Page 1

Estrategias informaci贸n y legalizar el aborto para manipular

voluntario en la Ciudad de M茅xico

Dr. Fernando Pliego Carrasco


Estrategias informaciĂłn y legalizar el aborto para manipular

voluntario en la Ciudad de MĂŠxico

Dr. Fernando Pliego Carrasco

Solamente una vida dedicada a los demĂĄs merece ser vivida Albert Einstein


Estrategias para manipular informaci贸n y legalizar el aborto

2


Contenido

Indice 4

Introducci贸n

6

Primera estrategia: ocultar las cifras de mortalidad de mujeres

10

Segunda estrategia: ocultar las cifras de embarazos de las mujeres

12

Tercera estrategia: acusar a las cifras oficiales de sub registro informativo

3


Estrategias para manipular información y legalizar el aborto

INTRODUCCIÓN

Uno de los argumentos que más se utilizaron para legalizar el aborto voluntario en la Ciudad de México, sin más restricción que su ocurrencia dentro de las primeras 12 semanas de embarazo de la mujer, fue el relacionado con la supuesta presencia de un problema muy importante de salud pública: se señala que la falta de legalización propicia la realización de abortos clandestinos que inciden significativamente en el crecimiento de la mortalidad materna. En el Acuerdo de legalización aprobado por el Gobierno del Distrito Federal, publicado el 4 de mayo de 2007 en la Gaceta Oficial 1, se dice lo siguiente: (…) en México, el aborto además de ser un grave problema de salud pública, se realiza con frecuencia mediante prácticas clandestinas, que constituyen un factor de riesgo que incrementa la morbilidad y mortalidad materna, que no se ve reflejada en los indicadores correspondientes debido al sub-registro;

4

(…) existe evidencia científica de que la interrupción del embarazo en sus primeras semanas de gestación, disminuye la morbilidad y mortalidad de las mujeres embarazadas que lo solicitan o requieren, sobre todo si se realiza en condiciones adecuadas de higiene, infraestructura y por el personal médico calificado. Estos argumentos, que señalan la presencia de una problemática muy grave de salud pública, son particularmente fuertes en el debate sobre la legalización del aborto: ¿quién podría estar en favor de que mueran muchísimas mujeres por practicarse abortos clandestinos? En una perspectiva humanitaria, ¿no sería más razonable legalizar el aborto para evitar tanta muerte y, de manera progresiva, erradicar la práctica del aborto hasta que lleguemos a un momento donde ninguna mujer se viera obligada a recurrir a él?


Introducción

La fuerza de los argumentos de salud pública se debe, en mi opinión, a que su contenido apela a tres dimensiones psicológicas fundamentales de los individuos, por lo cual son aceptados por una gran cantidad de personas de muy variadas creencias políticas y religiosas; no se necesita, entonces, ser miembro activo de un movimiento “pro-choice” (libre decisión) para secundarlos.

En primer lugar, encontramos una dimensión cognitiva: “hay muchas muertes maternas que se podrían evitar”; después, hay una dimensión moral: “es mejor proteger la vida de las mujeres embarazadas que propiciar su fallecimiento”; y finalmente, encontramos una dimensión emocional: “quienes se oponen a legalizar el aborto son personas inhumanas, porque son insensibles a la vida y salud de las mujeres”. Considero que existen razones de orden antropológico, jurídico, médico y de derechos humanos para cuestionar la legalización indiscriminada del aborto voluntario2. Pero en el presente trabajo, mi interés es sólo mostrar las principales estrategias de manipulación de información que, en el terreno de la salud pública, se han utilizado para justificar dicha legalización.

5


Estrategias para manipular información y legalizar el aborto

Primera estrategia

ocultar las cifras de mortalidad de mujeres

Una constante que se encuentra en la mayor parte de los textos que defienden la legalización del aborto por razones de salud pública en la Ciudad de México, es la carencia de cifras sobre mortalidad de mujeres, cualquiera que sea su causa. Simple y sencillamente, no suelen mencionar datos sobre este tema; más bien, recurren sobre todo al uso de adjetivos sin valor cuantitativo (los expertos en estadística dirían que sólo se utilizan variables nominales y ordinales, pero no de intervalo).

