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EL PRAE UN POYECTO DE INVESTIGACION _______________________________ Guillermo Fonseca Amaya & Edwin Alberto Ussa Marzo 27 de 2010

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¿Qué es y de donde surgen los PRAE? Una de las estrategias implementadas para promover la educación ambiental incorporada desde el currículo de los establecimientos educativos son los Proyectos Ambientales Escolares PRAE, estos nacen desde la Presidencia de la República de Colombia la cual en uso de sus atribuciones constitucionales y legales instituye los Proyectos Ambientales Escolares para todos los niveles de educación formal y fija los criterios para la promoción de la educación ambiental no formal e informal en el país a partir del decreto 1743 de 1994. Desde esta perspectiva, la formulación del PRAE, se constituye en la carta de navegación y plantea los lineamientos generales que las instituciones educativas 2


seguirán para fortalecer procesos de transformación y asegurar la calidad de la educación en nuestra ciudad a partir de la formación ambiental para proteger y conservar el ambiente, uno de los fines del PRAE es la resolución de problemas, lo cual, se logra gracias a que el PRAE es un proyecto de investigación que debe promover la formación en valores, la interculturalidad, la gestión, además de integrar, las diversas áreas del conocimiento, los diversos saberes y disciplinas que permitan la resolución y el manejo de problemáticas ambientales promoviendo habilidades en investigación. Al ser los PRAE proyectos escolares de investigación exigen la cooperación de toda la comunidad educativa: Padres de familia, estudiantes, docentes, directivos, 3


personas de servicios generales, administrativos, entre otros, esto, dicho en otras palabras se denomina participación, uno de los principios rectores de la educación ambiental que hacen parte insustituible de los PRAES y motivo por el cual el Concejo De Bogotá lo fortalece a partir del acuerdo 166 de 2005 por medio del cual se crea el Comité Ambiental Escolar CAE en los colegios públicos y privados de la ciudad y otorga funciones tan importantes como la de Asesorar al Gobierno Escolar, con el fin de fortalecer la dimensión ambiental al interior de la institución educativa o Liderar la formulación, implementación, seguimiento y evaluación del Proyecto Ambiental Escolar (PRAE) y realizar la gestión necesaria para el desarrollo del mismo. Por lo anterior, el PRAE debe tener un propósito y unos 4


objetivos claros para lograr su éxito, de tal manera que en su estructura contenga un esquema de preguntas, un periodo específico para contestarlas y una capacidad para agregar y suprimir interrogantes y procesos sin que afecte su estructura conceptual, pero que se adapte a las necesidades y potencialidades regionales del momento y a las políticas y legislaciones ambientales vigentes. En general, un Proyecto Ambiental Escolar debe tener un esquema conceptual que vincule la sociedad y el ambiente, dar soporte para la toma de decisiones, tener en cuenta la escala y tiempo en la cual se medirán y estimaran los indicadores, ser flexible, práctico y permitir la evaluación general e integrada de todos los componentes del proyecto, para ello, es esencial articular un proceso de gestión y participación relacionado con los

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problemas ambientales1 más relevantes que afecten la institución y el territorio donde se encuentra la escuela. Por esto, se debe poner a interactuar los sentidos con el ambiente, observando integralmente todos los elementos del paisaje, reconociendo las realidades sociales y culturales que lo componen, los actores sociales e institucionales que se encuentran presentes en el territorio, integrando este mar de variables, estímulos, sentimientos y procesos en la investigación desde el currículo. Los PRAE como proyectos de Investigación 1

Ambiente entendido como un sistema dinámico definido por las interacciones físicas, biológicas, sociales y culturales, percibidas o no, entre los seres humanos y los demás seres vivientes y todos los elementos del medio en el cual se desenvuelven, bien que estos elementos sean de carácter natural o sean transformados o creados por el hombre (MMAMEN, 2002)

