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(La peor prisión) Saludo matinal Jueves 29 de mayo de 2014 Queridos amigos, hola buenos días, nadie valora más su libertad que cuando la pierde, y aunque pensemos que solo se está preso en la cárcel, hay muchas personas que viven presas, sin poder ser dueños de sí mismos, con su cuerpo encadenado o aprisionados en su alma. La peor prisión del mundo es la que confina los pensamientos y controla la emoción y consecuentemente, paraliza la capacidad de pensar e impide la poesía de la vida. Diversas dolencias psíquicas causan ese tipo de prisión, entre las cuales la dependencia psicológica de las drogas. Ninguna especie ama tanto la libertad como la especie humana, y ninguna otra consigue perderla con más facilidad. La peor prisión del mundo es aquella que aprisiona la emoción humana y nos impide ser libres y felices. Nadie puede contemplar lo bello e irrigar su vida con sentido si fuera prisionero de sí mismo.


Quien está prisionero en una cárcel, puede ser libre para pensar y sentir, en cambio el que está prisionero interiormente, en el interior de su alma, además de perder su libertad de pensar y sentir, pierde tambien el encanto por la vida, destruye lo más bello de la existencia. Nunca el hombre gozo de un mundo tan libre como el actual, sin esclavitud y con considerables niveles de respeto por la expresión del pensamiento, y tampoco nunca tuvimos una cantidad tan grande de hombres prisioneros de dolencias psíquicas, victimas de tantas miserias emocionales. Los esclavos del pasado eran más libres que aquellos que hoy en día están bajo el yugo de la cárcel de la emoción. Millones de jóvenes de todas las razas culturas y condiciones sociales se hallan sometidos al uso continuo de sustancias psicoactivas, o sea de drogas que hacen su efecto en la psique. Nada es más dramático que depender de una substancia ínfima para obtener un placer emocional. A medida que se agrava la dependencia, el enfermo se sumerge en un estado de angustia, ansiedad e irritabilidad, eso les hace recurrir a la droga aprisionándolos cada vez más. Cuando nos colocamos como aprendices ante la vida, es posible expandir nuestra capacidad de pensar, aunque tengamos errores, fragilidades y percances existenciales. En la vida, nadie se diploma y todos debemos considerarnos eternos aprendices. Es posible tener mucho y ser pobre en la carne de la emoción, de hecho vemos a muchos ricos que inconformes porque nada les causa sensación, emoción, están renegando de la vida, por eso vemos a ricos que moran en favelas y a pobres que moran en palacios. El tedio y la rutina generan una insatisfacción oculta que nos impele a superarnos. A pesar de tenernos esclavos por la insatisfacción continua que no podemos superar puede conducirnos fácilmente a la inestabilidad emocional y a la angustia crónica. Los que nunca terminan lo que hacen y siempre replican por todo, padecen este trastorno. Todo se evitaría si aprendieran a ser perseverantes, a lidiar con la angustia existencial, y a fijarse en los pequeños detalles de la vida, es posible que puedan resolver este trastorno emocional.


Los hombres que viven de la prensa, que buscan el éxito como única meta, aun mismo que nunca hayan usado las drogas, hicieron de su propio éxito una “droga” y, por tanto, tambien destruyen el territorio de la emoción, pues pierden inconscientemente, el placer en los pequeños detalles de la vida. El éxito no es ser continuamente feliz, más si construir la felicidad con las cosas sencillas de la vida. El Maestro de los maestros en la escuela de la vida, Jesús, a pesar de ser alguien muy podroso y famoso, aun encontraba tiempo para contemplar atento y embebecidamente los lirios del campo… Lo importante no es buscar desesperadamente el éxito, más si aprender a vivir desprendido de la necesidad compulsiva de conseguir el éxito. Los que toman drogas, procuran más que otro cualquier ser humano, grandes aventuras, pero por el contrario, transforman su vida en un canto de tedio y rutina… matan la gallina de los huevos de oro” del placer existencial. Lo que mayor placer causa en el hombre suele venir de sus grandes conquistas, tal como conseguir un coche o un elogio público, más que las cosas pequeñas , las de rutina, como el beso de un niño o de una mirada cariñosa. Quien no aprender a contemplar lo bello en los pequeños detalles de la vida, será irremediablemente un miserable en el territorio de la emoción, aun mismo que sea culto, tenga un status social y sea un abastecido financiero. El que es preso de las drogas hacen de su vida una sinfonía de dolor emocional. Su vida es un oasis de placer, pero muchos han convertido su vida en un desierto sin sabor. La sabiduría de un hombre no está en no errar y no pasar por sufrimientos, más si en el destino que el da a sus errores y sufrimientos. Nadie consigue eliminar todos los errores y angustia de la vida. no hay ni una sola persona que no pase por etapas emocionales. Los sufrimientos pueden destruirnos o enriquecernos, todas las personas portadoras de alguna enfermedad no deben punir ni sumergirse en sentimientos de culpa, no importa la extensión de su enfermedad o frecuencia de sus recaídas. Por el contrario deben armarse de coraje y desafiar a sus miserias y usarlas como fertilizante para enriquecer su historia. En esto consiste la sabiduría


Los que pasan por el caos y lo superan quedan satisfechos por dentro. Los que pasan por la depresión, por el síndrome del pánico, dependencia de drogas, y los vencen, se tornan poetas de la vida. Conquistan experiencia, solidaridad y sabiduría. Amigos os deseo un feliz jueves que Dios os bendiga Extraído del libro “La peor prisión” de Augusto Jorge Cury


Saludo matinal jueves 28 de mayo del 2014 (la peor prisión del hombre)