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TEMA 2- El liberalismo durante el reinado de Isabel II

ÍNDICE 1.Introducción 2.Evolución política 2.1 Regencias 1833-1844 2.1.1 Regencia María Cristina (1833-1840) · Primera guerra carlista · Cambios administrativos 2.1.2 Regencia Espartero (1840-1843) 2.2 Mayoría de edad Isabel II 2.2.1 Formación del Estado liberal 2.2.2 Década Moderada (1844-54) · Segunda guerra carlista 2.2.3 Bienio Progresista (1854-1856) 2.2.4 Vuelta al absolutismo 3. Reinado Isabel II en las artes plásticas

1. INTRODUCCIÓN Fernando VII anula la Ley Sálica (abril de 1830), esto conlleva a que el descendiente de Fernando VII, sea hombre o mujer gobierne. En octubre de ese mismo año nace Isabel II, hija de Fernando VII con su cuarta y última esposa, María Cristina. Este hecho excluye a Carlos María Isidro, hermano de Fernando VII, de la línea de sucesión al trono. Tras la muerte de Fernando VII, María Cristina, es nombrada regente y gobernadora con poder absoluto hasta que su hija Isabel alcance la mayoría de edad. Durante la regencia de María Cristina, se intentó crear una política de conciliación entre absolutistas y liberales, en 1833 Isabel es proclamada reina de España con apenas 3 años de edad. Esto provoca la primera guerra carlista.


2. EVOLUCION POLITICA 2.1 REGENCIAS La época de la minoría de edad de Isabel II, fue un periodo en la Historia de España que empezó tras la muerte de su padre Fernando VII, donde se reinó bajo las regencias, de su madre primero, María Cristina de Borbón, y después la del general Baldomero Espartero durante 10 años de su reinado (19 septiembre 1833-23 Julio 1843) 2.1.1 REGENCIA DE MARÍA CRISTINA María Cristina de Borbón, cuarta mujer de Fernando VII, ocupa la Regencia de 1833 a 1840, tras la muerte de su marido. El 4 de octubre de 1833, María Cristina presenta un manifiesto político (1833) en el que se proclamaba defensora de la monarquía absoluta, al tiempo que ofrecía mejorar la gestión mediante reformas administrativas. El manifiesto no contentó ni a los liberales ni a los carlistas. Se publicaron los Reales Decretos de 4 de enero y 16 de febrero de 1834 sobre libertad de imprenta y organización de la Milicia Nacional. Durante este periodo se celebran seis procesos electorales: 1834, 1836 (febrero, julio y octubre), 1837 y 1839. Ante esta situación, la reina gobernadora recurrió a un liberal moderado, Martínez de la Rosa para redactar el Estatuto Real (1834), que trataba de dar estabilidad a su regencia. El Estatuto era una carta otorgada, la corona no renunciaba a la soberanía, sino que cede parte de su poder a las Cortes. Estas no pueden legislar sino a propuesta del monarca excepto para el presupuesto cada dos años. Las Cortes son bicamerales: La nobleza y los obispos estaban representados en el Estamento de Próceres; el resto de la población tenía su representación en el Estamento de Procuradores. Los procuradores eran elegidos por tres años mediante un sufragio muy restringido. Los progresistas, molestos por las escasas libertades y ante el malestar que seguía generando las guerras carlistas, intentaron un cambio político a través de un pronunciamiento, el “motín de los sargentos” del Palacio de la Granja (julio de 1836). La regente María Cristina cedió y promulgó, momentáneamente, la Constitución de 1812, confiando el poder a los progresistas con Calatrava y Mendizábal como hombres fuertes del gobierno. El 1837, se redactó una nueva Constitución, más moderada que la de Cádiz, que se buscaba un consenso entre los dos principales partidos que permitiera la estabilidad política. Se opta por la soberanía nacional, la separación de poderes, el amplio reconocimiento de derechos individuales y la convocatoria de las Cortes por el monarca. En algunos aspectos se modera con respecto a 1812, así se opta por el bicameralismo con Congreso (elegido directamente por sufragio censitario) y Senado (elegido por el


