Page 1

Construyendo Puentes DE AFINIDAD – André Triguero No es difícil percibir el primer rasgo común entre Ecología y Espiritismo: son ciencias sistémicas que buscan investigar, cada cual con su herramienta de observación, las relaciones que sostienen y prestan sentido a la vida. Esta visión sistémica de la realidad se revela de forma tan explícita en las dos ciencias, que lo que aparece en ciertas obras espíritas podría perfectamente basar algunos postulados ecológicos. En la Génesis (1), una de las obras fundamentales de la doctrina espirita, la relación de interdependencia defendida por los ecologistas aparece descrita de la siguiente manera por Allan Kardec: Así, todo en el universo se liga, todo se encadena, todo se halla sometido a la gran y armoniosa ley de unidad. (Cap. XIX, página 280) En otro tramo, afirma:


De modo que las nebulosas reaccionan sobre las nebulosas, los sistemas reaccionan sobre los sistemas, como los planetas reaccionan sobre los planetas, como los elementos de cada planeta reaccionan unos sobre otros, y así sucesivamente, hasta el átomo. (Cap. XVIII, página 408) La percepción de una realidad sistémica en un universo donde la figura de Dios está presente es un rasgo común en todas las doctrinas o tradiciones religiosas, y eso también incluye el Espiritismo. El físico austríaco Fritjof Capra afirma que la percepción de la ecología profunda es percepción espiritual o religiosa. Cuando la concepción del espíritu humano es entendida como el modo de conciencia en el cual el individuo tiene la percepción de pertenencia, de conexión, con el cosmos como un todo, queda claro que la percepción ecológica es espiritual en su esencia más profunda (2) ). Leonardo Boff, teólogo y escritor, llama "universo autoconsciente y espiritual" el ambiente donde todos estamos intrínsecamente en relación. Por espíritu se entiende la capacidad de las energías primordiales y de la propia materia para interactuar entre sí, de auto-crearse, de auto-organizarse, de constituirse en sistemas abiertos, de comunicarse y formar telarañas cada vez más complejas de interretro-relaciones que sostienen el universo entero. El espíritu es fundamentalmente relación, interacción y auto organización en diferentes niveles de realización (3). Al comentar la Cuestión 540 de El Libro de los Espíritus, Kardec afirma que "es así como todo sirve, que se encadena en la naturaleza, desde el átomo primitivo hasta el arcángel, que también comenzó por ser átomo" (4). En la visión espírita, ese encadenamiento de todos los seres se resuelve de una manera que recuerda, a veces, el Evolucionismo de Darwin. El darwinismo inspiró una de las preguntas hechas al Espíritu Emmanuel en el libro El Consolador. La respuesta se dio a través de la Psicografía del médium Francisco Cândido Xavier:


Pregunta 41 - ¿La idea de evolución, que ha influido en la esfera de todas las ciencias del mundo, desde las teorías darwinianas, representa ahora una nueva etapa de aproximación entre los conocimientos científicos del hombre y las verdades del hombre, El espiritismo? Respuesta - Todas las teorías evolucionistas en el orbe terrestre caminan hacia la aproximación con las verdades del Espiritismo, en el abrazo final con la verdad suprema (5). La respuesta sugiere que, si no hay plena identificación entre las diferentes corrientes, hay sinergia. O que la ciencia de la Tierra avanza hacia lo que la Espiritualidad afirma como verdad. En las obras espíritas se explica cómo la jornada evolutiva se desdobla por los tres reinos de la naturaleza. El investigador Jorge Andrea dos Santos, médico y profesor del Instituto de Cultura Espírita de Brasil, trae informaciones importantes sobre este asunto: El mineral posee tanto la vida como el vegetal y el animal (6). El principio unificador, la esencia que preside las formas y el metabolismo de la flora y la fauna existe también en el reino mineral, presidiendo las fuerzas de atracción y repulsión en que átomos y moléculas se unifican y equilibran. Del simple fenómeno químico hasta las manifestaciones humanas de nuestros días, existe el principio espiritual rigiendo y orientando; claro que bajo formas variables, que se están expandiendo y ampliándose a medida que la escala evolutiva avanza (7). La idea de que los reinos de la Naturaleza se presentan como escalones de la escalera evolutiva también es elucidada por el Espíritu Áureo, a través de la Psicografía de Hernani T. Santana: Tales principios sufren pasivamente, a través de las eternidades y bajo la vigilancia de los Espíritus prepuestos, las transformaciones que han de desarrollar, pasando sucesivamente por los reinos mineral, vegetal y animal y por las formas y especies intermedias que se suceden entre cada dos de esos reinos. De esta manera, en una progresión continua, al período preparatorio del estado de espíritu formado, es decir, al estado intermedio, de la encarnación animal y del estado espiritual consciente. Después, vencido ese estado preparatorio, llegan al estado de criaturas poseedoras del


