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ANTONIO BELL Historia de un espíritu Suicida, extraído del libro de los Mediums. El caso de Antonio es muy interesante es el de un suicida, y en el observamos la influencia que puede ejercer en una nueva encarnación nuestras acciones malas del pasado. Antonio Bell era contable de un banco en Canadá, uno de sus corresponsales farmacéutico, medico y amigo, ofreció información sobre el, cuando fue evocado en París, el 17 de abril de 1865, a petición de su amigo. Después de orar pidiendo misericordia al Padre y hacer la oración de los suicidas paso a narrar su historia, desde el plano espiritual donde se encontraba a la espera de una nueva oportunidad. El Amaba a una hermosa joven que correspondía a su amor, pero el era pobre y fue rechazado por su familia. Ella le anunció que iba a casarse con el hijo de un negociante cuyo comercio se extendía más allá de los dos mares, y fue despedido. Loco de dolor, resolvió quitarse la vida después de haber satisfecho su venganza asesinando a su aborrecido rival. A el los actos violentos le repugnaban. Al pensar en el crimen temblaba de miedo, pero sus celos lo


dominaron y un día antes de la boda enveneno a su rival, por serle ese medio el más fácil. Las reminiscencias de este pasado, le acompañaron en la existencia nueva de Antonio Bell, pues esperanzado se entrego a pagar el precio por su crimen pero sus reminiscencias le hicieron traición. Después de haber estado sometido, como todos los espíritus homicidas, al tormento de la visión continua de su víctima que le perseguía como un vivo remordimiento, de la cual se liberó muchos años después por sus oraciones y su arrepentimiento. Al reencarnar de nuevo en cierto momento el sintió en si una vaga intuición de su debilidad innata y de su falta anterior, de la cual había conservado el recuerdo latente. Un espíritu obsesor y vengativo, el padre de su novia, no tuvo gran trabajo en apoderarse de Antonio y hacerle revivir en su corazón, como en un espejo mágico, los recuerdos del pasado. Influido sucesivamente por él y por el guía que lo protegía, unas veces era el envenenador y otras el padre de familia que ganaba el pan de sus hijos con su trabajo y llegando a la fascinación se suicido. Los suicidas de su categoría, son demasiado débiles para resistir a los espíritus obsesores, son menos culpables y menos castigados que los que se quitan la vida por la sola acción de su libre albedrío. El hombre siempre tiene libre albedrío, y en consecuencia, es libre de ceder o de resistir a las sugestiones a que está expuesto. Cuando sucumbe, es siempre por su voluntad, aquel que hace el mal por instigación de otro es menos reprensible y menos castigado que cuando lo comete por su propio impulso, pero no es inocente, porque desde el instante en que se deja apartar del camino recto, es porque el bien no está fuertemente arraigado en él. El arrepentimiento que habían libertado a este espíritu del tormento que sentía por la vista de su víctima, no lo exoneró, pues Dios no se contenta con promesas, es necesario probar con actos la solidez de la vuelta al bien. Por esto el espíritu está sometido a nuevas pruebas que la fortifican, al mismo tiempo que le hacen adquirir un mérito más cuando sale victorioso. Es el blanco de las persecuciones de los malos espíritus, hasta que éstos le consideran bastante fuerte para resistirlas. Entonces le dejan en descanso, porque saben que sus tentativas serían inútiles.


Aquí nos demuestran que las pruebas se renuevan hasta que las superamos, que hasta que no conseguimos superarlas no desaparecen de nuestro horizonte, y que siempre encontramos en las nuevas existencias reminiscencias de ellas, y que todas son solidarias entre sí. Dios en su infinita misericordia se deja ver en todas ellas, al no cerrar nunca las puertas a ningún espíritu y permitirle el rescate de sus faltas y que nunca es una venganza y si un medio por el cual Dios le permite progresar. Llegamos a la conclusión de que: La punición Divina es incompatible con el Amor Infinito que caracteriza a Dios. La punición existe como realidad en las telas mentales de los que se sienten culpables, siendo o no. El proceso de la vida es completamente educativo. Merchita


Antonio bell (del libro de los mediums) suicida