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Nociones sobre la programación didáctica

Programación didáctica

En la Lección sobre "Objetivos de aprendizaje" se explica cómo se definen los objetivos formativos, cómo se da prioridad a unos contenidos frente a otros, según su importancia, y cuáles son los métodos de evaluación más adecuados. Podríamos decir que objetivos, contenidos, sistemas de evaluación y metodologías didácticas son los ingredientes fundamentales del proceso de enseñanza-aprendizaje. Pues bien, la programación didáctica es la técnica que nos permite mezclar esos ingredientes para que el proceso formativo tenga la coherencia y la organización necesarias para alcanzar los objetivos previstos. Programar didácticamente implica: ((Analizar los objetivos del proceso de aprendizaje para saber a dónde nos proponemos (y debemos) legar. ((Diseñar las situaciones de aprendizaje adecuadas a los objetivos ya los alumnos. ((Organizar los medios y recursos disponibles. ((Asignar el tiempo necesario para el desarrollo de los distintos contenidos. ((Definir los sistemas de evaluación que se usarán. En definitiva, recuerda estos importantes conceptos sobre programación: »» La programación es una actividad que lleva a cabo el formador, »» Antes de iniciar el curso, »» Con la intención de organizar su trabajo y »» Establecer un calendario que »» Le permita alcanzar los objetivos establecidos.

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»» Posteriormente, a través del seguimiento formativo, »» Puede introducir modificaciones y mejoras ante los imprevistos. Programar, en términos generales, es la acción que nos permite pasar de una situación (A) a otra distinta (B). La mayoría de las acciones cotidianas las realizamos tras haber programado qué, cómo, con qué y cuándo las vamos a hacer. Llegar a tiempo al trabajo, recoger a los niños del colegio o hacer la compra son tareas que precisan una programación, aunque nos resulten poco complejas porque estamos tan habituados a ellas que las hacemos casi de forma automática. Sin embargo, otras resultan más complicadas. Por ejemplo: SITUACIÓN A Estar desempleado. No hablar inglés.

SITUACIÓN B Conseguir un empleo. Hablar inglés.

Para conseguir un empleo ponemos en marcha un plan que consiste en un conjunto de acciones relacionadas entre sí en un determinado orden. El proceso es el mismo si queremos llevar a cabo una programación didáctica. No podemos empezar el curso sin saber: ((Qué objetivos se pretenden alcanzar. ((Cuánto tiempo durará. ((Qué herramientas necesitaré. ((Cuándo realizaré las evaluaciones. Para que el formador elabore la programación didáctica de su curso, es preciso que realice un ejercicio de proyección y cálculo. Dicho de otra forma, debe imaginar cómo se desarrollará el curso o la clase y calcular cuánto tiempo le llevará que los alumnos aprendan lo que deben y qué necesitarán para conseguirlo. 1


Dinámica

Puede ser revisada o modificada según las necesidades del grupo de alumnos. Creativa Hay que procurar que sea original, novedosa y que contenga distintos elementos; tiene que adaptarse a las características y necesidades de los alumnos. Prospectiva Debe anticipar en lo posible los acontecimientos y circunstancias que se vayan a dar en el proceso de formación. Sistemática Debe tener un orden y una coherencia. Hay que evitar la improvisación.

Para analizar las características de la programación, observa el siguiente esquema: El proceso de la programación Cuando nos enfrentamos por primera vez a la programación de un curso, nos parece un trabajo complejo porque se manejan muchas variables que nos provocan incertidumbres como éstas: ((¿Cuánto tiempo tardaré en enseñar a mis alumnos este contenido? ((¿Podrán resolver este ejercicio? ((¿Cómo evaluaré el aprendizaje? ((¿Qué haré si me sobra tiempo en una sesión? A pesar de que hayamos imaginado, calculado y supuesto casi todos los elementos del proceso de enseñanza-aprendizaje, será el día a día en el aula el que nos permitirá contrastar la exactitud y la validez de lo que hemos programado. Por eso, la experiencia como formadores será nuestra mejor arma para programar adecuadamente los siguientes cursos. Como reglas generales, toda programación debe ser:

Dinámico

Creativo

Proceso en revisión permanente. Revisión en función de los objetivos, de los contenidos, del grupo. Nunca será algo totalmente acabado. Proceso original y novedoso. Combina distintos elementos. Satisface las necesidades de los alumnos.

