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L AS L I M I T ACI O N E S

EN EL

M AP A

Sin embargo, esta representación interna de la realidad sólo nos resulta útil, según Korz ybski (1958), dependiendo de “cuán similar sea la estructura del mapa al territorio que representa”. Como veremos a continuación, el mapa no es exactamente igual al territorio debido a las lim itaciones neu rológ icas, sociales e individu ales a las que estamos sujetos dada nuestra condición huma na .

L im ita ciones neurológ ica s y/o física s A diferencia, por ejemplo, de otros animales capaces de ver inclusive con muy poca luz, o capaces de escuchar sonidos muy agudos a la distancia, nuestros sentidos solamente son capaces de percibir determinada información dentro del rango que nuestro sistema neurológico humano permite [dada su configuración genéticamente determinada]. Así, nosotros solo percibimos una porción del fenómeno que sucede en la realidad, dada la limitación natural de la neurología humana (y de nuestros sistemas sensoriales), de modo que una porción completa de la realidad es sistemáticamente filtra da por nuestros limitados sentidos, reduciendo el rango de la posible experiencia humana e introduciendo diferencias entre lo que “realmente sucede” en el mundo y en nuestra experiencia de él. De estos filtros originados a causa de nuestra neurología humana (g eneraliza ción , om isión y distorsión) hablaremos luego.

L im ita ciones sociales Es bastante curioso percatarnos que nuestra cultura, vivencia en sociedad, y el lenguaje propio de nuestra comunidad puede limitar nuestras percepciones. Ahora mismo, usted observa esta hoja de color blanco y muy probablemente usted la percibe justamente de ese color: blanco. Luego haciendo un pequeño esfuerzo distinguirá si es en realidad blanco hueso o blanco humo, u alguna otra tonalidad. Un esquimal, quien convive en un entorno gélido y rodeado de blancura todo el tiempo muy probablemente contará con un lenguaje más rico para expresar con mayor precisión la tonalidad de blanco que vemos ahora. Por lo tanto, podemos concluir que en nuestro entorno conocemos muy pocas tonalidades de blanco. O en todo caso, que el lenguaje que frecuentemente usamos en nuestro entorno cultural es limitado comparándolo con el del esquimal. Uno miembro del equipo de trabajo de este programa de formación nos contó:

“Hace un par de años, en el 2006, cuando trabajaba en Colombia, me sucedió algo interesante en la oficina. Yo [David] conversaba con una colega sobre algo que le había pasado a ella en una reunión. Ella me contaba que, mientras bailaba con su novio, dejó caer por error una copa al suelo. Este hecho llamó la atención de muchas personas en la reunión, quienes quedaron mirándola fijamente y comenzaron a comentar entre ellos. Ante eso, ella se sonrojó, y me contó que una amiga le susurró entre risas: “Uy Carolina, ¡qué oso!”. Aún sin entender lo que quiso dar a entender la colega de David en la conversación al decir esa última frase, David percibió la situación como incómoda y embarazosa. Cuando le preguntamos a él qué fue lo primero que pensó al escuchar la frase “qué oso”, David dijo que la interpretó su significado como “error”, y luego le preguntó a su colega si “error” es lo que

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Año 2008 

david.rojas@cambio.org.pe


tal frase significaba. Ella luego clarificó que esa frase significaba “qué vergüenza”, en un sentido bastante coloquial, informal, que solo utilizaba “entre amigos”, nunca en un ámbito laboral. Posteriormente, Carolina mencionó otras palabras sinónimas en jerga, con ciertos matices de diferencia: “qué oso”, “qué boleta”, “qué bandera”, “qué guache”, “qué toche”, etc. Aún cuando tanto David como Carolina hablan el mismo idioma, Carolina usó una expresión en el lenguaje coloquial bogotano para expresar vergüenza; frase que David desconocía. Y aún si no la desconociese, David como peruano, ante esa situación probablemente hubiera algo como “qué vergüenza”. Si bien es cierto que David hubiera sido capaz de pensar y/o decir en español, en la reunión, lo que pensaba respecto a la caída de la copa, al no conocer las expresiones típicas del lugar, no hubiera sido capaz de comunicar a otros con la misma precisión de un bogotano lo que pensaba y sentía, de modo tal que un bogotano en esa reunión comprendiese con alta precisión lo que David deseaba comunicar. El lenguaje –en este contexto cultural, lingüístico y social distinto al original de David- se convirtió en una limitación. Aún cuando inclusive usemos la misma palabra, en algunas ocasiones, cada quien le podrá estar dando un significado sutilmente distinto al de otra persona.

Entonces, si cada quien se vale del lenguaje para otorgar un significado particular a la experiencia personal que vive, ¿cuán importante será conocer el significado que otorga el cliente a sus experiencias en una reunión de Coaching? ¿Qué opinas?

Más adelante revisaremos que: el ma pa de la s pe rsona s S E E XP RE S A a tra vés de l siste m a de leng uaje, y que el lenguaje a través del cual se expresa nuestro mapa puede a veces filtra r y se sga r nuestra percepciones respecto a cuales opciones y oportunidades percibimos como disponibles al momento de tomar decisiones y durante el proceso de cambio y aprendizaje.

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L im ita ciones individua les Las limitaciones individuales hacen referencia a que nosotros, como seres humanos, creamos “representaciones internas” de la realidad en base a nuestra única historia personal. Estas representaciones pueden ser imágenes, sonidos, o sensaciones. Y dado que ningún ser humano atraviesa durante su vida las mismas experiencias que otro ser humano atraviesa durante de vida (así como nadie tiene huellas digitales iguales), nadie tiene una “representación interna” igual a la de otro. Es decir, tú mapa de la realidad es con certeza diferente del mío. Tú y yo podemos enfrentar quizás la misma realidad, pero nuestra percepción de ella será diferente ya que la interpretaremos en función a mapas mentales distintos. Aún creciendo juntas, las hermanas gemelas Candy & Sandy tuvieron percepciones distintas de la realidad. Creciendo juntas, vieron a sus padres discutir, y cada una interpretó la situación de manera distinta. Para una de ellas, sus padres “no se amaron tanto: siempre discutían”, mientras que para la otra hermana, sus padres “siempre se preocuparon el uno por el otro, y siempre conversaban extensamente sobre los temas”. Quizás en el futuro, una de ellas sea más sensible a las discusiones mientras que la otra sea más receptiva a ellas. O quizás no. En todo caso, estas experiencias, junto con las demás a lo largo de su vida configurarán el mapa que cada una tiene de la realidad, el cual, junto con las limitaciones sociales y neurológicas, o bien e nriqu ecerá n su experiencia de vida ofreciéndoles más opciones, o bien em pobrece rá n su experiencia, limitando su habilidad para actuar efectivamente.

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Las limitaciones en el mapa  

Articulo sobre Coaching y PNL

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