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ECONOMÍA ESPÍRITA André Luiz (chico Xavier) El Espiritismo alcanza con su influencia regenerativa y edificante no sólo a los individuos, sino también a todos los ambientes en los que la persona actúa. Es por ello que, en el sector de la economía, el Espiritismo valoriza los mínimos recursos, confiriéndoles una especial significación. Veamos el comportamiento del espírita frente a los valores considerados de poca monta:

Libro provechos – No lo tirará como cosa sin utilidad. Procurará entregarlo a alguien que sepa extraer de él sus enseñanzas.


Publicación espírita leída – No contribuirá con ella al amontonamiento de basura. Reconocerá hermanos ocupados en centros urbanos, como penitenciarias que no doctrinario.

su importancia haciéndola llegar a las manos de las tareas rurales o a los núcleos apartados de los así también a los recluidos en hospitales, asilos y tienen la facultad de adquirir el conocimiento

Diarios, revistas y papeles viejos

– No hará con ellos hogueras sin ningún sentido. Sabrá empaquetarlos, entregándolos a los necesitados que se ganan el pan diario juntando y vendiendo tales elementos.

Objetos sin uso – No hará con las pertenencias que ya no aprovecha una exposición de lo inútil. Proveerá los medios para hacer llegar las mismas, sin ningún exhibicionismo, a los hermanos que el servicio de las mismas pueda aprovechar.

Muebles innecesarios – No almacenará el mobiliario que no utiliza en el cuarto de los trastos, Sabrá llevarlos, en obediencia a sus sentimientos de fraternidad, a los ambientes hogareños poco favorecidos, brindando con ellos un valioso aporte para mejorar sus condiciones de vida.

Ropa fuera de servicio –

No practicará el culto de su ornamentación personal. Determinará los medios d allegar toda prenda que ya no utilice y esté demás en su guardarropa a los compañeros necesitados de ella.

Zapatos en depósito –

No fomentará con ellos nidos de insectos. Procederá a su reacondicionamiento y limpieza, entregándoselos cordialmente a aquellos que no tienen lo suficiente para calzarse.

Medicamento sobrante en buen estado

– No tirará a los desperdicios la medicina que ya no necesite y que pueda aún ser útil. La cederá a los enfermos que puedan estar precisando de ella y carezcan de medios para adquirirla.

Estampillas postales utilizadas

– No romperá ni arrojará como inservibles los sellos de correo ya aprovechados. Sabrá comprender que ellos


son de valor a las instituciones benéficas, a las que los entregará para su transformación en medios de ayuda al semejante.

Botellas vacías innecesarias

– No levantará montañas de objetos sin usar en su hogar. Empleará todos los envases sin aplicación inmediata en la solidaridad para con el prójimo, contribuyendo así a aliviar la lucha por su sustentación.

Géneros, juguetes y adornos sin aprovechamiento en el hogar – No exaltará en su casa el egoísmo conservando lo superfluo. Se preocupará por otros ámbitos domésticos en los que padres dolientes y fatigados, rodeados de niños tristes y desnutridos, recibirán con alegría sus pequeñas colaboraciones que serán dádivas de amor en nombre de la fraternidad, acción ésta que, para todos nosotros, es una simple obligación. La economía espírita no recomienda el menosprecio de la propiedad ajena, como tampoco aconseja la dilapidación. Sea en el hogar o en la casa de asistencia colectiva, en el campo o en el barrio, en las grandes ciudades o en los suburbios, ella es la economía de la fraternidad que usa los bienes de la vida sin abuso y que auxilia espontáneamente sin esperar agradecimientos o paga de ninguna especie, puesto que delante de Cristo y de los principios espíritas, sabe y reconoce que los demás necesitan de nosotros como nosotros necesitamos de ellos, dado que todos somos hermanos.

André Luiz Del libro”Opinión Espirita

Economía espírita  

ECONOMÍA ESPIRITA André Luiz (chico Xavier)