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Los PRAES, como una oportunidad y estrategia para incorporar las problemáticas ambientales a la escuela y desde allí contribuir a incrementar la calidad de vida de todas las especies que habitan el planeta, es posible si se reconoce, el carácter investigativo del PRAE mismo, es decir, trascender el desarrollo de innumerables y variadas actividades inconexas, para diseñar un plan que contemple la investigación como condición de posibilidad de guiar la intervención en relación con los problemas ambientales que afectan a una comunidad en particular. Así, la investigación, como la condición humana de preguntarse, de proyectarse y diseñar marcos de referencia para comprender e intervenir sobre el mundo, se constituye en el eje de los PRAE, la investigación en sí 7


misma tiene la potencia de sostener el proyecto, aspecto que nos conduce a una relación inseparable ProyectoInvestigación, relación de unidad, en donde el proyecto desde cualquiera de sus fases y/o componentes, estarían autoreguladas desde los principios de la investigación. El marco anterior permite plantear la tesis: La investigación en el desarrollo de los PRAES, posibilita su sostenimiento en el tiempo y la solución de las problemáticas ambientales que afectan a la comunidad educativa. El PRAE como un proyecto de investigación reconoce entre otros los siguientes principios: permite la transformación social que conduce a conocer y comprender la realidad como una praxis, unir teoría y práctica, reconocer el diálogo de saberes, y comprender

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que el ambiente se constituye en la interacción entre los componentes biológico, social y cultural. En la comprensión de la anterior tesis, se hace necesario ser conscientes que la selección del tipo de investigación determinará los pasos a seguir del proyecto, sus técnicas, los métodos, e inclusive sus instrumentos, la elección del tipo de investigación que se trabajara en el PRAE es tan importante que incluso influye en la manera en que se interpretan los resultados, por esta razón es conveniente que la institución educativa defina desde un principio cual será la investigación que más se ajusta a sus necesidades y realidades, en lo que respecta al equipo de trabajo, apuntamos a una mirada del PRAE desde la Investigación Acción Participativa, como una propuesta

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metodológica que establece una relación natural entre los principios del PRAE y la investigación. Seguramente, ahora surgen las preguntas ¿Qué es investigar?, ¿para qué investigamos? y ¿Cómo hacemos investigación teniendo en cuenta las realidades institucionales?, para dar respuesta a estas incógnitas hemos querido hacer un barrido por los diferentes principios de la investigación, comenzando por el principio que enuncia “la capacidad de preguntarse y la necesidad de comprender la realidad que habitamos”, pues es precisamente esto la capacidad de asombro, de preguntarse, de querer solucionar un problema lo que permite que realmente se actué con una actitud investigativa, prospectiva en relación con la solución de los problemas ambientales. 10


Antes de continuar y teniendo en cuenta que hemos mencionado las problemáticas ambientales en varias ocasiones durante el corto desarrollo de este texto, es necesario retomar una idea planteada con anterioridad y en la cual no ahondaremos en este instante dado que se abordara con mayor precisión y detenimiento en los demás componentes de esta herramienta, ello es la comprensión de ambiente, entonces si entendemos EL AMBIENTE como un sistema dinámico definido por las interacciones físicas, biológicas, sociales y culturales, percibidas o no, entre los seres humanos y los demás seres vivientes y todos los elementos del medio en el cual se desenvuelven, bien que estos elementos sean de carácter natural o sean transformados o creados por el hombre (MAVDT-MEN, 2002). Entenderemos que la 11


investigación desarrollada desde el PRAE no solo propenderá a la comprensión de factores de un ecosistema para explicar su constitución o dinámica, sino para generar procesos de transformación o lo que es lo mismo, la transformación de las problemáticas ambientales en oportunidades de mejoramiento en relación con la calidad de vida. Aclarando esta concepción podemos decir con certeza que la cultura es parte del ambiente, promoviendo una manera de estar y de ser, es decir el ambiente es en tanto las relaciones del hombre con lo natural, es el hombre o los hombres quienes establecen diálogos fecundos para pensar su propia relación con lo natural y consigo mismo, asunto que necesariamente obliga a establecer un dialogo de saberes, espacio de 12


conversación que instaura una relación horizontal entre los miembros de una comunidad, no importando el lugar que cada uno de ellos ocupe en la organización social, es decir la solución de las problemáticas ambientales se constituye en una corresponsabilidad de todos aquellos actores que habitan directa o indirectamente un espacio vital, así, en la investigación y respondiendo a nuestra preguntas inicialmente planteadas se instaura un principio fundamental: El diálogo de saberes. Esta comprensión obliga a entender las dinámicas locales, regionales y nacionales, en razón que en el ambiente se suceden interrelaciones entre lo micro y lo macro. “La investigación, entonces, debe ser un componente fundamental de la educación ambiental. En este caso, el ambiente debe ser su objetivo y campo 13


