Issuu on Google+

TUS DIFICULTADES Imagina como seria de difícil soportar a un educador a unos alumnos que solamente supiesen llorar en la hora de la enseñanza. Reportémonos a la imagen para considerar que siendo la Tierra nuestra escuela multi milenaria, ruge recibir las dificultades por lecciones aceptando la utilidad y el objetivo. Ante los obstáculos, nadie precisa fijarse en el lado oscuro que se presenten. Un naufrago, hambriento de estabilidad, al sabor de las olas, no se acordará de examinar el lodo en el fondo de las aguas, más si reflexionará en el mejor medio de alcanzar tierra firme. Todo minuto de queja es minuto perdido, arruinando potencialidades preciosas para la solución de los problemas, sobre los cuales estamos tirando lamentación. Toda prueba, sea cual sea, aparece en el camino, con el fin de ofrecernos la fuerza y experiencia para perfeccionarnos.


En síntesis, casi toda dificultad implica sufrimiento y todo sufrimiento, notadamente aquellos que no provocamos, redunda en renovación y auxilio para nosotros mismos, recordando la noche oscura, en cuyo ápice comienza la alborada nueva. Sepamos afrontar los obstáculos de la vida, sin recelarlos. Cada uno de ellos es portador de un mensaje determinado. Ese es un desafío que atesora paciencia, aquel otro te impele sublimación la capacidad de amar en el camino de la prueba.

Aprendamos, sobretodo, a descifrar los enigmas de la existencia, en la oficina del Bien Eterno. Sirve y comprende. Sirve y soporta. Sirve y construye. Sirve y beneficia. Tus dificultades – tus bendiciones. En ellas y por ellas, encontrarás el estimulo necesario para que no te precipites en los despeñaderos del orgullo, y ni te encarceles en las trampas del marasmo, prosiguiendo, paso a paso, grado a grado, en tu jornada de mejoramiento y ascensión. Por el Espíritu Emmanuel – Del Libro: Coraje, Médium: Chico Xavier



Tus dificultades (lecciones)