El establishment económico reaccionó positivamente ante el golpe que había contribuido a gestar, particularmente ante la designación de un civil, José A. Martínez de Hoz como ministro de economía. Perteneciente ideológica y familiarmente a los sectores económicamente más poderosos de la Argentina, Martínez de Hoz se propuso inicialmente disminuir la inflación y modificar el perfil de la estructura económica argentina, de manera de crear las condiciones para un sistema liberal, abierto a la economía mundial y orientado por el sector privado...