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REFLEXIONES EN EL PROCESO EVOLUTIVO Mercedes Cruz En el momento en que la cultura alcanza sus más altas expresiones, cuando la Ciencia más aproxima a Dios auxiliada por la Tecnología y el hombre sueña con la posibilidad de detectar vida fuera de la Tierra, igualmente domina la torpeza del comportamiento agresivo; la excesiva miseria de centena de millones de personas, social y económicamente abandonadas al hambre, a las enfermedades, a la muerte prematura; el erotismo degradante que se generaliza; la expansión de las drogas y los excesos de toda naturaleza, se convierten, en una verdadera paradoja de la sociedad. El hombre y la mujer terrestres, ricos de aspiraciones ennoblecidas, todavía no consiguen desvincularse de las cadenas de los instintos perturbadores, muchas veces amando y matando, salvando vidas y debilitándolas en momentos de alegría o de rebeldía Esa visión me aflige por ser un espectáculo inesperado en el proceso de la evolución.


Está claro que el proceso antroposociológico de la evolución, a veces, debe quebrantar determinados compromisos para abrir nuevos espacios experimentales, que irán a componer el cuadro de las necesidades evolutivas del hombre y de la mujer. La moral social, geográfica, aparente, debe ceder lugar a la universal, a la que está inherente en la Naturaleza, aquella que dignifica y promueve, superando y abandonando las apariencias irrelevantes y desacreditadas. La transición histórica de un período hacia otro es semejante a un demorado parto, doloroso y complejo, del cual nacen nuevos valores y la vida florece. Partiendo del principio de que la vida real y causal es la que tiene origen y vigencia en la Erraticidad. En el mundo espiritual, conforme los acontecimientos, sus matrices desencadenantes están aquí y de aquí parten por inducción, inspiración e interferencia directa, a través de la reencarnación de miembros encargados de perturbar el orden general. A pesar de que supongan que están actuando por voluntad propia, lo hacen bajo el Comando Divino, que los utiliza indirectamente para despertar las conciencias adormecidas, hacia las altísimas finalidades de la vida Son muchos los hermanos que han reencarnado con tareas específicas y nobles, para actuar con elevación y desarrollar el programa de iluminación espiritual y que cayeron, lamentablemente, algunos siendo retirados antes de contraer compromisos más infelices y otros, abrazando conductas esdrújulas, creyéndose y haciendo creer que son autosuficientes, superiores, rebeldes… que teniendo en mente las tareas establecidas y aceptadas con entusiasmo antes de la reencarnación o dictadas mediúmnicamente, que producen impactos felices, pero que luego parecen perder el significado para sus responsabilidades, que las abandonan o las alteran a su gusto para seguir en otros rumbos. La labor de Jesús, el Cordero sacrificado, es toda de abnegación y renunciación, de amor y humildad, de persuasión afectuosa, jamás de imposición arbitraria. Como resultado, los apresurados creen que victorias son las de la ganancia, de la fuerza y del brillo rápido de las luces de la fama... Las imperfecciones de la criatura humana son las responsables por el fracaso de bien organizados planes, por las perturbaciones que se generalizan, por las opciones extravagantes, por la ampliación de las pasiones embrutecedoras, en


razón del nivel inferior de conciencia en el sendero en que transita la mayoría de las personas. No obstante, al ser estimuladas esas expresiones primarias dominando o aún remanentes en el alma, es fácil entender la voluminosa locura que hay en la Tierra, la falencia de los patrones éticos y el ansia por retornar a las manifestaciones primitivas del ser. Sin duda, hay muchas complejidades en el proceso de la evolución, que se van delineando y explicando lentamente, a medida que los Espíritus suben peldaños más elevados. Por eso mismo las revelaciones se hacen gradualmente, dando a cada una, tiempo para que la anterior sea digerida por las mentes y aplicadas en los grupos sociales. La Sabiduría Divina dejó a la criatura sin los promotores del progreso, que vienen arrancando al ser de la ignorancia y conduciéndolo hacia el conocimiento. Estas reflexiones nos han de llevar a una mejor comprensión del prójimo, ofreciéndonos simpatía y amor por los compañeros de la retaguardia, encarnados o no y mayor respeto por los nobles Guías de la Humanidad, siempre pacientes y optimistas, incansables en el cumplimiento de la tarea que abrazan como educadores amorosos que son. Allan Kardec nos ha posibilitado que la mediúmnidad esclarecida elucidara el comportamiento humano y permitiera la penetración del entendimiento en el mundo espiritual. Gracias al Espiritismo, nuevos descubrimientos y constantes informaciones ayudan al ser humano a comprender la finalidad de su existencia en la Tierra, las metas que les caben alcanzar a través de continuas pruebas y desafíos. -“Hay mucho por hacer en favor de nuestro prójimo, donde quiera que te encuentres. Aquellos que ya despertamos a la comprensión de la Vida, tenemos la tarea de despertar a los que se demoran adormecidos, sin importarles normas de conducta u ofrecerles paisajes espirituales que aún no puede penetrar. Si algunos pudiesen conocer la realidad que ahora enfrentamos, enloquecerían de pavor, se suicidarían, caerían en el embotamiento de los sentidos… -“En nuestra esfera de acción encontramos, a cada instante, hermanos equivocados ilusionados por las reminiscencias terrenales, defendiendo los intereses malsanos de los familiares y afectos, preocupados con las querellas


del cuerpo ya diluido en la sepultura, negándose a la realidad en la cual se encuentran. Actuamos con ellos paciente y amorosamente, confiando en el tiempo. Ahora bien con relación a los encarnados, la cuestión se hace más compleja, exigiéndonos mayor cuota de comprensión y de bondad. El anestésico que representa la materia, que bloquea muchas percepciones del Espíritu tendrá que ser vencido lentamente evitando choques dañinos al equilibrio mental y emocional de los individuos. “Por eso, prosigamos confiados, insistiendo y perseverando, sin aguardar resultados inmediatos, imposibles de ser alcanzados.”

Extraído del libro “Senderos de Liberación” de Divaldo Pereira Franco”


Reflexiones en el proceso evolutivo (mercedes cruz)