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Muere un líder, nace un héroe La historia de una persona que nació el mismo día que murió Juan Domingo Perón y esolo motivó a ser candidato a presidente de la Argentina. Un abogado que antes transitó una vida bohemia en El Bolsón ahora presenta sus propuestas políticas y los detalles al programa de Mirtha Legrand en plan de campaña. Un hombre de mediana estatura, pelo castaño por los hombros, ojos marrones y una boina en la cabeza. Lo de la boina en la cabeza, a simple vista hace acordar al Che Guevara. Él es parecido, pero no igual. Miguel Paoloni, nació en Las Lajas provincia de Neuquén el 1º de julio de 1954. Según los astros, este hombre es afectuoso, emotivo, sensible, resistente al cambio y amante del hogar. Así como la gente de cáncer es muy imaginativa, Paoloni no se preocupa mucho por su vestimenta, por eso vuela con su mente “Uso lo que me hace sentir bien, refleja mi estado de ánimo y es cómodo”. Por el barrio lo identifican como “el hombre de la camisa colorida”. Su placard está lleno de camisas holgadas estampadas con las banderas de todos los países: “Esto es una señal de que todos los países del mundo tienen que estar unidos”, es en esta frase donde se notan sus inclinaciones bohemias. Cuando Miguel tenía veinte años se mudó al Bolsón junto con unos amigos del colegio. -En ese momento no sabía lo que quería, lo único que hacíamos eran collares y los vendíamos en el centro. -¿Y les alcanzaba la plata? - No, pero si uno se mentaliza de que todo está bien, así se va a ver reflejado en la realidad. Aunque con el tiempo me di cuenta de que quería cambiar el mundo, después me puse a pensar mejor: no iba a cambiar el mundo así como si nada. Por eso me metí en la política. A veces resulta increíble que alguien tan ingenuo haya decidido meterse en la política. Lo que le hizo un “clic” en su cabeza fue cuando tenía 24 años y su madre murió diciéndole: “hijo, este mundo cada día está peor”. Paoloni cuenta: -Desde que se murió mi vieja todo el mundo me cambió. Como yo era el mayor de mis hermanos y el viejo ya se había muerto, pensé que esto no podía ser y que tenía que volver a la vida real, no a la de los bosques. Esa fue la razón que lo impulsó a venir a capital para estudiar ciencias políticas. En el „78 ingresó en la UBA, pero dos años más tarde se cambió de carrera: -Esos dos años fueron un infierno, no sabía lo que quería y estaba seguro que si terminaba con el título de ciencias políticas todos se me iban a cagar de risa en la cara. Por eso me cambié a derecho. Los años pasaron y al final se sacó la foto que demuestra que es abogado. Para no disimular en la entrada de la casa, lo primero que se ve es a Miguel mostrando el título a la cámara. Lo que hace a este político diferente es su informalidad y su poca experiencia. La informalidad se le nota en su manera de vestir: pantalones de jean holgados y gastados, el tema calzado es el que más le gusta porque según sus allegados tiene una colección de alpargatas de todo tipo y color: -Cuando sea presidente voy a reabrir la fábrica de alpargatas por dos razones: primero, porque como todos sabemos hacen falta muchísimos puestos de trabajo; segundo, porque las alpargatas son lo más.


