Page 1

(Tendencias enfermizas) Saludo matinal Lunes 24 de febrero del 2014 Queridos amigos, hola buenos días, la vida es como un juego que nos invita a que participemos, que prestemos nuestro concurso, y todos sabemos que no siempre podemos acceder a esa invitación, no solo hemos de combatir nuestra imperfección, tambien hay muchos hermanos que tienen tendencias enfermizas, no son malas personas, pero tienen la debilidad, del juego, de las cartas, del deporte, de la lotería, de las maquinas tragaperras, etc., son vicios enfermizos que poco a poco van haciendo del alma un pelele sin control sobre sí mismo. El vicio del juego, por sus características y efectos psíquicos sobre la personalidad del jugador, puede ser considerado como una verdadera neurosis. El estado emocional durante el juego, practicado en sus más variadas formas, lleva al condicionado al descontrol mental, a las tensiones psíquicas, a


las cargas desequilibradas. Cuando, de un lado, trabajamos para serenar nuestras emociones desenvolviendo el equilibrio espiritual, en el juego destruimos, en pocas horas, lo que podemos haber construido interiormente en algunos meses. El tiempo que se desperdicia en una diversión ociosa como es el juego, que consume las horas irrecuperables, podría muy bien ser aplicado en algo útil, provechoso para nuestro espíritu y para el prójimo. Se sacrifican, muchas veces, familias enteras en las apuestas hechas, donde algunos valores y propiedades son livianamente perdidos, llevándolas no es raro, a la miseria total. En el ansia de recuperar en un lance lo que ya se perdió, el jugador en un gesto de desespero, aumenta el valor de las apuestas, hundiéndose cada vez más por el descontrol de su voluntad. Las emociones fuertes que dominan a los jugadores nos hacen presas fáciles de los espíritus inferiores, que los conducen a los mayores desastres. La aceptación sin resistencia de los convites de los socios no deja siquiera al vicioso pensar, dominado como está por el deseo enfermizo de ganar, fruto de la ambición desmedida. Muchos pueden justificar los encuentros de grupos amigos que se reúnen sistemáticamente para jugar como oportunidades sociales de diversiones, o hasta de “confraternización”. No en tanto, si consultamos honestamente lo que nos impulsa a esas reuniones, ciertamente identificaremos el ansia de llenar un vacío indescifrable, resultante del hecho de no tener algo más productivo de que ocuparnos, y se consigue, así, con el tiempo, el condicionamiento ocioso Para liberarse del juego, el mecanismo utilizado es el mismo: fortificar la voluntad con razones seguras, ampliamente encontradas en la necesidad de equilibrio emocional y de liberación de las influencias negativas, en el desperdicio del tiempo útil, en las desgracias de que podría ser víctima y de tantas otras razones. Y en el momento en el que el deseo se manifieste o la invitación al juego sea hecho, busquemos con toda fuerza las ideas positivas en nuestra mente, reaccionando, así, a las tentaciones. A medida que estamos reaccionando, más fuerte se hace nuestra voluntad, y será más fácil controlar nuestros deseos. El deseo de adquirir por el juego una buena suma de dinero, que venga a suplir algunas necesidades o realizar ambiciones materiales, denota completa falta


de fe en los designios Divinos, que conoce todas nuestras necesidades. Es también una forma de rebeldía e inconformidad con las limitadas condiciones financieras de nuestra existencia. Es exactamente por la humildad, que cultivamos a través del engaño material reducido, que vamos rectificando los abusos del pretérito. Estamos, entonces, contrariando el programa por nosotros mismos escogido en la Espiritualidad, dando alas a las mismas ambiciones que hoy ocultamente actúan, reflejando las tendencias engañosas en que ya estuvimos viviendo en el ayer distante. Observemos un poco, indaguemos tranquilamente si la presa de enriquecimiento que deseamos, al comprar billetes de lotería o hacer apuestas en la lotería primitiva, nos hará realmente dignos en usufruir lo que no ganamos por nuestro propio esfuerzo, obtenido de nuestro trabajo. Analicemos las promesas y ofertas que articulamos en nuestra imaginación, prometiéndonos dar tal o cual parcela para esa o aquella obra de caridad, y confrontemos con lo que entendamos como caridad desinteresada, realizada con el corazón, sin espera de cualquier recompensa. Indudablemente, un dinero así ganado no nos hará felices, ni nos ayudará a crecer espiritualmente. Solo, y únicamente, nos sirve y nos podrá pertenecer provisoriamente aquello que adquirimos con nuestro trabajo, con nuestro esfuerzo. Aquellos contemplados por la suerte ciertamente asumen encargos serios por los bienes recibidos, en la condición de préstamos, que pueden llevarlos al precipicio en su escalada evolutiva, por no estar preparados para bien administrar aquellos valores, comprometiéndose a existencia futuras de extrema pobreza. Lo mejor es ser obedientes, resignados, confiados y trabajadores, porque Nuestro Padre, justo y bueno, todo sabe a nuestro respecto y nos proporcionará, cuando lo merezcamos y estemos en condiciones de saber distribuir, los bienes materiales perseguidos. Abolir los impulsos del juego, bajo cualquier forma que se presente, es también ejercicio respaldado en la fe y en la valorización de las oportunidades de trabajo, discipliadores de nuestras ambiciones. Es esa actitud más sensata de Aprendiz del Evangelio. Amigos os deseo un buen inicio de la semana que Dios siga bendiciendo nuestras vidas. Merchita

Extraído de un artículo de Marco Aurelio Rocha


Profile for CRUZ REYES

Saludo matinal lunes 24 de febrero del 2014 (tendencias enfermizas)  

SALUDO MATINAL LUNES 24 DE FEBRERO DEL 2014 (TENDENCIAS ENFERMIZAS)

Saludo matinal lunes 24 de febrero del 2014 (tendencias enfermizas)  

SALUDO MATINAL LUNES 24 DE FEBRERO DEL 2014 (TENDENCIAS ENFERMIZAS)

Profile for merchita
Advertisement