Prospectivo

Prevé unos resultados que hay que alcanzar. Hace un diagnóstico. Estudia y selecciona los elementos necesarios para conseguir los objetivos.

Sistemático

Da coherencia al proceso de enseñanza-aprendizaje. Deben evitarse la rutina y la improvisación.

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Ventajas de la programación didáctica El proceso de programación aporta, sobre todo, coherencia y orden a la actividad formativa. Es cierto que los objetivos que deben alcanzarse ya están definidos en el programa normalizado del curso o en el certificado de profesionalidad, pero el paso de ese listado de objetivos a la organización de las clases, con sus tiempos, actividades y evaluaciones, sólo lo conseguiremos si dedicamos nuestro esfuerzo a programarlo todo. Veamos otras ventajas básicas que aporta la programación didáctica al formador: ((Delimita los objetivos: la programación didáctica permite delimitar los objetivos generales en otros más específicos. Por ejemplo, no es lo mismo decir que los alumnos deben aprender "las características de la comunicación" (objetivo general), que limitar el objetivo del aprendizaje a "identificar tres técnicas que faciliten la comunicación con el cliente" (objetivo específico u operativo). ((Informa al alumno: la programación didáctica debe ser puesta en conocimiento de los alumnos, tal como se establece en el acuerdo formativo. De esa forma, antes de comenzar el curso sabrán: »» El calendario de trabajo. »» Las metas que deben alcanzar. »» Los contenidos que se tratarán. »» Las metodologías que se utilizarán. »» La evaluación del aprendizaje que se les va a exigir. Además de las anteriormente citadas (coherencia, delimitación de objetivos, información) la programación presenta otras ventajas para el formador: 2


((Asegura la continuidad didáctica: imagina que tienes que interrumpir tu trabajo como formador por enfermedad u otro impedimento. Gracias a tu programación, el formador que te sustituya podrá continuar el curso donde lo dejaste y tener una guía para desarrollar las sesiones pendientes. ((Favorece el intercambio: es conveniente que la programación sea revisada por otros formadores para que éstos aporten ideas y opiniones. Si eres tú el que va a impartir el curso por primera vez, te vendrá bien escuchar lo que tienen que decir tus compañeros sobre cómo programan sus cursos. ((Permite contrastar el grado de calidad de las experiencias de los alumnos y proceder a su evaluación. ((Orienta en la preparación de las actividades. Mejora el aprovechamiento de los recursos didácticos. ((Da una visión global del curso: cuando programamos, hacemos un esfuerzo para organizar en el tiempo y en el espacio todo nuestro trabajo formativo. Esto nos obliga a "dibujar" cómo será el curso desde el principio hasta el final, de manera que podemos hacernos una idea global sobre, por ejemplo: »» El calendario. »» Los tiempos dedicados a cada módulo. »» Las evaluaciones más adecuadas. »» Las prácticas más útiles. »» Los trabajos que se harán fuera del aula.

cional, es interesante reunir a los formadores que van a trabajar a lo largo del año y poner en común los programas de cada uno de ellos. Esto permitirá: »» Comparar las programaciones elaboradas por los distintos ponentes. »» Analizar los puntos fuertes y débiles de cada una. »» Valorar qué tipo de actividades, metodologías y evaluaciones se utilizan. Los centros de formación podrán así realizar un seguimiento para que sus formadores trabajen con unos criterios y una línea metodológica comunes. ((Facilita una mejora continua: Como ya hemos visto, la programación es el conjunto de pasos que nos permite pasar de una situación a otra diferente. Si en la programación queda reflejada la manera en que ese cambio se debe producir, podremos evaluar cómo ha sido ese cambio y qué cosas han podido fallar en lo programado. Así, obtendremos una mejora continua de la actividad docente. En general, podemos decir que la programación didáctica mejora y orienta el proceso formativo, y repercute en la calidad de la actividad del formador.

