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QUITO 2018

MOVIMIENTO Y APRENDIZAJE EN LAS CLASES DE CAPOEIRA

MARCO ANTONIO HERRERA MORA 2


MOVIMIENTO Y APRENDIZAJE EN LAS CLASES DE CAPOEIRA Consideremos por un momento como vivir sin movimiento alguno. Se podría decir que difícilmente se produciría la comunicación entre seres vivos y peor aún sería posible aprender unos de otros, sin contar con la imposibilidad de expresar ideas y sentimientos. El ser humano tiene la capacidad de moverse desde su nacimiento y va desarrollando esta habilidad a lo largo de su vida, con la finalidad de interactuar con el entorno que le rodea y con las demás personas. La capoeira es una actividad artística, deportiva y cultural que permite desarrollar desde edades tempranas la psicomotricidad en niños y niñas que la practiquen; dentro de capoeira encontramos elementos relacionados a la parte motriz, cognitiva y emocional, como veremos más adelante, y según Llorca (2002) lo específico de la psicomotricidad está en la forma que un individuo utiliza el movimiento propio para condensar la dimensión motórica, cognitiva y afectiva, ya que se encuentra relacionado con los demás y con el

mundo. El propósito de este artículo es presentar una breve descripción sobre psicomotricidad, psicomotricidad educativa y como trabajarlas en las clases de capoeira con niños y niñas.

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Capoeira es una herramienta que integra las tres partes fundamentales de la psicomotricidad al brindar posibilidades de desarrollar la capacidad motriz mediante movimientos variados durante el entrenamiento o el juego de capoeira, la oportunidad de trabajar cognitivamente al aprender nuevas secuencias de movimientos o vocabulario de la lengua portuguesa en las canciones y relacionarlo con su lengua materna, y un espacio para desenvolverse socialmente con los demás practicantes dentro de una clase de este arte afro-brasilero; en palabras de Berruezo (2001) la psicomotricidad conecta las relaciones cognitivas, emocionales, simbólicas y sensoriomotrices en la habilidad de interactuar en un contexto psicosocial; concluye diciendo que desempeña un papel importante en el desarrollo armónico de la personalidad. Por otra parte, la forma en que interactuamos con el entorno está, en capoeira, relacionado con el movimiento en su gran mayoría y esa expresión corpórea debe indicar un saber, es decir que el movimiento corporal es una síntesis de conocimientos, emociones, y afectos que representan el saber (Sassano y Bottini, 2000); además los autores mencionan que es a través de la acción que

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satisfacemos nuestras necesidades y nos relacionamos con el medio. Centremos nuestra atención en las clases de capoeira de los más pequeños, donde una gran variedad de juegos y dinámicas están involucradas en cada clase. Quien lidera esa aula se podrá dar cuenta que mediante el movimiento los niños expresan sus emociones, conocimientos sobre cada una de las situaciones que se presenten durante el entrenamiento, y afectos tanto hacia la práctica en si cómo a los demás integrantes del grupo. Es entonces cuando el profesional en la enseñanza de capoeira debe intervenir para brindar oportunidades de trabajar en la psicomotricidad de los niños, consciente de que esta representa un rol importante en el desarrollo armónico de la personalidad. Para finalizar se añadirá que según Aucouturier (2004) la psicomotricidad nos permite comprender todo lo que expresa el niño de sí mismo por la vía motriz, es una invitación a comprender el sentido de tales conductas; entonces quienes están involucrados con el trabajo de capoeira y niños tienen una puerta abierta a conocer lo que sus estudiantes dicen sobre sí mismo mediante sus actos corporales, y de esa forma ayudarlos o guiarlos de mejor manera.


