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MARTA, MARIA Y MARIA DE MAGDALA OBJETIVOS Esclarecer la importancia de Maria de Magdala y de las hermanas Marta y María en el Evangelio de Jesús.

IDEAS PRINCIPALES La visita de Jesús desencadenó diferentes comportamientos en sus amigos de Bethania. Lázaro, atento, oyó las narraciones del Maestro sobre los últimos acontecimientos. María, embebecida, se postra a sus pies, cuando este comienza a enseñar; Marta, fatigada, se preocupa con los quehaceres de la casa. Ante este cuadro, Jesús afirma: Marta, Marta, estas ansiosa y fatigada con muchas cosas, más solo una es necesaria; Y María escogió la parte buena, la cual no le será quitada. Lucas, 10: 41-42.


Jesús se apareció primero a María Magdalena, en la resurrección: Fue entonces, cuando, en la mañana del tercer día, la ex pecadora de Magdala se acerco al sepulcro con perfumes y flores. Quería, una vez más, aromatizar aquellas manos inertes y frías […] Estupefacta, por no encontrar el cuerpo, ya se retiraba entristecida, para dar ciencia de lo que verificara a los compañeros, cuando una voz cariñosa y amiga exclamo dulcemente a sus oídos: - María!... […] . Instintivamente, Madalena se arrodillo y recibió la mirada del Maestro, en un transborda miento de lágrimas de inexcedible ventura. Humberto de Campos: Buena Nueva, cap. 22.

1. Texto evangélico Y aconteció que, yendo ellos de camino, entro en una aldea; y cierta mujer, por nombre Marta, lo recibió en su casa. Y tenía esta una hermana, llamada María, la cual, sentándose tambien a los pies de Jesús, oia su palabra. Marta, sin embargo, andaba distraída en muchos servicios y, aproximándose, dijo: ¿Señor, no te importa que mi hermana me deje servir sola? El le dijo, pues, que me ayude. Y, respondiendo Jesús, le dijo: Marta, Marta, estas ansiosa y fatigada con muchas cosas, más solo una es necesaria; y María eligió la parte buena, la que no le será quitada. Lucas, 10: 38-42 Fue, pues, Jesús seis días antes de la Pascua a Bethania, donde estaba Lázaro, el que falleciera y a quien resucitara de los muertos. Le hicieron, pues, allí una cena, y Marta servía, y lázaro era uno de los que estaban a la mesa con el. Entonces, María tomando una libra de ungüento de nardo puro, de alto precio, ungió los pies de Jesús u enjugo los pies con sus cabellos; y se lleno la casa con el olor del ungüento. Juan, 12; 1.3 Y, en el primer día de la semana, Maria de Madalena fue al sepulcro de madrugada, siendo aun oscuro, y vio la piedra quitada del sepulcro. Corrió, pues, y fue a Simón Pedro y al otro discípulo a quien Jesús amaba y les dijo: Llevaron al Señor del sepulcro, y no sabemos dónde lo pusieron. […] Y María estaba llorando fuera, junto al sepulcro. Estando ella, pues, llorando, se bajo para el sepulcro. […] Y ellos le dijeron: ¿Mujer, por qué lloras? Ella les dijo: Porque se llevaron a mi Señor, y no se a donde lo pusieron. Y, habiendo dicho esto, se volvió para t´ras y vio a Jesús en pie, más no sabia que era Jesús.