permanente. Es solo a través del redescubrimiento del entorno y de la exploración, que el individuo entra en contacto con la realidad y se hace creativo en la búsqueda de soluciones a su problemática” (MA-MEN 2002: 37) … “Para esto es importante elaborar sistemas investigativos propios, que puedan recurrir no solo a los procesos fundamentales del paradigma de la investigación experiemental, sino también a los principios de la investigación – acción. Desde esta perspectiva se puede ubicar a la investigación critica como eje central de todo sistema de investigación que se oriente a los propósitos de la educación ambiental, en razón de la pertinencia que para el efecto plantea desde su fundamentación conceptual, pues de acuerdo con Sauve L (1996) en ella 14


“el saber se construye socialmente y está en función del contexto histórico, social y ético en el cual se elabora”. A la vez que es “coadministradora por los diferentes actores de la problemática y se preocupa por el empoderamiento de los mismos”, lo cual por supuesto, sirve de escenario al trabajo de reflexión crítica para la interpretación de problemas ambientales y para la profundización en el conocimiento contextual particular, aspectos que contribuyen en los procesos de apropiación de la realidad” (MA-MEN 2002: 45). El marco anterior entonces posiciona al PRAE como un proyecto de investigación en donde la lectura del ambiente desde una perspectiva sistémica y a través del dialogo de saberes, permite reconocer que son las propias

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comunidades quienes pueden agenciar procesos de intervención y transformación de su propio espacio vital. La investigación – Acción – Participación. IAP y el PRAE. Teniendo en cuenta las realidades institucionales, locales y regionales de las diferentes instituciones educativas de Bogotá y la esencia del PRAE, el equipo de trabajo considera que una de las respuesta a la pregunta planteada con anterioridad ¿Cómo hacemos investigación teniendo en cuenta las realidades institucionales?, es la Investigación Acción Participación I A P, dado que los planteamientos de este tipo de investigación se constituyen en pistas, para el desarrollo del PRAE y posibilita a los miembros del CAE y demás participes adaptarlo a sus particularidades. 16


El PRAE, como un proyecto de investigación convoca a la Comunidad Educativa, a constituirse en un grupo de trabajo caracterizado por asumir el liderazgo en la solución de sus propias problemáticas contextuales, es decir la Comunidad se asume como protagonista en la caracterización de las potencialidades de su localidad y de reconocer las causas de los problemas que aquejan su bienestar. Así, es la propia comunidad quien se empodera como agente de transformación de su propia realidad, a través de un proceso de indagación y de gestión, que en este caso tiene relación con reflexionar acerca del ambiente, y de cómo desde la interacción entre lo natural, lo social y cultural, permite la configuración de una vida digna para cada uno de los que habitan el territorio. 17


En el marco anterior es importante reconocer los planteamientos que acerca de la Investigación Acción Participación, se han consolidado, El término de «investigación-acción» proviene de Kurt Lewin y fue utilizado por primera vez en 1944, describía una forma de investigación que podía ligar el enfoque experimental de la ciencia social con programas de acción social que respondieran a los problemas sociales principales de entonces. Mediante la investigación-acción, Lewin argumentaba que se podían lograr en forma simultánea avances teóricos y cambios sociales. La investigación acción para Lewin consistía en análisis, recolección de información, conceptualización, planeación, ejecución y evaluación, pasos que luego se repetían.

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En nuestro País, es importante reconocer el aporte de Fals Borda, sociólogo Colombiano, quien desde diversos trabajos desarrollados con comunidades, logro en ellas mismas un proceso de empoderamiento y transformación social, que culminaron con la solución de problemas contextuales. Además de los aportes en la propia solución de los problemas en estas comunidades, el trabajo de Fals Borda, permite derivar principios fundamentales en la configuración de este tipo de investigación como una propuesta alternativa, a la investigación de tipo positivista. En este sentido se plantea la necesidad de reconfigurar la tradicional relación de dominación – dependencia implicada en el binomio sujeto – objeto, en la perspectiva de una investigación positivista, para invitarnos a un nuevo tipo de relación que llevaría a un nuevo tipo de sociedad, que sería una sociedad 19