libre albedrío, con inteligencia capaz de raciocinio, independientes y responsables de sus actos (8). La afirmación espírita de que todos pasamos por los diferentes reinos de la naturaleza en una progresión continua determina la aparición de una nueva ética en relación a todas las criaturas existentes. Los demás seres vivos podrían ser considerados nuestros "hermanos en evolución", que hoy estaban en niveles inferiores ya experimentados por nosotros. Francisco de Asís conversaba con mariposas y pájaros hace 800 años, y dejó eternizado el "Cántico de las criaturas". ¿Sería él un precursor de esa nueva mirada interconectada, que reconoce las relaciones de "parentesco" entre todos los seres vivos? Las investigaciones genéticas recientes confirman estos sorprendentes grados de parentesco a través del examen del ADN. Tenemos 30 mil genes y, aunque en la cima de la cadena evolutiva, nuestra diferencia para las ratas es de sólo 300 genes. En cuanto a los gusanos, son sólo 10 mil genes más. El hecho es que espíritas y ecologistas tienen motivos de sobra para defender la misma causa: la protección de la biodiversidad. Si para el ecologista la expresión "equilibrio ecológico" revela la capacidad de un ecosistema mantenerse perenne por sí mismo, sin que el hombre interfiera en ese software inteligente de la vida comprometiendo su resiliencia, para los espíritas hay que reconocerse algo más: "Escalera" cuyos escalones necesitan soportar la evolución de otros que, como nosotros, tienen el mismo derecho de existir y seguir adelante. Mientras que el sacrificio de animales para la alimentación humana sigue siendo visto como una necesidad, que se considere la forma más ética de realizar ese procedimiento, sin crueldad, eliminando al máximo los riesgos de dolor y sufrimiento. El planeta está dentro de nosotros. Estamos hechos rigurosamente de los mismos elementos que constituyen el planeta. La palabra hombre, de donde viene "humanidad", tiene origen en el latín humus. La palabra Adán, que aparece simbólicamente en el Antiguo Testamento como la primera


criatura humana, significa "tierra fértil" en hebreo. Esta misma tierra -que presta el nombre al planeta ya nuestra especie- se revela en el más rudimentario de los exámenes de sangre, cuando descubrimos que por nuestras venas transportamos minerales que yacen en las profundidades del suelo. Hierro, zinc, calcio, selenio, fósforo, manganeso, potasio, magnesio y otros elementos son absolutamente fundamentales para nuestra salud y el bienestar. Si descuidamos la ingestión de esos nutrientes - presentes en buena parte de los alimentos - nuestro metabolismo queda expuesto a diferentes géneros de desequilibrio y enfermedades. Lo mismo ocurre con el agua. Las primeras estructuras microscópicas de vida del planeta aparecieron en las aguas saladas y calientes de los mares primitivos. También caliente y salado es el líquido que nos envuelve durante todo el período de gestación en el útero materno. El suero fisiológico - así como el suero casero - salva vidas cuando recompone a tiempo nuestra necesidad de este precioso líquido. Por un capricho divino, la proporción de agua en el planeta (70%) es la misma con que ese elemento se resuelve en nuestro cuerpo físico. Necesitamos ingerir al menos 2,5 litros de agua al día para asegurar el buen funcionamiento del metabolismo, irrigando células, glándulas, órganos, tejidos. También necesitamos una cantidad mínima de agua en el aire que respiramos. 1527/5000 Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), si la humedad relativa del aire oscilar entre el 20% y el 30% debe considerarse estado de atención; entre el 12% y el 20%, es el estado de alerta; por debajo del 12%, es el estado de emergencia. Es absolutamente desagradable - y amenaza la salud - respirar en un ambiente con poco vapor de agua mezclado al aire. El elemento fuego se revela simbólicamente en diferentes fenómenos fundamentales al mantenimiento de la vida. Viene del sol la energía que sostiene todas las estructuras vitales del planeta, cuyo núcleo está compuesto de una gran masa de magma