Según Rigal (2006) la psicomotricidad se divide en reeducación psicomotriz o el restablecer el control motor voluntario, terapia psicomotriz que es aprender a conocer el cuerpo y las relaciones con uno y con los demás, y la educación psicomotriz o el desarrollo de la inteligencia mediante la acción motriz. Es en la tercera ramificación que nos enfocaremos, ya que el trabajo con niños tiende a ser muy dinámico y es en esas edades que el aprendizaje de nuevos conceptos se vuelve fundamental para la vida adulta. Mendiaras (2008) define a la psicomotricidad educativa como una forma de entender la educación, que pretende alcanzar la globalidad del niño (desarrollo equilibrado de lo motor, afectivo, y mental) y facilitar sus relaciones con el mundo exterior. Mendiaras complementa la idea dejando claro que la psicología educativa está concebida para proporcionar experiencias gratificantes a todos los alumnos con la finalidad de inculcar el saber, el pensar, el hacer, el sentir con agrado y el saber vivir. Complementando un poco Berruezo (2000) establece que la psicomotricidad educativa es una herramienta en manos de los educadores que ayudan a asentar las bases de los aprendizajes escolares y de la personalidad infantil. Veamos entonces un poco sobre el proceso psicomotriz en los niños. Rigal manifiesta que en los primeros meses de vida el desarrollo y la evolución de la motricidad y del psiquismo van de la mano, y la evolución neuromotriz da como consecuencia una mejor 5


coordinación motriz (actividades estabilizadoras, locomotrices y manipulatorias) que depende del perfeccionamiento de los procesos de tratamiento de la información. El autor continuo mencionando que los componentes sociales y biológicos fundamentan las estructuras cognitivas; la parte social abarca los afectos y el refuerzo de las posibilidades cognitivas debido al lenguaje y las funciones simbólicas, mientras que la parte biológica engloba la organización y la madurez del sistema nervioso que hace posible el aumento de las funciones cognitivas y motrices. En síntesis, queda en evidencia que los componentes biológicos y sociales son importantes dentro del desarrollo psicomotriz del niño; su madures hará que se procese de mejor manera la información y esto facilita el aprendizaje. La práctica de capoeira brinda al niño/a la posibilidad de trabajar en su componente social mientras va incrementando la madures en la parte biológica, y esto desembocará en una forma de aprender mediante el movimiento y la interacción social creadas dentro de las aulas de capoeira. 6

Consideremos ahora una sesión de psicomotricidad que según Rigal (2006) tradicionalmente contendría trabajo en cuanto a: • El esquema corporal (desplazamientos del cuerpo, coordinación motriz, relajación del tono muscular, y descanso corporal). • La lateralidad. • La organización espacial (organización del espacio, orientación, derecha-izquierda). • La organización temporal (orden, duración, ritmo, velocidad, lenta o rápida). • La adquisición de conceptos a través de las acciones motrices. Los ítems que se presentan sobre la sesión de psicomotricidad con gran facilidad se pueden aplicar dentro de una clase de capoeira, y es esto lo que se intentará poner en evidencia a lo largo de estas líneas.


Iniciemos con el esquema corporal que según Rigal es una de las piedras angulares. En las clases de capoeira el niño/a está en constante movimiento desde el inicio de las clases; por ejemplo el uso de la ginga es una forma de mantener el movimiento utilizando coordinación entre las piernas y las manos para realizar un balance del cuerpo apropiado de lado a lado. Además, la niña/o irá aprendiendo en que momentos es necesario relajar sus manos o piernas, para ejecutar algún movimiento de improvisación (en capoeira llamado floreiros) o movimientos para adornar el juego de capoeira (o jogo de capoeira). Para complementar se puede decir que el descanso muscular ocurre casi al finalizar las clases mediante la roda capoeira, ya que mientras dos niños/as están jugando dentro de la misma, el resto puede observar con calma y analizar los movimientos que se ejecuten en esos momentos, hasta que llegue el turno de ingresar y mostrar sus habilidades.