Jesús le dijo: Mujer, por qué lloras? ¿Aquien buscas? Ella, creyendo que era el hortelano, , le dijo:Señor, si tu lo te lo llevaste, dime donde lo pusiste, y yo lo llevare. Jesús, le dijo: ¡Maria! Ella, volviéndose, le dijo: Rabino (que quiere decir Maestro)! Juan, 20: 1,2; 11¸13- 16. La tradición judaica mantenía la libertad femenina semejante a la de los hombres, en los tiempos antiguos. <<Israel vivía en un mundo patriarcal, más su sociedad era siempre conformada por una fe que daba igualdad a las mujeres a los ojos de Dios.>> 4 Antes del exilio babilonco (587-586 a. C), se encuentran mujeres profetisas, jueces, reinas, sin jamás ser excluidas del culto a Dios. Son, algunas veces, veneradas como modelos de sabiduría. La honra de las madres es equivalente a la de los padres en la ley básica de Israel, los Diez Mandamientos. Los derechos de familia de las viudas y de madres son protegidos por la Ley. La mujer que se envuelve en procedimientos comerciales lucrativos, que enseña con sabiduría, y que sirve a la comunidad mediante actos de caridad es reverenciada como ideal. […] Cuando Israel fue llevada para el exilio babilónico, sus sacerdotes en el exilio determinaron trazar un plan para la vida en Israel que aseguraría que ella [nacida judía] jamás seria de nuevo juzgada por Dios. así, idearon y escribieron una legislación sacerdotal que haría asegurar el ritual y la pureza social de Israel. Al mismo tiempo, enfatizaron la importancia de la circuncisión como señal de alianza. Ese énfasis llevo a la sexualidad para el domio del culto y relacionó las mujeres a la comunidad de la alianza apenas a través de sus hombres. 5

Las ordenaciones religiosas fueron, poco a poco, limitando la acción de la mujer. Por ejemplo: al eliminar la práctica del derramamiento de sangre en la sinagoga, por el sacrificio de animales las mujeres fueron excluidas del culto en el periodo del parto o de la menstruación; el marido podía anular los votos a Dios pronunciados por su esposa; no podían aprender o enseñar la Torah etc. Las asociaciones de Jesús en relación a las mujeres fueron consideradas revolucionarias, tambien en este sentido.

El no dudo en envolver hasta las mujeres extranjeras impuras en conversación pública. Ignoró todas las restricciones de impureza ritual. El mismo enseñó a mujeres; les dio una posición igual a las de los hombres […] y les confirió el más elevado respeto como personas.5

Estas medidas fueron mantenidas por los apóstoles y enseñar. y discípulos en los tiempos del Cristianismo primitivo: las mujeres podían, entre otras


actividades, ser bautizadas; practicar la caridad; ser ministras de la Iglesia; predicar en el culto; profetizar y enseñar. 6 Marta era hermana de Maria que ungió nuestro Señor poco antes de su muerte [Mt 26:7; Mc 14:3; J: 12:3] […]; y de Lázaro, a quien Jesús resucitó de los muertos (Ju: 11), que era hermano de ambas. Según Ju 11:1 la familia vino de Bethania, una villa probablemente cerca de 3 km distante de Jerusalén, en el camino de Jericó. 2

El nombre María Magdalena, otro importante personaje del Evangelio, sugiere que ella vino de la aldea de galilea de Magdala. En Lucas 8:2, […] leemos que entre las mujeres curadas de posesión demoniaca [esto es, subyugación], y que pasaron a acompañar al Señor y sus discípulos durante el ministerio de evangelización de los mismos, estaba tambien “María, llamada Magdalena, de la cual saldrían siete demonios” [siete obsesores] (cf, Mc 16:9; en la terminación más larga)1

2. Interpretación del texto evangélico

2.1 – Análisis del texto de Lucas: Marta y Maria · Y aconteció que, yendo ellos de camino, entro en una aldea; y cierta mujer, por nombre Marta, lo recibió en su casa. Y tenía esta una hermana, llamada María, la cual, sentándose tambien a los pies de Jesús, oía su palabra. Marta, sin embargo, andaba distraída en muchos servicios y, aproximándose, dijo: ¿Señor, no te importa que mi hermana me deje servir sola? El le dijo, pues, que me ayude. Y, respondiendo Jesús, le dijo: Marta, Marta, estas ansiosa y fatigada con muchas cosas, más solo una es necesaria; y María eligió la parte buena, la que no le será quitada. Lucas, 10: 38-42

Las hermanas, Marta y María, reciben la bendición de la visita de Jesús en la intimidad del hogar, oportunidad en que manifiestan entusiasmo por la presencia del Maestro, en la forma que les es propia, en consonancia al temperamento, necesidades y entendimiento espirituales.