incandescente. Lo que se ha convenido llamar el efecto invernadero es la capacidad de la atmósfera de conservar parte del calor irradiado por el sol. Se trata de un fenómeno natural, que asegura el mantenimiento de la temperatura media del globo en el rango de 15ºC. No era posible retener ese calor a través de los gases que componen la atmósfera, la temperatura media del planeta sería de 23ºC negativos, reduciéndose drásticamente la presencia de la vida en la Tierra. El calentamiento global es el agravamiento del efecto invernadero, causado principalmente por la quema progresiva de petróleo, carbón y gas, que genera numerosos problemas a la humanidad a través del cambio climático. Por fin, somos animales de sangre caliente gracias al trabajo ininterrumpido de un poderoso músculo del tamaño de una mano cerrada, que irriga vida para todas las partes del cuerpo humano. El corazón es la gran planta de calor del organismo, símbolo mayor del amor y de nuestra capacidad de donar, de entregarnos y de manifestar los más nobles sentimientos. El aire es el elemento más urgente para nuestra existencia. Podemos pasar varios días sin ingerir alimentación sólida, un número menor de días sin líquidos, pero sólo unos pocos instantes sin aire. En la milenaria tradición mística de la India, el prana - o fuerza vital - es absorbido a través de la respiración. Numerosas prácticas de meditación preconizan la necesidad de respirar con conciencia, entendiendo la inspiración y la expiración como importante herramienta de intercambio de energía con el medio que nos rodea. La respiración profunda regula el ritmo cardiaco, armoniza los centros de fuerza (o chacras) que acumulan y distribuyen la energía vital, ayuda a aclarar el razonamiento ya apaciguar las emociones. Considerando la importancia estratégica de todos estos elementos para nuestras vidas, es necesario reconocer que sin agua potable, tierra fértil, aire respirable e incidencia adecuada de luz y calor nuestro proyecto evolutivo se encuentra amenazado. Las condiciones cada vez menos acogedoras de nuestra casa (oikos) hacen el ambiente hostil a la vida humana por nuestra propia impericia, imprudencia o negligencia. Sufrimos las consecuencias de los estragos que determinamos al medio que nos rodea porque,


en realidad, lo que está fuera también está dentro. No es posible separar a la Humanidad del planeta. "El medio ambiente comienza en medio de la gente" (9). En el capítulo X de la génesis, Allan Kardec ratifica este principio común al decir que "son los mismos elementos constitutivos de los seres orgánicos e inorgánicos, que los sabemos a formar incesantemente, en dadas circunstancias, las piedras, las plantas y los frutos" (10 ). Lo que vale para el cuerpo físico también vale para la sustancia que envuelve al Espíritu, como aparece explicado en el primer capítulo de El Libro de los Espíritus. Es lo que en la doctrina se ha convenido llamar de periespíritu. 94. ¿De dónde saca el Espíritu su envoltorio semi material? R: Del fluido universal de cada globo, razón por la cual no es idéntico en todos los mundos. Pasando de un mundo a otro, el espíritu cambia de envoltura, como mudos de ropa. - ¿Siendo así, cuando los espíritus que habitan mundos superiores vienen a nuestro medio, toman un periespíritu más grosero? R: Es necesario que se revisen de vuestra materia, ya lo hemos dicho (11). Este fluido cósmico universal-materia prima de todo lo que existeasume diferentes formas y texturas en la exuberante red de sistemas que se desdoblan por el universo. Somos todos, esencialmente, hechos de la misma cosa. La comprensión de esta realidad podrá determinar la aparición de una nueva ética existencial, donde nos reconocemos como parte del Todo, y no la razón por la cual el universo existe. Sentido de urgencia "La evolución no da saltos" es otra frase recurrente entre espíritas y ecologistas para explicar el peculiar timing, invariablemente lento, en el que se desdobla el proceso evolutivo. Pero el hecho es que espíritas y ecologistas tienen motivos de sobra para recomendar la aceleración del paso hacia el cambio.


Los ecologistas denuncian el riesgo del colapso en la capacidad de soporte del planeta para atender a las actuales demandas de materia prima y energía de la humanidad. Numerosos informes científicos producidos por organismos multilaterales de las Naciones Unidas (PNUMA), organizaciones no gubernamentales como el Worldwatch Instituto o el Word Wildlife Fund (WWF), cartas abiertas firmadas por personalidades galardonadas con el Premio Nobel , entre otras fuentes de prestigio y credibilidad, consideran este riesgo inminente si no corregimos el rumbo desde ahora. Algunos estudios indican que, si no se hace nada, si permanecemos sin los cambios estructurales necesarios, esta ruptura podría ocurrir aproximadamente en 2050. Los espíritas informan que el proceso de evolución del planeta Tierra -que dejará de ser un mundo de pruebas y expiaciones para afirmarse como un mundo de regeneración- está en pleno curso y va a provocar cambios importantes en la vibración del orbe, lo que significa que sólo permanecerán por aquí aquellos que vibren en frecuencia compatible. Hay siempre los que esperan una intervención directa de la Divinidad en favor de los humanos, resolviendo como en un pase de magia todos nuestros problemas. Se evocan ciertas atribuciones de Dios - "infinitamente bueno, justo y misericordioso" - para redimirnos como especie en este momento de crisis. Cabe aquí una reflexión importante sobre la expectativa que debemos tener de Dios para socorrer a nosotros, que hemos sido hechos "a imagen y semejanza del Padre", en este momento difícil. Si es verdad que la "Providencia Divina" nunca nos abandona, también es verdad que nuestras elecciones son soberanas y determinantes del destino que tendremos. La función del libre albedrío es conferir a cada ser humano el mérito -o el demérito- de sus elecciones, siendo cada uno de nosotros responsable directo por su propio proceso evolutivo. Siempre amparados y protegidos por Dios, acompañados de cerca por nuestros guías y mentores espirituales, cada uno de nosotros asume ante la Ley la responsabilidad por las elecciones que hacemos. Por ejemplo, si el Espiritismo, así como todas las religiones, condenan el suicidio por entender el auto-exterminio


