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ENTREVISTA


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ÍNDICE

Melómanos Magazine #15 · Octubre / Noviembre / Diciembre

EDITORIAL AIRES DE CAMBIO

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VIDEOTECA KURT COBAIN: MONTAGE OF HECK

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ENTREVISTA THE DAGGER COMPLEX

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RETROSPECTIVA BLUR

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FAVORITO VALESUCHI

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ENTREVISTA MATORRAL

12/13

ENTREVISTA VELÓDROMO

14/15

ENTREVISTA LIA NADJA

16/18

ENTREVISTA GEPE

20/22

RADAR MI ANDRÓMEDA

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SELLO SELLO NÓMADE

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RESEÑAS

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AGRADECIMIENTOS

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EN PORTADA GEPE / LIA NADJA FOTOGRAFÍA DIEGO FIGUEROA EDICIÓN CAMILA MAIRA IMPRESIÓN OJO EN TINTA


Melómanos Magazine #15 · Octubre / Noviembre / Diciembre

EDITORIAL

La música en Chile se está renovando. Tal vez siempre lo estuvo, pero nunca lo vimos con mayor claridad. Este año, en particular, nos hemos sorprendido con una nueva escena de bandas que, si bien no tienen una similitud tajante en lo musical, sí funcionan como un movimiento; gestionando tocatas, armando sellos, sacando nuevos discos y canciones, apoyándose entre ellos. Son ‐en su mayoría‐ jóvenes nacidos en la década del 90 que ahora comienzan promisorias carreras.

AIRES DE CAMBIO

¿Por qué se gestó este movimiento? Al hablar con algunos de sus integrantes queda claro: fue por hastío. Hastío del contexto en el que vivían; hastío de la música y de las tocatas que se hacían hace cinco años atrás. No les gustaba lo que veían y la única manera de cambiar las cosas era creando algo nuevo. Nosotros nos vemos reflejados en ese discurso. Como ellos, también comenzamos por hastío; queríamos hacer lo que amábamos, pero de una manera distinta, no como se venía haciendo. Queríamos hacer lo que amábamos y no mendigar por un espacio para realizarlo. Además, al igual que ellos, somos un grupo de veinteañeros con ganas de crear; veinteañeros enfrentándonos a las dificultades de nuestra edad. Y aunque el foco de Melómanos Magazine siempre ha estado en las bandas nuevas, este nuevo escenario nos abre a desafíos que asumimos comenzando por nuestra portada (desde ahora, doble portada). La idea de esto es darle mayor visibilidad a propuestas no tan conocidas que nos interesa destacar. Respetamos y valoramos a referentes como Gepe, pero también queremos que nuestros lectores conozcan a artistas tan interesantes como Lia Nadja. Hay más novedades en nuestro interior, pero dejaremos que ustedes mismos las descubran. El mensaje que esperamos encuentren en estas páginas es uno: respeten el pasado, pero manténganse abiertos al futuro. Ignacio Silva Director Melómanos Magazine

STAFF DIRECTOR Y EDITOR GENERAL Ignacio Silva PRODUCTOR EJECUTIVO Jorge Rubio DIRECTORA DE ARTE Camila Maira EDITOR DE FOTOGRAFÍA Diego Figueroa

DISEÑO GRÁFICO Javiera Reyes Camila Maira FOTOGRAFÍA Josefina Pérez Reinaldo Rodríguez Jorge Vargas Diego Figueroa REDACTORES Camilo Pérez Fernández Felipe Retamal Navarro Joaquín Riffo Claudio Salas

Jorge Rubio Soto Francisco Silva Mel Vargas Ignacio Silva COLABORADORES Nicole Pizarro Valentina Saez Loreto Vásquez Eric Allende Amigui Estudio Florencia Barrios CONTACTO melomanoswbzine@gmail.com

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VIDEOTECA

Por Claudio Salas · Melómanos Magazine #15 · Octubre / Noviembre / Diciembre

Algunos podrán llamarlo el documental definitivo por ser el mismo Cobain quien relata su historia. Puede ser. Tiene méritos de sobra.

Fue el 2007 cuando el director Brett Morgan tuvo acceso a inéditos documentos proporcionados por Courtney Love para producir el documental que se encargaría de clarificar los misterios que envuelven la figura del líder de Nirvana. Tras ocho años de aquello, el resultado no defraudó. Las escenas avanzan desde sus deprimentes años en Aberdeen hasta el éxito con la banda, desentrañando la intimidad del músico con audios, videos, manuscritos, dibujos, demos, animaciones y entrevistas a familiares y cercanos que ciertamente significan un valioso aporte al conocimiento de su humanidad al revelar el peso de sus traumas más personales, como la intensa vergüenza que sentía al ser humillado.

Pero la cuota de incredulidad se dispara cuando se consideran los dichos de su amigo y líder de The Melvins, Buzz Osborne, desmintiendo el 90% del contenido por considerarlo basura hecha solo para alimentar el mito del alienado artista depresivo que funciona tan bien en la escena del rock. Es difícil determinar si lo expuesto es una versión azucarada de lo que fue la realidad, un retrato con el objetivo de enaltecer las turbulentas emociones del músico para idealizar su imagen y obra. Lo cierto es que no parece tan loco pensar que cuando Kurt vivía pasaba buenos momentos jugando con el mito que hoy más que nunca se alimenta de su persona, porque como dijo Osborne “eso es algo que nadie entiende de Cobain: era un maestro en reírse de ti”.


Por Camilo Pérez · Fotografía por Natalia Soto

ENTREVISTA

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ENTREVISTA

Por Camilo Pérez Fernández · Fotografía por Josefina Pérez

En Melómanos Magazine conversamos con Hernan Díaz, líder del proyecto The Dagger Complex, sobre la actualidad de la banda, el progreso de su próximo álbum y el ingrediente principal que mueve todo lo realizado: creer. Hernán Díaz es músico, artista en sí. Pero sobre todo, un ser humano que va al acecho de las infinitas posibilidades: tal como un niño en sus primeros pasos se asoma en solitario por primera vez fuera de la casa. Además, en su credo domina una consideración enorme al flujo natural de la vida. Decisiones se hacen aquí y allá, oportunidades vienen y van, pero el joven cabecilla de The Dagger Complex sabe que, sin exaltar el ego, él es maestro de su destino. Y el destino lleva a la primera sorpresa un frío viernes en el patio de la casona donde está la oficina de Beast Discos. “Me voy a Estados Unidos, a la ciudad donde está Michaela”, cuenta. Michaela Boman, vocalista del proyecto, regresó a su país de origen por temas personales, residiendo

ahora en Madison, Wisconsin. “Los integrantes del grupo me han sido de mucha ayuda y no sería absolutamente nada sin ellos. Les tengo un cariño y un amor inmenso. Pero hemos llegado a la conclusión, por temas limítrofes y por responsabilidades personales, de separar nuestros proyectos”. En un momento, el plan involucraba al guitarrista Abraham Vicencio, para que inicialmente viajara con Hernán. “Él ha sido mi compañero hasta el fin. Pero por temas personales quizá pueda ser mucho para él. Abraham tiene su familia aquí, está muy enlazado a ella, y además tiene a su pareja”. Sin embargo, Hernán sigue apostando en grande. “Mi idea es irme y estudiar algunos cursos de producción musical, Pro Tools y empezar a hacer un home studio en la casa donde voy a vivir”. The Dagger Complex nunca han sido extraños a estas circunstancias; de hecho surgen en la luz del azar. “Yo tenía unas maquetas compuestas de garage punk con una guitarra de palo, alrededor del 2011. Ahí conocí a Abraham, y a través de él conocí a Gonzalo” – recuerda Hernán. “Al principio no nos caímos muy bien. Muchas veces ocurre eso cuando uno no conoce bien al sujeto y se hacen esos prejuicios no verbales. Y luego te encuentras con una persona hermosa con la que congenias perfecto”.


