Issuu on Google+

(Miedos y temores) Saludo matinal Jueves 23 de enero del 2014

Queridos amigos, hola buenos dĂ­as, la vida a veces se nos escapa de las manos, los seres humanos no somos perfectos y si solo nos centramos en nosotros mismos para ser felices es cuando surge el miedo en la vida. En los eventos difĂ­ciles, reverenciamos los principios de causa y efecto que nos rigen los destinos, mĂĄs no nos olvidemos de la ley de renovaciĂłn, en base del amor a los semejantes, capaz de superarlos. Y cuando el desastre por desgracia aparezca, examina con cuidado el mecanismo de las circunstancias que lo produjeron, y muy raramente no encontraras la imprudencia o el desequilibrio del propio hombre tras de el.


Para mencionar algunos los anotamos a continuación: Al parecer a las personas les da miedo el saber con que se van a enfrentar después de morir, a otros el dejar personas ó cosas acá en la tierra, sea cual sea la causa es el primer lugar de la lista. A la mayoría de las personas no les gustar estar solas, somos seres sociables y necesitamos de otros para subsistir, el hecho de pensar estar solo para siempre es algo que aterroriza a muchas personas. El tener enfermedades que no tengan cura ó que nos dejen en cama dependiendo de otros es uno de las mayores temores de las personas, así como pensar en tener que soportar dolores intensos o vivir dependiendo de maquinas ó medicamentos por siempre. El perder a alguien que amamos y que es importante para nosotros es uno de los mayores temores que sienten las personas, el saber que jamás lo volveremos a tener cerca es algo que hace que muchos sientan gran temor. Paradójicamente a pesar de que el Amor trae felicidad a nuestra vida, muchas personas sienten gran temor de enamorarse, tal vez el hecho de pensar que pueden sufrir ó que no serán correspondidos. El no saber que nos depara el destino y la vida, el no saber si mañana voy a lograr lo que quiero, el no saber si todo lo que he soñado se hará realidad es algo que atemoriza a la mayoría de las personas. El tener una idea ó un sueño y no poder llevarlo a cabo ó fracasar en el camino es algo que paraliza a muchas personas y por esto la mayoría de grandiosas ideas se quedan solo en eso… Ideas que jamás se hacen realidad por el miedo a fracasar. Muchas personas sienten gran temor al cambio, el salir de un estado de comodidad, el salir de una estabilidad, el tener que aprender algo nuevo ó amoldarse a algo que desconocen, esto aterra a la mayoría de las personas. Muchos dejan de hacer algo simplemente por el temor al "Que Dirán" , piensan más en lo que otros piensan y no se atreven a ser diferentes y hacer lo que deseas solo por temor a recibir críticas


. Todos los seres humanos tenemos sueños que cumplir, el pensar que no se harán realidad lleva a muchos a sentir gran temor y pensar en qué pasará si estos no se cumplen, algunos viven toda la vida pensando en esto y no luchan por hacerlos realidad. No importa cuál sea tu temor, siempre hay alguien a nuestro lado que nos ayuda a vencer todos nuestros temores y nos da el regalo de la vida, de la Vida Eterna… ese es Jesús. Todos quieren progresar, más se olvidan de que el progreso tiene su precio. El operario que sube de cargo al de jefe paga por esa elevación con el aumento de su cuota de responsabilidad. El hombre ignorante que adquiere saber asume nuevos compromisos ante la colectividad. La civilización que se desenvuelve crea nuevas necesidades para sí misma y tiene que suplirla con redoblado esfuerzo. La evolución humana es acompañada del desenvolvimiento técnico y exige del hombre mayor control de sí mismo. Ninguna forma de vida permanece estática en los dominios del Universo. Todo vibra y todo se transforma con vistas al perfeccionamiento incesante. La habilitación espiritual del hombre para enfrentar el progreso fue propuesta por Jesús en los principios evangélicos. Desde el inicio del impulso del progreso que el cristianismo dio a nuestro mundo, la carta de habilitación nos fue puesta en las manos. En ella aprendimos la necesidad básica de amor al prójimo, del desapego a los bienes terrenales, la de orar para que las tentaciones no nos impidan; de tomar conciencia de la fragilidad humana y de la responsabilidad del espíritu, como ser inmortal, ante las leyes de Dios. La ley de causa y efecto actúa en nuestro destino como exigencia de nuestra propia evolución. Más la ley del amor está en nosotros como `providencia divina, que nos permitirá superarlos efectos negativos. El amor disuelve el mal. Quien ama repara voluntariamente las faltas del pasado. Si la ley de renovación nos impele al pagamiento de pesados compromisos, el amor es el tesoro de que disponemos para adelantar esos rescates. Podemos pagar con amor el precio del progreso, en vez de someternos por negligencia al cobro compulsorio. Amigos os deseo un feliz jueves, que Dios siga bendiciendo nuestras vidas Merchita


Saludo matinal jueves 23 de enero del 2014 (miedos y temores)