participativa, donde la relación fundamental sería sujeto – sujeto. Además en la IAP se establece el reconocimiento de la ciencia popular como algo legítimo, e igualmente válido que las ciencias académicas, así se reconoce el saber de todos los miembros de la comunidad como fundamental en la solución de los problemas, que en este caso, se abordarían desde el ambiente. “La metodología IAP es integrante, es decir, no es solamente un método de investigación , ni solamente una forma de llegar a los grupos de base, a los adultos, ni tampoco solamente una forma de acción política. Es una forma de combinación de esas tres formas de procedimiento. … La IAP es una metodología de vida y de trabajo productivos que exige la combinación de diferentes perspectivas sobre la ciencia y la acción 20


política , que trata de acomodarlas para llegar a determinadas metas y producir determinados efectos de transformación de la sociedad. Exige entonces de quines la parcticamos una adopción metodológica vital, integral, es decir, una vivencia como concepto existencial y un compromiso entendido como esa entrega a los ideales de una transformación radical por la justicia, por las metas finalistas de las transormaciones sociales. Dentro de la IAP no es tanto la utopía loq ue cuenta, como el telos o el proposito de transformación” Fals B. 1986: 207. En Fals B. 2010. La investigación Acción Participación, le es connatural una acción política en el sentido de la participación y toma de decisiones, en este tipo de investigación la comunidad desde un proceso de negociación y consenso 21


traza la ruta de actuación, en donde los propios sujetos actúan desde sus propios saberes y en virtud de sus derechos como ciudadanos, en la solución de sus problemas. En este proceso la práctica de los actores y de la propia dinámica de la comunidad se transforma en praxis, es decir en una práctica reflexionada, de la cual en sí misma se derivan posibles soluciones y en consecuencia saberes que emergen de la propia dinámica de la experiencia vivida. Así, es importante que un subgrupo se asuma como sistematizador, quienes desde un ejercicio sistemático, recopila toda la información y desarrolla procesos de interpretación, resultados que regresan a la propia comunidad para su utilización y legitimación.

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En el marco anterior se deduce que es la participación y el reconocimiento de cada uno de los actores de la comunidad como sujetos, en donde cada uno desde la diferencia aporta en la comprensión y solución de los problemas, así, es la relación sujeto-sujeto, la que valida la verdadera participación, acción que configura relaciones horizontales trascendiendo estructuras jerárquicas de poder, así, en la IAP, cada actor cumple un papel fundamental y su validez depende de los niveles de argumentación y el aporte a los propios desarrollos de la comunidad. Por otra parte es importante señalar, que en la IAP, es la construcción colectiva, el consenso y los niveles de argumentación, lo que legitima el saber que se produce desde la praxis, en este sentido se trasciende el binomio 23


investigador/investigado, dando paso a una construcción colectiva, en donde los agentes externos, se involucran con la comunidad, haciéndose participes en la solución de los problemas y aportando en la consolidación de la comunidad desde la autogestión. En este sentido es posible obtener conocimiento teórico en la práctica misma, lo cual va en contravía de una actitud tradicional que nos insiste en la separación entre teoría y práctica. Los dos elementos de la toma del poder que son considerados por la IAP como los más importantes son: la organización popular democrática y autónoma, y el establecimiento del estatus del saber popular y su promoción, las iniciativas de la comunidad buscan promover su propio desarrollo, el cual se origina en su tradición cultural y busca preservar el medio ambiente 24


natural con el que tienen sus integrantes una asociación orgánica. Así, en la IAP, el saber experiencial de la propia comunidad, el liderazgo, el conocimiento de sus derechos, el respeto a la diferencia, la explicitación de las emociones y la transformación social, se constituyen ejes fundamentales para desarrollar este tipo de investigación. Teniendo en cuenta lo anterior, es posible rastrear de forma natural, la relación que existe entre el horizonte de sentido del PRAE y la propia IAP, como formas que convocan a la transformación social, que permiten el cuidado del ambiente (intersección entre lo natural, social y cultural), como una estrategia que garantiza la propia existencia del ser humano.

