Page 1

ENGAÑOS Y TRIBULACIONES El engaño constituye un fenómeno psicológico en el proceso evolutivo. Existe una inevitable tendencia existencial para procesos engañosos en los diferentes reinos de la Naturaleza. Los vegetales se disfrazan para atraer presas que les permiten ser mantenidos, engañándolos de una manera hábil. Los insectos también cambian la apariencia para engañar a otros, dando proseguimiento a su cadena alimenticia. Diversos animales, por instinto, han adquirido el hábito de acomodarse en posturas magistrales que engañan a los depredadores, manteniendo así la descendencia y la vida misma, cuando no atacan a quienes constituyen como el recurso nutritivo y conservador de la existencia. El ser humano, cara al arte y la ciencia del pensar, engaña a otro de la misma especie así como a diferentes categorías de la escala evolutiva, deliberadamente o no. Inconscientemente, el individuo se deja engañar por varios síntomas del organismo, que le dan placer o insatisfacción,


pasando a entender los impositivos, y se someten a ellos tácitamente, sin mayores preocupaciones. Las fugas psicológicas facilitan la existencia de muchos hombres y mujeres que se desprenden de los problemas, transfiriéndolos de vez en cuando, aunque saben que ellos volverán poco después con cargos compatibles. Las enfermedades se retraen con terapias inocuas o ilusorias, engañando a los pacientes que resuelven retrasar las soluciones, por considerarse incapaces de hacerlo en ese momento, que es el adecuado. De la misma manera, se dejan engañar por falsas soluciones a problemas que les preocupan, en un intento por evitar preocupaciones y molestias. Los malentendidos se multiplican en el área de los sentimientos, cuando tienen lugar los arrobos de pasiones de variado orden, dando la impresión de que son actitudes que definen el rumbo del futuro. De la misma manera, las reacciones emocionales engañan a las criaturas, permitiéndoles vivir comportamientos irreflexivos que parecen favorables para el bienestar, pero que son solo recursos momentáneos que no resuelven los desafíos de la existencia. Las relaciones afectivas apresuradas o pagadas engañan la sed de amor real y tratan de llenar el vacío interior sin resolver las necesidades de la emoción o la razón. Las ilusiones bien elaboradas por la mente ociosa engañan la realidad que se intenta posponer, avanzando sin dirección ni discernimiento. Promesas variadas se cultivan en el plano mental, engañando a la autoconciencia, que debe estar atenta para alcanzar los objetivos del proceso evolutivo. El hábito del engaño es tan común que incluso frente a las decisiones que no pueden posponerse y los sucesos urgentes pueden ser engañados, evitando la confrontación con la realidad, como en los casos de desencarnación, de los desafíos existenciales que forman parte del programa de crecimiento. Interior


*** La conciencia tiene como finalidad desarrollar en el Espíritu un sentido crítico en relación con los sucesos de la vida cotidiana existencial, iluminándolos y ayudándolos en la fijación de una naturaleza profunda, de modo que, seleccionados por las cualidades fundamentales de las que se aplican, contribuyan a su felicidad. Cuando se alcanza la autoconciencia, los nuevos valores enriquecen los sentimientos y dirigen siempre la voluntad en un sentido ascendente, despertando intereses poco convencionales con los que la vida se vuelve relevante y significativa. En esa fase, en la que se viaja desde la conciencia general a la autoconciencia, la escala de los valores éticos experimenta un cambio significativo, cambiando del contenido convencional, simple y oportuno, a otros duraderos y representativos de las aspiraciones de auto-iluminación y libertad. Los engaños habituales, que forman parte del esquema de exculpación en relación con la responsabilidad, dan paso a la confrontación de los hechos a medida que surgen, lo que lleva a vivir de manera compatible con los logros de la inteligencia y el sentido de la nobleza. Mientras eso no sucede, los engaños dejan de ser naturales para transformarse en una conducta indigna, estimulando actitudes de astucia y perversidad, a través de las cuales el egoísmo predomina al servicio de ambiciones irrazonables. La mentira, la calumnia, la difamación y la farsa asumen la apariencia de máscaras engañosas a las que los individuos moralmente frágiles están acostumbrados a soportar la lucha brutal en la que se encuentran sin las estructuras emocionales y morales necesarias para un buen desempeño. Sirviéndose de la astucia, en lugar de competir, luchando con el compromiso personal para conquistar títulos de sabiduría, se engañan a sí mismos, envistiendo contra los demás, que suponen impedimentos para su comodidad, sirviéndose de estos recursos


infames, comprometiéndose a sí mismo como con la Conciencia Cósmica. Este tipo de comportamiento hecho de engaños, al propio agente engaña, porque genera tribulaciones próximas y futuras que hacen de la existencia una carga insoportable. Se engaña todo aquel que presupone lograr el triunfo de cualquier naturaleza a través de métodos oscuros. La aparente victoria que disfruta puede considerarse como la de Pirro, insignificante y sin representatividad, abriendo espacios emocionales para los conflictos que surgen en el momento adecuado. Es inevitable la acción del mecanismo de desarrollo espiritual del ser humano, que siempre se manifiesta por la imposición de la Ley Divina. Se puede ignorar por un momento, engañarse a sí mismo, con la idea de que todo se regularizará de forma espontánea y que el problema se resolverá ahora, pero el automatismo de la evolución lo coloca en el camino del acceso y termina llegando al infractor que huye de su presencia. El engaño automático, pues, que se observa en la Naturaleza no se puede transformar en una actitud moral que perjudique a otras personas, en la condición de un egoísmo abrumador injustificable, para disfrutar de los beneficios propios. Por eso hay tribulaciones en los paisajes humanos, que se multiplican y se desarticular multitudes. Es Ley de la Vida y la convivencia social, y para que florezca bendita, la honestidad, la veracidad, la validez del sentimiento de respeto y amor se hace impositivas. *** Evite engañarse conscientemente, asumiendo posiciones equivocadas, que disfrazan los objetivos que debe lograr, luchando sinceramente por mejorar su transformación moral para mejor y es por la renovación de sus sentimientos que deben fluir desde el núcleo del ser que es. De la misma manera, no engañe a nadie a través de artificios y de conductas que te proyectan niveles que aún no alcanzaste, siendo


auténtico pero no agresivo en tu forma de conducirte, de presentarte, de vivir... Quien busque la liberación espiritual de los vicios y las dependencias dañinas no puede permitir el opio de los engaños cuyo efecto pronto pasa, devolviéndolo a la realidad de la cual pretende huir. Joanna de Angelis (Página psicografiado por el médium Divaldo Pereira Franco, el 11 de mayo de 2006, en la residencia de Euda Kummer en Mannheim, Alemania).

Profile for CRUZ REYES

ENGAÑOS Y TRIBULACIONES JOANNA DE ANGELIS DIVALDO FRANCO  

ENGAÑOS Y TRIBULACIONES JOANNA DE ANGELIS DIVALDO FRANCO  

Profile for merchita
Advertisement