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(Celebraciones en el hogar) Saludo matinal Lunes 21 de octubre del 2013 Queridos amigos, hola buenos días, la vida en familia, siempre esta rodeadas de muchos acontecimientos , buenos y malos, de celebraciones y mucho más cuando se es familia numerosa, nada hay más grato que ver a una familia unida, ni tampoco más triste que estar separados por las circunstancias que sean. A lo largo de la vida, en mi familia ha habido de los dos casos, pero siempre me llamo la atención la familia de mi padre, han sido nueve hermanos y siempre han estado alrededor de su madre, ha habido una hermana de esos nueve, que los atendía a todos, pese a tener su hogar, todos los hermanos iban a visitar a mi abuela que vivía con ella, y allí cogía todo el mundo, nosotros la respetábamos y la queríamos mucho. Siempre con la sonrisa en la boca, con ese carácter característico andaluz que te envolvía con su cariño y sus atenciones, ella hasta que nos dejo, era como la madre de todos, y todo se


termino, ella falleció y ya de esos nueve hermanos solo queda la más pequeña , hay entre todos los nietos unos recuerdos maravillosos de tostadas y café calentitos tomados para celebrar que algún hermano iba a verla, en fin yo les digo a mis hijos, que no les importe que sus hermanos al visitarlas con sus hijos le ensucien la casa, que tengan que sacar la bajilla y cubertería, esos momentos son mágicos y en ellos todos debemos poner de nuestra parte para que reine la armonía y la paz. Es hermoso recordar a los que se fueron por sus buenas obras, por su cariño, y su forma peculiar de ser, yo os puedo decir que para mí como madre, nada me gusta más que verme rodeada de mis hijos y mis nietos, de mis yernos, aunque la casa ande en patillas, nada hay más doloroso para una madre que ver discutir a sus hijos, verlos separados, yo doy muchas veces gracias a Dios, cuando estamos juntos. Es el caso de hoy domingo, hemos celebrado el cumpleaños de mi esposo, y hemos hecho una comida en casa todos juntos, de verdad Dios es generoso y valoro todas sus dadivas. Aunque siempre la unión no puede ser completa al faltar mi hija que vive en otra ciudad, pero ella ha estado presente en nuestro corazón, y ya habrá tiempo en Navidad u otra ocasión para que todos estemos unidos, cada día me doy más cuenta que íbamos muy deprisa y dispersos, debido al ritmo de vida que habíamos tomado, de nuevo la solidaridad y los problemas con el trabajo y demás, de nuevo se están estrechando los lazos familiares, cosa que nos hace más humanos, más tolerantes y más participativos, porque ante el sufrimiento, muchos que no se miraban, ahora se ayudan, se interesan por aportar su granito de arena en las ocasiones que se dan todos los días. El amor es como una rosa delicada que esparce su propio perfume, encanta, pero al estar con otras rosas, el perfume es más grande, e inunda mayor espacio. No basta querer a quien te quiera, hay que procurar querer a aquellos que no te quieren, siempre hay oportunidad para aflojar estrecheces, para demostrar que no somos orgullosos, olvidando viejas rencillas, damos paso a nuevos emprendimientos, que han escapado a nuestro medio de acción, por el resentimiento, mientras el amor, te inunda y fortalece, de alegría y paz interior, el rencor y el reproche te llena de odio, y la inquietud y el malestar te hace a veces pasar por estado febriles enfermizos, dolido, disgustado.


Abramos nuestro corazón de par en par, permitamos que el perdón sea operante, para que nos liberemos y empecemos a dialogar con aquellos que más nos dañan debe existir un punto de acuerdo, y hemos de buscarlo, el merito ante Dios será nuestro, la vida a nuestro alrededor a de cambiar, hemos de dejar las rencillas, los rencores, las malas hiervas, para sembrar el amor y que a través de el, todas las demás virtudes se vallan desarrollando hasta que terminen por volverse adultas y crecer en todo su esplendor, solo así, podremos ser felices, estar contentos en nuestro interior y desarrollar una vída placentera y equilibrada, esos pilares cuando se reafirman en nuestro interior, son capaces de soportar la carga sin que la casa peligre por el azote de las bajas pasiones. Siempre he compartido con mis hijos los buenos y malos momentos, ellas han sido mis amigas, y solemos comentar nuestras cosas porque todo es de todos hasta incluso los problemas, nos alegramos con las alegrías y nos entristecemos con los malos acontecimientos, todos nos sirven para estrechar esos lazos familiares que por nada quisiéramos romper. Como he sentido el regocijo de verlos unidos a mi alrededor, cuando han surgido contratiempos siempre nos ha afectado, pero Dios que nunca nos ha abandonado siempre ha mandado algún recurso, porque siempre actuamos bajo el deseo de no defraudarle con nuestro mal comportamiento. Esperemos que la vida siga ayudándonos a crecer, en el bien, para que no nos apartemos uno de los otros, que solo la partida al más allá sea el motivo de nuestro adiós, que sabemos que no es un adiós para siempre, sino un “hasta luego”. Amigos os deseo un feliz inicio de la semana que Dios os bendiga Merchita


Saludo matinal lunes 21 de octubre del 2013 (celebraciones en el hogar)