La lateralidad, o en palabras de Squadrone y Cols (1995) el empleo preferencial o dominio de un lado del cuerpo sobre el otro, se puede ir trabajando dentro de la práctica de capoeira. El profesor o la profesora puede ir percibiendo que tendencia presenta la niña/o en cuanto al manejo de sus extremidades, tanto superiores con inferiores, mientras se hacen trabajos de movimientos defensivos (queda de cuatro, esquiva, negativa, role, etc) como ofensivos (patadas circulares o directas como martelo, media lua de compasso, benção, armada, etc). Cuando el profesional en la enseñanza de capoeira tiene una idea más clara sobre la predominancia lateral, puede potenciarlo durante los entrenamientos y/o trabajar buscando un equilibro si ve que el niño/a presente dificultades en cuanto a su desarrollo psicomotriz en su lateralidad, con esto no se está proponiendo que el profesional de capoeira se transforme en un terapeuta, sin embargo podría reconocer una dificultad y remitirla para iniciar un trabajo más especializado y conjunto con quien corresponda. Además, es importante tener presente que hay numerosos tipos de combinaciones de lateralidad (Squadrone y Cols, 1995), por lo que se debe prestar mucha atención durante las clases de capoeira, para entender lo que el niño/a nos dice mediante su movimiento.

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En cuanto a la organización espacial capoeira desarrolla el sentido de orientación en quien la practica. Los niños/as están, durante una clase de capoeira, realizando movimientos como el volteo lateral (en capoeira aú), role, arcos, etc. Que por su naturaleza acrobática dificultan mantener una orientación, al ser ejecutados constantemente y en combinación con otras técnicas defensivas u ofensivas. La niña/o debe ir aprendiendo a mantener una orientación para entrenar con su compañero/a de clase, y el tener de referencia a otra persona facilita la orientación dentro del espacio de trabajo, debido a que se puede tener una ayuda o una guía de quien observa el trabajo del otro/a. En adición, la roda de capoeira es el lugar

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perfecto para trabajar en cuanto a la organización del espacio, ya que los/ as niños/as irán aprendiendo en qué lugar se coloca la batería de capoeira (instrumentos musicales), que es el sitio donde se debe acudir para poder iniciar el jogo de capoeira; por último se ejecutarán los movimientos aprendidos en clase, tomando en cuenta el tamaño de la roda de capoeira para no lastimar al resto de practicantes. Casi para terminar se considerará la organización temporal, y en especial el ritmo y la velocidad. Como es bien conocido una de las características de capoeira es su musicalidad, los niños/as inician aprendiendo


el ritmo de las canciones mediante el escucharlas y cantarlas constantemente a lo largo de las clases; poco a poco van trabajando con los diversos instrumentos pandeiro, atabaque, berimbau, y empiezan a dar ritmo a sus golpecillos hasta llegar a mantener un toque adecuado y producir al menos el ritmo de capoeira en cada uno de los instrumentos anteriormente mencionados. Las/os niñas/os aprenderán a jogar capoeira (la interacción entre dos practicantes utilizando los movimientos de defensa y ataque aprendidos) respetando y entendiendo la velocidad del toque de capoeira en los instrumentos, así pues, si el ritmo está más cadencioso los movimientos deben ser con menos velocidad y de lo contrario, si el ritmo es acelerado las técnicas se ejecutarán de forma mucho más rápida.

Uno de los elementos que podría, aunque no en absoluto, ser más complicado entrelazar con capoeira sería la adquisición de conceptos a través de las acciones motrices. Y este bien podría ser un tema muy interesante y digno de expansión en un nuevo trabajo. Según el diccionario de la real academia española (RAE) los conceptos son ideas que conciben o forman el entendimiento, y bajo esta consigna podemos establecer que dentro de las aulas de capoeira el o la estudiante está formando su entendimiento de la práctica de capoeira en sí, pero adicionalmente formándola para tener una interacción adecuada, respetuosa, responsable y amigable hacia los demás durante la clase o en la roda de capoeira. 9


