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TÚ, SIN EMBARGO “Tu, sin embargo, habla lo que conviene a la sana doctrina.” Pablo (TITO, 2:1.) Desde que no permanezcas en temporal inhibición del verbo, serás asediado a hablar en todas las situaciones. Te invita n a que hables los que desean ser buenos y los deliberadamente malos, los ciegos de los caminos sombríos y los caminantes de las sendas tortuosas. Corazones perturbados pretenderán arrancarte expresiones perturbadoras. Los calumniadores te inducirán a calumniar. Los mentirosos para llevarte a mentir. Los livianos para conducirte a la liviandad. Los irónicos buscaran localizarte el alma en falso terrenos del sarcasmo.


Se comprende que procedan así, por cuanto son ignorantes, distraídos de la iluminación espiritual. Ciegos desdichados sin saberlo, van de caída en caída, desastre a desastre, creando la desventura de sí mismos. Tu, sin embargo, que conoces lo que ellos desconocen, que cultivas en la mente valores espirituales que aun no cultivan, toma cuidado en usar el verbo, como conviene al Espíritu de Cristo que nos rige los destinos. Es muy fácil hablar a los que nos interpelan, de manera a satisfacerlos, y no es difícil replicarles como conviene a nuestros intereses y conveniencias particulares; todavía, nos dirigimos a los otros, con la prudencia amorosa y con la tolerancia educativa, como conviene a la sana doctrina del Maestro, es tares compleja y ennoblecedora, que requisita la ciencia del bien en el corazón y el entendimiento evangélico en los raciocinios. Por el Espíritu Emmanuel, del libro: Viña de Luz, Médium: Francisco Cándido Xavier.


Tu sin embargo (chico xavier)