Por Camilo Pérez Fernández · Fotografía por Josefina Peréz

El frontman de Dagger cuenta que para entonces ya corría por su mente la idea de montar un proyecto musical, luego de varios intentos en otras bandas. Con Michaela se conocieron años antes en Lawrence, Kansas, Estados Unidos. Y luego de reclutar a Abraham, Gonzalo e Ignacio para el proyecto, ella sería la última en integrarse. “Ocurrieron ciertas cosas en la vida de Michaela y decidió venir a Chile a aventurarse. Y yo le dije ‘tú tienes que tocar en mi banda, tienes que hacerlo’, porque la había escuchado cantar, y sabía que ella tenía un registro bien particular e interesantísimo. Cuando pequeña, Michaela hacía coro, y su mamá era muy estricta con eso, como un entrenador. Al parecer eso se ha reflejado en las grabaciones de nosotros, y es casi como si ella tuviera un túnel metido en la garganta”. Los vientos de cambio no amenazan en nada la confección del primer LP del grupo. Es más, Hernán reconoce que estas situaciones son el combustible de tal. “Siempre he pensado en las letras como pequeños minifilms proyectados antes de ir a dormir”, reflexiona, añadiendo que “más que nada las experiencias personales y proyecciones de situaciones, escenas dentro de nuestras cabezas, mueven el álbum”. Ejemplo de esto es el concepto que arre “Through Hardship to the Stars”, pieza que compone el disco. Su título deriva del latín ad astra per aspera, lema del estado de Kansas, donde Michaela y Hernán se conocieron. “Significa ‘hacia las estrellas hasta por el camino más difícil’. Como sea, pero a las estrellas, no importa. En los tiempos más complicados, nunca pierdas

la proyección mental y espiritual que existe en eso, porque al final te llevará hasta las estrellas. Es importante saber tener la fuerza y energía de poder tomar los golpes que vas a recibir. Y quizá sean más de los que puedes contener, pero si pasas por eso, vas a llegar a donde tú quieras llegar”. Una influencia específica que el frontman de Dagger revela (“no sé si Michaela me permita mucho decirlo”, duda entre risas), es Star Trek: The Next Generation. El famoso androide Lieutenant Commander Data y su obsesión por la sensación humana en gran parte hacen la temática detrás de “Man Made”, el primer sencillo revelado del disco. “Este tema habla de este personaje que intenta ser humano; intenta tener todas esas emociones y sensaciones. Nos analizamos a nosotros mismos como humanos y la obsesión de este personaje de querer serlo, cuando nuestro planeta tiene tantas cosas bonitas como otras no tan bonitas. Es nuestra realidad y nosotros cometemos errores como humanidad a cada rato”. El álbum debut de The Dagger Complex estaría probablemente listo para 2016. “Lo único que podría decir es que en el transcurso de las cosas que van pasando, siempre dentro de las mil posibilidades, herramientas y lo que este dentro de mí, voy a velar por tratar de hacer lo mejor posible en este proyecto. Lo que se viene se va a hacer con mucho cariño”. Siendo las últimas palabras de Hernán en esta entrevista, queda más que claro que el combustible de este proyecto musical es un corazón de carne y sangre verdaderos. Dagger no fuerza ni interfiere en lo que está escrito en las estrellas. Dagger lo lee, lo sigue. El fin, como lo dice el entrevistado, “es disfrutar, y de eso se trata la vida, ¿no?”.

ENTREVISTA

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RETROSPECTIVA

Por Francisco Silva · Melómanos Magazine #15 · Octubre / Noviembre / Diciembre

BAILAR Y LLORAR La alquimia que se genera en bandas como Blur es de esas que no se limitan a la gesta de una meta, sino que más bien responden a la incesante curiosidad por escarbar y experimentar con nuevos sonidos y experiencias. Esa característica, sumada a una carrera tan tumultuosa e intermitente como la recorrida por la agrupación de Colchester, resulta en una obra que se ha mantenido como un referente constante. Coxon, Albarn, Rowntree y James (originalmente llamados Seymour) dieron el puntapié inicial de la mano de Leisure (1991), justo antes de la aparición de un buen número de bandas que intentarían hacerse cargo del legado de la música británica. El debut ya dejaba entrever hacia donde decantarían los próximos lanzamientos del grupo, entremezclando la modorra de la voz de Damon Albarn con las guitarras repletas de reflexión de Coxon. De ahí devendría esa ambivalencia en la música del grupo. Esa especie de música para gente que iba a las fiestas a bailar mientras una que otra lágrima se les caía entre paso y paso. Esa música para una generación que no sabía cómo lidiar con el pesado día a día y al final del mismo optaba por envanecerse en sus propias y pequeñas miserias. Esto se nota de forma marcada en la discografía de Blur. Canciones como “Popscene”, “Advert” o “Girls And Boys” invitan a divertirse, a moverse; mientras otras como “Death Of The Party” hablan más de ese abismo que aparece cuando la fiesta acaba y vuelves solo a casa .

Modern Life Is Rubbish (1993) remarca este hecho siendo un disco sumamente equilibrado y ya tendiente al anglocentrismo lírico y sonoro que seguirían por los siguientes tres años. Esa sensación se amplificaría tanto en Parklife (1994) como en The Great Escape (1995), placas que los pondrían en la palestra y de paso los enfrascarían en una dudosa guerra mediática con la otra banda británica por antonomasia de aquellos días: Oasis. Mucho se ha escrito sobre esta especie de duelo ente grupos, que más bien parecía responder a un enredo con fines promocionales. Al final es difícil dictaminar si es que siquiera hubo un ganador. También es cuestionable si es que realmente hubo algo por lo que competir. Tal vez el único hecho comprobable de tal pugna fue cuando editaron el mismo día los singles promocionales de The Great Escape y Whats The Story (Morning Glory), respectivamente. Más allá de eso, las cifras de venta o los dimes y diretes con otros músicos como Jarvis Cocker o miembros de Mogwai, son hechos que aparecen simplemente como meras anécdotas dentro del auge y caída de la música británica de los 90.

RUPTURAS: LA MUERTE DE LA FIESTA Al éxito de Blur le seguiría una etapa marcada por la separación y alejamiento de personas y conceptos que estaban atados al grupo. Partiendo por la búsqueda de desligarse de su sonido previo, inclinándose por el lo‐fi norteamericano influenciado por referentes como Stephen Malkmus o R.E.M. Esto se vería reflejado en Blur (1997) y 13 (1999). Lo sentimental también sería


Por Francisco Silva · Melómanos Magazine #15 · Octubre / Noviembre / Diciembre

RETROSPECTIVA

tema: el quiebre entre Damon Albarn y Justine Frischmann dejaría tras de sí una de las baladas más hermosamente tristes de la banda: “No distance Left To Run”. No obstante, la pérdida que más calaría en la dirección del grupo sería la de Graham Coxon, quien derechamente dimitiría. Producto de ello es que Think Tank (2003), el primer disco sin el guitarrista, cerraría el telón de una era e iniciaría un hiato de más de media década. Recién el 2009, con un masivo recital en Hyde Park, volverían. Las rencillas internas estaban resueltas y el show podía continuar. El proceso naturalmente desembocó en la producción de The Magic Whip (2015), un nuevo álbum que corona este retorno pausado.

BLUR Y SU RELACIÓN CON CHILE El 25 de Octubre de 1999, Blur habría desembarcado en tierras chilenas para dar su primer recital. No obstante, por esa época transcurría la detención del dictador Augusto Pinochet en Londres y eso conllevó que el grupo desistiera de su presentación por temor a represalias y/o animadversión en su contra. No fue del todo una sorpresa: Por esos días, Iron Maiden y Jamiroquai también cancelaban fechas en el país. 14 años después la banda retornaría para brindar una actuación rotunda en la Pista Atletica del Estadio Nacional, con Beck como número de apertura. Un show que se repitió nuevamente el pasado 7 de Octubre -con un carácter más íntimo -en el Movistar Arena.

LEISURE (1991) Una sutil mezcla de languidez y guitarras potentes es lo que plantea el debut del grupo. El trabajo no carece de ganchos para perpetrar una idea de electricidad desatada con parajes dedicados a divagar. No obstante, termina haciendo acuse de cierto desnivel en los tracks, sin tener piezas que sirvan como conectores entre estos vaivenes.

PARKLIFE (1994) Es tal vez el álbum idóneo para entrar en la discografía de Blur. Salió en el instante en que el pop británico gozaba de mayor popularidad y logró potenciar esa corriente. Alimentado por una variedad de estilos que conseguía cuajar y sacar adelante un conjunto rebosante de ideas, Parklife contagia por la inmediatez de “Girls & Boys”, lo sobrio de “To The End” y lo colorido de “Badhead”. Clásico instantáneo.