En conclusión, el movimiento es muy importante para iniciar una intercomunicación con el medio que nos rodea y con los demás. La psicomotricidad nos permite desarrollar la capacidad de comunicarnos (integrando elementos cognitivos, emocionales y sociales), manteniendo un equilibrio adecuado entre la maduración biológica y las experiencias sociales vividas. Este artículo se ha enfocado en el trabajo con niños y niñas y la práctica de capoeira como herramienta para buscar un desarrollo psicomotriz en ellos. La encargada de favorecer el desarrollo de la inteligencia a través del movimiento es la educación psicomotriz, y por ello esta ha sido vislumbrada en este pequeño trabajo. Se ha podido apreciar que los elementos de una sesión de psicomotricidad pueden tener un trabajo específico en las aulas de capoeira, y esto hace que este arte adquiera aún más valor para trabajarlo desde la infancia; procurando guiar al niño/a en su proceso de crecimiento como persona y por ende en su interacción con el medio que le rodea. Para confirmar lo mencionado debemos recurrir a Evans y Roberts (1987) quienes mencionan que los niños con mayor competencia física tienen más éxito social y popularidad; por lo tanto, es muy importante crear muchas oportunidades en la infancia para que los niños puedan sentirse más competentes físicamente (Brewer, 2011). Para finalizar, Meyer y Damásio (2009) comentan que las competencias sociales y emocionales junto al desarrollo cognitivo son la clave

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para el éxito personal y académico en el adolescente. Entonces como profesionales en la enseñanza de capoeira, o como padres y madres, se debe tomar en cuenta que cada espacio creado para disfrutar de la práctica de este arte es un laboratorio donde no solamente aprendemos a controlar nuestro cuerpo, sino preparamos al niño/a para una vida más satisfactoria en el futuro.


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REFERENCIAS Aucouturier, B. (2004). Los fantasmas de acción y la práctica psicomotriz. Barcelona: Graó. Rigal, R. (2006). Educación motriz y educación psicomotriz en preescolar y primaria: acciones motrices y primeros aprendizajes. INDE Publicaciones: Zaragoza-España. BERRUEZO, P. P. (2000). “Hacia un marco conceptual de la psicomotricidad a partir del desarrollo de su práctica en Europa y en España”. Revista Interuniversitaria de Formación del Profesorado, 37, 21-33. Berruezo, P. (2001). El contenido de la psicomotricidad. Reflexiones para la delimitación de su ámbito teórico y práctico. Revista Iberoamericana de Psicomotricidad y Técnicas Corporales, 1, 39-48 Brewer, C. (2011). Physical and movement skill development. In I. Stafford (Ed.), Coaching Children in Sport (pp. 139-168). New York: Routledge Evans, J., y Roberts, C. J. (1987). Physical Competence and the Development of Children’s Peer Relations. QUEST, 39, 23-35. doi:10.1080/00336297.1987.10483854

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Llorca, M. (2002). La psicomotricidad como propuesta de intervención educativa. En: La práctica psicomotriz: una propuesta educativa mediante el cuerpo y el movimiento. Malaga: Aljibe. Mendiaras, J. (2008). La Psicomotricidad Educativa: un enfoque natural. Revista Interuniversitaria de Formación del Profesorado. 22, 2, 199-220. Meyer, K., y Damásio, A. R. (2009). Convergence and divergence in a neural architecture for recognition and memory. Trends in Neuroscience, 32, 376-382.doi: 10.1016/j.tins.2009.04.002 Real Academia Española. http://www.rae.es/ Sassano, M. y Bottini, P. (2000). Apuntes para una historia de la psicomotricidad. Breve recorrido por los principales referente, históricos y actuales, de la práctica y de los conceptos de la psicomotricidad. En: Bottini, P. (comp): Psicomotricidad: prácticas y conceptos. Buenos Aires: Miño y Dávila. SQUADRONE,R., GALLOZZI,C. &PASQUINI, G.L.(1995). Lateralit e bilateralit. Rivista di Cultura Sportiva, 14, 36-41.

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Psicomotricidad  

Un pequeño trabajo para aportar con esta maravillosa arte.

Psicomotricidad  

Un pequeño trabajo para aportar con esta maravillosa arte.

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