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(Enriquecimiento de la mediúmnidad) Saludo matinal Martes 9 de julio del 2013

Queridos amigos, hola buenos días, en todas las labores que el hombre se aficiona, adquiere un valor, que en muchos se convierte en excepcional, y en otros apenas es efímero, en la escala de los valores hay muchos escalones, y la mediúmnidad también tiene su valor para Dios y para los hombres. El valor mediúmnico reside en el grado o en la cualidad de la sensibilidad orgánica que tiene el médium. La Tierra es un mundo inferior y los Espíritus que vienen a ella forzosamente coparticipan de esa inferioridad, salvo raras excepciones. Los médiums no se excluyen de esa regla general, sino, muy por el contrario, le dan una mayor evidencia.


Instrumento para el intercambio entre las mentes desencarnadas y las criaturas que todavía están retenidas por el envoltorio físico, varía en sensibilidad de captación y capacidad de filtrarlo, como ocurre con las demás facultades del ser. La mediúmnidad es un recurso paranormal inherente a todos los hombres. Conquista del Espíritu a través del tiempo, se expresa mejor en aquellos que más fácilmente se liberan de las constricciones del instinto, normalmente predominante en la naturaleza humana. La mediúmnidad de la mayoría, siendo una señal de inferioridad, de retraso, de imperfección, indica que esos médiums poseen una tonalidad muy baja, una vibración reducida, una luz opaca, e imprecisa y sensibilidad grosera, pudiendo afinarse solo con elementos de igual especie y condiciones, es decir, con fuerzas y Entidades de los planos inferiores. Lo que se obtiene de ese intercambio es mediocre. Y es por esa razón que los médiums de alto valor son raros. Si dividiéramos a los médiums en tres categorías, correspondientes a tres valores cualitativos, enseguida veríamos que los de la primera categoría: los buenos, son raros; los de la segunda: mediocres, son comunes; y los de la tercera: los malos, son la mayoría. Todos los médiums merecen respeto, la condición generalizada de inferioridad espiritual es también la razón por la que la mediúmnidad de prueba trae consigo ese cortejo doloroso de perturbaciones físicas que transforman sus vidas muchas veces en un largo y sagrado martirio. Es también la razón por la cual la facultad no es, en la mayoría de los casos, estable, permanente, segura; sino fluctuante, incierta, intermitente, sufriendo altos y bajos, acusando periodos de estancamiento o recrudecimiento más o menos prolongado. No podía dejar de ser así, porque la mediúmnidad de prueba en sí misma, como ya vimos, es una posesión transitoria, otorgada al Espíritu culpable por un tiempo determinado y para un determinado fin. Como es natural, los propios protectores individuales de esos médiums poseen cualidades correspondientes, están más o menos en igualdad de condiciones,


aunque en el desempeño de tareas útiles, y en posesión, como es lógico, de un cierto adelanto o superioridad espiritual sobre aquellos que protegen o auxilian como cooperadores de Entidades más elevadas que dirigen agrupaciones y servicios más amplios e importantes, cumplen ellos, también, su deber y obtienen de ese modo la oportunidad de mejorarse y evolucionar. La mediúmnidad es algo que todos debemos enriquecer y ennoblecer, ella está esclarecida en ”El libro de los Mediums” y todo médium debe procurar aprender cómo ha de ejercerla, para ir poco a poco enriqueciéndola, ennobleciéndola sobre todo para merecer el concurso y la asistencia de los buenos espíritus. Amigos os deseo un lindo martes, con mucho amor y cariño Merchita Extraído del libro “Mediúmnidad de Edgard Armond


Saludo matinal martes nueve de julio del 2013 (enriquecimiento de la mediumnidad)