THE MAGIC WHIP (2015) Retornar luego de un silencio discográfico tan largo suele amedrentar un poco por las diferentes influencias que han calado en los miembros desde la última vez que compusieron juntos. Si bien esto se nota de una u otra forma en el octavo disco del grupo, entre tramo y tramo logra convencer que se está frente a una banda y no frente a una mezcla de influencias emparentadas con dificultad. “Pyongyang” y “My Terracota Heart” dan muestra de ello.

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Mel贸manos Magazine #14 路 Junio / Julio / Agosto


DJ Y PRODUCTORA

Por Ignacio Silva · Fotografía por Jorge Vargas

FAVORITO

Valesuchi (Valentina Montalvo) es una de las artistas más inquietas y prolíficas de la movida escena electrónica local. Su estilo único, cruza de house, techno y ritmos tropicales, ha cosechado elogios y la ha llevado a lugares tan lejanos como Japón y España. Con todos sus antecedentes, lo más lógico es que el objeto musical favorito de Valesuchi hubiese sido una de las máquinas con las que produce su música. Pero no. “Hace un tiempo me sacaron una foto con una máquina y ahora me carga, se trilló”, bromea, antes de mostrar una caja de videojuego. “Esta es una de mis cosas favoritas en la vida. Es el juego Michael Jackson’s Moonwalker para Sega Master System”, anuncia. ¿Qué te motivó a mostrar este juego? Hay varias razones. Por un lado, es un clásico de mi infancia. Por otro, Michael Jackson era el ídolo absoluto de mi hermano y siempre lo jugábamos juntos. Él era mi mentor, mi ídolo, y fue el responsable de que yo empezará a hacer música, porque me heredó sus máquinas cuando falleció, en 2003. Me encanta recordarlo con este tipo de cosas.

ESCUCHA A VALESUCHI EN: SOUNDCLOUD.COM/VALESUCHI VELA EN VIVO EN: PRIMAVERA FAUNA 2015

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ENTREVISTA

Con total libertad para crear y experimentar, los músicos de Matorral dan forma a un proyecto en que la excelencia y el riesgo son elementos fundamentales. Esa forma de encarar el trabajo es lo que se puede oír en Gabriel su nuevo álbum.

Por Felipe Retamal Navarro · Fotografía por Reinaldo Rodríguez

Las puertas del estudio se abren para producir un reverb natural al grabar. Se tantean distintas microfonías. En la batería se prueban diversos tambores y bombos. Se buscan sonidos. Es que para Matorral, una banda inquieta y talentosa, la búsqueda es parte importante de la propuesta. La búsqueda alcanza mayores alturas en Gabriel su inminente nuevo álbum. “Si Remoto control, (su celebrado último trabajo) parecía una etapa más liberada de lo que era Matorral antes, este nuevo disco yo diría que va un paso más allá todavía”, explica Felipe Cadenasso, el hombre tras la voz, guitarra y teclados del grupo. “Mantenemos una búsqueda de nobleza de los timbres”, explica el guitarrista Antonio Del Favero sobre los elementos que marcan continuidad entre ambos trabajos. “Es buscar esa calidez, que suene distinto,

que los instrumentos se sientan tocados, que no sea tan digitalizado. Sentir que hay una banda tocando, nos interesa rescatarlo porque somos un grupo que toca. Pero sí ha habido un reenfoque en el tipo de patrones rítmicos, ahí hay una búsqueda más arriesgada que en Remoto Control”, acota. “Es bien distinto igual, yo creo que puede ser chocante. Hay algunas canciones que tienen unos ritmos más intrincados y en que el patrón rítmico es súper importante”, complementa Felipe, con su hablar pausado. “Ítalo (Arauz, baterista) ahí tuvo una pega cuática de tocarlo y además sacar timbres, porque hay platillos que suenan de una manera particular y todo”. ¿Qué otras cosas han experimentado? FC: Yo creo que este disco es más radical en las estructuras. Pasa que muchas veces tienes como ABAC y la A y la otra parte A son iguales. Como que nos gusta dejar que jueguen estas cosas. A veces usamos efectos que nos sabemos bien cómo van a reaccionar y ahí es entretenido porque el estudio te sorprende. También el sonido del bajo es distinto.


Por Felipe Retamal Navarro · Fotografía por Reinaldo Rodríguez

ENTREVISTA

Sobre el sonido del bajo, Gonzalo Planet se explaya con entusiasmo: “En algunos temas, con la estética que fue surgiendo, sentíamos que a veces el bajo podía sonar más como una guitarra, entonces decidimos ecualizarlo con más agudos. Además, antes tocaba sin uñeta, y ahora he estado probando algunas veces con ella”.

“Es un desafío igual, te entretenís” comenta Ítalo Arauz. “Sacar los patterns que Cadenasso compuso, te ayuda a ir como a otro nivel de batería. No como el típico pattern de batero que uno se ha estudiado toda la vida. Ahora hay que salirse un poquito de ahí y me parece muy entretenido”.

La búsqueda musical que Matorral desarrolla en su forma de trabajar, hace que prácticamente no graben demos de canciones. Trabajan de inmediato sobre las composiciones e incluso, hacen de la grabación una experiencia donde no está todo predefinido.

Felipe y Antonio han sido productores para otros artistas (Natisú, Aztecas, Bernardita, etc). ¿Cuánto del aprendizaje de ese trabajo se desarrolla en Matorral? FC: Creo que hay harto aprendizaje en general, de la experiencia de grabar y producir a otros músicos. Y seguro que incide en el disco. Pero sobre todo porque también con cada grabación nosotros podemos probar cosas. Todo eso incide en aprender a dirigir lo que uno hace en pos de un resultado. Como que sabís como ir a buscarlo, hemos aprendido a conocer las posibilidades del estudio.

Felipe Cadenasso lo explica con un ejemplo: “Hay una canción que está en base a un arpegio de guitarra que podría haber sido muy folk. Lo pasamos a un multiarpegio, con tres cosas haciendo el mismo arpegio pero algunas van muteándose, otras aparecen y desaparecen. Entonces actúa el elemento random (ríe) que hace que algunos sonidos se callen, otros aparezcan. Nos gusta harto eso”. Gonzalo escucha con la mirada fija a su compañero y aporta una comparación interesante: “Imagino que es parecido al funcionamiento de los organilleros. Que tiene como estas maderas con hoyitos, tira el aire, y son algunos espacios los que van apareciendo”. “Incluso la electrónica es interesante cómo se lleva a un plano que suena noble” afirma Antonio, con entusiasmo por aportar en la conversación. “Ahí está un poco quizás el trabajo de “magia”; cómo llevamos estos timbres, hechos en 0 y 1, esos brillos tan típicos de lo digital y hacerlos que suenen más nobles. Ese tipo de timbres nos gusta que aparezcan en momentos de la grabación, en que mientras grabamos estamos con los pedales de efecto procesando esos sonidos. Entonces lo que va a quedar grabado es irrepetible. Es medio random”.

ADF: Yo diría que al estar siempre grabando bandas te pone muy activo en el oficio técnico de grabar, de mezclar, de poner los micrófonos correctamente, de sacar ciertas interpretaciones. Pero siento que la influencia es más bien a la inversa. Al grabar Matorral es cuando más libertad nos damos para probar cosas. Gabriel, el quinto LP de Matorral, fue grabado y mezclado en Estudio Andes Empire. Estará disponible en formato digital, cd y vinilo, bajo etiqueta Cápsula Discos. ¿Es como si ahora pueden buscar lo que quieren, y no lo que pueden? ADF: Absolutamente. En las palabras de los cuatro músicos casi se puede oír el disco. Como unos artesanos del sonido que buscan materiales nobles y crean sin temor al cambio. Matorral está más ardiente que nunca.

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ENTREVISTA

Mayo fue el mes escogido para que una de las bandas promesa de la nueva escena musical chilena hiciera su presentación oficial. Son cuatro los temas que dan vida al EP homónimo de Velódromo, un cuarteto que se atrevió a darle una vuelta refrescante al shoegaze convencional.

