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(LA VUELTA AL COLEGIO) Saludo matinal Lunes 9 de septiembre del 2013

Queridos amigos, hola buenos días, una nueva semana se abre y en ella, los niños vuelven al colegio, muchas serán las criaturas que supondrá esto, un disgusto y no solo para ellos, también para los padres, porque saben que el periodo de adaptación de la vuelta a clase no resultara del agrado de sus hijos.


La vuelta al colegio es una situación que puede provocar una cierta sensación de desazón en padres e hijos ya que tienen que separarse y retomar sus respectivas responsabilidades. Lo fundamental es tener mucha paciencia con ellos y comprender el momento por el que están atravesando. También es difícil para nosotros separarnos de ellos, por eso, implicarnos en sus emociones y que sientan nuestra compañía y el apoyo incondicional en los grandes pasos que dan y darán a lo largo de su vida, les facilitara las cosas, no se sentirán tan solos, desamparados. Todos los padres saben que deben adaptarse a la vida, con los requisitos que en ella hay marcados para hacerlos hombres, para llegar a adultos con la debida luz y esclarecimiento, ya que ello les permitirá ser hombres de bien. Todos queremos el bien para nuestros hijos y Dios infinito en su sabiduría creo una inmensa escuela para educar a sus hijos, que es la Tierra, y en ella todos aprendemos y crecemos. Somos adultos aprendiendo en el colegio, y todos somos importantes, contamos para Dios. Cada Espíritu es un hilo importante, en la extensa región de la corriente humana. Cuanto más crecemos en conocimientos y aptitudes, amor y autoridad, mayor es el ámbito de nuestras ligaciones en la esfera general. Existen almas que están en el interés de millones de otras almas. El hombre, terrestre, mayormente en los días tormentosos, acostumbra ver solamente “su lado” pero, por encima de la justicia común propiamente considerada, otros tribunales más altos funcionan… Por eso todos los casos de desarmonía espiritual, en la Tierra, al otro lado, son tratados, por servidores, sin inclinaciones personales, basados en el amor que Jesús ejemplificó, y se preparan al mínimo tiempo todos los imperativos del trabajo de salvación, dentro de las actividades que le son anexas. Hay más grandeza en el ángel que desciende al infierno, para salvar a los hijos de Dios, desviados y sufrientes, que en el mensajero espiritual que se da prisa en comparecer, ante el Trono Eterno, para alabarlo, con el olvido de sus propios benefactores. Abandonar a quien nos sirvió de escalón, en plena ascensión divina, es una de las más horrendas formas de ingratitud. El Señor no puede bendecir una ventura recogida al precio de angustias para aquellos que nos las dieron.


El Señor nos enriquece para que enriquezcamos a otros, nos da algo para ensayar la distribución de beneficios que le pertenecen, nos ayuda a fin de que auxiliemos, por nuestra parte, a los más necesitados. Más recoge quien más siembra…. La corona de la sabiduría y del amor es conquistada por la evolución, por el esfuerzo, por la asociación de la criatura a los propósitos del Creador. La marcha de la civilización es lenta y dolorosa. Formidables atritos se hacen indispensables para que el espíritu consiga desenvolver la luz que le es propia. La vida es patrimonio de todos, pero, la dirección pertenece a cada uno. La inteligencia caída se precipita, despeñadero abajo, encontrando siempre, en los círculos inferiores que elige morada, millares de vidas inferiores, junto a las cuales es aprovechada, por la Sabiduría Celestial, para mayor glorificación de la obra divina. En la Economía del Señor, ninguna cosa se pierde y todos los recursos El trabajo, incesante para el bien, la elevación de motivos, en la experiencia transitoria, la disciplina de los impulsos personales, con el amplio curso a las manifestaciones más nobles del sentimiento, el esfuerzo perseverante en el bien infinito constituyen las vías de crecimiento mental, con la adquisición de la luz para la vida imperecedera. Cada criatura nace en la Corteza de la Tierra para enriquecerse a través del servicio a la colectividad. Son utilizados en la química del Bien infinito. Sacrificarse es superarse, conquistando la vida mayor. Por esto mismo. Cristo aseveró que el mayor en el Reino Celestial es aquel que se convierte en siervo de todos. Amigos os deseo un buen inicio de la semana que Dios os Bendiga Merchita


Saludo matinal lunes nueve de septiembre del 2013 (la vuelta al colegio)docx