María, cuyo nombre aparece citado en Lucas, 10:38-42 y en Juan, 11:2;28-32 y 12:3, se postra a los pies de Jesús, oyendo embebecida sus narraciones y enseñanzas. En aquel momento, nada es más importante, todo se le tornó secundario, a no ser el acomodarse y escuchar al Maestro. Se reconoce en esta una espontanea demostración de devoción al Salvador. Marta, sin embargo, interpreta equivocadamente el comportamiento de la hermana, pidiendo auxilio al Maestro: ¿“Señor, no te preocupa que mi hermana me deje servir sola? ¡Dile pues que me ayude! El Señor, sin embargo, le hizo suave advertencia, esclareciéndole para no valorar en demasía las cosas materiales, que aunque son importantes, como la alimentación y el confort del hospedaje, por ser bienes pasajeros .por esto, afirma: Marta, estás ansiosa y fatigada con muchas cosas, más una solo es necesaria; y Maria escogió la parte buena, aquella que no le será retirada”. Ella no era menos devotada de Jesús de lo que María, más no percibió el camino cierto para recibir, a aquel que más le agradaría.>> 2 La lección es inestimable, y debe conducir a reflexiones más profundas. El mundo moderno, con sus continuas requisiciones, puede colocar al ser humano a la deriva, si el no pone cuidado. Es importante, a semejanza de la actitud de María, hacer una pausa y no dejar pasar una feliz oportunidad de mejoría espiritual, por exceso de celos o apego a las cosas cotidianas. Envueltos por las actividades comunes de la vida en el plano físico, no siempre actuamos con buen sentido. Es común en las personas alegar falta de tiempo, por encontrarse adsorbida por los requisitos del deber profesional, familiar, social o religioso. En este sentido, se sorprenden ciertos comportamientos y actitudes radicales de algunos compañeros de l camino evolutivo que se vinculan a estrechos programas, inmutables, sin ofrecer espacio para las improvisaciones o mínimas alteraciones: no hay tiempo para el contacto fraterno, para el teléfono, la carta, el email o la visita. Las actividades son conducidas, día tras día, en un ritmo frenético, metódico, tiranizante. En estos tiempos actuales hay, en general, una enferma subyugación de horarios, rutinas y procesos que mantienen a las criaturas distantes, cada vez más apartadas. Debemos analizar mejor esta cuestión. Es bueno investir en la calidad de vida. Ponderar que es posible reestructurar la existencia, “escoger la parte buena” como


hacia María, salir de esa, “camisa de fuerza”, manteniendo, aun, la responsabilidad, el orden y disciplina, exigidas por la existencia. María eligió la buena parte porque concedió el valor preciso a las necesidades de hospedage y alimentación. La mayor parte de su tiempo, los esfuerzos y energías fueron canalizados para lo esencial. Cristo se encontraba presente en su casa, por algunas horas. Tal vez, no lo viese más en aquella reencarnación. ¿Siendo así, porque perder esos instantes, tan especiales, para dedicar más tiempo a las cosas materiales, aunque estas fuesen importantes? <<Busquemos el lado mejor de las situaciones, de los acontecimientos y de las personas. “María eligió la buena parte, la que no le seria retirada” – nos dijo Señor. Asimilamos la esencia divina de la lección. Quien procura la “parte buena” y en ella se detiene, recoge en el campo de la vida el tesoro espiritual que jamás le será retirada. >>13 “Una sola cosa es necesaria”, aseveró el Maestro, en su lección a Marta, cooperadora dedicada y activa. Jesús deseaba decir que, por encima de todo, nos compete guardar, dentro de nosotros mismos, una actitud adecuada, ante los designios del Todopoderoso, avanzando, según el derrotero que nos trazó la Ley Divina. Realizado ese “necesario”, cada acontecimiento, cada persona y cada cosa se ajustarán, a nuestros ojos, en el lugar que les es propio. Sin esa posición espiritual de sintonía como la Celeste Instructor, es muy difícil actuar con provecho. 14

2.2 -

Análisis del texto de Juan: La unción de los pies a Jesús.