Es conveniente que la programación quede reflejada en un documento escrito que esté a disposición del director del centro de formación, de la Administración laboral y de otros formadores que impartan sus cursos en el mismo centro. A pesar de todas estas ventajas, una mala programación didáctica puede convertir el curso en una estructura rígida que impida un desarrollo fluido del proceso de enseñanza-aprendizaje. Desventajas de una mala programación: Puede limitar las iniciativas de los alumnos Es contraproducente obsesionarse con su cumplimiento Puede determinar excesivamente las conductas Formar no es programar

No resuelve todos los problemas

El programa debe ser una pauta que hay que seguir, pero nunca un camino inflexible del que no es posible salir. No se deben definir objetivos tan minuciosos que desvirtúen la finalidad real de la formación. La progrmación debe estimular la iniciativa y el espíritu crítico del alumno, no buscar la uniformidad de sus respuestas. Con la progración se inicia el proceso de enseñanza-aprendizaje, pero el docente debe continuar adecuando lo programado a lo largo del curso. La programación nos obligará a un esfuerzo continuo de adaptación, porque es imposible evitar que surjan problemas y dificultades.

((Unifica criterios: A la hora de realizar la programación del trabajo en un centro de formación ocupa-

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Detectar las necesidades de formación La programación es un proceso cíclico que comienza y acaba con el análisis de las necesidades formativas. Esto se debe a que un curso no siempre responde a las mismas necesidades; por ello, lo que aprendemos y cambiamos en la programación de un curso nos servirá de base para programar el siguiente. Por ejemplo, un curso de Recepcionista de Hotel puede variar en función de la zona donde se vaya a impartir. No es lo mismo un hotel en una zona montañosa que otro en la costa. Por otra parte, en algunas zonas turísticas o cadenas hoteleras se necesita hablar alemán, mientras que en otras es más importante el inglés. Detectar las necesidades formativas es averiguar lo que demanda el mercado laboral para lograr que los alumnos aprendan todo lo que se precisa para cubrir esa demanda.

El análisis de las necesidades de formación nos permite: »» Diseñar planes y programas de formación. »» Ajustar el contenido de los cursos a las demandas específicas del entorno productivo. »» Formar a los alumnos en función de lo que las empresas necesitan. »» Asesorar a los alumnos sobre lo que el entorno laboral precisa para orientar su búsqueda de empleo. Hay dos ámbitos en los que se detectan las necesidades de formación de los trabajadores: ((En la empresa: Se identifican las carencias formativas de las plantillas. Este análisis lo suelen realizar los departamentos de recursos humanos o las consultoras especializadas. ((En el mercado laboral: Se detectan cambios en la organización de la producción que pueden modificar las funciones o las competencias de los trabajadores. Se identifican nuevos perfiles para los que no se encuentran candidatos adecuados. Por ejemplo, cuando apareció la Ley de Riesgos Laborales, se detectó que no existían profesionales adecuados para el desempeño de esa nueva función. Se prevén las acciones de formación necesarias como consecuencia de la incorporación de nuevas tecnologías en un determinado sector. Por ejemplo, un nuevo sistema informático.

¿Cómo se detectan las necesidades formativas? A la hora de realizar la programación de un curso, debemos recabar información sobre las necesidades formativas. Ésta se puede obtener a través de las siguientes vías: ((Con un análisis del puesto de trabajo. ((Revisando los anuncios de ofertas de empleo en la prensa para identificar lo que solicitan las empresas. ((Analizando los estudios que elaboran y publican las organizaciones sindicales y patronales sobre necesidades de formación. ((Solicitando información sobre el tema en el Consejo Económico y Social de la zona donde se imparte la formación. ((Estudiando los estudios sectoriales de la Administración laboral. ((Preguntando a: »» Las personas que desempeñan las funciones o tareas del puesto de trabajo. »» Las personas que dirigen y controlan el desempeño de esas funciones. »» Las empresas o departamentos responsables de los cambios tecnológicos. »» Los departamentos de organización y recursos humanos responsables de los cambios organizativos.

Estos análisis le pueden realizar, entre otros, los observatorios ocupacionales, los gabinetes de estudios de las organizaciones empresariales y sindicales, la Administración pública, los colegios profesionales, los centros de formación o las consultoras.

Detectar necesidades

Controlar la programación

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Ejecutar la programación

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Diagnóstico de las condiciones previas La programación es un proceso continuo, abierto y en permanente transformación. La realización de lo programado, la dinámica de la actividad formativa y los resultados producidos están continuamente modificando la programación, iniciando un nuevo proceso. Sin embargo, podemos intentar definir las principales fases del proceso en su acepción más esquemática, bien entendido que éstas no son sucesivas, sino que combinan continuamente: »» Diagnóstico de las condiciones previas. »» Planteamiento del currículo »» Ejecución. »» Control. Nos centraremos ahora en la primera de esas fases. Con el diagnóstico de las condiciones de los alumnos se pretende conocer la realidad en que se van a mover. Es decir: ((El ambiente en que se desenvuelven los alumnos. ((Las condiciones en que van a aplicar sus conocimientos.