Por Mel Vargas · Fotografía por Josefina Pérez

El sol pegaba fuerte cuando tres de las cuatro partes que componen Velódromo se juntaron a conversar sobre lo que fue y lo que se viene; sobre su presente, sus gustos y aspiraciones.

haber coincidido en algún momento era en lo de hacer muros de sonido, mucha reverberación. Componer acordes con ciertas características”.

Sebastián Gaete (guitarra y voz), Bárbara Pérez de Arce (bajo y voz) y Gustavo Von Dem Bussche (guitarra) están sentados con cafés helados en mano. “El Alejandro (batería) no pudo venir porque está en la pega, cerca de acá. Mal igual porque es el más chistoso del grupo”, dice Gustavo de entrada.

“Yo creo que ya no hicimos ese esfuerzo y las cosas se dieron porque teníamos influencias parecidas. Lo que teníamos era muy armónico y pegado, teníamos que transformarlo en algo más pop, algo más disfrutable. Y eso queríamos transmitir en el EP”, responde Bárbara.

DE NOVEDAD E IDENTIDAD A pesar de que la banda estaba conformada con otra vocalista, fue con la integración de Bárbara el año pasado cuando el impulso por quedarse con el estilo más ligado al shoegaze y lo atmosférico se hizo presente. Aun así, todavía les resulta bastante complejo definirse; el definir un sonido. “Qué peludo. Creo que no podría clasificarme en algo. Genéricamente yo no me imagino qué es Velódromo y no me gusta amarrarme a algo”, declara Sebastián. Y profundiza: “Creo que en lo único que podíamos

Pasa que muchas personas que escuchan a Velódromo en lo primero que piensan es en el shoegaze. ¿Ustedes se sienten parte de este estilo y, si no es así, qué otras influencias tienen? Sebastián: La verdad es que el shoegaze siempre ha estado presente desde antes de conocernos, y al momento de grabar y componer, pero escuchamos un montón de cosas. Gustavo: Sí había partes donde decíamos


Por Mel Vargas · Fotografía por Josefina Pérez

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Ya no se puede encasillar todo, porque hubo una época en Chile que todo estaba súper ligado al rock. “esto se puede escuchar súper bien un poco más shoegaze”. Sebastián: Pero había otras partes donde decíamos “oye, pero acá puede haber un bajo más britpop” o “esta parte debería ser más post rock”. Nos cuesta decir que pertenecemos a un revival del shoegaze porque estamos fuera de contexto.

Bárbara: Y a las decisiones de las grandes discográficas que determinaban el sonido predominante. Como ahora la industria está más desarticulada hay más espacio para que artistas sin ningún recurso puedan ser escuchados. Sebastián: Siento que de a poco la gente que hace música ha empezado a mirar más su contexto, que se deben al momento y al lugar.

Sacaron el EP en mayo. ¿Ya tienen planes de largaduración? Seba: La idea es sacar un disco. Estamos trabajando en material nuevo, con maquetas.

¿Tienen alguna relación con estas nuevas bandas que de a poco se están haciendo un nombre en la escena chilena? Gustavo: Siempre vamos a tocatas de las otras bandas, nos encontramos y apañamos. Obviamente parte de una cosa cercana, pero de a poco enganchamos más. También hay otras afinidades y se generan amistades por lo mismo.

¿De la misma forma como crearon el EP? Seba: No, muy distinto. Lo del EP son cosas que arrastramos hace tiempo y que evolucionaron. Con la Bárbara hemos trabajado en cosas completamente nuevas.

LA NUEVA ESCENA DESDE LA NUEVA ESCENA Últimamente la nueva escena musical chilena ha estado en constante transformación. Las bandas se están atreviendo a experimentar con nuevos sonidos y cada vez se hace más complejo encasillar a los grupos en estilos, algo que no se hacía tan difícil diez o quince años atrás. Según Bárbara, esto tiene mucho que ver con lo que internet brinda a la nueva generación de músicos. “Creo que hemos sido bendecidos por las redes sociales, por empezar a cachar gente que hace lo mismo que tú a muchos kilómetros de distancia. Aparte podís empezar a hacer tu música con el teclado del computador y ya estay generando algo nuevo. Hay otros sonidos y hay gente dispuesta a escucharlo”.

¿Qué bandas nuevas chilenas les entusiasman? Sebastián: Niños del Cerro, Paracaiditas y Mi Andrómeda. Bárbara: Patio Solar, My Light Shines For You. Gustavo: Fenómena y Urban Monk. ¿Y qué los inspiró a agarrar un instrumento? Sebastián: Metallica, pero después deseché esa escuela. Bárbara: Partí con “Ciega, Sorda, Muda” en guitarra (risas). Gustavo: Para mí fueron los Inti. ¿Qué escuchan ahora? Gustavo: Mucho Battles, Electrodomésticos, Jirafa Ardiendo, el disco rojo de Lucybell. Tortuganónima es mi banda favorita del momento. Bárbara: Lo último que bajé fue lo de Beach House. Sebastián: Yo estoy escuchando mucho Loma Prieta y de Chile mucho Patio Solar y Niños del Cerro.

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Por Jorge Rubio Soto · Fotografía por Diego Figueroa

La música de Lia Nadja tiene algo que pocos poseen: una belleza tímida, misteriosa y llena de velos que se van abriendo como una flor de luna en la noche. Cautelosa, pero instintiva, es dueña de una nutrida discografía que le ha permitido encontrar y seguir descubriendo.


Por Jorge Rubio Soto · Fotografía por Diego Figueroa

Lía Hernández es una muchacha inquieta y creativa que, pese a su corta vida, posee una larga historia sobre sus hombros. Siempre huyendo de las convenciones, en el año 2009 comenzó a experimentar con los sonidos que le entregaba su propia voz. “Mi amigo, Felipe Ruz (Filipina Bitch), me orientó y me dijo ‘tú necesitas grabarte’. Le hice caso y fue un salto súper grande”, señala, recordando los inicios de su camino como Lia Nadja. Fue el mismo Ruz quien le recomendó comprar el micrófono con tarjeta de sonido integrada que la ha acompañado hasta el presente. De forma autodidacta aprendió a usar Cubase y, desde entonces, el jugueteo de distorsionar su canto y componer melodías de forma artificial la llevaron a multiplicar sus opciones.La dependencia cada vez se fue haciendo más nula y la libertad que le permitía trabajar como su propia instrumentista le servía para poder hacer música cuando ella quisiera. “Siempre fui de que si necesitaba un percusionista, buscaba uno; si necesitaba flautas, tenía que buscar flautistas. Con el micrófono me di cuenta que podía hacer todo, no de una manera docta, quizás, pero sí empezar a probar, siempre experimentando”, comenta. “Cuando comienzo a hacer un tema, sé que lo voy a terminar en dos horas más. Y si va a haber alguien al lado apurándome, no me va a permitir probar todos los efectos del teclado, por ejemplo, y decidir cuál es el que me gusta más. Eso sólo lo puedo hacer sola. Finalmente soy productora de mi música”, agrega Hernández. Y es en este mismo proceso creativo, introspectivo y egoísta, donde utiliza técnicas que han sido dejadas de lado por la digitalización de la música. Instrumentos de grabación tan olvidados como los cassette decks y que hoy retoman fuerza en el boom del sonido lo‐fi. Pero para ella, más que una moda “partió siendo

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una postura ideológico‐política de hacer. Después pasó que estéticamente me gustaban los resultados porque no quería sonar como banda. Quise matar esa idea de mí como vocalista y comencé a usar mi voz como un instrumento más. Todo lo paso por los mismos efectos y todo lo paso por cassette”.

