Page 1

“Luz deL Día” Mercedes Cruz

El Espiritismo es la doctrina más apropiada para la evolución del ciudadano moderno. Sus enseñanzas son accesibles a todos los hombres y se ajusta perfectamente al progreso científico de los tiempos actuales. Es el Consolador prometido por Jesús. Le cabe la misión de incentivar y disciplinar la "facultad mediúmnica en todos los seres humanos", estimulando por medio de las voces del Más Allá, las luchas por la evolución moral. A través de los médiums, los espíritus sabios, amorosos y angélicos, enseñan las cosas sublimes del "Espíritu Santo", conforme a la predicción evangélica. Indudablemente, la mayoría de las almas que forman la humanidad celestial, jamás conocieron el Espiritismo y fueron promovidas por otras doctrinas religiosas, como son el Hermetismo, Confucionismo, Budismo, Judaísmo, Islamismo, Hinduismo, Catolicismo y otras sectas reformistas. Además, algunas de esas religiones nunca oyeron hablar de Jesús, el sintetizador de las enseñanzas de todos sus precursores. Desde el


comienzo de la civilización humana, las almas evolucionaron en forma independiente de cualquier doctrina, sectas o religiones. El camino de la "salvación" está determinado por la acción en pro del bien y no por la creencia del adepto. Deduciendo por esto que los hombres se salvan por sus obras, antes que por sus creencias, el papel del Espiritismo, es el de explicar a los hombres el mecanismo de la acción y reacción que rige al Universo. El bien será el Bien y el mal será el Mal. Eso, tan sencillo induce al hombre a que practique las obras buenas. El Espiritismo supera a los demás movimientos religiosos porque es la doctrina más apropiada para la mente moderna, porque no contiene adornos inútiles, complejidades doctrinarias, posturas fastidiosas o "tabúes" religiosos. Sus enseñanzas son simples y directas, no cansan a sus discípulos, haciéndoles perder su precioso tiempo en busca de la Verdad. La hora profética de los "Tiempos Llegados" ya no requiere doctrinas o religiones subordinadas a símbolos o ritos, supersticiones o alegorías dogmáticas de carácter especulativo. El atractivo fundamental que tiene el Espiritismo, para ser aceptado por el pueblo es el de generalizar y esclarecer las actividades del mundo oculto para las masas comunes, en forma de reglas simples y atrayentes, proporcionando la iniciación espiritual a la "luz del día", en forma clara y objetiva, sin terminologías dificultosas o lenguaje iniciático, pues tanto aprende el sabio como el hombre común, el viejo, como la criatura. Sus fundamentos doctrinarios se basan en la creencia en Dios, la Reencarnación y la Ley del Karma, procesos estos, que señalan el camino del perfeccionamiento del espíritu inmortal. El Espiritismo tiene atractivos suficientes para atraer a los hombres, y que estos lo acepten ya que generaliza y esclarece las actividades del mundo oculto para las masas comunes, en forma de reglas simples y atrayentes, proporcionando la iniciación espiritual a la "luz del día", en forma clara y objetiva, sin terminologías dificultosas o lenguaje iniciático, pues tanto aprende el sabio como el hombre común, el viejo, como la criatura. Sus fundamentos doctrinarios se basan en la creencia en Dios, la Reencarnación y la


Ley del Karma, procesos estos, que señalan el camino del perfeccionamiento del espíritu inmortal. Las raíces doctrinarias del Espiritismo se introducen en el conocimiento de la filosofía espiritual de todos los pueblos de la tierra, como son la Reencarnación y la Ley del Karma. Por eso, lo interpretan fácilmente los chinos, hindúes, árabes, africanos, latinos, germanos, eslavos o sajones. Aun los judíos, tan arraigados a los dogmas y preceptos maoístas, ingresan en el Espiritismo, ajustándose a sus prácticas mediúmnicas y objetivos filantrópicos. Además de ser una doctrina fácilmente asimilable para cualquier tipo de persona, su mensaje se adapta a todos en general, porque estudia la disciplina de los fenómenos mediúmnicos, que son comunes a todas las razas de la tierra. La fenomenología mediúmnica es un hecho comprobado por todos los pueblos y civilizaciones como las de Atlántida, Lemurias, China, Hebraica, Egipto, Persia, Caldea, Cartago, Asiría. Grecia, Babilonia, India, Germania o Arabia. Lo manifestado se comprueba fácilmente por su historia, leyendas o folklore, cuyos fenómenos fueron evidenciados hasta en los propósitos guerreros, inclusive, de los pueblos más primitivos. Los escandinavos, principalmente los "vikingos", relatan sus encuentros con brujas, sirenas y entidades fascinadoras, que surgían de las misteriosas brumas, persiguiéndolos durante las noches de luna llena. Las historias musicalmente creadas por Wagner en sus óperas y piezas sinfónicas, confirman el espíritu de religiosidad y la creencia en el mundo invisible por parte de los pueblos germánicos y anglo sajones. Rendían sus homenajes a los dioses, genios y deidades, considerándolos habitantes de un mundo extraño, diferente al habitado por los hombres. Las leyendas brasileñas también son pródigas en fenómenos mediúmnicos. Es la iniciación a la “luz del día” popularizada por el Espiritismo ya que antiguamente las iniciaciones espirituales eran secretas y exclusivas de las agrupaciones esotéricas, cuyas pruebas simbólicas y hasta sacrificiales, servían para controlar el valor personal y el entendimiento psíquico de los discípulos. Sin embargo, los candidatos debían poseer cierto desenvolvimiento esotérico y dominio de la voluntad en el mundo profano, para poder graduarse en las pruebas decisivas. De esa forma, el intercambio