En esta fase, ocupan un lugar importante los propios alumnos, puesto que son ellos los protagonistas de la formación. Por eso, a los formadores les convendrá conocer sus capacidades, conocimientos, intereses, habilidades, etcétera. De ese modo, también se podrá analizar y preparar correctamente los contenidos que se van a presentar.

Diseñar la programación Una vez que el formador ha realizado el diagnóstico de las condiciones previas de sus alumnos (conocimientos, expectativas, intereses, motivaciones), ya puede pasar a la siguiente fase del proceso programador, el planteamiento del currículo. Este planteamiento curricular o diseño de la programación se concreta en las siguientes operaciones: »» Determinación de los objetivos específicos y operativos. »» Selección y organización de los contenidos. »» Boceto de las posibles actividades. »» Elección de los métodos didácticos adecuados. »» Determinación de los instrumentos y recursos didácticos. »» Temporalización: distribución del tiempo, horarios. »» Organización y control de todos los elementos. »» Determinación de la evaluación. »» Preparación del entorno físico. Para diseñar la programación, el formador debe manejar los siguientes documentos y materiales: ((Datos procedentes del diagnóstico de las condiciones previas. ((Datos relativos al grupo (si ya han sido selecciona-

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dos los alumnos o se ha establecido un grupo de destinatarios específico). ((El certificado de profesionalidad del curso o el programa normalizado. ((Información relativa al centro de formación: recursos didácticos de los que dispone, aulas, talleres, tipos de salas, bibliotecas, etcétera. ((Documentos y libros sobre estrategias didácticas. Programaciones de otros años que nos puedan servir de orientación. Calendario para determinar el tiempo dedicado a cada tema. Material didáctico.

Ejecutar la programación Esta fase corresponde a la realización y desarrollo del proceso de enseñanza- aprendizaje. Durante la ejecución de la programación, se definen y preparan los elementos más dinámicos de las sesiones, como son: »» La motivación de los alumnos. »» La dirección del aprendizaje. »» La vigilancia de la actividad del alumno. Como señalábamos anteriormente, la programación no debe ser un elemento rígido, sino que debe permitir variaciones debido a incidencias e imprevistos. En todo caso, te recomendamos que siempre que sea posible sigas los pasos establecidos en el programa. Esos pasos deben estar sujetos a un calendario, que tiene que estar expuesto en un sitio visible del aula: un corcho, un tablón de anuncios o cerca de la pizarra. La visualización del calendario nos permitirá ver con rapidez si nuestro curso avanza según lo previsto. Podemos preparar un cronograma o gráfico de barras

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en el que reflejemos lo programado y lo que realmente ejecutamos o realizamos. Puedes ver uno en el siguiente esquema.

Los elementos de la programación que debemos controlar son: ((El cumplimiento de los objetivos. ((La adquisición de los contenidos. ((La adecuación de las estrategias metodológicas. ((El uso de los recursos. ((Los desajustes en el calendario. ((La adecuación de la infraestructura: aulas, talleres, salas... Existen dos métodos para hacer un seguimiento y controlar la programación:

Controlar la programación La última fase de la programación tiene por objetivo controlar el desarrollo del proceso de enseñanzaaprendizaje para: »» Identificar fallos. »» Introducir medidas correctoras de los desajustes. »» Mejorar las siguientes programaciones. El control de la programación no es sinónimo de evaluación. Por evaluar entendemos valorar el aprendizaje del alumno y la consecución de los objetivos. Sin embargo, cuando hablamos de control de la programación, nos referimos a un proceso continuo de vigilancia en el que el docente revisa su propia actuación para comprobar si se ajusta a lo que había programado, es decir, para realizar el seguimiento de la programación prevista y reajustarla si fuera preciso.

((Establecer indicadores. Supongamos que queremos valorar si las infraestructuras son adecuadas para un taller de carpintería. Los indicadores nos ayudarán a fijar los criterios para hacerlo. Por ejemplo, diremos que el aula está limpia y ordenada si cumple estos indicadores: »» No hay papeles en el suelo. »» No hay polvo en las mesas. »» Las herramientas están colocadas en su sitio. »» Incorporar una casilla al cronograma en la que se recojan anotaciones sobre lo que ocurre en el curso: incidencias, problemas, etcétera.