HUIR Con el mismo afán de escapar de un sonido convencional, Lía decidió correr sola desde pequeña. A los 19 años se fue de la casa de sus padres para vivir como madre soltera en el campo más profundo de Temuco. En un ambiente hostil y aislado, comenzó a componer canciones con su guitarra. No fue hasta años después, al llegar a Valparaíso para estar más cerca de la capital y su entorno más cercano, cuando hizo su primer contacto con internet y sus primeras grandes influencias. “Cuando llegué allá (Valparaíso) caché que existía Facebook. Ahí empecé a meterme a internet. Antes para lo único que usaba el computador era para grabarme. No sabía que existían otros enlaces además de Messenger. Y estando en Facebook, comencé a escuchar más música por Youtube y todas esas plataformas. Por lo mismo la música que tengo es tan variada según los años. Agarro mucha velocidad y soy tan receptiva que, cuando escuchaba a Cat Power, quería hacer canciones como las de Cat Power. Tocaba la guitarra y hacía música muy similar a la de ella. O escuchaba música experimental y yo también quería hacerlo y sentía podía que hacerlo”, relata. Asimismo fue armando un arsenal de referencias como Tracy Chapman, Soko, Mecano, Grimes y las Spice Girls, nombres que sirvieron de mucho en cada uno de los siete discos de Lia Nadja. Pero más allá de mera influencia, los ambientes a los que apelan sus canciones trascienden los ruidos y letras pensadas. “Yo siento que mi música tiene harto de encuentro con mi hijo, conmigo misma y a medida que los discos han ido avanzando, se ha hecho más feliz, dentro de todo”, reflexiona. Cada uno de sus álbumes es como un capítulo en la bitácora de un eterno migrar. “El Niev fue grabado cuando estuve casi 6 meses sin pagar el arriendo de una casa por Santa Lucia. Me

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Por Jorge Rubio Soto · Fotografía por Diego Figueroa

echaron y me fui de allegada en distintas casas. Cada vez que podía, agarraba mi casetera y me ponía a grabar las guitarras. Luego tomé todos esos registros y los mastericé y los hice disco. Todas esas canciones fueron grabadas solo una vez. Ahora ya no podría tocarlas”, cuenta con nostalgia. “Siento que lo bueno de que la música se haga con emociones tan poco sociabilizadas, es que me ha permitido entablar relaciones de corazón abierto. Y eso es muy bacán. Se sociabilizan todas esas sensaciones que son medias tabú y que es de lo que he huido todo este tiempo en mis viajes: del conservadurismo, de la tradición”, sentencia.

FLORECER La idea sobre las propiedades curativas de la música es tan repetida como cierta. A través de loops, samples y secuencias, Lia Nadja ha comprendido sus virtudes y defectos. Sus propios sonidos han servido como un mapa para entenderse a sí misma y es una terapia que recomienda a todo quien se le acerca. “Cuando me preguntan el cómo me grabo, trato de explicar con lujo de detalles para que también lo puedan hacer. Es como pasarle una grabadora a un niño. Es muy distinto pasarle un micrófono y que haga de florerito, a que le digas que se vaya a su pieza y que se grabe. Sucede otro proceso cuando una persona se escucha a sí mismo y que tiene muchas cosas buenas”, dice. “Si digo que la música me hace bien, no es por los comentarios o reproducciones en internet; es porque me hace súper bien. Me permite florecer, entablar relaciones y establecer raíces, y me aleja de las cosas que le hacen mal a los comunes, a los mortales”, afirma como la principal razón de su quehacer, a lo que añade: “Me gusta despertar siendo la persona más común del mundo, con problemas reales y eso me hace sentir parte de una generación. Eso es mucho más importante que ser famoso, por ejemplo”.

Esos ideales son los que le han permitido formar parte de una generación que cambió MySpace, por Soundcloud; esa nueva camada que vive al margen de aquellos que lo estuvieron en su momento y que hoy son el centro de atención. “Yo suelo moverme por los bordes, no hago nada convencional y siento que mi música trata de no salirse de ahí”, indica Lia Nadja sobre el camino que tomó y que la hace tener una perspectiva mucho más lúcida de lo que hoy sucede en el ambiente musical. Una búsqueda idílica que va más allá de lograr grandes escenarios o rentas provechosas por cada reproducción de sus canciones. Es mantener encendida una llama que “no tiene nombre, pero es súper sagrado. Que te mantiene vital, que te mantiene capaz de crear, de cuidarte y quererte. Y yo siento que cada vez va tomando más forma. Cada día soy una persona más espiritual. No me siento muerta en ningún sentido, ni pasiva, echada esperando el apocalipsis. Podré ser muy oscura, pero creo mucho en que todos debemos luchar por sentirnos bien siempre, florecer aunque seas el más oscuro del mundo”.


Por Felipe Retamal Navarro

· Fotografía por Reinaldo Rodríguez

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Por Camilo Pérez Fernández · Fotografía por Diego Figueroa


Por Camilo Pérez Fernández · Fotografía por Diego Figueroa

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Gepe es de los que carga ligero, eligiendo moverse rápido con los tiempos cuando inicia la época de un nuevo álbum. Así fue que actuó ahora, al momento de retomar la actividad discográfica tras tres años de silencio. En esta conversación, el joven músico detalla parte de lo que fue crear su última propuesta, el extrovertido Estilo Libre.

Daniel Riveros opta por lo sencillo: sus balances son justos y moderados. Él no se estanca en las palabras de lo demás; sólo absorbe lo que puede ser usado para su crecimiento como artista y persona. ¿Y los recuerdos? Sólo lo necesario. Por eso es que el multi‐instrumentalista de San Miguel afirma no acordarse de buena parte del ciclo promocional de GP (2012). “Luego de tres años, la verdad es que ya no recuerdo muy bien casi nada. La sensación que me queda es como en casi todos los discos: me equivoqué en un 50% y le achunté en un 50%”. En treinta minutos, Gepe puede hablar de todo. Parte de sus últimos años la pasó arreglando lo que resultó ser Estilo Libre, una colección de trece temas atenidos al gusto personal del cantante. “Fue un proceso bastante parecido al anterior: estábamos súper contentos en el principio y a la mitad de la grabación todo es muy confuso”, comenta acerca de la gestación del trabajo. “Ahí es como que no nos hablamos, nos enojamos un poco, no entendemos lo que estamos haciendo. Después volvemos a la luz y lo pasamos bacán de nuevo”.

BRELI LOTIES Estilo Libre cuenta con la producción de Fernando Herrera y Cristián Heyne, y fue grabado entre partes de octubre‐noviembre del 2014 y el verano de este año.

La placa es una colección de tonadas despreocupadas de un pop que apunta en diversas direcciones estilísticas: cercano al reggae en “Siempre Quiero lo que No Tengo” o“Ser Amigos”, o echándose por el territorio de la bachata en “Invierno”. En efecto, se nota una fórmula más pulida que en su predecesor y muy cargada en arreglos de trompeta. “En este disco lo he pasado más la raja, porque realmente es cualquier hueá. Hay canciones que son más de mi gusto personal y esta vez es la primera en que realmente hago lo que se me dé la gana en la grabación”, señala Daniel. También recuerda que hubo una intención de revertir las sílabas del título. “Pensaba ponerle ‘Breli Loties’, porque con un amigo hablaba mucho en esa tirada de escribir las cosas al revés”. El concepto del que Gepe habla con su título es “nada y todo al mismo tiempo superficialmente”. Días atrás, comenta él, dio una explicación en otra entrevista donde por diverso que pueda ser el estilo de una canción, lo que más importa es la canción misma; las estructuras, la letra, el cómo se siente. “Puede que el estilo sea un prejuicio, pero la canción va a ser la canción siempre, independiente de todo”, se explica. Y para la confección de este estilo libre, Gepe se alinea con dos colaboradoras nuevas: Wendy Sulca y Lalá Nuñez, ambas de Perú. “Cuando teníamos casi todo grabado se me ocurrió “Hambre”. Las adiciones de último minuto son las que más me gustan y les tengo más confianza, porque ya se tiene una cosa probada del disco y te sale una síntesis de todas las canciones. La escribí rápido, la

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Por Camilo Pérez Fernández · Fotografía por Diego Figueroa

grabamos rápido y luego Cristián (Heyne) viajó a Perú a grabar a Wendy”, recuerda. Y continúa: “A ella la conocí aquí. Un amigo estaba grabando una película con ella y me la presentó, nos caímos muy bien y hablamos el mismo idioma. Wendy es como si no tuviera edad, ironía, nada. Es especial. A Lalá, en cambio, no la conozco de frente, solo nos comunicamos por Skype. La escuché cantar y dije ‘tiene que ser ella’. Es la primera vez que lo hemos hecho así. Encuentro que canta hermoso y puede llegar lejos. Tiene una voz que es como la seda. Es más bien como Norah Jones, esa onda”. Otra que participa en esta nueva entrega es Javiera Mena. Su contribución es un vocal en “Vivir”, la canción final, descrita por Gepe como épica. “De hecho, tiene percusión de cajas, timbales, bronces; como si estuviéramos en una guerra”, comenta. “Para este tema me inspiré más en U2, específicamente “Where the Streets Have No Name”. U2 tiene bastante de épico, sobre todo en su época antigua. Ese estilo me gustaría cultivar, no un rock de riff, pero sí de emoción”. Volviendo a las colaboraciones, el artista reconoce que tanto Mena como Pedropiedra y sus colaboradores más frecuentes son una especie de cábala para él. “Si están cerca, de alguna forma, en los shows o algo, me da confianza que estén en el lugar, o en este caso para el disco”.