como una afrenta a las leyes de Dios, la práctica del suicidio depende exclusivamente de la voluntad de quien lo practica (o, en algunos casos, también de la influencia espiritual ejercida por desencarnados que acompañan al suicida). Él, el suicida, es el responsable directo por el retorno precoz a la patria espiritual, arcando con las consecuencias, invariablemente nefastas, de esa elección. Si entendemos que las elecciones colectivas de la Humanidad han determinado el agotamiento de los recursos naturales no renovables del planeta, y que eso se vuelve contra nosotros hasta el punto de amenazar directamente nuestra supervivencia, la ya mencionada expresión "ecocídio" tiene sentido, y se aplica a la realidad presente. Si el suicida escoge matar el cuerpo, y eso termina sucediendo por la voluntad de su libre albedrío, lo mismo podría ocurrir colectivamente si nuestras elecciones en cuanto especie no se repiensan, si no empleamos suficiente tiempo y energía en la solución de esos problemas, causados por nosotros mismos. Hoy, a pesar de amplios y detallados diagnósticos sobre la situación cada vez más precaria de los ecosistemas, no se percibe un sentido de urgencia que oriente la toma de decisión en el rumbo correcto. Y Dios en esa historia? Bien, el Dios que protege y ampara es el mismo que delega funciones y atribuciones. En un lenguaje típico de los mercados, Dios "tercería", y confió el planeta a la tutela de los hombres. ¿Estamos bien movilizados para afrontar estos problemas? En el libro Desmitificando el Dogma de la Reencarnación, el físico, maestro y doctor en Ingeniería por la USP, Wladimyr Sanches, recuerda que: El desafío de enfrentar problemas cruciales para el mantenimiento de la vida biótica en la Tierra es un medio de acabar con el marasmo en que la sociedad actual se está acomodando. Es preciso ver y temer el peligro, de cerca, para que las soluciones broten, con esfuerzo colectivo, ya que el peligro es inherente a todos y no sólo a algunos países (12).


La buena noticia es que disponemos de suficiente conocimiento y tecnología para cambiar el curso de la Historia en la dirección que interesa. Pero, ¿es eso lo que realmente deseamos? (1) KARDEC Allan. La Génesis. 26. yd. Traducción de Guillon Ribeiro. Y en el caso de las mujeres. (2) CAPRA, Fritjof. La tela de la vida. Y en el caso de las mujeres. 26. (3) BOFF, Leonardo. Espiritualidad. En: TRIGUEIRO, André (Coord.) Medio ambiente en el siglo 21. 5. ed. Y en el caso de las mujeres. 42. (4) KARDEC, Allan. El Libro de los Espíritus, op. c., p. 265. (5) EMMANUEL (Espíritu). El Consolador. 21. ed. Psicografía de Francisco Cándido Xavier. Y en el caso de las mujeres. 40. (6) Esta idea está presente en la frase "Todo está lleno de dioses", atribuida a Tales de Mileto, considerado el primer filósofo griego (625-558 aC), para quien el universo está dotado de animación, de materia viva (hilozoísmo) . (7) SANTOS, Jorge Andrea dos. Energías Espirituales en los Campos de la Biología. Y en el caso de las mujeres. 28. (8) ÁUREO (Espíritu). Universo y Vida. 2. ed. Psicografía de Hernani T. Santana. Y en el caso de las mujeres. 48. (9) Esta frase, que se convirtió en una de las máximas populares del movimiento ecologista y se convirtió en el eslogan del diario Folha del Medio Ambiente, es del poeta y periodista brasileño Tetê Catalán. (10) KARDEC, Allan. La Génesis, op. c., p. 197. (11) KARDEC, Allan. El Libro de los Espíritus, op. c., p. 82.

CONSTRUYENDO PUENTES DE SEGURIDAD ANDRÉS TRIGUERO  
CONSTRUYENDO PUENTES DE SEGURIDAD ANDRÉS TRIGUERO  
Advertisement