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(Espíritus adormecidos) Saludo matinal Jueves 9 de enero del 2014 Queridos amigos, hola buenos días, para los que viven en este mundo, los que ya se fueron están dormidos, pero están despiertos en el mundo donde están ahora. Si ellos están en Cristo, están bastante despiertos, tanto como cuando vivían en este mundo. Muchos pese a que viven, están dormidos, aun no despertaron para la verdadera vida la del espíritu, muchos caminan sin rumbo, son mansos y pacíficos, parece que nada va con ellos, y hemos de sacudirles para que despierten. Sabemos que nuestra doctrina nos dice que no hay que forzar


voluntades, pero eso no quiere decir que paralicemos la divulgación de la Buena Nueva. Si hacemos sonar las trompetas, en el momento que ellos escuchen, y sientan, es posible que quieran salir, como el ciego que estaba sentado al borde del camino, al sentir el bullicio de la gente, pregunto a qué se debía tanto ruido y murmullo de las gentes, y se decidió llamar a Jesús pidiéndole que lo curara de la ceguera. Todos tenemos la oportunidad de despertar. Son muchas las personas en la Tierra e incluso en el mundo espiritual que están durmiendo. No despertaron aun para la realidad de la verdadera vida. Espíritus dominados por los vicios de los cuales quedaron esclavos, se tornan dependientes de pensamientos fijos que los torturan con pesadillas interminables. Los vicios hoy en día más que nunca tienen encarcelados a muchos hermanos, y como consecuencia grandes dolores y pesadillas afligen a los corazones que en su mayoría terminan desesperados con grandes traumas y aflicción. Algunas de las cosas que pueden afectar a un espíritu dormido son: Falta de propósito, sensación de vacío, soledad, frustración, tristeza. El despertar comienza cuando uno se da cuenta que la visión física y tu búsqueda externa de Dios no te ha servido, cuando te sientes tan inútil y frustrado en tu empeño que aceptas la pequeñez de tu visión y de tu capacidad física, cuando finalmente te vuelves hacia Dios para pedir respuestas, entonces comienza el viaje. Es entonces cuando se manifiestan un sin fin de sincronías que van abriendo puertas de conocimiento. Comienzas a darte cuenta que no todo es como parece, o como habías aprendido. Tu mente comienza a expandirse para recibir este nuevo conocimiento que quieres activar en ti. La resistencia al dolor puede ser grande, pero no es limitada. A la larga todo el mundo comienza a reconocer, por muy vagamente que sea, que tiene que haber un camino mejor. A medida que este reconocimiento se arraiga más, acaba por convertirse en un punto decisivo en la vida de cada persona. Todos hemos de despertar para Cristo, renovando el entendimiento, disciplinando los asuntos y colocando la boca al servicio del Bien y de la


Justicia, del Amor y de la Caridad, en la dirección que deben ser seguidas. El hombre despierto domina sus propias pasiones. Hay personas que dicen lo que les viene a lamente. Eso es desconocer los valores de la razón, que funciona como un filtro del alma. Venga lo que venga a nuestro pensamiento, solo podremos expresarnos después de examinar las ideas, seleccionando los asuntos, para que les sirvan de instrumento para la Verdad. Decir lo que viene a la mente es desconocer su propia personalidad y dejar de hacer la parte que nos toca en el mejoramiento de uno mismo. Despertemos para nuestros deberes ante los otros, en secuencias cada vez mayores de las bellezas inmortales que la Naturaleza nos entrega. ¡Si el cuerpo físico aun es un aparato desconocido por las ciencias humanas, cuanto más lo son los otros cuerpos sutiles que sirven de vehículo a los espíritus! Es nuestro deber procurar estudiar y entender la fisiología física, porque esa es la primera puerta para que entremos en el sentido de encontrar los otros aparatos del alma y entenderlos cada cual en su propio comportamiento, para que el Espíritu se exprese como tal. La sabiduría nos revela variados arcanos de nuestro propio iuniverso interno. Quien se descuida en la comprensión, no sale del zero en el que se encuentra en los primeros grados de la escala evolutiva. Despierta, que los cielos aparecerán en tu conciencia y Dios más visible, comandará tus pasos en la senda de la Verdad. Debes ser tu propio médico para tratar tus propias enfermedades. Las condiciones son buenas, desde el momento que quieras entender lo que más te sirve: La Luz Del Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo. Compadécete de ti mismo, educando tus pensamientos y ellos, disciplinados para tu habla, te acompañaran en este tu entendimiento, y la Luz se hará en torno de tu personalidad, garantizando tu camino hacia Dios. El espíritu que duerme ante las leyes espirituales, se puede decir que está muerto. Entretanto, no quedará muerto para siempre. Algún día despertará, resucitará, cuando las bendiciones del Señor penetraran en su conciencia, por los procesos que despiertan a las almas. Ahí es donde se da el nuevo nacimiento para Cristo, despertando para Dios. Amigos os deseo un feliz jueves que



Saludo matinal jueves 8 de enero 2014 (espíritus adormecidos)