SÓLO MÚSICA Aunque no sólo las colaboraciones son importantes a la hora de sentarse a crear. Para Riveros, lo que escucha le da un buen empujón: “He estado escuchando mucha música. Hector Lavoe sobre todo. Quise capturar, más que la música, la esencia del cantante”. Parte de dicha esencia y sabor son puestos en escena en “A la Noche”. “Andrés Calamaro tiene una labia tan potente que me abrumó. Es un muy buen modelo para aprender a hacer canciones, generar ambientes... así que podría decir que Héctor Lavoe y Andrés Calamaro fueron influencias potentes. Alejandro Sánz también. A ellos los estudio”.

Desde Gepinto (2005), su debut como solista, cada disco de Gepe ha tenido mayor repercusión mediática que el anterior. Eso conlleva tanto las loas como las invitadas de piedra: las críticas. Para el músico, cuando le dicen que no es el mismo de antes, “es porque realmente lo estoy haciendo bien; si siguiera siendo el de antes no tendría sentido. Sobre ‘venderse’, bueno, así no más es el mundo. Cuando uno está más visible, más gente te puede huevear, pero es sólo música, ¿qué me importa? Si estuvieran atacando a mi mamá o a mí como personas, ahí es otro tema”. Aunque lo cierto es muchas veces las críticas vienen desde el propio Gepe. Justo en el año en que Gepinto, su primer álbum, cumple una década, el sanmiguelino reconoce con una sorprendente severidad que todos sus álbumes “los crearía de nuevo”. “Pero están bien así. Era otra voz, otra persona, otro ambiente, aunque las ganas de grabar algo eran las mismas”, aclara luego. Y así es como Gepe juega su partida. Inquieto, ansioso y con una mente llena de ideas, Daniel Riveros está perpetuamente pasando de proyecto en proyecto, sea con grabaciones de placas, colaboraciones o presentaciones. “No sé hacer otra cosa. Y probablemente van a seguir pasando cosas bonitas. Me gustaría poder aprender a tocar instrumentos mejor y poder hacer lo que me imagino que quiero hacer. Por ejemplo, he escuchado mucho flamenco últimamente, y llegar a eso me encantaría, a través de mi lenguaje”, revela. Para el compositor de 33 años, las expectativas sobre lo que pueda pasar no tienen gran peso. “Cuando grabo un disco, para mí lo más importante es no tener control de él. Y justamente ahora no lo tengo, entonces es bacán. En todo caso Hungría siempre va a ganar en ese ámbito. Pero en Estilo Libre hay ciertas canciones que no sabía cómo iba a tomar el público, y eso me entretiene. Chile es muy cuadrado para consumir música, y cuando se supera esta barrera, ya estamos bien. No sé qué va a pasar, hueón, pero es un buen disco. Le tengo confianza”.


Music 05 Por Claudio Salas · Fotografía por Diego Figueroa Creativity Diciembre 2015 & Technology Santiago de Chile

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the chemical brothers, hot chip, gorgon city (live) brodinski, modeselektor, dj tennis, totally enormous extinct dinosaurs (dj set), recondite, evian christ, kiasmos, double vision: atom™ + robin fox, pional, matanza, dj raff, begun, dj caso, dengue dengue dengue, frente cumbiero, alejandro vivanco b2b umho, valesuchi, daniel klauser b2b matías rivera, cabo san roque, sobrenadar, wask b2b tressor, zopelar, alejandro paz, nabucodonosor aoraqui, lavina yelb, dj pareja, fernanda arrau, fantasna b2b vaskular, tribu austral, dementira b2b motivado. venta de entradas: sonarsoundsantiago.com ausipicia

colaboran

media partners

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RADAR

Por Ignacio Silva · Ilustración por Amigui Estudio (México)

Casi inadvertidamente, en el último tiempo ha surgido un puñado de interesantes bandas en Santiago que tienen como punto en común el interés por reinterpretar el pop de guitarras. Dentro de esa novel camada está mi andrómeda, un dúo oriundo de Melipilla que aunque viene trabajando hace años, sigue siendo uno de sus secretos mejores guardados. Y el secretismo es tal que comienza por sus propios integrantes y sus nombres (carlos.jpg y vicente.jpg según sus redes sociales,) y se extiende hasta su estética y arte; un universo donde abundan esculturas griegas y llamativos colores. Pero más allá de esos factores, la música que la dupla ha creado desde sus inicios en 2011 es lo que termina por hacerlos destacar. Solana, el disco con el cual debutaron en largaduración este año, está repleto de guitarras que, aunque se presentan distorsionadas y llenas de efectos, tienen gran sentido melódico. A ellas se suma una base rítmica segura y una voz -a ratos- apenas perceptible, que termina por aportar un efecto ambiental y melancólico a un sonido que también bebe del dream pop, la psicodelia y la estética lo fi. En 11 canciones, el álbum muestra la apuesta del dúo y termina por confirmarlos como una banda con plena proyección. El tiempo y el trabajo sin pretensiones les darán la razón.

ESCÚCHALOS EN MIANDROMEDA.BANDCAMP.COM


Por Jorge Rubio Soto · Melómanos Magazine #15 · Octubre / Noviembre / Diciembre

SELLO

tres ediciones a su haber; y Ciclo Gato de Chalet, una íntima oportunidad para conocer los nuevos sonidos que este grupo de jóvenes propone. Lo de Sello Nómade es intuición pura: nada más necesario para mostrar el arte propio que organizarse, unir fuerzas y moverse por ello. Más allá de ser un nuevo sello discográfico, es un colectivo artístico que potencia nuevas lumbreras de la música, la ilustración y el mundo audiovisual. Fundado en junio del 2015, con base en la cuarta región del país, Nómade ha logrado establecerse en un circuito renovado gracias al talento de sus integrantes y la confianza de buenos amigos. Así, no sólo se enfocan en promover el arte propio, sino que buscan destacar todo aquello que creen debe ser conocido. Prueba de esto es Auricular, un ciclo de música e ilustración que tiene

En su catálogo musical se encuentran nombres como Martina Lluvias, Animales de Lumière, Bedroom Dreamers y Urban Monk, que con destreza e inteligencia aparecen como un salvavidas a lo ya conocido. Por el lado visual, Lo nublado, Chai, Wua y Felicitaciones Negro componen la nómina de ilustradores, mientras que Smpl Image aporta con sus proyectos audiovisuales. Sello Nómade rinde honor su nombre al no quedarse quieto nunca. No sólo intenta descentralizar la música y el diseño; genera puentes, arma caminos. Algo tan simple e importante para la industria como el ver a su entorno, trabajar y no quedarse quieto.

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TAME IMPALA - CURRENTS (Interscope) Kevin Parker y compañía siguen su trayectoria por el mejor de los caminos. Currents, su tercer álbum de estudio, es una bocanada de aire fresco, mucho más digerible que las entregas anteriores. Aunque mantienen sus raíces psicodélicas, los australianos varían con las voces, se atreven a experimentar aún más con los efectos en guitarras y las líneas de bajo poseen un groove intenso que se termina robando la película. Lo que pasa con Currents es que la musicalización, en general, es una delicia. Desde “Let it Happen” hasta “New Person, Same Old Mistakes”, el quinteto se luce con un sonido delirante en su sobriedad.

