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BENDIGA SIEMPRE Por el Espíritu Sheila. Psicografía de Francisco Cándido Xavier. Libro: Visión Nueva. Sea donde sea, bendiga para que la bendición de los demás te acompañe. Todas las criaturas y todas las cosas te responden, según el toque de tus palabras o de tus manos. Bendice tu hogar con la luz del amor, en forma de abnegación y trabajo, y el hogar te bendecirá con gratitud y alegría. Bendice el árbol de tu casa con el regalo de tu cariño y el árbol de tu casa te bendecirá con el perfume de la flor y con la riqueza del fruto. Si maldices, sin embargo, el compañero de cada día con el azar de la censura, de él recibirás la pena y la desconfianza.


Si condenas al animal que te comparte el clima doméstico al hambre y la flagelación, de él obtendrás rebeldía y aspereza. En verdad, no puedes bendecir el mal, a expresarse en la crueldad, pero debes bendecirte a las víctimas para que se rehagan, para extinguirlo. No será justo bendecir la enfermedad que te aflige, pero es indispensable bendecir a tu órgano enfermo, para que con más seguridad se cure, expulsando la molestia que, a veces, te impone amargura y desequilibrio. No maldigas ni siquiera por pensamiento. La idea agresiva o destructora es corrosiva en nuestra boca, sombra en nuestros ojos, alucinación en nuestros brazos e infortunio en nuestra vida. Bendice la mano que te hiere y la mano que te hiere aprenderá cómo eximirse de la delincuencia. Bendice el verbo que te insulta y evitarás la extensión del insulto. Bendice la dificultad y la dificultad te revelará preciosas lecciones. Bendice el sufrimiento y el sufrimiento te regenerará. Bendice la piedra y la piedra servirá en la construcción. No olvides al Divino Maestro de la Bendición. Jesús bendijo al pesebre y de ella hizo la cuna luminosa del Evangelio naciente; bendijo a Pedro, debilitado y vacilante, transformándolo en vigoroso pescador de almas; bendijo a la Magdalena obsesionada y en ella plasmó el signo de la sublimación humana; bendijo a Lázaro, cuando era un cadáver, y le devolvió la vida; y, por fin, bendijo la propia cruz, en ella esculpiendo la victoria de la resurrección imperecedera. Bendice la Tierra por donde pases, y la Tierra bendecirá tu paso para siempre.

BENDIGA SIEMPRE CHICO XAVIER  
BENDIGA SIEMPRE CHICO XAVIER  
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