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56 LA VANGUARDIA

CULTURA

DOMINGO, 23 DICIEMBRE 2012

Albert Solé viaja a la Antártida con la doctora Pepita Castellví para rememorar su trabajo en el continente helado

Recuerdos de hielo

P

SALVADOR LLOPART Barcelona

rimeros años noventa: la doctora Castellví habla de su retirada: “No volveré a la Antártida”. Veinte años después, en los primeros días de este diciembre barcelonés especialmente cálido, Pepita Castellví, 78 años, con el mismo pelo blanco que tenía entonces, cuando dirigía el plan de investigación antártico español, convertida ahora en una autoridad mundial en encaje de bolillos. Mientras se toma un descanso del gran tapete que prepara para el altar central de la Sagrada Familia, afirma, alegre: “El 27 embarco de nuevo para la Antártida”. El retorno, pues. Para despedirse. Un viaje para recordar, y también un viaje homenaje a Antoni Ballester, personaje fundamental en la investigación antártica: “Sin el impulso del Dr. Ballester nunca hubiéramos tenido una base en aquel continente, ni España

2012

En el continente helado. Pepita

Castellví con Antoni Ballester (izquierda) en la actualidad. Y ellos mismos junto a Joan Rovira y Agustí Julià (arriba) en una de sus expediciones a la Antártida, donde instalaron la

El documental rememora la fundación de la primera base española antártica formaría parte del tratado Antártico, el restringido club de países que gestionan en estos momentos el continente blanco”. La justificación del viaje es el rodaje de una película. Se llamará Recuerdos de hielo y se convertirá, cuando esté lista, en un documental dirigido por Albert Solé sobre la callada gesta de aquellos pioneros encabezados por el Dr. Ballester que convencieron a los despachos de Madrid de que sí, por supuesto que sí; claro que se nos ha perdido algo –como país–

1986 base española. Albert Solé (derecha) rememorará sus aventuras conjuntas en el documental ‘Recuerdos de hielo’, cuyo rodaje continúa –a partir del 27 de diciembre– en el continente helado

ALBERT SOLÉ

en la Antártida. El documental tendrá tres grandes protagonistas. Dos son Antoni Ballester y Pepita Castellví, y el tercero es la propia Antártida. El continente de los hielos azules, las negras rocas de granito, las furiosas ráfagas de viento, según cantó el poeta (que nunca estuvo allí). O como una vez explicó el propio Dr. Ballester, antes de ser golpeado por un derrame cerebral en 1988: ¿cómo es la Antártida, doctor? “En la Antártida te enamoras de la nieve blanquísima e impoluta.

La misma nieve que, cuando sopla el viento, se convierte en montañas blancas en movimiento y oscurece todo el horizonte. Y las playas llenas de guijarros y pedruscos, con esos cortes que son huellas de los icebergs en movimiento en el mar”. Hablando de playas, Pepita Castellví tiene una con su nombre en la Antártida. “Se llama Pepita Beach, y está en la isla de Livingston”, recuerda, divertida, la doctora Castellví; allí donde todavía está instalada la base españo-

la Juan Carlos I que ella y Antoni Ballester pusieron en marcha, cerca del Reina Sofía Hill y el Ballester Point. Sus amigos le aconsejan, ante el inminente viaje, que se abrigue y que no se olvide los guantes de lana. Pero ella, después de tantos viajes, sabe bien lo que llevarse a la isla de Livingston, donde cada campaña duraba como mínimo cuatro meses. Y las había de un año entero. “Nuestros maestros en supervivencia siempre fueron los pingüinos”.

ALBERT SOLÉ

El documental, no obstante, tiene otro personaje esencial. El propio Albert Solé (Bucarest, 1962), impulsor del proyecto. Fascinado por la historia de Pepita Castellví. Director de triple nacionalidad, húngaro, francés y español,


La Vanguardia Recuerdos hielo