CONFECH falta desarrollar más cada uno de los puntos, presentando argumentos que respalden cada una de las peticiones realizadas. Teniendo todo esto en consideración, una buena alternativa sería que como estudiantes sumáramos esfuerzos con el CRUCH. Otro punto sumamente relevante es que en el petitorio sólo se hace referencia a los alumnos de las universidades del Consejo de Rectores. Sin embargo, los estudiantes damnificados con riesgo de deserción están en todas las instituciones de educación superior: universidades, centros de formación técnica e institutos profesionales. Por último, no cabe duda que la educación debe ser prioridad en la reconstrucción, pero ello implica la formulación de un plan a largo plazo, ante lo cual claramente el petitorio se vuelve insuficiente. Una acción como la que ha tomado la CONFECH puede considerarse como una respuesta válida ante la urgencia, que en este momento principalmente es la deserción estudiantil por causas derivadas del terremoto (de hecho, esto se explicita al comienzo del mismo petitorio).


Análisis Petitorio (por puntos): 1. Reapertura del Formulario Único de Acreditación Socioeconómica (FUAS). Es necesario reacreditar a los estudiantes, para considerar a aquellos cuya situación socioeconómica cambió por causas relacionadas al terremoto.  Si bien es fundamental reacreditar a los estudiantes, resultaría más eficiente abrir un FUAS extraordinario a los alumnos que lo soliciten y que hayan sufrido modificaciones en su situación socioeconómica a causa del terremoto. Los recursos deben ser entregados en función del riesgo de deserción por causas derivadas del terremoto. 2. Aumentar los recursos del Fondo Solidario, a fin de revertir el déficit de $16 mil millones, que se arrastra desde el año pasado, y dar a los estudiantes correspondientes del Consejo de Rectores la posibilidad de evitar el endeudamiento vía Crédito con Aval del Estado.  Esta medida se orienta al apoyo en el pago de los aranceles, lo que sin duda resulta clave para evitar la deserción de aquellos estudiantes cuya situación socioeconómica se haya modificado drásticamente a causa del terremoto, dificultándoles el pago de la universidad.  Respecto al Fondo Solidario, esto debe ser analizado en profundidad, puesto que arrastra diversas dificultades desde hace varios años y no es algo que pueda solucionarse en forma inmediata.  Es importante además considerar otras alternativas que apunten a este mismo objetivo. Por ejemplo, las propias universidades también deberían hacer un esfuerzo adicional y otorgar más plazo para el pago de arancel, dar mayores facilidades para repactar deudas, etc.  En cuanto a los alumnos que contaban con el Fondo Solidario o calificaban para acceder a este beneficio y ahora deben financiar sus estudios con el Crédito con Aval del Estado, lo que claramente los perjudica, puede considerarse la opción de respetar la tasa de interés que tiene el FS o reducir el 5,8% del CAE (otorgando este beneficio según el retorno posterior de cada carrera, diferenciando por universidad). 3. Expandir la ayuda socioeconómica hasta el punto que sea efectiva para evitar la deserción. Esto implica otorgar un beneficio de $113.000, tomando en consideración los costos de alojamiento, materiales y transporte de los estudiantes damnificados. El ítem alimentación puede cubrirse con un aumento de la BAES, que desde su implementación mantiene prácticamente el mismo monto.


Sin duda para muchos estudiantes que se vieron afectados por el terremoto ésta ayuda económica resulta fundamental para poder continuar con sus estudios. Sin embargo, es importante plantear este punto con la mayor claridad posible si queremos lograr este beneficio que resulta tan relevante. Falta definir un plazo y a quienes se les entregaría este beneficio (considerando la cifra de estudiantes damnificados, que es sumamente alta). El CRUCH propone la entrega de una beca de mantención por un monto de $93.000 mensuales para el caso de los estudiantes damnificados que residen en un lugar distinto a su domicilio familiar, y $20.000 para aquellos que viven con su grupo familiar. Además especifica que esta ayuda debiera ser entregada por 9 meses, y se adjunta en los anexos del documento el detalle de la valorización del gasto de mantención mensual por estudiante. Proponemos además la elaboración de una matriz de 4 a 5 categorías, que permita entregar un apoyo diferenciado según las necesidades, cuyo máximo sea $93.000. La focalización debe ser realizada según el riesgo de deserción.