monarca entre una lista que establecen los electores); el monarca tenía la facultad de disolver las Cortes. No se establece la confesionalidad de la religión católica, aunque se manifestaba la obligación de mantener el culto católico por ser mayoritariamente profesado por los españoles. Con el nuevo marco constitucional se promulgaron algunas leyes progresistas como la supresión de pagar diezmos a la Iglesia, la eliminación de aduanas interiores y la supresión de los gremios para favorecer el crecimiento de la industria. Además, se adoptaron medidas para liberalizar el mercado de la tierra: la supresión de los mayorazgos, la abolición del régimen señorial y, sobre todo, la aprobación de la llamada “desamortización de Mendizábal”, que puso en venta por subasta las tierras expropiadas a la Iglesia. Sus objetivos eran sanear la Hacienda, financiar la guerra civil contra los carlistas y convertir a los nuevos propietarios en adeptos a la causa liberal, aunque provocó graves tensiones con la Iglesia. En 1838, volvieron al poder los moderados comandados por Evaristo Pérez de Castro; los moderados promulgaron una nueva Ley de Ayuntamientos que suprimía la participación ciudadana en la elección de alcalde. Ante esa situación, los progresistas comenzaron un movimiento insurreccional. Además, la regente vivía en una difícil situación personal: Había contraído matrimonio secreto con el sargento Agustín Fernando Muñoz y temía que Espartero lo hiciese público. En octubre de 1840 María Cristina optó por renunciar a la regencia. · PRIMERA GUERRA CARLISTA La primera guerra carlista se inició con el levantamiento de partidas carlistas en el País Vasco y Logroño. Ciudades como Bilbao, San Sebastián, Vitoria y Pamplona permanecieron fieles a Isabel II y al liberalismo. La vacilación del gobierno y el gran apoyo popular permitieron a los carlistas organizar la guerra con el método de guerrillas, hasta que el general Zumalacárregui organiza un ejército en territorio vasconavarro, y el general Cabrera unifica las partidas aragonesas y catalanas. Antes del nacimiento de Isabel, el heredero del trono era Carlos María Isidro, hermano de Fernando VII, pero todo cambió cuando el rey descendencia femenina.

tuvo

Entonces se publicó la pragmática sanción de Carlos IV que cambiaba la ley en vigor, permitiendo a una mujer heredar el trono de España, contraviniendo una norma con siglos de historia. Don Carlos entró en España y se puso al frente del ejército dirigiéndose hacia Madrid, objetivo que no consiguió. Recibió el apoyo de Rusia, Austria y Prusia, aunque Isabel II contó


con el de Inglaterra, Francia y Portugal, favorables a la implantación de un liberalismo moderado en España. La muerte de en 1835 durante el sitio a Bilbao inició una reacción liberal. El general Espartero venció a las tropas carlistas en Luchana (1836) y el último periodo del conflicto estuvo marcado por la iniciativa del ejército liberal al mando de Espartero y la división de los carlistas entre los partidarios de llegar a un acuerdo con los liberales. Mediante el de 1839, los generales Maroto y Espartero firmaron la paz, y acordaron mantener los fueros en las provincias vascas y Navarra e integrar a la oficialidad carlista en el ejército liberal. Las partidas de los intransigentes dirigidas por Cabrera continuaron la guerra en la zona del Maestrazgo aragonés (1840). · CAMBIOS ADMINISTRATIVOS Fueron llevadas a cabo principalmente por los gobiernos moderados que consistió en un principio en una división provincial, que empezó después de la muerte de Fernando II se trató de llegar a un acuerdo con los partidarios del pretendiente al trono don Carlos María Isidro sin perder el apoyo, de los liberales. Esa fue la misión que se le dio a Francisco Cea Bermúdez, líder de un gobierno que duró apenas tres meses. Sin embargo, aunque los esfuerzos por atraerse a los carlistas fueron vanos, su gobierno emprendió una reforma de gran envergadura: la división de España en provincias y regiones. Las primeras siguen estando vigentes en la actualidad con la única excepción de Canarias, que originalmente constituía una sola provincia. Mediante una simple circular en noviembre de 1833, su secretario de Estado de Fomento, Javier de Burgos, creó un Estado centralizado,4 dividido en 49 provincias y 15 regiones. Las provincias recibieron el nombre de sus capitales (excepto cuatro de ellas, que conservaron sus antiguas denominaciones: Navarra, con capital en Pamplona, Álava con Vitoria, Guipúzcoa con San Sebastián y Vizcaya con Bilbao). El proyecto de Javier de Burgos es prácticamente el mismo que el proyecto de 1822, pero sin las provincias de Calatayud, Vierzo y Játiva; además, otras provincias cambian de nombre al cambiar de capital. Otra parte que se tocó fue reforma de Hacienda, que establecerá un nuevo sistema fiscal, que pretendía potenciar la contribución directa a través de impuestos directos e indirectos. Un nuevo Código Penal (1848), Concordato con la Santa Sede (1851), se crea la Guardia Civil (1844), para velar por la seguridad pública, vigilar el medio rural y la defensa del nuevo sistema de propiedad. la organización de la Instrucción Pública. 2.1.2