con los Maestros o espíritus desencarnados, solo era permitido a unos pocos adeptos, entrenados en las iniciaciones secretas. Con el advenimiento del Espiritismo se abrieron las puertas de los templos secretos, eliminó la compleja terminología y el vocabulario simbólico de las prácticas iniciáticas, transfiriendo el conocimiento espiritual directamente al pueblo a través de reglas y principios lógicos para el progreso humano. Divulgando el conocimiento milenario de la Ley del Karma y la Reencarnación, demostró a los hombres su responsabilidad personal en la cosecha de los frutos, buenos o malos que haya sembrado otrora. Eliminó la absurda idea del infierno que estimulaba virtudes por medio de amenazas sobre los sufrimientos eternos, pero advirtió, que más se salva el hombre por sus obras que por la creencia aprendida. Aclaró, que ninguno consigue abolir sus pecados en la hora extrema de la muerte, por medio de sacerdotes, pastores o maestros ficticios propuestos como procuradores divinos. El cielo y el infierno son estados inherentes al espíritu, consecuente de su mal o buen vivir sobre la tierra. En verdad, el hombre es el único responsable por su gloria o desdicha. En el siglo XX, el discípulo evolucionó por las pruebas iniciáticas que se le presentan a cada instante en la vida cotidiana, sin necesidad de recogerse en instituciones, conventos o fraternidades iniciáticas. El entrenamiento del espíritu debe ejercerse conviviendo en medio de todo el mundo, a través de los sufrimientos, fracasos, vicisitudes o miserias que se le presenten, cuales lecciones severas y pedagógicas presentadas por lo Alto, que lo gradúan conforma a su comportamiento. No es necesario que el hombre se aísle del mundo, en una vida totalmente contemplativa, para poder alcanzar la sabiduría espiritual, que el mundo ofrece por demás en el trato cotidiano. El discípulo diligente y disciplinado, trabajando espiritualmente en la vida moderna, se promueve a un nivel superior, si sabe aprovechar cada minuto de su vida, si es obediente a los postulados espiritas y sumiso a los preceptos evangélicos de Jesús. Es evidente que los hombres concurren a las iglesias católicas protestantes, sinagogas judías, mezquitas musulmanas, pagodas chinas, santuarios hindúes, centros espiritas, "tatwas" esotéricos, agrupaciones teosóficas, fraternidades Rosa Cruz o terreiros de la


Umbanda, buscando el conocimiento y el confort espiritual para sus almas debilitadas. Pero su perfeccionamiento no se procesa por la adoración de los ídolos, meditaciones esotéricas, interpretaciones iniciáticas, reuniones doctrinarias o ceremonias cansadoras. En tales momentos, los fieles, creyentes, adeptos, discípulos, o simpatizantes, sólo aprenden las reglas y procedimientos que tendrán que aplicar en el mundo profano. Los templos religiosos, las agrupaciones teosóficas, cofradías iniciáticas, instituciones espiritas o tiendas de Umbanda, tienen cierta semejanza con las agencias de informaciones, que ofrecen el programa de las actividades espirituales recomendadas por lo Alto y conforme a las preferencias de determinados grupos humanos. Las prácticas a la "luz del día" gradúan a los discípulos en forma imprevista porque las ejercen bajo la espontaneidad de la vida en común. Aquí el discípulo es probado en la virtud de la paciencia por la demora de los cajeros, al servicio del comercio, o por la reacción colérica del guarda del ómnibus; allí se prueba la tolerancia por la descortesía del egoísta que se antepone en la fila de espera, o por la intransigencia de los agentes que dirigen el tráfico en las populosas ciudades; acullá, por la renuncia y el perdón después de haber sido explotado por el vendedor, insultado por el conductor del taxi o perjudicado por el robo del empleado. Así, en el transcurso de vuestras actividades humanas, sois enfrentados con los graves problemas, exponiendo vuestra meritoria ejercitación de paciencia, bondad, tolerancia, humildad, renuncia o generosidad. Os ha de herir la calumnia del vecino malintencionado, el mal trato del patrón o seréis explotados por el mejor de los amigos. El Espiritismo, por lo tanto, con su doctrina racional y electiva a la mentalidad moderna, puede enseñarnos la mejor compostura espiritual en los momentos de esas pruebas iniciáticas a la "luz del día", sin complejidades, misterios o secretos. Es tan simple como la propia vida, pues en medio de la agitación neurótica o lucha desesperada para poder vivir, el hombre del siglo XX aprende los programas salvadores, elaborados en el interior de los templos religiosos o instituciones espiritualistas, para después ejercerlos en las actividades de la vida cotidiana. EXTRAIDO DEL LIBRO


La Misión del Espiritismo DE Ramatís Psicografiada por: Dr. Hercilio Maes

Espiritismo luz del día mercedes cruz  

ESPIRITISMO "LUZ DEL DÍA" MERCEDES CRUZ

Espiritismo luz del día mercedes cruz  

ESPIRITISMO "LUZ DEL DÍA" MERCEDES CRUZ

Advertisement