4. Transferir directamente los beneficios a las Universidades del Consejo de Rectores, para aprovechar las potencialidades de las instituciones en cuanto a catastro de problemas socioeconómicos y asignación de beneficios, instrumentos que son mucho más efectivos que los que poseen otros organismos.  Es necesario un mayor análisis de este punto, puesto que podrían haber incompatibilidades legales, ya que los recursos públicos no pueden ser transferidos tan libremente, considerando además las cifras de las que estamos hablando.  Las universidades pueden apoyar en el diagnóstico y calificación de los casos, tal como propone el CRUCH.  Se debe tener en cuenta también que estas medidas son excepcionales, por lo que un cambio en la modalidad de entrega de los beneficios (por ejemplo entregar directamente a los estudiantes, tal como se hace con la Beca de Mantención de la JUNAEB) no implica un cambio al sistema de financiamiento de la educación superior. 5. Permitir el congelamiento académico de los estudiantes damnificados por más de un año, sin que por ello pierdan los beneficios que le correspondan por su situación socioeconómica.  No cabe duda que muchos estudiantes afectados por el terremoto necesitarán congelar sus estudios por un tiempo prolongado, lo cual es absolutamente comprensible. Sin embargo, se debe tener en cuenta que durante el período en


que el alumno suspende sus estudios sin perder el beneficio, esos recursos estatales se encuentran retenidos, por tanto otra persona que también necesite de esa ayuda se está quedando sin ella. Dado que esta es una situación de emergencia, resulta más adecuado permitir el congelamiento académico por un año, y extender el período en caso de ser necesario, en base a una revaluación realizada al término del año.

6. Entregar directamente los aportes necesarios para la reconstrucción inmediata de las Universidades Públicas más afectadas, sin que el apoyo quede postergado por la modificación o implementación de un nuevo mecanismo de financiamiento con la pretensión de sustituir o modificar el Aporte Fiscal Directo.  Si bien la reconstrucción de las universidades es algo de suma importancia, en la mayoría de los casos no es algo tan elemental para evitar la deserción. Teniendo en cuenta la escasez de los recursos y la gran cantidad de necesidades, es algo que puede esperar.  Se debe priorizar y responder con urgencia a los casos críticos, donde la universidad se vea imposibilitada de llevar a cabo sus actividades principales.  Una buena alternativa podría ser el generar convenios con otras universidades que no hayan sufrido daños en su infraestructura y puedan facilitar el uso de sus dependencias a alumnos y docentes de universidades dañadas. 7. Dado el aumento del valor del pasaje escolar en algunas regiones, proponemos aumentar las becas de mantención. 8. Impulsar un proceso de discusión, a nivel de todos los actores involucrados, previo a cualquier reforma a la institucionalidad o al financiamiento de la Educación Superior, como la modificación del AFD propuesta por el Gobierno, que permita a la sociedad definir de manera participativa los temas de fondo que involucran a la Educación Pública.  Ambos puntos van más allá del objetivo del documento, que es dar soluciones a los estudiantes que se vieron perjudicados por el terremoto para evitar su deserción. Son temáticas más amplias, que deben ser tratadas de manera independiente y con mayor profundidad, pues no responden a la urgencia. 9. Apoyar la integración de las Universidades Públicas en la reconstrucción del país, destinando aportes que les permitan volcar sus actividades académicas, en sus distintas disciplinas, para contribuir a la solución –junto a las comunidades afectadas– de los problemas económicos y sociales que éstas padecen.


No se especifica en qué consistirían estos aportes. En el documento enviado por J. Walker, él explica que sería un apoyo financiero por parte del Estado, dado que las universidades están inyectando recursos propios. La reconstrucción es tarea de todos. Al igual que el resto de la sociedad chilena, es necesario que las universidades hagan un esfuerzo adicional para colaborar, poniendo al servicio del país sus recursos (como prácticas profesionales, investigaciones, tésis, etc.) y promoviendo el desarrollo de proyectos y actividades de voluntariado en sus estudiantes. Nuevamente, la inyección de recursos por parte del estado en esta área no es tan urgente.

Respecto al llamado a movilizaciones: Como Movimiento Gremial, siempre hemos planteado que las movilizaciones deben ser consideradas como último recurso, agotadas previamente todas las instancias de diálogo y posibilidades de acuerdo. Por tanto, no es que rechacemos las movilizaciones y desconozcamos el valor que éstas pueden tener como herramienta de presión social y manifestación pública. Sin embargo, si recurrimos a las movilizaciones como primera instancia y utilizamos esta herramienta de forma constante, van perdiendo su poder y efectividad. Además, acudir a la calle como primera opción deslegitima al movimiento estudiantil, pues se asume una postura más bien reaccionaria en vez de tomar un rol más propositivo y constructivo, que busque el acuerdo a través del diálogo. En cuanto al último llamado a movilizaciones realizado por la CONFECH, convocadas originalmente para otorgar un apoyo público a las demandas realizadas en el petitorio previamente analizado, consideramos que éste fue muy apresurado y que no resulta conveniente en esta ocasión. En primer lugar, se ha hecho este llamado a pesar de que el Ministro de Educación, Sr. Joaquín Lavín, accedió a recibir a la mesa ejecutiva de la CONFECH este lunes 10 de mayo al mediodía en el Ministerio. Por tanto, es evidente una disposición previa a la movilización, que fue agendada con anterioridad a que se efectuara esta reunión. Antes de movilizarnos, nos parece fundamental conocer los resultados de este encuentro; según lo que ha salido en los medios de comunicación, el ministro quedó en enviar el miércoles una carta con su respuesta, por lo cual lo más adecuado sería esperar hasta ese momento para tomar una decisión definitiva, pues además manifestó que analizará el petitorio. Considerando este contexto, cabe preguntarse qué sucederá si hay acogida por parte del ministro e intención de llegar a acuerdo, ¿estará dispuesta la CONFECH a deponer las movilizaciones?


