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VOLUNTAD DE DIOS Cuando nos reportamos a la voluntad de Dios, nos referimos al control de la sabiduría Perfecta que rige nuestros destinos. Y, observando nuestra condición de espíritus eternos, acariciados por el Infinito Amor de la Creación, nos sería siempre fácil reconocer las determinaciones de Dios, en todos los eventos del camino, a nuestro respecto, ya que la Divina Providencia preceptúa para cada uno de nosotros: -Salud y no enfermedad; -Trabajo y no ocio; -Cultura y no ignorancia; -Conciliación y no discordia;


-Paz y no desequilibrio; -Tolerancia y no intransigencia; -Alegría y no tristeza; -Esperanza y no desanimo; -Conformidad y no desespero; -Perdón y no resentimiento; -Éxito y no fracaso; -Fe y no miedo destructivo; -Humildad y no sumisión; -Intercambio y no aislamiento; -Disciplina y no desorden; -Progreso y no atraso; -Amor y no indiferencia; - vida y no muerte; Si dificultades, sufrimientos, desaciertos y atribulaciones nos agreden el camino, son ellos creaciones nuestras, repercusiones de nuestros propios actos de ahora o del pasado que precisamos deshacer o vencer a fin de ajustarnos con la voluntad de Dios, que nos desea únicamente el Bien, la felicidad y la Elevación en lo Mejor que seamos capaces de recibir de los patrimonios de la vida, según las leyes que aseguran la harmonía del universo. Es porque Jesús, exaltando eso, nos enseñó a reafirmar en oración: Padre Nuestro, que se haga Tu voluntad, así en la Tierra como en los cielos. Por el espíritu Emmanuel. Pictografía de FRANCISCO CANDIDO Xavier Libro: Manos Unidas. Traducido por: M. C.R


Voluntad de dios docx (chico xavier)