6

En el Acuerdo que legalizó el aborto voluntario en el Distrito Federal, arriba mencionado, encontramos palabras como “grave”, “frecuencia”, “incrementa” y “disminuye”, las cuales no hacen referencia a ninguna estimación que nos permitiría acercarnos, al menos con algún grado de certeza mínima, al conocimiento preciso del por qué es importante en términos de salud pública la mortalidad materna causada por abortos clandestinos. Para conocer de manera seria la presencia o no de un problema de salud pública vinculado con mortalidad femenina, como de cualquier otro tipo, necesitamos información objetiva y no argumentos que descansen únicamente en adjetivos. Esta información puede ser de origen censal (los registros oficiales de mortalidad femenina y materna) o de origen muestral (encuestas).


Primera estrategia: ocultar las cifras de mortalidad de mujeres

En concreto, necesitamos conocer sobre todo la siguiente información: cantidad de mujeres que mueren anualmente en los distintos rubros de registro, y cantidad de mujeres que mueren anualmente como consecuencia de la práctica de abortos, sean voluntarios o espontáneos. El Gobierno del Distrito Federal, y los individuos y grupos que apoyaron su propuesta de legalización del aborto voluntario durante las primeras doce semanas de gestación, no acostumbran dar información alguna al respecto cuando presentan sus argumentos de salud pública. Sin embargo, sí existe tal información: sabemos con precisión cuántas mujeres mueren al año en la Ciudad de México,

según sus distintas causas, y conocemos por lo tanto cuántas mujeres mueren al año por abortos. Es cierto que no conocemos si las muertes se debieron a abortos espontáneos o voluntarios, pero sí existen los registros de mortalidad ocasionada por abortos. Más aún, podemos conocer con precisión la información caso por caso: edad, fecha, causa de mortalidad, lugar de ocurrencia, lugar de residencia, etcétera. Es una información proporcionada por la Secretaría de Salud del Gobierno Federal y el Instituto Nacional de Geografía, Estadística e Informática (INEGI), así como por la Secretaría de Salud del Gobierno del Distrito Federal. La falta de referencia a cifras sobre

mortalidad femenina no es gratuita. En mi opinión, al ocultar dichos datos, lo que se pretende es construir un espacio en la opinión pública para formular juicios meramente cualitativos e infundados sobre la supuesta gravedad de la mortalidad materna por abortos clandestinos. Pero la información disponible es contundente: en el caso del Distrito Federal, en 2006 se registró la cantidad de 30,054 muertes de mujeres por distintas causas. De este total, 111 fueron por causas relacionadas con el embarazo, parto o puerperio (hasta los 42 días después Del Parto)y únicamente ocho mujeres en2006 en el Distrito Federal, sólo 111 se murieron en todo el Distrito Federal por causas

7


Estrategias para manipular información y legalizar el aborto

relacionadas con el aborto, sea espontáneo o voluntario. Pero entiéndase bien lo que quiero comunicar: es muy importante lograr que ninguna mujer muera por causas relacionadas con el embarazo o el parto; y considero que México y la Ciudad de México, específicamente, deben hacer todo lo posible para llegar a tener índices de mortalidad materna semejantes a países como Irlanda u otros del mundo desarrollado. Pero una situación es tener tales intenciones, y otra falsear la realidad y decir quela mortalidad por aborto en la Ciudad de México es un grave problema de salud pública.

8

Tal afirmación no es verdadera, y se construye con la finalidad de manipular a la opinión pública. En efecto, de acuerdo con l aGráfica1, elaborada con información proporcionada por la Secretaría de Salud del Gobierno Federal y el INEGI3, en 2006 murieron en la Ciudad de México la cantidad total de 30,054 mujeres, en comparación con 31,554 hombres; muertes ocasionadas por todo tipo de factores. En el caso de las mujeres, si relacionamos los años2001 y 2006, observamos una tendencia creciente, al pasar de 27,986 a 30,054casos,respectivamente. Del total de muertes femeninas ocurridas debieron

a causas relacionadas con el embarazo, parto o puerperio (véase Gráfica 2), según información proporcionada por las mismas dependencias públicas antes mencionadas. Una cifra de crecientes la analizamos históricamente con los datos disponibles para el periodo 2000 a 2006, pues la cantidad anual pasó de 155 a 111 casos, respectivamente, aunque con altibajos. Del total de mujeres fallecidas en el Distrito Federal en 2006 por causas relacionadas con el embarazo, parto o puerperio, sólo ocho fueron por motivos relacionados con el aborto (véaseCuadro1). Es una cifra muy pequeña y se menciona en