Por otro lado, en caso que la respuesta del ministro no sea positiva o suficiente, creemos que se puede ejercer una presión más efectiva mediante otros mecanismos, como una conferencia de prensa o cartas a los medios de comunicación escrita. Esto permite legitimar el movimiento estudiantil, dando a conocer sus demandas a la opinión pública y poniendo de manifiesto todas las acciones que se han realizado, logrando con ello el respaldo de la ciudadanía. Compartimos el descontento que existe entre los representantes estudiantiles a causa de la falta de nombramiento de ciertos cargos claves, como el Jefe de Educación Superior. Sin duda esta situación hace más difícil el diálogo, pues no se cuenta con los interlocutores válidos. Sin embargo, debemos tener en cuenta que el terremoto y sus graves consecuencias han desencadenado una serie de problemáticas y necesidades que requieren una respuesta urgente por parte de las autoridades; el mismo Ministerio de Educación ha tenido que destinar gran parte de sus esfuerzos y recursos para que todos los alumnos de educación básica y media puedan comenzar su año escolar, y así no ver perjudicado su proceso de aprendizaje. Si bien esto no justifica en absoluto que se desatiendan las necesidades de la educación superior y no se entregue una respuesta rápida, debemos tener presente que continuamos en una situación de emergencia, ante lo cual resulta imprescindible una actitud colaboradora y solidaria por parte de todos los actores sociales. Como estudiantes universitarios, a través de nuestras acciones hemos logrado que tanto las autoridades como la sociedad en su conjunto reconozcan nuestro compromiso con Chile; nuestro rol en la reconstrucción del país ha sido clave, dando fuertes señales de solidaridad y entrega que han tenido un gran impacto. Creemos que esta forma de actuar participativa y colaboradora, la cual es sumamente positiva y valorada, no se condice con la realización de una movilización en el contexto actual, debido a las razones expuestas anteriormente. Por ello, nuestra invitación es a continuar trabajando con las mismas ganas en generar buenas propuestas y posibles soluciones a las problemáticas y necesidades que hoy enfrenta la educación superior, especialmente de nuestros compañeros que se han visto seriamente perjudicados por el terremoto, acogiendo los espacios que se nos están dando, y buscando mediante el diálogo y trabajo conjunto con las autoridades el mayor beneficio posible para la Educación Superior, lo que en el escenario actual nos parece posible. En este sentido, proponemos el establecimiento de una mesa de trabajo CONFECH-MINEDUC, exigiendo al ministerio que se nombre a la brevedad a las personas indicadas.


Por otro lado, considerando la realidad al interior de nuestra universidad, todos somos conscientes que la movilización no es un instrumento que tenga una buena llegada en los alumnos de la PUC. En retiradas oportunidades hemos visto que la convocatoria ante instancias de éste tipo es bastante baja, considerando el universo de alumnos. Si buscamos legitimar la postura de nuestra universidad y de la Federación, es imprescindible contar con el respaldo de los estudiantes, lo que va más allá de un voto a favor o en contra, sino que implica lograr que éstos realmente se involucren y participen. Por ello es necesario buscar otro tipo de herramientas que convoquen y motiven más a nuestros compañeros. Por último, la postura que ha tenido el NAU y la Federación respecto a la importancia de la participación estudiantil y su concepción sobre ella, en esta ocasión no se ha visto reflejada, pues los estudiantes han tenido un rol más bien receptivo e informativo. Debido al poco tiempo en el que se ha presentado todo esto, sólo en algunas facultades se pudieron organizar foros o debates, para exponer un petitorio que ya había sido aprobado y presentado por la directiva FEUC, sin el consentimiento del consejo de presidentes, y por tanto, de los estudiantes. Además, el presidente de la Federación, Joaquín Walker, ha hecho declaraciones en medios de comunicación respecto a la postura de la universidad, señalando que sus federados se adhieren a las movilizaciones, siendo que la decisión aún no ha sido tomada por el pleno de Federación. Teniendo en cuenta todo lo expuesto anteriormente, se puede concluir que la movilización no tiene un mérito real, y por tanto la rechazamos como plan de acción a seguir. Creemos que resultarán mucho más adecuadas y efectivas las medidas que hemos propuesto, las que pueden resumirse principalmente en: - Sumarse a los esfuerzos realizados por el CRUCH, trabajando en conjunto. - Introducir mejoras en el petitorio que se ha presentado al Ministerio, desarrollando mejor las ideas, presentando argumentos que respalden cada uno de los puntos e incluyendo las propuestas realizadas por los mismos estudiantes a partir del análisis del petitorio. - Buscar el establecimiento de una mesa de trabajo CONFECH-MINEDUC, exigiendo al ministerio nombrar a la brevedad a las personas adecuadas. De no lograrse los resultados esperados, nos parece que una mejor alternativa sería la realización de una conferencia de prensa y enviar una carta a los medios de comunicación escrita.


Análisis Petitorio Confech