KURT VILE - B’LIEVE I’M GOIN DOWN... (Matador) Tal como se muestra en la portada, la tranquilidad y la calma con la que posa Kurt Vile se traspasa a b’ lieve I’m goin down..., su álbum más reciente, donde exhibe la madurez de un músico con rodaje, cuyas reflexiones parecen plasmarse en sus letras antes que en su música. A pesar de la atmósfera pesimista y melancólica que rodea el trabajo, la sinceridad con la que se abordan las temáticas de las canciones, sumado a la fluidez de la banda en los arreglos produce momentos brillantes que terminan configurando uno de los estrenos mejor logrados de este año. Joaquín Riffo

Camilo Pérez

MAIFERSONI - MAIFERLAND (ACTO DE AMOR) (Quemasucabeza) Aún a cinco años ya de Telar Deslizante, decir que Maiferland (Acto de Amor) marca un quiebre radical con lo anterior no sería adecuado. Es cierto, se hizo un disco más pulido, más canción-céntrico, pero las estructuras poco convencionales y las ganas de experimentar de Enrique Elgueta son las mismas, tomando caminos como la meticulosidad ondulante de “Idahue” y la versátil tonalidad de “Partners”. Con las letras características de un observador al hueso, Elgueta etiqueta toda clase de sensación que se le cruza en una preciosa pieza musical donde no hay un sólo segundo malgastado.

Felipe Retamal

THE VACCINES - ENGLISH GRAFFITI (Columbia) Ganar para perder. Ganar en masividad y en consolidar el aire a banda de festival de verano auspiciado por bebida energética. Perder fibra en la propuesta. En English Graffiti, The Vaccines entrega su propuesta rockera pensada para escenarios grandes y matizada con algún guiño a la psicodelia en temas como “Dream lover”, o en pasajes que recuerdan a los Strokes de Angels en “Minimal affection”, o a The Killers en “Give me a sign”. Con una cuota de seguros hits como “Handsome” o “Radio Bikini” (fija en mixtapes de verano) el álbum es sin dudas entretenido, pero poco interesante.

Claudio Salas

URBAN MONK - A LUA (Independiente) El segundo EP de los serenenses Urban Monk parece haber sufrido una profunda renovación de lo que fue su predecesor Primavera en Secreto, gracias a sonidos más ambientales que se desmarcan de lo acústico para crear un shoegaze con bases sintetizadas. El resultado es un trabajo que en cinco canciones genera la potencia de un LP, desprendiendo parsimoniosas melodías que no reducen su voltaje hasta llegar a “Canción para Varuna”, la última pista. Eso sin mencionar el detonador single que es “Yushin Maru”, una bomba al centro del disco con el que podrían figurar en cualquier ranking del género holgadamente.

Camilo Pérez

BOMBA ESTÉREO - AMANECER (Sony Music) “¡Libertad! Encontré mi libertad, nadie me la va a quitar”, exclama Li Saumet en el puente de “Mar (Lo Que Siento)”; serena y firme frente a la adversidad que retrocede ante su propia luminosidad. Y es que aun con un sonido fijo para la fiesta, Amanecer de Bomba Estéreo es mucho más: una pieza de regocijo nacida a través de tiempos oscuros. Parte de las letras parecen reflejar la muerte de su novio Alexis Belchu, y desde el lugar común del dolor el grupo ha reflejado en estos once temas un tributo a su vida, a sus vidas, y a la alegría de simplemente estar vivo.


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JAMIE XX - IN COLOUR (Young Turks) Salvo detalles, todos los elementos de In Colour se comprometen en un balance armónico donde cada tema muestra un ambiente distinto. Cada colaborador, además, muestra un personaje distinto: aquellos que solo anhelan el venir de mejores tiempos (Popcaan y Young Thug), el que desea por una vez escapar a lo que rechaza de sí mismo (Oliver Sim) y la derrotista asumiendo su amarga conclusión (Romy Madley Croft en “Loud Places”). Muy urbano, muy estéticamente equilibrado, In Colour es el debut más efectivo que Jamie xx pudo confeccionar en solitario. Camilo Pérez

Mel Vargas

(ME LLAMO) SEBASTIÁN - LA BELLEZA (Independiente) (me llamo) Sebastián es uno de esos artistas que te deja pensando sobre la vida. Su lírica es simple, con crítica, sin rodeos, honesta y al hueso, para que todos entiendan. Eso ya lo habíamos descubierto con El Hambre, su anterior disco de estudio, pero En La Belleza la emotividad va más allá, mostrando su lado más íntimo. Eso se refleja en “A la Mar (Oso al Agua)”, “La Ley de la Sinceridad” y “Final de Temporada”. Por otro lado, lo festivo se refleja con el single “<3” o el primer track “Baila como hombre”, ambas muy entretenidas. Un disco pop impecable de principio a fin.

MAC DEMARCO - ANOTHER ONE (Captured Tracks) En una primera escucha a los singles de adelanto de Another One (la canción homónima y “The way you’ d love her”) la impresión era que Mac DeMarco estrujaba su fórmula. Y aunque a ratos puede parecer repetitivo, en este nuevo álbum el de Edmonton suena más asentado en las ideas que propuso en Salad Days (2014). Sin la sombra de “2”, los teclados suenan menos forzados y en general todo luce más fluido, con el aire a banda de pub que a Mac tanto le gusta. Un paso menos arriesgado, si. Pero quizás, ahora no necesita serlo. Felipe Retamal GIRLPOOL - BEFORE THE WORLD WAS BIG (Wichita) Simplicidad y poder femenino en su máxima expresión. El LP debut de Girlpool es ambicioso de la manera contraria a lo que generalmente se asocia con ese término. Hace rato que la grandilocuencia no se sentía tan incómoda como en las canciones del dúo formado por Cleo Tucker en la guitarra y Harmony Tividad el bajo, cuyas armonías vocales, directas y sinceras, logran redondear un trabajo con una propuesta novedosa y fresca. Un disco ideal para quienes andan buscando una forma distinta de hacer lo mismo de siempre. Joaquín Riffo ELANDH ‐ FICCIÓN (Independiente) Tras tres años, Elandh cambió de piel: el ensoñador Somnolienta quedó atrás para dar paso al desenfadado pop de Ficción, su primer largaduración. Hedonismo, coros contagiosos y un sonido accesible es lo que cruza las 10 canciones del álbum, en el que el ahora trío aúna ritmos bailables y contagiosos con letras sobre fiestas, drogas y amores fugaces. La fórmula es llevada a la perfección en temas como “Truenes en mi cabeza”, “Un día en tu casa” y “Como Nunca”, signos inequívocos de que –aunque simple‐ el camino tomado fue el mejor. Ignacio Silva PLANETA NO – ODIO (Sello Azul/Beast Discos) Si tuviéramos que definir qué es lo que unifica al recambio generacional de músicos en Chile es el hastío. Aburrimiento de lo establecido, aburrimiento de las normas y de las etiquetas. Un sentimiento adolescente que utiliza la filosofía emo como doctrina, y que Planeta No traduce en hits como “Odio”, “Sol a Sol” o “64”, en su primer largaduración. Odio no sólo es el retrato de una nueva juventud, también es señal de un nuevo y lúcido despertar. Un grito que genera poco resentimiento, más bien, todo lo contrario. Jorge Rubio


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WILCO - STAR WARS (dBpm) Sorpresa es la expresión que Jeff Tweedy y compañía querían robar de las caras de fanáticos que descubrieran un nuevo álbum de Wilco para descargar en internet. Claramente la sorpresa no termina ahí: Star Wars es la entrega más corta de la carrera de la banda, rebosante de arreglos sobrios que se oponen a los maximalismos de The Whole Love. Un deje de glam por aquí y otro de post punk acá. Un crescendo en “You Satellite” que persiste en su tarea de no abandonar los parlantes. La evocación sesentera fantasmagórica de “Magnetized”. Al grano, Star Wars es uno de esos casos donde menos es más. Camilo Pérez

Felipe Retamal

COLOMBINA PARRA - OTOÑO NEGRO (Beast Discos) Sólo la voz y la guitarra acústica le bastan a Colombina Parra para crear un álbum intenso y bello. Otoño Negro ofrece un set de canciones en que, amén del siempre interesante trabajo de letras, la instrumentación sencilla resalta la asombrosa capacidad de Colombina como intérprete. Ella puede crear con su voz varios sonidos y personajes; las notas largas al final de los versos de “Edificios” y las referencias a maullidos de gato en “Juli” son ejemplo de la versatilidad y talento para explotar todo el ancho de posibilidades de guitarra y voz. Póngale atención. HOT CHIP - WHY MAKE SENSE? (Domino Records) El ascenso de Hot Chip desde su primer álbum es la historia de un fuego que crecía y crecía, y que finalmente en In Our Heads quemó todo a su paso con once temazos. Why Make Sense? viene a ser lo que ocurre cuando el fuego ya ha crecido: explorar nuevos caminos a quemar. En su sexta propuesta, el quinteto incorpora a Sarah Martin de NYPC en percusión, y se va en una ruta más orgánica. 10 slow-burners en composición y ejecución desde “Huarache Lights” hasta el tema titular, este álbum no logra elevar las alturas eufóricas de su predecesor, pero sí mantenerlas, brindando un sentido de libertad y despreocupación a la esencia Hot Chip.

