Page 369

Del lado de la epístola tenemos, de adelante para atrás, un retablo escultórico de la Crucifixión, cuyas esculturas presentan también el estofado típico poblano de la segunda mitad del siglo XVIII, lo que le da uniformidad a las esculturas policromadas del recinto, incluyendo a las de San Joaquín y Santa Ana, los únicos sin repintes. Sigue uno dedicado al patrono de los sacerdotes, San Juan Nepomuceno, cuya pieza principal es una escultura de vestir, por lo cual el artista tuvo sólo el rostro y las manos para trasmitir la expresión de la pieza. Finalmente hay un retablo completamente pictórico dedicado a la Virgen de Guadalupe, devoción que no debía faltar en ninguna iglesia mexicana. El retablo mayor de la iglesia, que posiblemente se fabricó en 1838, cierra el ciclo mostrando la moda del neoclásico que regresa completamente a las columnas de órdenes clásicos, entablamentos y baldaquinos en forma de templete, desechando además el dorado usando el color blanco en imitación de mármol. La capilla de Santa Ana (al lado derecho del altar principal) nos permite completar el panorama de los tipos de retablos, pues el que ahí se encuentra combina ornamentación rococó con columnas derivadas de las clásicas, lo cual se llama neóstilo y sucede al estípite. En la parte superior de la entrada a la capilla se encuentran dos lienzos con temas alegóricos, el primero representa a la Inmaculada Concepción (tal vez tomando como modelo un grabado hecho por Juan Antonio Salvador Carmona) a cuyos pies se encuentra el papa Clemente XIII (1693-1769) y tres niños vestidos a la usanza de la época, corriendo a saludar a María. Del otro lado, se encuentra el rey Carlos III (1715-1788), a sus espaldas se observa un contingente de personajes, entre ellos un clérigo, una viuda y dos indígenas, representado los dominios hispánicos de América . Cabe destacar que uniendo las exclamaciones en latín de los personajes representados (los niños, el Papa y el Rey) se forma la última parte del Ave María: “Santa María madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte amén”. Esta obra conmemora la proclamación oficial de la Inmaculada Concepción como patrona de España y todas sus posesiones, otorgada por Clemente XIII en 1760, título que fue concedido gracias a los esfuerzos del rey Carlos III.

PARROQUIAS Y OTRAS IGLESIAS

369

Profile for RR MAGAZZINE S.A. DE C.V.

Guia de Patrimonio Religioso de la Ciudad de Puebla  

La Guía de Patrimonio Religioso de la Ciudad de Puebla ofrece a sus lectores un acercamiento a esta herencia arquitectónica, artística e int...

Guia de Patrimonio Religioso de la Ciudad de Puebla  

La Guía de Patrimonio Religioso de la Ciudad de Puebla ofrece a sus lectores un acercamiento a esta herencia arquitectónica, artística e int...

Advertisement