Primera estrategia: ocultar las cifras de mortalidad de mujeres

el documento Mortalidad 1990–2006, publicado por la Secretaría de Salud del Gobierno del Distrito Federal. En resumen, los datos disponibles sobre mortalidad femenina en la Ciudad de México muestran que los fallecimientos ocasionados por abortos: ocho casos en 2006, es una cantidad muy pequeña en comparación con la mortalidad total de mujeres (cualquiera que sea la causa), y con la mortalidad de mujeres en situación de embarazo o puerperio, por lo cual no constituyen un problema de salud pública:

9 • En 2006, la mortalidad de mujeres por aborto en el Distrito Federal, representó 0.027% de la mortalidad de mujeres ocurrida por cualquier causa en dicha entidad. • Y representó 7.2% de la mortalidad de mujeres ocasionada por factores relacionados con el embarazo, parto o puerperio.


Estrategias para manipular información y legalizar el aborto

Segunda estrategia

ocultar las cifras de embarazos de las mujeres

Otra estrategia para manipular la información y argumentar que la mortalidad por abortos es un problema de salud pública en la Ciudad de México, consiste en ocultar las cifras disponibles sobre la cantidad de embarazos ocurridos, pues con esta información podríamos evaluar con más precisión si es importante o no dicha mortalidad materna.

10

Como sucedió en las cifras de mortalidad femenina, en el tema que ahora nos ocupa también disponemos de información importante, aunque es de carácter indirecto. En efecto, la cantidad de embarazos ocurridos en el transcurso de un periodo de tiempo, por ejemplo un año, es difícil de evaluar por si misma 4, pues sólo disponemos del registro de las consultas y egresos hospitalarios de las mujeres embarazadas, en especial en instituciones públicas, pero en las cuales es difícil distinguir la cantidad de consultas realizadas en favor de una misma mujer, así como saber con precisión cuántas mujeres no recibieron consultas cuando estaban embarazadas. Sin embargo, por medios indirectos, sí podemos conocer con suficiente seguridad la cantidad de mujeres que se embarazan cada año: Se trata del registro de nacimientos verificados. Un dato que es bastante seguro de obtener, pues en lugares como la Ciudad de México, el registro civil de los hijos es una costumbre prácticamente generalizada.


Segunda estrategia: ocultar las cifras de embarazos de las mujeres

Desde esta perspectiva, de acuerdo con la información proporcionada por el INEGI5, en 2006 se registraron 155,703 nacimientos de parte de madres con residencia habitual en el Distrito Federal.

es un problema de salud pública porque representa una cantidad muy pequeña respecto del total de embarazos exitosos ocurridos en la Ciudad de México.

Por lo tanto, podemos concluir que se verificó una cantidad semejante de embarazos llevados a buen término, pues no podemos distinguir entre nacimientos simples o múltiples.

Cuando se oculta la información mencionada, sobre la relación entre mortalidad por abortos y total de nacimientos exitosos, estamos ante una clara estrategia de manipulación de información, cuyo objetivo es crear un falso problema de salud pública con el fin de orientar la opinión pública en favor de las políticas de legalización de aborto voluntario.

Si relacionamos dicha cifra de nacimientos con la mortalidad femenina ocasionada por abortos en el Distrito Federal en el mismo año: ocho casos, tenemos que éstos representan 0.005% del total de nacimientos exitosos. Por lo tanto, la mortalidad por abortos no

4 Cf. Octavio Mojarro, Graciela Tapia Colocia, María Felipa Hernández López e Ignacio Macín Pérez, “Mortalidad materna y marginación municipal”, en Consejo Nacional de Población, La situación demográfica en México. México, CONAPO / Secretaría de Gobernación, 2003, p. 133.