• Fue, pues, Jesús seis días antes de la Pascua a Bethania, donde estaba Lázaro, el que falleciera y a quien resucitara de los muertos. Le hicieron, pues, allí una cena, y Marta servía, y lázaro era uno de los que estaban a la mesa con el. Entonces, María tomando una libra de ungüento de nardo puro, de alto precio, ungió los pies de Jesús u enjugo los pies con sus cabellos; y se lleno la casa con el olor del ungüento. Juan, 12; 1.3 Vemos, en este texto, una situación semejante a la analizada anteriormente. Marta que sirve la cena, a Maria que unge los pies de Jesús con un bálsamo. Ella está siempre a los pies del Señor, revelando una actitud de humildad y con devoción. Marta se encuentra al lado de Jesús, atendiéndolo con afecto y dedicación, más no


se desliga de los demás. El cuadro refleja dos modalidades de servidores. Uno que se substrae de todo para estar con el Maestro, fervorosamente. El otro que es fiel y dedicado, tambien, más que hace un puente entre Jesús y los demás seres humanos. Los dos comportamientos están correctos y son necesarios. En determinado contexto, la actitud de María es la más dedicada, en otro es la de Marta. El desafío es hacer lo que es cierto. << Hacer algo a Cristo es hacer siempre lo mejor para todos: sin expectativa de remuneración. Sin exigencias. Sin mostrarse. Sin exhibir superioridad. Sin atributos de reconocimiento. Sin perturbaciones.>>12 Entre saber y hacer existe singular diferencia. Casi todos saben, pocos hacen. Todas las sectas religiosas, de modo general, solamente ansían lo que constituye el bien. Todas poseen sirvientes, creyentes y propagandistas, más los apósteles de cada una escasean cada vez más. Hay siempre voces habilitadas para indicar los caminos. Es la palabra de los que saben. Raras criaturas penetran valerosamente la vereda, muchas veces en silencio, abandonadas e incomprendidas. Es el esfuerzo supremo de los que hacen. 11

Hay otro punto a considerar, útil en el análisis del comportamiento de las dos hermanas: el liderazgo de Marta se justifica, en el sentido de ofrecer condiciones de buen hospedaje, por indicar, según la tradición judaica, que ella era dueña de la casa – casada con cierto Simon, el leproso – y la hermana más vieja, a quien cabía las iniciativas de dirigir las actividades diarias, en el hogar.2 En relación a las unciones a Jesús, el Evangelio relata que ocurrieron dos: una administrada por la pecadora penitente, en Galilea (Lc 7:37 – 28), otra por la piadosa María de Bethania, indicada en esta Guía. En ambas situaciones, el sentido es el mismo: devoción, atención, cuidados, reverencia al Señor. La acción de ungir presentaba carácter sagrado para los judíos. Se trataba de una práctica considerada santa. Más allá de eso, la unción simboliza el “derramamiento” del Espíritu de Dios, sobre la criatura ungida. Así, era común ungir los enfermos con aceite (Tg 5:14) para que este recibiese beneficios de Dios, el donador de la vida. 3

2.3 – Análisis del segundo texto

de Juan: María de Magdala

• Y, en el primer día de la semana, Maria de Madalena fue al sepulcro de madrugada, siendo aun oscuro, y vio la piedra quitada del sepulcro. Corrió, pues, y fue a Simón Pedro y al otro discípulo a quien Jesús amaba y les dijo: Llevaron al Señor del sepulcro, y no sabemos dónde lo pusieron. […] Y María estaba llorando fuera, junto al sepulcro. Estando ella, pues, llorando, se bajo