REGENCIA DE ESPARTERO

En 1840, Espartero fue nombrado presidente del gobierno y regente interino, gobernó de manera autoritaria, sin hacer caso a las Cortes. Su política era antiforalista (ayuntamientos y diputaciones quedaban sometidos a la ley general) y su apoyo al librecambismo provocó una reacción en su contra de las provincias del norte, especialmente de Barcelona. En diciembre de 1842 mandó bombardear Barcelona por las protestas civiles contra el librecambismo donde hubo gran cantidad de muertos. En las


Cortes se formó una protesta y Espartero reaccionó disolviéndolas. Progresistas y moderados pedían la vuelta a la normalidad constitucional que no consiguieron. En 1843, se inició una revuelta militar dirigida por el general Narváez. Espartero, había visto descender su apoyo entre la Milicia Nacional. Finalmente, las tropas de Narváez derrotaron al ejército esparterista en Torrejón de Ardoz (julio 1843). Las Cortes evitaron una nueva regencia, adelantando la mayoría de edad de Isabel II, coronada reina a los trece años. 2.2 MAYORÍA DE EDAD DE ISABEL II 2.2.1 Formación Estado Liberal Principios del liberalismo de Isabel II eran de forma limitada: - Las Constituciones eran partidistas que se modificaban cuando alguien nuevo sube al poder. - El cambio de gobierno se realiza por la fuerza mediante pronunciamientos militares. Los partidos políticos son débiles y van evolucionando y consolidando su pensamiento. - Solo tiene derecho a voto una minoría, sufragio censitario. Después de grandes avances y retrocesos durante este reinado, terminó por consolidarse el régimen liberal y los políticos fueron liberales moderados y fueron los que consolidaron el régimen y las bases del moderantismo se sustentan en la Corona y el ejército con unas Constituciones que reflejaban esa mentalidad conservadora y todo esto fortaleció a la Corona, se mantuvo la soberanía compartida , se reservó la participación políticas para una minoría enriquecida gracias a los negocios que se abrían con esta nueva fase (sufragio censitario). Durante buena parte del reinado de Isabel II los moderados realizan una serie de transformaciones del país en la línea del moderantismo, se realizó una centralización política administrativas que acabaron con los restos del modelo absolutista anterior. 2.2.2 Década Moderada (1844-54) Los moderados quieren imponer una visión del liberalismo autoritaria, queriendo reforzar el poder de la corona, y centralizadora desde el punto de vista territorial, e intentando monopolizar el poder controlando un sistema electoral restrictivo para impedir a las clases medias y a los progresistas acceder al poder. Uno de los instrumentos de esta política será la CONSTITUCIÓN MODERADA de 1845. • Rechazo de la soberanía nacional y establecimiento de la soberanía compartida de la Corona y las Cortes, • Amplios poderes de la Corona, poder ejecutivo, además de la facultad de nombrar ministros, disolver las Cortes, nombrar el Senado


