Page 1

LA COMUNICACIÓN: MÁS QUE UN SIMPLE FLUJO DE INFORMACIÓN.

MELISSA GOYENECHE MONTENEGRO

UNIVERSIDAD DEL QUINDÍO FACULTAD DE CIENCIAS HUMANAS Y BELLAS ARTES COMUNICACIÓN SOCIAL- PERIODISMO ARMENIA 2012


LA COMUNICACIÓN: MÁS QUE UN SIMPLE FLUJO DE INFORMACIÓN.

MELISSA GOYENECHE MONTENEGRO

PRESENTADO A ISABEL CLEMENCIA MARTINEZ EN LA ASIGNATURA DE COMUNICACIÓN ORGANIZACIONAL

UNIVERSIDAD DEL QUINDÍO FACULTAD DE CIENCIAS HUMANAS Y BELLAS ARTES COMUNICACIÓN SOCIAL- PERIODISMO ARMENIA 2012


La comunicación en las organizaciones requiere de gran trabajo y dedicación. Muchas veces se cree que no es necesaria la labor de un comunicador organizacional en una empresa, lo cierto es que cada día que pasa, muchos de los gerentes están entendiendo que es pertinente tener a un comunicador en su equipo de trabajo. En este aspecto, la información ha venido evolucionando paulatinamente, esto se hace evidente cuando en el mercado se encuentran algunas empresas en las que todo va en función de las órdenes de sus superiores, convirtiendo a los empleados en máquinas que solo están para ejecutar, deshumanizando totalmente su trabajo, ya que lo objetivos priman por encima de las personas. Este enfoque consistía en un flujo de comunicación totalmente descendente (esquema piramidal), donde la toma de decisiones se concentraba en unos pocos, siempre, las cabezas de la organización y donde nunca se escuchaban las opiniones o sugerencias de los subalternos, pero esto, al igual que muchas cosas en el mundo, cambió.

La

comunicación, que esta sujeta a estas transformaciones, no fue la excepción. Fue así como surgió una comunicación bajo un esquema participativo, una comunicación que promueve el liderazgo, la motivación y el desarrollo de los recursos humanos. Normalmente,

se entiende que al

trabajar solos es más complicado

y a diario se

escucha que es mucho más productivo el trabajo en equipo, así es, en las organizaciones esto también ocurre. Una empresa es un gran conjunto de personas que trabajan por algo en común. Es más fácil alcanzar ese “algo” con un poco de ayuda, ahora bien, lo que se debe tener en cuenta es que esa comunicación, esos mensajes, fluyan hacia varias direcciones y que se deben incluir los miembros de todos los niveles de esta organización, ¿para qué? La respuesta es sencilla, las decisiones serán más acertadas si la gerencia escucha todos los pros y los contras de una determinada situación, lo que permite mejorar la calidad y la exactitud de las mismas. Las barreras en todo proceso son inevitables, y más en esta era de la información, lo evitable, es que esas barreras comunicativas, entre las partes de este proceso perjudiquen el mismo, es ahí donde la comunicación hace su magia y cumple con su gran misión, porque cohesiona la organización y acelera los procesos haciéndolos mas eficientes y productivos.


El modelo esférico de comunicación, es un modelo que le permite crecer a la organización, porque su principal premisa es la confianza en el trabajador, impulsando la autonomía en la toma de decisiones y

generando iniciativa para la resolución de

conflictos. Este modelo trabaja por las soluciones a los obstáculos proporcionando la dinamización de la organización, que cada día esta vaya