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Tipos de programación La programación puede realizarse para períodos más o menos largos de tiempo. Este factor tiempo es el que hace que se distinga, básicamente, entre dos tipos de formación: Programación Si las previsiones se hacen para un larga plazo superior a un mes se considera una programación a largo plazo, aunque normalmente se realiza por cursos o trimestres. Programación Si las previsiones se realizan para corta una unidad diáctica o tema, se considera una programación corta, siendo la semana, o como mucho la quincen, el plazo de tiempo más generalizado. Ambos tipos de programación están relacionados: la programación corta se puede extraer de la programación larga. A su vez, de la programación corta se extrae el guión de clase, que permite planificar una sesión formativa de una o varias horas de duración (ver contenidos sobre "Habilidades docentes"). Cualquiera de las dos programaciones tendrá como objetivo el uso más racional y eficaz del tiempo del que disponemos. Además, siempre deberán ser flexibles para adaptarse a las circunstancias y novedades que puedan surgir en una clase o a lo largo del curso. Programaciones largas y cortas Como vimos antes, ambos tipos de programación están relacionados. El siguiente caso lo demuestra: »» El formador del curso de Jardinería ha preparado 6


una programación larga con todos los módulos que componen el curso y, posteriormente, ha desarrollado una programación corta para cada uno de los módulos. »» En el módulo de plantas de exterior, el formador tiene que impartir una sesión sobre técnicas de injerto. »» El formador prepara a su vez una programación corta para su sesión (un guión de clase), que desarrolla a partir de los objetivos, contenidos y actividades que programó para el correspondiente módulo. Así, podríamos decir que los dos tipos de programación (y el guión de clase) forman una escalera que va de lo más general (peldaño mayor) a lo más concreto (peldaño menor).

Características de cada programación La programación larga y la programación corta se componen de los mismos elementos, pero con distintas características: 1. Objetivos. En la programación larga deben figurar los objetivos generales del curso, los de cada módulo y los de cada unidad didáctica sin operativizar. En la programación corta se operativizan estos

objetivos, se formulan de forma muy concreta y en términos de conducta del alumno, debiendo estar convenientemente temporalizados. 2. Contenidos. En la programación larga hay que enumerar los contenidos generales del curso, llegando hasta los títulos de las unidades didácticas con la extensión y matices que se consideren necesarios para su correcta interpretación. En la corta, los contenidos están detallados y pormenorizados, de manera que puedan servir de guía para el desarrollo de los mismos. 3. Metodología y actividades. Cada programación señalará la metodología más aconsejable para desarrollar lo mejor posible el programa. En cuanto a las actividades, es suficiente, en la programación larga, con exponer de modo general si se harán prácticas, talleres, actividades fuera del aula, visitas a empresas, intercambios con otros cursos, etcétera. Cuando se llega a la programación corta, se detallan todas las actividades a realizar, temporalizándolas y estableciendo la modalidad de trabajo más aconsejable.

en la corta deberá preverse el número de disquetes necesarios para determinada unidad. 5. Evaluación. El sistema de evaluación que se va a llevar para comprobar el logro de los objetivos del curso se establece en la programación larga. La corta incorpora los criterios de evaluación en función del tipo de conducta prevista en los objetivos del módulo o unidad didáctica de que se trate. Además de los señalados, ambos tipos de programación establecen una temporalización, cada una en función del período de tiempo que abarque; como hemos visto, generalmente mayor del trimestre en el caso de la programación larga y cercana a la quincena o a la semana en la programación corta.

4. Recursos y medios didácticos. En la programación larga se prepara una relación de medios o recursos didácticos y material general necesario para el desarrollo de la programación. Debería aparecer un inventario detallado del material necesario para el período de tiempo que se esté programando. Una vez en la programación corta, hay que relacionar todos los recursos y materiales necesarios para el desarrollo de la unidad, por lo que deberá prepararse una lista más detallada, no sólo de los "grandes" recursos; si en la programación larga se han previsto ordenadores para un curso de informática,

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Cómo elaborar la programación didáctica Toda programación didáctica tiene unos elementos comunes, como hemos visto. La forma de organizarlos en un documento escrito es sencilla si utilizamos un modelo de planificación como el que te sugerimos a continuación. Lo llamaremos “Modelo de las cinco cuestiones”. Este modelo plantea cinco preguntas a las que debemos dar respuesta con los elementos formativos: Cuestiones

Respuestas

Elementos formativos

¿Qué?