para el sepulcro. […] Y ellos le dijeron: ¿Mujer, por qué lloras? Ella les dijo: Porque se llevaron a mi Señor, y no se a donde lo pusieron. Y, habiendo dicho esto, se volvió para atrás y vio a Jesús en pie, más no sabía que era Jesús. Jesús le dijo: Mujer, por qué lloras? ¿A quién buscas? Ella, creyendo que era el hortelano, , le dijo: Señor, si tu lo te lo llevaste, dime donde lo pusiste, y yo lo llevare. Jesús, le dijo: ¡Maria! Ella, volviéndose, le dijo: Rabino (que quiere decir Maestro)! Juan, 20: 1,2; 11¸13- 16. Maria de Magdala representa el ejemplo de los que cometen graves equívocos en su marcha evolutiva, más que consiguen, con el toque del amor a Cristo, reajustarse ante la Ley de Dios y volverse, definitivamente, para el bien. Siguió a Jesús en muchas de sus peregrinaciones, estando presente en los momentos dolorosos de la crucifixión, en compañía de otras mujeres, y tambien en el sublime instante de resurrección del Señor. Humberto de Campos nos transmite oportunas informaciones sobre ese valeroso Espíritu Maria de Magdala oyera las predicaciones del Evangelio del Reino, no lejos de la villa principesca donde vivía entregada a los placeres, en compañía de patricios romanos, y se tomara profunda admiración por el Mesías. ¿Qué nuevo amor era aquel predicado a los pescadores sencillos por labios tan divinos? Hasta allí, caminara ella sobre las rosas carmesís del deseo, embriagándose con el vino de condenables alegrías. No en tanto, su corazón estaba seco y en desaliento. Joven y hermosa, se emancipara de los preconceptos férreos de su raza; su belleza la esclavizara a los caprichos de mujer a los más ardientes admiradores; más su Espíritu tenía hambre de amor. El profeta nazareno había planteado en su alma nuevos pensamientos. Después que oyera su palabra, observo que las facilidades de la vida le traían ahora un tedio mortal al Espíritu sensible. Las músicas voluptuosas no encontraban eco en su interior, los adornos romanos de su habitación se tornaron áridos y tristes. María Lloró largamente, aunque no comprendiese aun lo que pleiteaba el profeta desconocido. Entretanto, su convite amoroso parecía resonarle en las fibras más sensibles de mujer. Jesús llamaba a los hombres para una nueva vida. 7

Procuro, decidida, al Maestro, a quien le abrió el corazón: <<-Señor, oí vuestra palabra consoladora y vengo a vuestro encuentro!... […] Soy una hija del pecado. Todos me condenan. Entretanto, Maestro, observad como tengo sed del verdadero amor!... Mi existencia, con todos los placeres, ha sido estéril y amargada…>>8 Jesús la escucho atento el desahogo sincero y le hablo, entonces, sobre la Buena Nueva, el reino de los cielos, la bondad y misericordia del Padre Celestial. Le mostró, los sacrificios que marcan la vida de los que buscan el amor verdadero. No


le critico los desvíos, ni las faltas cometidas, más si la abrazo como a una hermana querida, ofreciendo su inestimable apoyo. Se sabe que a partir de ese instante, María de Madalena se transformo, dedicándose con fervor y humildad en servir a Jesús irrestrictamente a través del amor al prójimo. Renuncio a todos los placeres que el mundo le ofrecía, acogiendo como hijas a las hermanas que sufrían, los infortunios del camino, los tullidos y leprosos. Pasó a vivir junto a ellos, en permanente dedicación. 9 Se sometió a todo tipo de infortunio, se ejemplificó como fiel servidora de Cristo, sin jamás desfallecer o reclamar algo. Viviendo juntos a los leprosos (hanseniano), cuidando de ellos, fue contaminada por el agente infeccioso, responsable de la enfermedad. La muerte del cuerpo la alcanzó en un momento en que la enfermedad se esparcía, inflexible, por todo su organismo, cubriéndolo de pústulas y lesiones deformantes. Entre tano, su Espíritu estaba en paz, ella consiguiera pasar por la puerta estrecha y alcanzara la gloria de la felicidad verdadera.10 TRADUCIDO POR: M. C. R


Marta, maria madalena