enfocada a un continuo

mejoramiento. Todo esto gracias al cambio, un gran obstáculo para algunas de las organizaciones, nada fácil, pero tampoco imposible. La adaptación a nuevas costumbres es necesaria, esto, si se quiere responder a las necesidades del mercado, pero todo tiene sus segmentos necesarios para el paso hacia una empresa competitiva. El lenguaje es importante para establecer las reglas del juego e ir todos hacia una misma dirección, ¿Cómo hacerlo? Esto se obtiene guiando y administrando cada una de las habilidades del equipo de trabajo, logrando potencializarlas y enfocarlas al logro de las metas. Los flujos de información y comunicación deben ser el punto de partida para que se puedan potencializar esas habilidades, por eso se deben generar los canales, que unidos a un desarrollo tecnológico permitan crear una cultura de recepción para los empleados, y una cultura de flexibilidad ante las necesidades de los clientes. La razón de ser de las metas u objetivos de una organización, es el desarrollo de unas estrategias, de lo contrario no se podrían cumplir los objetivos deseados. Esas estrategias poseen condicionantes que de una u otra manera permite el éxito de la misma, son pasos a seguir para la dinamización de la gestión. Cuando se genera una idea normalmente la anotamos y posteriormente la ejecutamos, pasa igual cuando se tiene una propuesta de solución (estrategia) pero en este caso se habla de un “plan de acción”, donde se encuentran ordenadas las acciones de esa estrategia, que responden a un tiempo determinado. La estrategia obedece al alcance contundente y ordenado del objetivo, es por eso que inicialmente se debe realizar una plena identificación del mismo, es decir tenerlo claro


para que se puedan concentrar todos los esfuerzos y direccionar la toma de decisiones. Este objetivo, que se debe perseguirse a toda costa, debe ser medible. El público, al que se va a dirigir el objetivo, encierra elementos como: edades, cultura y grados de conocimiento, no a todos se envía un solo mensaje y no todos lo comprenden de la misma manera, la persuasión y las herramientas utilizadas varían para cada público. La situación tampoco en todos los casos es la misma, de allí que primero se recolecte información sobre la empresa mediante diferentes instrumentos como la encuesta, la observación o la entrevista (lo que posteriormente debe ser tabulado para un mayor análisis a lo largo del tiempo) esto hace referencia al diagnóstico. La solución a ese diagnóstico, es un condicionante, donde debe predominar la creatividad para la creación de las ideas. El conocimiento, talento y pasión, propios de un buen comunicador, son los protagonistas de esa propuesta. Dentro del marco de esta solución existen condicionantes, similar a la función de un colador, que deben tenerse en cuenta para una mayor probabilidad de alcance de metas exitosamente. El primero es el público al cual va dirigida la estrategia de comunicaciones. El segundo: los recursos, es decir con lo que contamos para la implementación de la idea. El tercero: el tiempo (el momento oportuno), los meses, días u horas que tenemos para la realización de la estrategia. El cuarto: el terreno, que tiene que ver con la locación donde se va a desarrollar

la estrategia, la tecnología con la que se cuenta, el cubrimiento

mediático y cultura de la gente del lugar, finalmente las políticas: que son las normas, es decir la reglamentación tanto interna como externa. El plan de acción es organización de las actividades, acciones, tácticas, donde contamos con colaboradores, expertos en los diferentes campos de acción, un cronograma que nos dice quién esta a cargo de que, en cuanto tiempo lo debe ejecutar y un presupuesto al cual ajustarse para cumplir estas acciones. La ejecución, traducida a liderazgo, tiene tres momentos que comprenden; el lanzamiento de la estrategia, el seguimiento, que es el mantenimiento de la estrategia, y el cierre que refiere al cumplimiento, de la mejor manera, de la estrategia. Los indicadores de gestión de los objetivos, es la etapa final de la estrategia, es la evaluación de la misma que mide el cumplimiento de los objetivos, acciones y el impacto


que se genera, midiendo la eficacia de un área de la empresa, equipo de trabajo o de una acción, posteriormente estos nos dirán si se continúan los procesos, si se debe mejorar prácticas etc. Todo esto no fuera posible sin la acción de un comunicador, quien tiene la misión de lograrlo con creatividad e innovación.

comunicación organizacional  

Ensayo sobre el capitulo uno y diez del libro gerencia integral de comunicaciones por Jorge Aguilera.

Read more
Read more
Similar to
Popular now
Just for you