Una vez que se recibió de abogado, las últimas palabras de su madre seguían haciendo eco en su cabeza. -Era insoportable. No podía dormir, no podía comer, no podía pasar horas felices junto a mis hijos porque la vieja estaba ahí. Hasta muerta me jodía (ríe). Fue por eso que se unió a la Unión Cívica Radical, aunque no está muy de acuerdo con las ideas del partido dice que está bien así y lo único que le interesa es hacer de este país, un país digno. -¿Cree que hay alguna relación entre que usted haya nacido en el mismo día y el mismo mes que Perón murió? -No, mas que nada no veo una relación sino una señal. Por ejemplo: muere un líder, nace un héroe. Palabras textuales del “héroe” harían que Juan Domingo se levantara de su tumba y le diga: “imberbe”. A comparación con Perón, a Paoloni no le gustan dar discursos populosos, por eso sus campañas son un poco raras. Sucede que este candidato envía por correo un cuestionario junto con la plataforma de su partido, una vez que las personas responden de manera favorable hacia Miguel, reciben entradas a recitales. Una vez en estos eventos musicales el neuquino presenta a todas las bandas y cada canción hace referencia a sus propuestas electorales. El jefe de campaña es Carlos Jacquet, amigo desde sus aventuras en El Bolsón: -Si, la verdad que Miguel es un fenómeno y tiene pasta para todo esto. Lo que no me cerró mucho fue cuando tuvimos que elegir el tipo de campaña, nosotros pensamos que los típicos discursos iban a ser la mejor salida. Pero yo sé que Migue se pone muy nervioso en esas situaciones. Oscuridad, calor y gritos. Eso es lo que se siente adentro del teatro Gran Rex. Hoy es la primera presentación, se escuchan diferentes voces pero la misma canción: “Paoloni, ganamos y con vos nos quedamos”. Miguel está tenso, hoy dejó de lado sus alpargatas y sus camisas floreadas. Parece una persona diferente: tiene un traje negro con rayas blancas, una remera blanca, una especie de bufanda amarilla y mocasines blancos. Cuando faltan tres minutos para salir y sus asistentes lo están maquillando se puede ver cómo le transpiran las manos. -Si hoy ganamos batimos records.- dice Miguel mientras su voz le tiembla. Su equipo de campaña aunque quiera disimular siempre está tenso, algunos parecen bastante “acelerados”. Comienza la función y el candidato por el radicalismo al principio parece nervioso pero con el transcurso de la noche se va adaptando a su público. Los temas principales que trató fueron la unidad del pueblo, la corrupción (que textualmente dijo: “a esta le ganamos por knock out”), la paz entre los ciudadanos y la felicidad de los más jóvenes. Hubo un momento crítico que fue cuando hablo sobre una juventud feliz, en ese instante un hombre de alrededor 50 años se levantó de la butaca y gritó: -¡Pero cómo vamos a hacer una juventud feliz si está destruida! Después de estas palabras el auditorio enmudeció pero detrás del escenario Jacquet le gritó: -¡Negro, seguí! Entonces Miguel contestó: -Muchachos no se hagan problemas, si ustedes me votan a mí yo sé como solucionar todo esto. Parece ser que después de esta frase todos los presentes se quedaron mancos de tantos aplausos que dieron. A este discurso le siguieron las bandas que tocaron temas como:


