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Resiliencia y destino Saludo matinal Jueves 9 de agosto de 2018 Queridos amigos, hola buenos días, nuestra capacidad de sobreponernos a situaciones adversas o eventos traumáticos, a veces deja mucho que desear, solemos hacer un drama de las pruebas que tenemos que superar, siendo que hemos de hacerlo de forma más efectiva pues al final, aprendemos de estos eventos lecciones que podemos utilizar en otras ocasiones. Es precisamente cuando sentimos dolor cuando nos hacemos fuertes, o, por otro lado, es necesario el miedo para decir que somos valientes, al final nuestra fortaleza o valentía, en estos casos, es nuestra decisión de cómo afrontar la situación. La resiliencia nos recuerda que debemos recordar lo que hemos vivido, aunque no sean recuerdos agradables, ya que es la única forma de lograr aprender, si no cometeríamos el mismo error una y otra vez. Nos dice que algo que ya experimentamos nos va a doler aunque no sean recuerdos agradables, ya que es la única forma de lograr aprender, si no cometeríamos el mismo error una y otra vez.


“La Vida es eso que pasa mientras uno está ocupado haciendo otros planes”. La Vida no es justa, la Vida no es siempre linda, mucho menos perfecta; no la suya, la de nadie. Todo eso no la hace mala, al contrario, ¿cómo apreciaríamos los buenos momentos si no existieran los malos? Que las cosas o la Vida no salgan como nosotros lo planeamos ni si quiera quiere decir que salió mal, así que deje de perder tiempo haciendo berrinches al respecto y todo es más sencillo cuando logramos tener presente que “no tenemos por qué entender todo”. “LA RESILIENCIA ES ESA CAPACIDAD QUE LE PERMITE AL SER HUMANO MANTENERSE A FLOTE FRENTE A LAS ADVERSIDADES, SUPERARLAS Y FORTALECERSE A PARTIR DE ELLAS” La vida es demasiado rápida y corta para malgastar fuerzas y tiempo en cosas que no nos hacen felices, que no nos aportan nada, que no van a cambiar nada… lo inteligente es siempre dar un paso hacia delante para alejar a los fantasmas. Acompáñanos a descubrir esta historia sobre el destino... Hace mucho tiempo, un anciano general se dirigió a defender a su pueblo con su pequeño ejército frente a un invasor mucho más numeroso. Sus soldados estaban desmoralizados. Cerca del lugar de la batalla había un templo del que se decía que tenía la capacidad de vaticinar el futuro y conceder favores: las personas acudían allí para orar y meditar. Cuando se salía del santuario era costumbre lanzar una moneda al aire; si salía cara, se cumplían los favores que se habían pedido. Cuando la lucha se acabó, un lugarteniente del anciano general le dijo: "estamos en manos del destino, nada podemos hacer contra aquello que decide Dios". A lo que el general le contestó: "cuánta razón tienes, amigo mío», y le enseñó la moneda: tenía dos caras. La resiliencia es andar por la vida con una moneda de dos caras y, a menudo, el destino está en nuestras manos. El futuro se debe construir y nosotros tenemos mucho que decir al respecto para hacer realidad aquello que queremos, y es necesario creer que nuestro futuro no es un regalo y que es algo que debe construirse.


Aunque algunos dirán que la mano de Dios está presente en todas las acciones del ser humano, éste tiene la capacidad de ser guionista y protagonista de sus propias historias. "Yo, el SEÑOR, escudriño el corazón, pruebo los pensamientos, para dar y otorgar a cada uno según sus caminos, según el fruto de sus obras". Jeremías 17:10 1075/5000 Si todos sopesaran lo que hablan y las actitudes que toman de forma impensada e incluso irresponsable, mucho dolor y sufrimiento podrían ser evitados. ¿Cuántas veces con la falta de paciencia y orgullo herido decimos cosas a los demás, de las cuales nos arrepentimos amargamente después? Veamos todavía la actitud impensada, un gesto que puede generar serias consecuencias para aquellos involucrados en la cuestión. Por eso, ante cualquier situación, donde haya contienda, antes de manifestarnos sea verbalmente o con gestos y actitudes, paremos un instante para evaluar lo que hacemos y las consecuencias que serán generadas. Antes que nada, busquemos evitar el mal, buscando apaciguar y no fomentar guerra y discordia. Recordemos que Dios está siempre al lado de aquellos que trabajan por el bien. Tomemos mucho cuidado con lo que hacemos para no sufrir el dolor del remordimiento más tarde. Recordemos que una palabra mal colocada o una actitud impensada pueden costarnos siglos de dolor y sufrimiento. ¡Trabajemos por el bien siempre y tendremos motivos sólo para la paz y la alegría en nuestros corazones! Mis mejores deseos para todos Merchita

SALUDO MATINAL JUEVES NUEVE DE AGOSTO DE 2018 RESILIENCIA Y DESTINO  
SALUDO MATINAL JUEVES NUEVE DE AGOSTO DE 2018 RESILIENCIA Y DESTINO  
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