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Desde aquí, se retoma lo planteado por Salazar y Urbina 2009, en relación con el proceso metodológico es importante reconocer las siguientes fases, sin embargo es pertinente aclarar que las fases y técnicas determinadas por los diferentes autores en cuestiones de IAP varían al adaptarlas a cada caso, y es esto, lo que potencializa la IAP en las instituciones educativas, la posibilidad de adaptar la metodología y el avance de la investigación a sus realidades. De manera general la IAP cuenta con cuatro momentos, el primero de ellos se refiere a un proceso previo de diagnóstico y motivación que incluyen mecanismos, estrategias y técnicas de dinamización social y participación que puedan ser adaptadas en las diferentes fases de la investigación; un segundo momento que 26


atiende una primera etapa en la que se realiza a manera de acuerdo la Conformación del Grupo de Investigación teniendo en cuenta el reconocimiento de necesidades sentidas por la comunidad como puente a problemáticas integrales que afectan a todos y todas (Marti 2002 y Bru y Basagoiti 2003), consintiendo a la estructuración del sujeto de estudio, la introducción de elementos analizadores y permitiendo la conformación de un grupo dinamizador de la investigación; en una segunda etapa o de investigación se establece en reconocimiento de una perspectiva dialéctica, múltiples argumentaciones y diferentes puntos de vista (información) obtenidos a partir de métodos cuantitativos, cualitativos y participativos, es también en esta fase donde se han de jerarquizar los problemas, discutir y elaborar propuestas concretas que permitan la obtención de los objetivos, por 27


tanto, es necesaria la implementación de estrategias participativas que den razón de los grupos que hacen parte del sujeto de estudio como conjuntos de acción (Marti, 2002, p.19); por último se integra una etapa de acción en donde el trabajo realizado a lo largo de la investigación y particularmente los resultados obtenidos de las estrategias participativas en jerarquización de problemas, discusión y elaboración de propuestas, se recapitula en el denominado Programa de Acción Integral (PAI), “con el objeto de integrar todos los ámbitos y conjuntos de acción, articulando desde espacios comunes las diferentes políticas propuestas (y no al revés)” (Marti, 2002, p.19). La fase de concreción implica la realización de un documento que incluya el cronograma y el presupuesto previstos, así como los conjuntos de (auto)

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gestión, acción y definición de indicadores de evaluación. (Marti, 2002, p.22). Reconocer el PRAE como un proyecto de investigación, es consolidar en la escuela la oportunidad de construir conocimiento, es decir, de potenciar la capacidad de la comunidades en la sistematización del saber que circula en la Institución Educativa, estableciendo un diálogo con otras comunidades que permiten la solución de problematicas contextuales para este caso de orden ambiental. La investigación permite comprender que el PRAE es un proceso y como tal recorre diversas fases en su desarrollo, aspecto que permite reconocer su continiuidad en los colegios y su constante retroalimentación.

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Referencias Bru y Basagoiti, (2002). La investigación Acción participativa como metodologia de la mediación e integraciòn sociocomunitaria. Extraido el 12 de julio de 2011. http://www.pacap.net/es/publicaciones/pdf/comu nidad/6/documentos_investigacion.pdf Concejo de Bogotá. Acuerdo 166 de 2005. Fals Borda, O. (1986). La investigación – acción participativa: política y epistemología. En Fals Borda,O.

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1925-2008. Antología Orlando Fals Borda. Bogotá. Universidad Nacional de Colombia. Gordon, S. (1995). Historia y filosofía de las ciencias sociales. Barcelona: Ariel. Martí, J. (2002). La investigación Acción Participativa, estructura y fases. Extraido el 12 de julio 2011, desde http://www.redcimas.org/archivos/biblioteca/meto dologias/JMarti_IAPFASES.pdf Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial & Ministerio de Educación Nacional. (2002). Educación Ambiental. Política Nacional. Bogotá Padrón, J. (2007). Tendencias Epistemológicas de la Investigación Científica del siglo XXI. Cinta de Moebio, (28), 1-28. 31


Páramo, P. & Otálvaro, G. (2006). Investigación Alternativa: Por una distinción entre posturas epistemológicas y no entre métodos. Cinta de moebio, (25). Republica de Colombia. Decreto 1743 de 1994. Salazar y Urbina. (2009). La investigación Acción Participación en el diseño del Proyecto Ambiental Escolar PRAE del colegio Señor de los Milagros de Sativasur, Boyaca. Sauve L (1996). Educación relative á I’ enviore ent: pour un savoir critique et un agir responsable. Dans le livre. La Recherche Sociale en Enviorement. Nouveaux Paradigmes. Robert Tessier ej Jean – Guy Vaillancourt. Les Presses de I’ Université de Montreal. Quebec. Canada. 32


EL PRAE UN POYECTO DE INVESTIGACION