PAPALLONA/MARIPOSA/BUTTERFLY

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un ramo de mariposas julia wild

papallona / mariposa / butterfly /

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La exposición de mariposas en el Museo de Ciencias Naturales de Granollers consiste en una colección de 101 piezas de joyería con la temática “Mariposa“. Forma parte de un proyecto que arrancó, cuando el artista joyero holandés Philip Sajet invitó a unos amigos y colegas del mundo de la joyería contemporánea a crear cada uno una mariposa para una exposición colectiva con el nombre ”Papallona / Mariposa“. En total, 59 mariposas fueron expuestas en abril del 2013 para conmemorar el 10º aniversario de la galería Amaranto Joies en Barcelona. Sin embargo, el proyecto no terminó ahí. Sajet tenía en mente la idea de que las mariposas debían independizarse y estirar las alas, y era necesario permitir que otras mariposas se uniesen para formar un enjambre que podría ir a parar a otros lugares. Es por esto que ahora contamos con 101 mariposas expuestas en esta exposición en el Museo de Ciencias Naturales de Granollers, creadas por una diversidad de artistas, tanto establecidos con estilos fácilmente identificados como nuevos talentos que apenas han iniciado sus viajes artísticos. La exposición tiene como objetivo demostrar que el arte es vida, y que cada persona manifiesta su arte de una forma particular, no hay ni mejor ni peor forma, sólo el hecho de estar, que en sí ya es perfecto. Un elemento importante de esta exposición es el hecho de que no haya curador, es decir, las piezas no serán sometidas a ningún tipo de evaluación. Todas las piezas representan una mariposa y todas se expondrán por igual y es precisamente esta falta de evaluación la que hace que esta exposición sea tan especial. Al entrar en la sala, el visitante se encuentra completamente rodeado por el simbolismo de las mariposas: coloridas, oscuras, en movimiento, congeladas, vivas y muertas. En total, ciento una almas que conmoverán a los visitantes gracias a su alegría tan especial. Y, como la alegría, estas mariposas tampoco se podrán ni juzgar ni evaluar. Ésta no es la primera vez que el Museo de Ciencias Naturales de Granollers – que en principio es de historia natural– ha abierto sus puertas al arte. Al hacerlo, su perspectiva científica y racionalista queda ampliada gracias a la percepción humana y la codificación cultural practicada por la naturaleza. Hay tantas formas artísticas de expresar el concepto de una mariposa como tipos de mariposas. En la exposición se encuentran piezas abstractas y figurativas, expresionistas e impresionistas, geométricas y conceptuales. De hecho, esta exposición se asemeja a un microcosmos del mundo del arte contemporáneo. Crear una exposición con la temática “Mariposa“, concepto que parece haberse convertido ya en un tópico, es expresar la libertad. Miles de mariposas decoran los escaparates de las joyerías, muchas de ellas con colores y diseños que no distan mucho del sentido “kitsch“. Como símbolo,

la “mariposa“ parece ser fácilmente comprensible y accesible, a la vez que evoca asociaciones a una añoranza de la armonía, todos ellos elementos que a priori no se reconcilian fácilmente con el arte de la joyería contemporánea. Después de todo, esta joyería artística contemporánea es fruto del rechazo hacia esta joyería simbólica, fácil de consumir, y de la negación por las joyas relucientes que vemos en las joyerías. ¿No es el sueño de todo artista joyero crear algo tan ligero pero a la vez cargado de sentido como una mariposa? ¿Liberar la mariposa del tópico y permitir que vuelva a volar? ¿Crear una pieza que invite al observador a mirar en el fondo de su alma, lo que ha de despertar memorias y dar muchas alegrías? El símbolo de la mariposa engloba un amplio abanico de significados, la ambivalencia de los cuales le confiere su poder. Nuestras asociaciones con las mariposas son muy variadas y van desde la transformación, el alma, el amor, el deseo, la pasión, la niñez, el juego, la alegría, la libertad, el sin sentido, el color, la luz, la ligereza, la fragilidad, la elegancia, el movimiento, el frenesí, el camuflaje, hasta la muerte. Las vemos sobretodo como símbolo del amor; tenemos una sensación de “mariposeo en el estómago” cuando estamos enamorados o excitados; nuestros pensamientos revolotean como mariposas cuando estamos enamorados. Posiblemente tengamos el objeto de nuestro deseo, pero no nos fijamos de forma racional, sino que “revoloteamos“ sin rumbo como mariposas en un prado florido. En la poesía romántica, a menudo se describe la mariposa como un objeto de envidia, sentimiento que se acerca al deseo. En alemán, la palabra “Schmetterling“ y la palabra inglesa “butterfly“ provienen de la idea de que las mariposas vienen a absorber la crema que se produce cuando se hace mantequilla. Como la crema, la piel de la persona que queremos es un objeto dulce de deseo. El hecho de que las mariposas ocasionalmente – y felizmente – se posen en una persona, hace que estos insectos sean muy especiales y difíciles desde el punto de vista del joyero: ¿no es la imagen de una mariposa posada sobre el hombro de alguien, un broche perfecto? Su fragilidad y sus colores brillantes son de difícil reproducción. Toda la belleza de esta joya natural se concentra en un momento breve, que dura tan poco, que no puede ser ni inducido ni repetido. Sin embargo, es muy humano desear capturar la belleza y libertad de la mariposa. La imagen de una mariposa, posada sobre un niño que está perdido en su mundo en un prado florido, va con la del niño que intenta coger una mariposa al vuelo. Son metáforas del deseo humano por capturar la belleza, lo efímero y, como los sueños, convertirlos en algo eterno. Vladimir Nabokov además de ser el autor de “Lolita”, una historia de amor obsesivo de un hombre hacia su hijastra, fue un experto en mariposas y gran