La admisión de la demanda en Canadá cuestiona uno de los pilares básicos del poder transnacional: la ignorancia de las violaciones de derechos humanos que cometen empresas subsidiarias de empresas matrices (fundamentalmente del Norte) en cualquier parte del mundo.
Esta ignorancia con conocimiento de causa parte de una ficción múltiple: las empresas capitalistas funcionan de manera autónoma y aislada, sin conexiones entre ellas; las empresas en Guatemala no tienen vinculación con las matrices en Canadá u otros lugares; las empresas en Canadá u otros países no pueden hacer nada frente a abusos reiterados contra poblaciones, que incluyen engaños, división de las comunidades, violencia, desalojo. La evidencia demuestra, sin embargo, que estas empresas se interconectan en intereses, ámbitos de trabajo, financiadores, propiedad, formas de operación, etc. y que no solamente son conocedoras, sino que promueven incumplimiento de leyes y hechos de violencia. Agosto de 2013.