• Limitación del poder de las Cortes, poder legislativo • Confesionalidad y exclusividad de la religión católica • Sometimiento de los Ayuntamientos a la Administración Central • Supresión de la Milicia Nacional • Restricción de las libertades • Restricción del sufragio • Sistema bicameral con el Senado elegido por la reina. Durante la década moderada hubo reformas administrativas, económicas y políticas que desarrollaron las líneas de esta constitución. Administración centralizada y burocratizada que controlaba a los Gobernadores civiles y a las Diputaciones provinciales. Creación de la Guardia Civil (1844) para vigilar el orden público en el medio rural, además de proteger y defender el orden social que había en la época. Otra parte que se tocó fue reforma de Hacienda, que establecerá un nuevo sistema fiscal, que pretendía potenciar la contribución directa a través de impuestos directos e indirectos. Un nuevo Código Penal (1848), Concordato con la Santa Sede (1851), Política laica de la Segunda República (1931-1939) llevó a la Santa Sede a considerar el Concordato de 1851 firmado durante el reinado de Isabel II de España—el cual restableció las relaciones Iglesia Reforma fiscal de Mon y Santillán que hizo los impuestos directos e indirectos. El Concordato con los Estados Pontificios (1851) – reconciliación de la Iglesia católica con el Estado español. Roma aceptaba la desamortización de los bienes eclesiásticos ya subastados a cambio de la confesionalidad del estado y la presencia de la Iglesia en la enseñanza. Diez años de gobierno moderado generó muchos descontentos, sobre todo en el partido progresista que con el restringido sufragio censitario veía imposible el acceso al poder. También en el partido conservador se mostraban descontentos por el ultraconservadorismo de algunos políticos como Bravo Murillo. Estos descontentos se van a unir en la Revolución de 1854, en el que una conspiración militar protagonizado por el general O’Donnell (del sector liberal del partido moderado) lleva a un pronunciamiento militar “La Vicalvarada” sin éxito. Este fracaso llevó a la redacción del “Manifiesto de Manzanares” redactado por moderados que recogía propuestas progresistas para atraerse a este partido a unir los esfuerzos y hacer caer al gobierno. · SEGUNDA GUERRA CARLISTA En esta etapa,en la Decada Moderada fue lugar de la 2ªGuerra Carlista, pues los carlistas seguían siendo la mayor fuerza opositora al liberalismo. Se centró en la zona de los Pirineos, en Cataluña, (guerra dels matiners). Su origen, fue el fracaso de los intentos de casar a Isabel II con el pretendiente carlista, Carlos Luis de Borbón. Sin embargo, Isabel II terminó casándose con su primo Francisco de Asís de Borbón. La segunda guerra carlista comienza con la inestabilidad política del estado y la falta de solución a los numerosos conflictos políticos, económicos y sociales. Las transformaciones de los últimos años (la movilidad de las tropas favorecida por las nuevas vías de comunicación, la eficacia de las armas, etc.) la distinguirán de la primera. El tema foral tuvo mucha fuerza en el periodo de las guerras carlistas. La llegada de los borbones y el triunfo de Felipe V supuso la eliminación de los fueros de la corona de Aragón, aunque permanecían los vascos y los