Lo que queremos conseguir, las metas.

Objetivos y contenidos

¿Cómo?

Lo que haremos para alcanzar las metas.

Metodología y actividades

¿Cuándo?

El plan de trabajo; lo que durará.

Tiempos

¿Con qué?

Los medios que utilizaremos.

Recursos

¿Cuánto?

La valoración del resultado.

Sistemas de evaluación

Los elementos que componen la programación son tratados a lo largo de distintas unidades didácticas. Por ello, en este tema haremos una introducción genérica de cada uno de los elementos de la programación y veremos cómo se organizan.

Los objetivos, por tanto, serán el primer planteamiento que debemos hacernos al comenzar el diseño de un curso, con ellos trataremos de detallar lo que queremos conseguir al final. Son el soporte de la elaboración de las estrategias didácticas, de la selección de los contenidos y de la evaluación. La cuestión está en no concebir la enseñanza por objetivos como un dogma, con su inflexible exigencia de operativización, sino como un enfoque útil que permite definir las conductas finales a las que debe llegar un alumno. La definición de objetivos compromete seriamente al formador que, constantemente, debe ajustar sus planteamientos formativos al hecho ineludible del aprendizaje. Esos planteamientos y su metodología sólo se justifican en tanto en cuanto terminan en su aprendizaje concreto y previamente fijado en forma de conductas observables y evaluables. Existen dos tipos de objetivos:

Objetivos. ¿Qué queremos conseguir? Los objetivos fijan las metas hacia las que debe encaminarse el proceso de enseñanza-aprendizaje. Además, proporcionan criterios sobre lo que se debe enseñar (contenidos) y cómo hacerlo. Los objetivos determinan qué contenidos son importantes y cómo habrán de ordenarse. Tales objetivos tienen una variedad de funciones, como son orientar las decisiones sobre la selección de contenidos y de las experiencias del aprendizaje y proporcionar criterios sobre qué es lo que debe enseñarse y cómo hacerlo. Los enunciados de los resultados que se esperan se denominan objetivos de aprendizaje. Curso INTRODUCCIÓN A LA METODOLOGÍA DIDÁCTICA - CNFO INAEM Huesca

((Objetivos generales: Se recogen en la programación larga. Son las metas globales que se pretenden alcanzar. Por ejemplo: Aprender fontanería. ((Objetivos específicos: Son fijados por el docente y sirven para definir las conductas esperadas, observables, concretas y evaluables por parte de los alumnos. Deben ser muy flexibles para que se ajusten a las distintas situaciones de aprendizaje que se presentan. Estos objetivos están recogidos en la programación corta. Por ejemplo: Desmontar una caldera. Los objetivos formativos constituyen el elemento más dinámico y el eje principal de la tarea de enseñanzaaprendizaje. Señalan la dirección del proceso de forma8


ción, ofrecen una base para la selección de los procedimientos didácticos, recursos y experiencias y, además, permiten realizar una evaluación precisa e inmediata de los resultados conseguidos por los alumnos.

Selección de contenidos La selección de contenidos comprende criterios de validez e importancia, ya sean de conocimientos profesionales como de las prácticas. Es preciso establecer criterios racionales para determinar qué se debe enseñar, en cuántas unidades didácticas desarrollarlo y qué abarcará cada una de ellas. Hay, pues, que establecer prioridades. Para facilitar la tarea podemos apoyarnos en los siguientes principios propuestos por Ferdinand Kopp: Principio: Objetividad

Adaptación evolutiva Acercamiento a la realidad

Actualidad

Explicación: Se entienden por tal la concordancia entre lo que se va a enseñar y los hechos reales. A los intereses y capacidades del alumno. Con la doble perspectiva de facilitar el contacto inicial con un tema en virtud de esta “cercanía” del objeto estudiado, y de permitir la proyección de los conocimientos que hubieran de adquirirse sobre la realidad en la que se encadena. Evitando el desarraigo y la obsolescencia de los contenidos.

Dimensión de profundidad Ejemplaridad

Buscando niveles de profundización progresiva en los temas. De los núcleos seleccionados como vía para una acción formativa.