“Con Paoloni es otra cosa”, “Educación gratuita para todos (en serio)”, “Es hora de enderezar a la justicia” entre otros. El momento inolvidable fue cuando subió Charly García al escenario y cantó junto con Paoloni una reversión del clásico de los Beatles “Yesterday” pero le cambiaron la letra, el tema contaba como era la política antes y como sería ahora con el hombre que nació el mismo día que murió Perón. Al finalizar la función (y por salud del candidato) siempre se hace un chequeo con su médica personal Beatriz Costilla. Fuentes cercanas a Paoloni dicen que tuvo una etapa “oscura” en su vida: -Consumía drogas y hasta tuvieron que internarlo en un centro de rehabilitación por un año. Gracias a su internación está acá. Por eso Costilla siempre le hace un chequeo antes y después de cada discurso. La peor anécdota que cuenta su médica fue cuando se quedó pálido enfrente de toda la masa de gente: -No supe qué hacer, Miguel se había desmayado del susto y toda la gente empezó a silbar. En ese momento tuvo que salir Carlos (Jacquet) a decir que en un rato volvía porque se sentía mal. Yo creo que eso hasta para mí fue un bochorno. Al final del evento fue interesante saber qué contestaron algunas de las personas que asistieron al primer acto de Paoloni: -La verdad es que si los otros políticos no sabían qué hacer, este hombre ni sabe donde está parado. Creo que le regalaría una brújula Otras personas fueron más optimistas al respecto: -¡Por fin hay alguien diferente! Yo me había resignado a poner estampitas adentro de los sobres cuando votaba, pero creo que ahora ya encontré la solución a todas mis indecisiones políticas. Los más escépticos opinaron: -¿Este señor se cree que me va hacer perder el tiempo con sus canciones sin sentido? ¡Estamos todos locos! Y otros que lo aceptaron tal cual es: -Miguel es fantástico. Es genuino y se nota que tiene nada más ni nada menos que buenas intenciones como político. Si Paoloni creía que lo más preocupante era hablar en un escenario frente a miles de potenciales votantes, se equivocó. El viernes pasado fue una prueba de fuego: el programa de Mirtha Legrand. Los asesores de su campaña no supieron contenerlo porque no era una mesa junto con Mirtha nada más, sino que se encontraba uno de los candidatos del Partido Justicialista Gustavo Sotomayor. La visita a este clásico de la televisión no fue tan improvisada como la presentación en el Gran Rex. Fue con su esposa a comprarse un traje Armani que según Paoloni se sentía muy apretado y vestido así, según él, no podría mostrar “su esencia”. Llegó el (des)esperado día para el radical: comer en la mesa de Mirtha Legrand. Esa mañana estuvo tirado en su cama mirando la televisión y en los cortes comerciales hacía gestos frente al espejo para ver como tenía que posar ante la cámara. Cuando el cartel del estudio se encendió y marcó “en el aire” comenzó otro día de nerviosismo para Paoloni. Al que se lo vio bastante relajado fue a Sotomayor que sonreía con toda naturalidad. Pero en el transcurso del almuerzo se lo vio al radical más risueño y simpático. Lo llamativo de esta emisión del programa de almuerzos fue que Legrand le hizo un regalo a cada uno de los candidatos para desearle suerte. Al justicialista le regaló un reloj, porque según la señora “este hombre llega tarde a todos lados” y a Paoloni un caniche. El


radical no pudo disimular su alegría frente al animal porque es sabido que si hay algo que le gusta a Miguel son los animales. El problema fue que el perro no tuvo mucho tiempo de vida, porque según lo que se cuenta en los pasillos es que al finalizar el programa con la diva de los almuerzos, el caniche se escapó a la calle y “sin querer” el auto del señor Sotomayor aplastó al can. Esos son algunos rencores entre los candidatos. La opinión que tiene Sotomayor del candidato radical es la siguiente: -La verdad no sé que puede hacer Paoloni, ya estamos cansados de que vengan chantas a guitarrear en el gobierno. Pero bueno, la última palabra la tiene la gente. Paoloni da la sensación de un Peter Pan que no quiere salir de su mundo de nunca jamás. Algunos le creen, otros no. Eso se verá el 31 de octubre, día de las elecciones.

Un as en la manga: Esta campaña marca tendencias con respecto a cómo fue diagramada, ya que las campañas clásicas fueron siempre con el candidato al frente hablándole a su público.  Un sondeo realizado por la empresa Gallup reveló que el perfil de votante de Paoloni son jóvenes de entre 18 y 29 años desocupados, con universitario incompleto.  A esta altura de la campaña del candidato radical Miguel Paoloni se gastaron $500.000 y se espera que se triplique este número hacia el final de la campaña política.  El equipo asesor de Paoloni cuenta con cincuenta integrantes, entre personas que se ocupan del marketing, los asesores de imagen, los publicistas y los relacionistas públicos.  Durante esta campaña, Paoloni envió a toda su familia de viaje al caribe así preservan su intimidad en momentos críticos del candidato. 


Candidato ficticio