de navarra. El sistema foral otorgaba ventajas forales. En el ámbito económico, lo más importante eran las aduanas interiores que permitían la libre importación de productos. Lo más importante era el pase foral que conseguía o negaba validez a las disposiciones reales, limitando la autoridad del rey. En Navarra las cortes examinaban las órdenes del rey para ser ejecutadas. Las guerras carlistas supusieron un doble conflicto: por un lado, entre las provincias forales y la corona; y por otro, entre los campesinos y la pequeña nobleza frente a la burguesía. Pese a todo, el gobierno liberal no pudo suprimir los fueros, ya que el convenio de Vergara obligó al estado liberal a respetarlos siempre que no entraran en conflicto con el nuevo orden constitucional. 2.2.3 Bienio Progresista (1854-1856) La reina llamó a Espartero iniciándose así el periodo de gobierno progresista, sustentado por la coalición de Espartero y O’Donnell. Se creó la redacción de una nueva constitución que no llegó a promulgarse, la CONSTITUCIÓN PROGRESISTA (1856) que recogía los principios progresistas de soberanía nacional, amplia declaración de derechos, tolerancia religiosa, cortes bicamerales, pero ambas electivas y restablecimiento de la Milicia Nacional, entre otras. La necesidad de recurrir a nuevas constituciones cada vez que había un cambio de gobierno se debió a la rigidez y a un marcado carácter ideológico que hacía inviable el gobierno por un partido que no fuera el mismo que la había elaborado. Durante este bienio marcado por profundas tensiones políticas y sociales se desarrollaron medidas políticas que afianzaron el régimen liberal basado en el predominio del modelo capitalista-industrial. Desamortización de Madoz (1855), que desamortizaba los bienes de propios y del común de los ayuntamientos. Ley de Ferrocarriles (1855) que planifica la concesión de las líneas ferroviarias, mejorando el mercado nacional y el abandono de la subsistencia en la agricultura. Industrialización del país posibilitando un incremento de la urbanización y de una exigencia de productos con más calidad. La Ley bancaria (1856), que da impulso al sector financiero intentando evitar que estuviera solo en manos de banqueros franceses o ingleses, pero la constitución no llegó a entrar en vigor. Por un lado, O’Donnell se situó en posiciones más conservadoras, fundando el partido “Unión Liberal” que pretendía mantener la equidistancia entre moderados y progresistas. Las reformas que querían afianzar la economía industrial tuvieron la oposición de los sectores obreros que empezaban a tener protagonismo en la vida social española provocando motines y huelgas que eran duramente reprimidas. A estas protestas sociales se unen protestas agrarias por épocas de malas cosechas y carestías, que aumentó el clima de crisis política y social. En diciembre de 1856, O’Donnell se alía con Narváez y los moderados, provocando la caída de Espartero. Se restauró la Constitución de 1845, poniendo fin al gobierno progresista. 2.2.4 Vuelta al absolutismo Comienza con la creación del GOBIERNO DE LA UNIÓN LIBERAL (18561868). Durante este periodo se suceden en el poder unionistas y moderados, solo teniendo cierta estabilidad el “gobierno largo” de O’Donnell entre 1858-1863 que intentó dar estabilidad, tras una época de continuos revuelos políticos. Intentó asentar el régimen


liberal en el plano económico desarrollando gran parte de la legislación que los progresistas habían puesto en marcha. En el plano de la política exterior se inició una política de recuperar prestigio y presencia exterior, en una época en que los países europeos se lanzaban a la conquista de Asia y África. Así España inició una serie de operaciones políticas y militares, que pretendió exaltar el patriotismo y honor nacional como el Conflicto del Pacífico con Chile y Perú (Combate del El Callao mayo 1866), Intervención en México (con Reino Unido y Francia intentaron colocar a Maximiliano de Habsburgo como emperador del México 1864-1867 (fallida), expedición a la Conchinchina (1857-1860). guerra de Marruecos (1859-60), batallas de Castillejos (Prim) y Tetuán (Serrano) pero esto no evito el desgaste de unos gobiernos autoritarios que no supieron interpretar los cambios políticos y sociales que se estaban produciendo en España y en Europa. El surgimiento del movimiento obrero, la presencia de las clases medias urbanas en la vida política mediante la ampliación del sufragio, etc. Desde 1866 se va a ir gestando un potente movimiento de oposición que contó con progresistas, (Prim) y demócratas, que firmaron el Pacto de Ostende 1866) y también unionistas (Serrano y Cánovas) que tras la muerte de O’Donnell en 1867 no quisieron colaborar con el partido moderado. Esta oposición acabará conspirando no para cambiar el gobierno sino para acabar con la monarquía de Isabel II, cuyo final se fraguará tras una revolución (La Gloriosa o La Septembrina), fue una sublevación militar con elementos civiles que supuso el destronamiento y exilio de la reina e inicio del período denominado Sexenio Democrático. 3.REINADO ISABEL II ARTES PLASTICAS SU EDUCACIÓN La Regente María Cristina no se preocupó de la preparación educativa y política de su hija para el desempeño de tal alto cargo, sino que se dedicó a su nuevo amante. Isabel II careció de un ambiente familiar y de la afectividad de su madre. Su educación dependía de los vaivenes políticos, y a ello hay que unir que con trece años es nombrada Reina de España, siendo así fácil presa de la manipulación partidista e interesada. Ni progresistas ni moderados se preocuparon de preparar a Isabel II, pues todos partían del principio básico, de que cuanto más ignorante permaneciera, mejor resultaría servirse de ella y de su cargo.