Se trata de una situación explicada por la presencia de un sistema de salud público y privado que ofrece garantías de seguridad a casi todas las mujeres embarazadas; garantías de poder tener sus hijos sin poner en peligro sus propias vidas.

5 Cf. INEGI, Estadísticas demográficas 2006. México, INEGI, 2008, Cuadro 1.1.

11


Estrategias para manipular información y legalizar el aborto

Tercera estrategia

acusar a las cifras oficiales de sub registro informativo

En el Acuerdo del Gobierno del Distrito Federal que legalizó el aborto voluntario, se menciona que hay un sub-registro de las cifras relacionadas con mortalidad materna ocasionada por abortos clandestinos. ¿Qué tan sólido es este cuestionamiento? ¿Es cierto que las cifras mencionadas en los apartados anteriores del trabajo no son dignas de crédito? ¿Las cifras oficiales sobre mortalidad por abortos son significativamente menores a lo que sucede en la realidad?. De acuerdo con mi opinión, tales cuestionamientos son manifiestamente infundados en el caso de la Ciudad de México. Las razones son las siguientes: • En la crítica hay una pretensión intelectual injustificable: quienes cuestionan la veracidad de las cifras oficiales, intentan decirnos que tienen información más confiable que la proporcionada directamente por el Gobierno. Sin embargo, por procedimiento de argumentación elemental, quien acusa debe probar, y hasta el momento nadie ha realizado un estudio en el cual presente pruebas de que la información proporcionada por INEGI, en cuanto a mortalidad femenina , sea de menor calidad que la proporcionada por algún particular, el cual, por cierto, todavía no existe. • Desde 1988 la Ciudad de México ha sido gobernada por el Partido de la Revolución Democrática, el cual se autodefine como de izquierda. ¿Es razonable pensar que este partido ha ocultado (sub registro) la información relativa a la mortalidad femenina por abortos? ¡Claro que no!. Es cierto que no hay información sobre la práctica clandestina de abortos, pero cuando sucede alguna muerte, siempre hay un dictamen pericial que define las causas de la muerte. Y en este caso, tanto el Gobierno del Distrito Federal, como la Secretaría de Salud del Gobierno Federal, desde hace varios años no tienen ninguna intención de ocultar la cantidad de muertes provocadas por abortos.

12

• Sinembargo, se podría contra-argumentar lo siguiente: “los ministerios públicos se han prestado a ocultar el registro de muertes maternas provocadas por abortos, por lo cual hay sub registros”. Pero tal cuestionamiento es por demás infundado, pues ¿es posible afirmar, con suficiente razones, que las mujeres que deciden recurrir a clínicas clandestinas, cuentan con dinero suficiente para “comprar” el trabajo del ministerio público? ¡Claro que no! pues recurren a tales clínicas precisamente por sus escasos recursos económicos. En resumen, la estrategia de descalificar la calidad de la información brindada por el Gobierno, es un procedimiento que no tiene justificación alguna en el caso de la Ciudad de México, y tampoco en el conjunto del país. Me refiero, desde luego, a la información relacionada con mortalidad femenina, mortalidad materna en general, mortalidad materna por abortos y cantidad de nacimientos.


Dr. Fernando Pliego Carrasco

Doctor en Ciencia Social con especialidad en sociología por El Colegio de México. Desde 1991 es investigador de tiempo completo en el Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM, donde coordina el proyecto “La construcción social del humanismo en el umbral del tercer milenio”. De 2003 a 2007 participó como coordinador académico de los estudios para elaborar los Diagnósticos Socio-Económicos y los Planes de Desarrollo Integral de las comunidades que serían afectadas por la construcción del Proyecto Hidroeléctrico La Parota, en el Estado de Guerrero. Su área de especialidad es el estudio de los procesos de participación comunitaria y ciudadana en proyectos de desarrollo social y en políticas públicas. Profesor en el Programa de Posgrado en Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, donde también es miembro del Comité Académico.


Estrategias  

Estrategias

Read more
Read more
Similar to
Popular now
Just for you