Camilo Pérez WHITE REAPER - WHITE REAPER DOES IT AGAIN (Polyvinyl) Voces desgarradas y teclados psicodélicos derrapando en energía y con un gran sentido melódico destacan en el debut en formato largaduración de esta agrupación oriunda de Kentucky. El álbum es un buen ejemplo de que acelerar el ritmo y ensuciar las guitarras no necesariamente implica desestabilizar el armazón que sostiene una canción, y la banda lo deja en evidencia en cortes como “Pills”, “Alone Tonight” o “Make Me Wanna Die”; todos dueños del potencial necesario tanto para prender a una audiencia en vivo como para ser un hit en la radio. Joaquín Riffo

Claudio Salas

JACK GARRATT - SYNESTHESIAC (Turn First Records) Las cuatro canciones de este EP hacen transitar al auditor por desoladores páramos generados con bajos saturados y loops de piano desde el principio con “Synesthesia pt.1”, reventando y disolviéndose en el proceso antes de dar el pie a la ideal “The Love You’re Given”. En “Chemical” se inyecta una buena dosis de electro funk bailable, alternándose a ratos con el vacío que se apodera de “Lonesome Valley”, mezclando la atmósfera con dubstep. Un disco redondo de Jack Garratt, que lo posiciona como uno de los multi-instrumentistas más prometedores de la música electrónica actual.

Jorge Rubio

DËNVER ‐ SANGRE CITA (Independiente) Lo de Dënver siempre son pasos de baile en pistas impredecibles. Un día están en la disco más ondera de la capital, al otro en un sucio antro de cuerpos sudados y llenos de alcohol. Este último pareciera ser el escenario de Sangre Cita, el –quizás– disco más incómodo del dúo sanfelipino. Un álbum de canciones de pop efectivo (“Mai Lov”, “El fondo del Barro”), pero flojo al momento de crear un entramado (con “Bola Disco” o “La Lava” que brillan pero no encajan). Lo último de Dënver es osado, pero poco natural. Una mentira bien contada, pero que cuesta mucho comprar.


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FLORENCE & THE MACHINE - HOW BIG, HOW BLUE, HOW BEAUTIFUL (Island Records) Florence & The Machine es una de esas bandas que termina siendo influencia y las razones no soy difíciles de adivinar. Con su tercera entrega, la máquina de Florence Welch se vuelve mucho más apasionante, incorporando nuevos instrumentos y asumiendo riesgos. Las canciones son mucho más profundas, como “Various Storms & Saints”, la más memorable del disco. “What Kind of Man” y “Ship to Wreck” son una perfecta oda al pop, tan cuidadosamente creadas que no dejan ningún espacio al azar. Es que todo el disco está lleno de emociones; es mucho más estremecedor que lo que ya conocíamos.

CAMILA MORENO - MALA MADRE (Independiente) “Mala Madre” es de esos discos que marcan un hito en la carrera de un artista. En este caso, se trata del disco que expandió el lenguaje y la propuesta de Camila Moreno, liberándola del fantasma de la fórmula. Porque no se trata solo de un folk experimental o una cantautoría rica en recursos musicales, sino que de una propuesta que excede la zona de confort. Temas como “Libres y estúpidos”, “Esta noche o nunca”, “Sin mi” o “Tu mamá me mató” son diferentes entre sí, y aunque remiten a ciertos campos comunes, evidencian a una creadora inquieta y conceptual. Felipe Retamal OF MONSTER AND MEN - BENEATH THE SKIN (Republic) Hay que ser justos: el imaginario que va de la mano con la música de Of Monster And Men es uno reconocible y muy rico en cuanto a estética. El sonido, por su parte, también se siente cálido y en una sintonía bastante alegórica. No obstante, para su segunda entrega parecen repetir sin ningún reparo su disco debut, situando su status en una zona de confort algo sosa teniendo por delante parajes tan explorables, como venía insinuando su propia obra hasta hoy. Sonidos bonitos, pero que tal vez residan en un espacio más pequeño del que pensábamos. Francisco Silva VELÓDROMO - VELÓDROMO EP (Independiente) Hay mucha escuela foránea asentada en la geografía musical local. Entre ellos, el shoegaze tiene una calada bastante profunda a la hora de inspirar sonoridades. En el caso del EP de cuatro canciones que marca el debut de Velódromo, el resultado es reconfortante por el lado de la producción y la limpieza de sus composiciones, como arrobadora por el sentido de las mismas. Esa capacidad para redimensionar y a la vez insertar al oyente en las catedrales del ruido, como también lanzarte al más poderoso de los vacíos, es una habilidad a tener en cuenta.

Camilo Pérez

THE CHEMICAL BROTHERS - BORN IN THE ECHOES (Astralwerks) Mucho eco se hizo la década pasada sobre la aparente decadencia de The Chemical Brothers, duda acrecentada con la aparición del escuálido We Are the Night de 2007. Pero mientras Further (2010) logró dar vuelta la hoja con una arriesgada puesta en escena atmosférica, Born in the Echoes viene a arremeter con un arsenal que consiste en la manipulación sonora, estudia el júbilo de la repetición y trae a bordo a cartas ocultas como Q-Tip (a estas alturas una cábala), St. Vincent, Beck entre otros. ¿Qué prueban con esto? Que la esencia del dúo legendario de big beat, a 20 años de su debut, sigue más latente y más potente que nunca.

Felipe Retamal

GANGRENA SURF - QUEMAR, HUNDIRSE, PROFANAR, REFRACTAR (Cisterna Bizarra) En las antípodas del sonido de guitarra twanggy cargado de reverb y de pegajosas líneas melódicas, propias del surf rock sesentero, Gangrena Surf ofrece una revisión del género en términos pesimistas. Ofrece el sol de una playa estacionamiento, y la melodía de una ciudad poco amable. Por ello, el trío recurre a un sonido sucio, que mezcla el surf con pesados riffs que recuerdan al metal, al punk y al industrial. Otros recursos, como inquietantes samplers, ayudan al contraste. Es música instrumental incómoda, callejera y marginal. Es surf de protesta.


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Esta edición se publicó en papel a través de financiamiento colectivo. Agradecemos por su aporte a:

Andrés Arias Silva Anto Knee Ariel Altamirano Camila Herrera Ureta Claudia Endémica Gonzalez Gallegos Cristian Buzeta Daniela Saavedra Eliana Maira Felipe Bello Francisco Javier Miranda Quintana Francisco Leñador Ingrid Contreras Espinoza Jacobo Lanzarini Jaime Erik Jara Gutierrez Lorena Judith Fernández Peña María Paz Marissé Villalobos Escobar

Matías De La Maza Matias Seguel Mauricio Gomez Quijada Merry Faúndez Natalia Araya Escobar Natalia Suazo Monsalve Nicole Freire Arancibia Pamela Sepúlveda Patricio Silva Paula Araya Ruiz Peña YTodos Los Santos Priscilla Contreras Sonia Araya Tiare Galaz Valeria Osorio Vivian Contreras

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Melómanos Magazine | Edición #15  

Décimo quinta edición de Melómanos Magazine, con entrevistas a Gepe, Lia Nadja, Matorral, Velódromo y The Dagger Complex. Encuentra la versi...

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