Es posible abordar el problema de seleccionar el contenido según diversos niveles: ((El tema central y sus dimensiones. ((Las ideas fundamentales de acuerdo con las cuales se van a desarrollar las unidades didácticas. ((Los hechos y detalles, los ejemplos, en suma, que servirán para el desenvolvimiento de las ideas esenciales. Para que el currículo sea un plan de aprendizaje, sus contenidos y experiencias deben estar organizados de modo que permitan alcanzar los objetivos previstos. A veces el currículo resulta ineficaz, no porque su contenido sea inadecuado, sino porque se organiza de un modo que dificulta el aprendizaje. La ordenación de los contenidos tiene que servir para facilitar el aprendizaje, y para ello las dimensiones de la investigación deben tener un orden secuencial. Así, los temas, las ideas y los ejemplos concretos de los contenidos deben estar dispuestos de modo que exista un avance: Desde lo... Conocido Inmediato Concreto Fácil Simple

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Elección de las estrategias didácticas Hemos visto que el objetivo de un curso es lo primero que formulamos para saber lo que queremos conseguir al final. Pues bien, el resto del proceso será el camino a recorrer hasta llegar al objetivo. Debemos fijar qué estrategias utilizaremos para alcanzar las metas con éxito y en el tiempo previsto. Las estrategias de formación son la planificación de las formas en que los alumnos deben aprender y que les conducirán al objetivo. La estrategia metodológica forma parte vital de la programación y se sitúa en el punto de fusión entre los objetivos y los contenidos. Funden los diferentes métodos, técnicas y procedimientos que pueden ser utilizados en el proceso de enseñanza-aprendizaje, las actividades, los materiales y los equipos que se emplean en la formación. Es conveniente que el formador, desde el principio, tenga una idea clara de cómo va a encauzar el aprendizaje en sus alumnos y que conozca las técnicas más adecuadas para alcanzar sus objetivos.

A lo... Desconocido Remoto Abstracto Difícil Complejo 9


Se aconseja que en el diseño de la programación se recojan cuantas observaciones sean precisas para la metodología a seguir y las técnicas a utilizar.

Metodología y actividades. ¿Cómo queremos conseguirlo? En la actualidad, la mayoría de los métodos de enseñanza contemplan la participación activa del alumno como parte fundamental en el aprendizaje, especialmente a través de la realización de distintas actividades. La práctica es fundamental en la adquisición de las destrezas que facilitan la aplicación de los conocimientos y permite saber al alumno lo que ha hecho mal o bien para corregirlo o mantenerlo. Por eso, el formador debe establecer un cuadro de actividades y experiencias que, partiendo de los contenidos propios de cada unidad, ayuden al alumno a la consecución de los objetivos. Estas actividades, junto con los recursos y los criterios de evaluación, forman parte de los objetivos operativos o de conducta, y tienen que reunir las siguientes condiciones:

((Presentar la suficiente variedad de estímulos de tal modo que se cubran todas las posibilidades de la conducta que se persigue. Hay que evitar las repeticiones y reiteraciones. ((Estar ajustadas al objetivo fijado y en perfecta congruencia con el propósito de conducta definido en el mismo. ((El criterio fundamental para seleccionar y organizar una actividad o experiencia es su funcionalidad respecto a cada meta formativa. ((Estar interrelacionadas de tal forma que constituyan un conjunto armónico y equilibrado capaz de producir, sin desviaciones ni intentos superfluos, los efectos que se persiguen. ((Ser representativas, de tal forma que con el mínimo de actividades se consigan los efectos deseados. ((Poseer las cualidades necesarias de toda actividad de formación: motivación, intensidad, claridad, gradación, adaptación al nivel... Es muy importante recordar que: ((Es básico que las actividades propuestas sean significativas, proponiendo sólo aquellas que canalizan la actividad de conducta más propicia para alcanzar cada objetivo. ((El contenido de los ejercicios va a depender tanto de los objetivos que se persigan como del tiempo disponible, de las características de los alumnos y especialemente, de los recursos que en cada momento tengamos asignados.