Recibió una educación basada en la formación doméstica, en la religión y el estudio del piano. Despojada de cualquier estudio humanístico y político. Sus preceptores están en el inicio de las habilidades sexuales de Isabel II.


A Francisco Frontela, se le conocía como el amante de la reina y ésta le concedió la Cruz de Carlos III. Salustiano Olózaga fue el encargado de desflorarla y de iniciarla en los principios amorosos. Isabel II se vio fácilmente manipulada por los intereses partidistas, tanto por sus familiares como por las camarillas cortesanas y algunos políticos.

SU MATRIMONIO El ocho de noviembre de 1843, Isabel II es declarada mayor de edad con trece años. El primer problema que debe afrontar es del matrimonio. Se casa con Francisco de Asís de Borbón, que era considerado un hombre apocado y de poco carácter, que no iba a interferir en la política. Era además primo hermano de Isabel. Su noche de boda fue un fracaso. Es conocido el comentario que hace Isabel II al diplomático León y Castillo “que voy a decir de un hombre que en la noche de bodas llevaba en su camisa más bordados que yo en la mía”. Desde el principio de su matrimonio ambos mostraron una mutua antipatía. Francisco de Asís era homosexual, mientras que Isabel era conocida por su escandalosa afición por los hombres, provocando gran multitud de caricaturas. SUS AMANTES La vida de Isabel II se basa en una fiesta continua. Se acostaba a las cinco de la mañana y se levantaba a las tres de la tarde, levantando así fuertes críticas en la sociedad española. El primer amante oficial fue el general Serrano a quien Isabel II le calificaba “el general bonito”, y producía un auténtico escándalo porque la reina lo perseguía por todos los cuarteles de Madrid. Llegó a tal nivel el escándalo, que el ejército decidió trasladarlo fuera de Madrid. Otra relación muy conocida fue con el capitán de ingenieros Enrique Puig Moltó conocido como “el pollo real”, que fue el padre de Alfonso XII, al que llamaron puigmolteño”.


Otro amante reconocido fue el general O´Donnell que se sintió atraído por Isabel II y ésta le respondía. FINAL DE ISABEL II Tras la caída de la reina Isabel II y su posterior exilio a Francia, los hermanos Bécquer, Gustavo Adolfo Bécquer el poeta y Valeriano Domínguez Bécquer, firmaban bajo el pseudónimo de SEM, la obra “Los Borbones en pelotas” realizada entre los años 18681869, una serie de acuarelas de amplio contenido satírico y pornográfico Esta obra consta de 107 originales, que nunca fue publicada, pero circuló de forma clandestina. Esta obra fue descubierta en 1986 pero solo se conservan 89 ilustraciones. Todas las ilustraciones menos la primera corresponden a esta obra de los hermanos Bécquer.

MARIANO FORTUNY

Batalla de Tetuán.

El general Prim en la batalla de Los Castillejos.


Mariano Fortuny también retrató momentos de la vida de Isabel II, como podemos observar a continuación.

La reina Gobernadora María Cristina y su hija Isabel pasando revista a las tropas.


REINADO ISABEL II