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El espiritismo es una ciencia positiva Saludo matinal Viernes 16 de mayo de 2014 Queridos amigos, hola buenos días, «al Espiritismo le ponen más trabas aquellos que lo comprenden mal que aquellos que no lo comprenden en absoluto» Bien es verdad que hay centros espiritas donde hay pioneros de la obra, que desbrozan el terreno, son luchadores incansables que, sostenidos por una fe sincera y esclarecida, y conscientes de su deber, no se dejan desanimar por ninguna dificultad y consideran su dedicación como una deuda de reconocimiento por los beneficios morales que han recibido del Espiritismo. Sin embargo, no es raro, que al lado de ellos se encuentren las personas turbulentas, impacientes, que al no medir las palabras que pronuncian y sus actos, pueden comprometer, a aquellos que, por un celo irreflexivo, ideas intempestivas y prematuras, proveen, sin desearlo, de armas a nuestros adversarios.


Tambien están aquellos que toman el Espiritismo solo superficialmente, que sin ser tocados en el corazón, dan, por su propio ejemplo, una falsa opinión de sus resultados y de sus tendencias morales. Es aquí, indiscutiblemente, el impedimento más grande que encuentran los sinceros propagadores del Espiritismo, porque ellos no ven la obra hecha por esos fieles trabajadores, creando dificultades en vez de secundarlos y apoyarlos. Se ven tambien a principiantes inexpertos con la pretensión, al cabo de unos meses, enseñar de nuevo a aquellos que tienen, a su favor, la experiencia adquirida por medio de estudios serios. Esta pretensión que revela orgullo, es una prueba evidente por si sola de la ignorancia de los verdaderos principios de la Doctrina. Los espiritas sinceros no deben desanimarse, sin embargo: eso es un resultado del momento de transición en el cual estamos; las ideas nuevas no se pueden establecer de golpe y sin obstáculos. Es por esa razón que después de haber conseguido estos inexpertos acomodarlas a sus gustos o a sus opiniones personales, llega un momento en el que, con los verdaderos principios conocidos y comprendidos por la mayoría, las ideas contradictorias caen por su propio peso. De hecho hemos visto caer a los sistemas aislados, nacidos en el origen del Espiritismo; todos han caído ante la observación más rigurosa de los hechos. La unidad se ha hecho en la Doctrina Espirita con mucha más rapidez de lo que se podía esperar. Los Espíritus han confirmado los principios verdaderos; de manera que hoy en día, hay entre los adeptos del mundo entero una opinión predominante, que, si todavía no se ha obtenido una unanimidad absoluta, es indudablemente la de la inmensa mayoría; de donde se sigue que aquel que desea caminar en sentido contrario a esa opinión generalizada, al final se condenan al aislamiento. La Experiencia esta allí para demostrarlo. “Hay que consagrarse a difundir las ideas exactas, para formar adeptos esclarecidos.” El Espiritismo no es una concepción individual, un producto de la imaginación; no es una teoría, un sistema inventado por la necesidad de una causa; tiene su fuente en los hechos de la propia naturaleza, en hechos positivos, que se producen, cada instante , ante nuestros ojos, pero de cuyo origen no se sospechaba. Por lo tanto, es el resultado de una observación, una ciencia en una palabra: La ciencia de las relaciones del mundo visible y del mundo invisible; ciencia todavía imperfecta, pero que se completa todos los días por medio de nuevos estudios y que conquistará un lugar, al lado de las ciencias


positivas. Aclarando que la ciencia positiva es la que se basa en los hechos y no puramente especulativa. El Espiritismo no ha inventado nada, porque no se inventa aquello que está en la Naturaleza. El Espiritismo no ha procedido por medio de hipótesis, como se le acusa, no ha supuesto la existencia del mundo espiritual para explicar los fenómenos que tenia ante sus ojos; ha procedido por medio de análisis y de observación; de los hechos ha remontado a la causa y el elemento espiritual se le ha presentado como fuerza activa; solamente lo ha proclamado después de haberlo constatado. La acción del elemento espiritual, como potencia espiritual, como potencia y ley de la naturaleza, le abre, pues, nuevos horizontes a la ciencia, al darle la clave de una multitud de problemas incomprendidos. El Espiritismo pierde de esta manera el carácter de misticismo, el cual es reprochado por sus detractores, por lo menos aquellos que no lo conocen. Ya no es la ciencia resucitada de lo maravilloso y de lo sobrenatural: es el dominio de la naturaleza enriquecido de una ley nueva y fecunda, una prueba más del poder y de la sabiduría del Creador; en fin con el Espiritismo, el conocimiento humano tiene menos límites. Amigos, os deseo un buen fin de semana que Dios os bendiga. Con mucho amor y cariño de Merchita


Saludo matinal viernes 16 de mayo del 2014 (el espiritismo es una ciencia positiva)