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Recursos didácticos. ¿Con qué lo lograremos? Toda acción formativa se realiza en un contexto determinado y en unas condiciones didácticas previamente fijadas y con unos instrumentos y material adecuado. La función de los recursos didácticos es, en consecuencia, facilitar las condiciones necesarias para que el alumno pueda llevar a acabo las actividades programadas con el mejor aprovechamiento. Evitando que el material se convierta en el verdadero protagonista de la formación y que de “auxiliador” pase a condicionante, parece que la selección y organización de los recursos debe ocupar un lugar digno en la tarea de programación, procurando que se cumplan las siguientes condiciones: ((Seleccionar los recursos en función del objetivo propuesto y con la intención de que las actividades puedan desarrollarse más fácilmente y en toda su intensidad. ((El material más caro no siempre es el mejor. Hay que aprovechar al máximo los recursos del centro y de su entorno. ((Un exceso de material puede ser contraproducente, provocando dispersión en los alumnos. ((Además de seleccionar los recursos, hay que organizarlos y disponerlos convenientemente en el momento y lugar oportunos. ((El material utilizado debe fomentar la iniciativa y la creatividad del alumno. Los recursos didácticos determinan, con la necesaria flexibilidad, las condiciones en que se va a realizar el aprendizaje. Su misión es de apoyo, no de dirección.

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en la realización de su trabajo. Estos aspectos dan lugar a una determinada organización del aprendizaje atendiendo a los siguientes factores: ((Duración prevista de cada una de las unidades de formación. ((Horarios. Es necesario saber de cuánto tiempo se dispone cada día, cada semana... ((Cronograma. Hace referencia a la distribución del tiempo: ¿cuánto tiempo concedemos a cada unidad? ¿Cuánto a la motivación? ¿Cuánto a las actividades? Es un error pensar que los recursos consisten tan solo en unos instrumentos y un material que se facilita o se sugiere al alumno. La distribución de los espacios educativos, la ordenación de las secuencias de trabajo, la disposición de los elementos didácticos, vías de actuación y opciones de búsqueda e investigación, etc., constituyen también los recursos didácticos.

Tiempos. ¿Cuándo lo lograremos? En lo que se refiere al tiempo, la planificación deberá subrayar dos aspectos fundamentales: 1. La manera de aprovechar el tiempo y, según los objetivos propuestos, el tiempo de duración del curso. Ello implica, en principio, confeccionar un diseño muy realista del tiempo efectivamente disponible y distribuirlo de tal forma y con la suficiente flexibilidad que favorezca antes que interfiera el desarrollo de las actividades. 2. La búsqueda de unas secuencias válidas que respeten y favorezcan el ritmo anual de los alumnos

Sin embargo, el factor temporalización no debe interpretarse como tiranización del tiempo. La programación debe ser totalmente flexible en el tiempo en relación a los intereses, necesidades y ritmos de aprendizaje de los alumnos.

Evaluación. ¿Cómo sabremos si lo hemos conseguido? Hay que comprobar si los alumnos están aprendiendo lo que se pretende y si la labor del formador está siendo adecuada. Una programación bien hecha debe incluir:

»» Que realmente sirvan para controlar el tipo de conducta que se persigue. Los objetivos seleccionados y descritos en el plan deben constituir el elemento básico para la elaboración de estos criterios, y deben asegurar su fiabilidad y validez. »» Que tengan en cuenta las modalidades de trabajo que normalmente se adoptan en clase. Las actividades de conducta que se realicen en gran grupo, grupo coloquial, equipo de trabajo o individualmente deben ser controladas por un instrumento que exija la misma modalidad de trabajo: asambleas, puestas en común, cuestionarios, pruebas objetivas,... »» El tipo de control debe ser consecuente con la metodología utilizada y formar parte de ella. En este caso, no basta con tener en cuenta el tipo de conducta que se especifica en cada objetivo, sino también las técnicas de trabajo utilizadas, los instrumentos y materiales, el nivel de la clase, las formas didácticas y educativas. »» Los criterios de evaluación deben facilitar una base justa de comparación, más centrada en el progreso del alumno que en la “media” de la clase.

((Lo que hay que evaluar: el aprendizaje, las aulas, los recursos, los docentes, la metodología. ((Los criterios de evaluación para poder valorar el progreso y el aprendizaje del alumno. ((Los mecanismos que utilizaremos para evaluar: ejercicios, simulaciones, prácticas, casos. Al determinar estos criterios de control, deben tenerse en cuenta una serie de factores:

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Leccion 4.1. Programación didáctica  

Módulo 4. Planificación de acciones formativas. Curso Introducción a la Metodología Didáctica CNFO Inaem - Huesca

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