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(Tesoros materiales) Saludo matinal Jueves 6 de marzo del 2014 Queridos amigos, hola buenos días, siguiendo el proceso de auto reforma, un día u otro nos encontraremos con grandes tesoros que nadie nos podrá robar, ni tampoco se podrán estropear con el moho. Todos sabemos que los bienes materiales, son transitorios, no tienen parada segura; cuando su permanencia comienza a hacer mal al envidioso, es retirado por las fuerzas invisibles y puestos en otras manos, con otro destino. Nuestro verdadero empeño debe ser el de la conquista de los tesoros eternos, que van con nosotros a donde estemos. Todos debemos cumplir con nuestro deber, donde estemos situados. No debe importarnos como consiguen lo que poseen los poderosos de la Tierra. Destruir no debe ser la actitud de los hombres de sentido iluminado por la fe. Nadie


sufre eternamente; las sombras continuaran, mientras no aparezca el Sol de la comprensión. Si persistimos en la maldad, nos demoraremos amarrados en las vigas de la ceguera y solamente nos veremos a nosotros mismos, olvidándonos de los demás. El egoísmo encadena las manos dadas a las irreverencias. Hemos de aprender a controlar los impulsos de venganza, de envidia y de incredulidad. Y procurar ser valientes en el bien que nos proponemos hacer, porque si persistimos en el bien, alcanzaremos todo en la paz de Dios y de Cristo. Ninguna criatura es ruin, desde el momento que le ofrecemos amor, lo que nos falta, a los hombres comprender, es la necesidad del afecto de unos para con los otros, sin que el egoísmo forme parte de él. ¿Cuánto nos cuesta dar un poco de amor, a aquellos que nos rodean? ¿Cuál es el precio de fracciones de atención que podemos dar a nuestro prójimo? La verdadera amistad, que comienza en minúsculos instantes de entendimiento, solo necesita que aparezca alguien con el debido coraje para valorar y hacer expandir ese tesoro que heredamos por misericordia de Cristo El Evangelio, cuando es abierto, cae de sus letras de luz, gotas de sangre, porque él es leído como fuente de paz y de fraternidad, de amor y de perdón, de desprendimiento y de vida, pero ejemplificado en las Cruzadas con guerras y odios, con venganza e intereses, con egoísmo y muerte. Hay de esos hombres que, vestidos con pieles de cordero, son lobos, y hacen todo eso en nombre de Jesús y en el del Padre que está en los Cielos. Jesús está al lado de los estropeados, ayudándolos a caminar con firmeza. Está al lado de los hambrientos, ofreciéndoles pan. Está al lado de los que sufren, aliviándoles las llagas. Está al lado de los oprimidos, dándoles esperanza y confort. Está al lado de los desabrigados, conduciéndolos para donde existe un techo. Está al lado de los desnudos con abrigos para que les puedan quitar el frio. Está al lado de los presos y encarcelados por la violencia del poder. Está al lado de los que ayudan por Amor. Jesús esta en donde casi nadie lo busca. El permanece en el centro del alma donde nacen los pensamientos y el espíritu se


esfuerza para la verdadera educación, en la fuerza de la disciplina. Está en la boca del verdadero sabio, aquel que habla con dulzura, y cuando utiliza la energía, esta no es nunca acompañada de violencia. El está en la boca del hombre serio y fiel a Dios, en el amor y en el bien común. El está en el ejemplo de los hombres dignos, aquellos que en sus corazones hacen brillar el sol de la verdad. El es amor, en todas las facciones de la Caridad. Es la luz del mundo y se hace oír por todos aquellos que tienen oídos para oír. Los discípulos de Jesús se conocerán por lo mucho que se amaran, el Amor no destruye, no maltrata, no agrede, no roba, no miente, no es dado al odio, no se venga, no alimenta egoísmo; el amor es pura Caridad. Todos aquellos que hacen la guerra, que obran en Su nombre, no obedecen a Jesús, porque desobedecen las reglas de Su Evangelio de Luz, que todo buen discípulo ha de obedecer y recitar de memoria en cualquier momento. Los siervos de Cristo no han de perder su tiempo en reverencias con aquellos que son simplemente sus hermanos. Todos somos iguales en la pauta de la vida, deben confiar en Dios y en Cristo, procurando siempre comprender a su prójimo y amarlo con más interés. La vida es muy buena, dependiendo solo de entender sus leyes y vivirlas a cada paso. No necesitamos temer los acontecimientos indeseables de que el mundo está lleno, porque cada criatura vive en el mundo que creó para sí misma. Nosotros reformamos nuestros propios destinos, con la inteligencia perfeccionada, y con el corazón latiendo en el Amor. No temamos lo que pueda surgir en nuestro camino. Si por ventura el mal viniera en nuestra búsqueda, es porque el mal existe aun dentro de nosotros, y a cada uno le corresponde extirparlo, para que el tome otro camino. Por eso debemos rechazarlo con firmeza cuando se aproxime a nosotros, y continuemos en otras direcciones, donde percibamos afinidad. La guerra so atrae a quien tiene guerra por dentro. Liberémonos de una vez por todas del sentimiento de corregir a los otros, de los sentimientos de opresión, de poder, de egoísmo, de prepotencia, de odio de envidia. Renunciemos a las cosas que no nos hacen falta, para llevar una vida sencilla, y el ambiente de guerra saldrá de nuestras reflexiones espirituales, cada uno de nosotros cargamos consigo, los propios medios de defensa y de elevación espiritual. Busquemos la paz, el amor y el perfeccionamiento, sintiéndolos, para que podamos vivir todo lo que la vida nos muestra como siendo realidad.


Amigos os deseo un feliz jueves. Vuestra amiga Merchita


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